Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mi Pareja Es Ese Alfa Malote - Capítulo 680

  1. Inicio
  2. Mi Pareja Es Ese Alfa Malote
  3. Capítulo 680 - Capítulo 680: Capítulo 589: Devolverte el favor
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 680: Capítulo 589: Devolverte el favor

—¡No! ¿Cómo ha acabado así? ¡Todo esto es falso! ¡Todo es falso! ¿Qué está pasando?

Adela gritó. Se precipitó hacia la pantalla de proyección, queriendo arrancarla. —¡Apáguenla! —chilló.

La gente de alrededor miraba a Adela, deseando verla hacer el ridículo.

De repente, una voz surgió de entre la multitud, captando la atención de todos.

—¿Qué ha pasado?

Melissa estaba de pie detrás de la multitud con cara de sorpresa. Cuando vio lo que aparecía en la pantalla, al instante puso una mueca de asco.

Al segundo siguiente, Melissa pareció reconocer el rostro de la mujer en la pantalla. Exclamó y señaló a Adela.

—¿No eres tú la de la pantalla?

Adela giró la cabeza de repente y vio que Melissa llevaba el mismo vestido que ella había destrozado. Adela había destruido el vestido para que, cuando mostrara la foto, Melissa no pudiera salir a dar explicaciones.

Pero ahora Adela descubrió que el vestido de Melissa estaba intacto y que la foto también había sido reemplazada.

Al ver el rostro sonriente de Melissa, Adela lo comprendió todo de repente. Se abalanzó hacia ella y la señaló. —¡Fuiste tú! ¡Tú lo hiciste! ¡Melissa, eres una malvada! —gritó.

Melissa retrocedió un paso. —No sé ni lo que ha pasado aquí —dijo con indiferencia—. ¿Yo qué he hecho? Además, mi vestido se ha manchado, así que he ido a cambiarme. Acabo de volver.

Melissa volvió a mirar la pantalla y sonrió con suficiencia. —Es una lástima que haya llegado un poco tarde. ¿Qué me habré perdido?

El rostro de Adela estaba pálido y ya habían apagado el proyector. Pero todo el mundo lo había visto.

Adela giró la cabeza y vio a Claire. Se precipitó hacia ella, le agarró la muñeca y tiró de ella para sacarla de allí.

—Claire, tú estuviste conmigo ese día. Sabes lo que pasó. Yo no hice eso. Me tendieron una trampa, ¿verdad?

Sin embargo, Claire se percató de las miradas de la gente y retiró la mano de un tirón. —Adela, es cierto que fui al bar contigo ese día —dijo con expresión avergonzada—, pero me fui pronto. No sé lo que pasó después.

Adela no se esperaba semejante reacción por parte de Claire. Sorprendida, intentó volver a agarrar a Claire, pero Sarah se interpuso rápidamente y la apartó a un lado.

Sarah sabía cuál era el plan de Adela. Había visto las fotos que Adela había traído, y por eso se había mostrado tan arrogante con Melissa aquel día.

Por la reacción de Melissa, Sarah estaba segura de que, en efecto, Melissa conocía a los dos hombres de la foto.

Sin embargo, Sarah nunca esperó que las cosas acabaran así. Adela ya no le servía de nada. No podía permitir que implicaran a Claire.

—Adela, no me esperaba que fueras una mujer tan descarada. Aléjate de Claire y no la impliques en esto.

Sarah apartó a Claire. Claire miró a Adela, que estaba al borde del colapso, y luego desvió la mirada.

La gente de alrededor señalaba a Adela y cuchicheaba. Algunos incluso habían tomado fotos de la pantalla y las habían compartido con otros. Al instante, Adela se convirtió en el hazmerreír de todos.

—¡No, no es verdad! ¡Me tendieron una trampa! —Adela temblaba. De repente, miró a Murray, corrió hacia él y le agarró de la manga.

—¡Murray, tienes que creerme! ¡Fue Melissa! Melissa me tendió una trampa. ¡Tiene que haber sido ella!

Murray frunció el ceño y se apartó con asco.

—¡Melissa, por qué me has hecho esto! —dijo Adela con voz ronca.

Al oírla, Melissa, que estaba de pie junto a Murray, se volvió hacia ella. —¿Dices que yo te he hecho esto? ¿Cómo podría hacer algo así, Adela?

—Lo sabías. ¡Lo sabías todo! —Al ver la expresión de Melissa, Adela se enfureció.

Melissa frunció los labios y tamborileó suavemente su brazo con las uñas. —No, Adela. Yo no sabía nada.

Se inclinó hacia el rostro de Adela. —Lo único que sé es que tengo que devolverte el favor.

—Adela, te lo mereces, ¿verdad? —le susurró al oído.

Los demás no pudieron oír la última frase que Melissa le había dicho a Adela. Pero ninguno de los presentes era tonto. Habían oído a Melissa decir que le devolvería el favor a Adela y se dieron cuenta de lo que había pasado.

Al parecer, Adela quería tenderle una trampa a Melissa, pero al final, se la habían tendido a ella.

Adela sabía que no podía cambiar nada. Miró a Melissa con ferocidad y extendió la mano para agarrarla por el cuello.

—¡Melissa, quiero que mueras conmigo!

Sin embargo, Melissa le agarró la muñeca con rapidez y, sin piedad, le retorció el brazo a la espalda.

Adela gritó de dolor y cayó al suelo.

—¡Cómo te atreves!

Marc, que estaba sentado a un lado con el rostro sombrío, por fin habló. Miró con rabia a Adela, que yacía en el suelo, y sentenció:

—La familia Gibson y la familia Yale se conocen desde hace generaciones. No esperaba que en la familia Yale apareciera una persona como tú. ¡Envíenla de vuelta a la familia Yale!

El ama de llaves ordenó rápidamente a la gente que se llevara a Adela, pero esta insistió en mirar fijamente a Melissa con una extraña expresión en su rostro.

—Pensaba que la Sra. Yale, al haber nacido en una familia de eruditos, sería toda una dama. No me esperaba que fuera tan desenvuelta en privado.

Sonó una voz familiar. Melissa miró hacia allí y se sorprendió. No esperaba ver a otra persona conocida en aquel lugar.

Julia salió de un rincón con una sonrisa en el rostro.

Se detuvo frente a Marc. —Hoy es el cumpleaños del Sr. Marc, así que he traído un regalo especial —dijo en voz baja—. Espero que le guste.

Julia abrió la delicada caja que había preparado. Cuando los demás vieron lo que había dentro, no pudieron evitar ahogar una exclamación de sorpresa.

Dentro había una pieza de jade Verde Imperial de excelente calidad, tallada con la forma de una montaña. Era evidente que tenía un gran valor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo