Mi querida y mis gemelos, quédate conmigo - Capítulo 47
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- Capítulo 47 - 47 Chapter 47 Capítulo 47 No me he enamorado de él
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47: Chapter 47 Capítulo 47 No me he enamorado de él 47: Chapter 47 Capítulo 47 No me he enamorado de él “Mami, vamos”.
Cuando Ashley volvió en sí, vio que el auto de Bruce ya no se encontraba en la entrada de la comunidad y entonces tosió con incomodidad.
Durante el trayecto, Annie tomó la mano de Ashley y la miró con una sonrisa en la cara.
“Mami, ¿te acabas de enamorar de él?”
“¿Qué?” Ashley lo negó: “¡No me he enamorado de él!”
“¿Entonces por qué desviaste la mirada cuando el señor Bruce te miró?
¡Me siento tan avergonzada por ti, mami!”
“¡Annie Woods!”
Ashley se sonrojó y se quedó callada durante un buen rato.
Cuando salieron del ascensor, de repente Ashley recordó lo que había hecho Annie hace un rato.
Su expresión cambió y entonces sujetó el cuello del vestido de Annie.
“No te he castigado por lo que acabas de hacer.
¿Quién te dio permiso para invitar a otras personas a venir a nuestra casa?
¿Te di mi aprobación?”
Annie trataba de explicarle mientras luchaba por liberarse de Ashley.
“Mami, suéltame.
La profesora nos enseñó que la cortesía exige reciprocidad”.
“…”
No se sabía si realmente la profesora le había enseñado eso.
Hoy era lunes.
Ashley se encontró con Bruce en la puerta cuando ella fue a recoger a Annie a la guardería, ya que él había ido a recoger a Jayden.
“Te llevaré a casa”.
El auto negro estaba estacionado bajo un viejo y poco llamativo árbol de algarrobo junto a la carretera.
Ashley se dio cuenta de que había mucha gente a ambos lados de la carretera y no podía conseguir un taxi.
Además, el metro ha de estar muy lleno a esta hora.
Así que aceptó.
Después de bajar del auto, Ashley dijo amablemente:
“Gracias, señor Bruce.
Si no estuviera ocupado, lo habría invitado a cenar con nosotras”.
Lo que Ashley dijo fue muy cortés y su intención de no invitar a Bruce a cenar con ellas era obvia, pero le había dicho eso por educación y suponía que Bruce lo entendería.
Sin embargo, al parecer él fingió no entender su indirecta.
“Resulta que Jayden me dijo que quería probar la comida que cocinas, y que no comería aunque cenara en casa.
Así que vamos”.
Mientras decía eso, se bajó del auto.
Ashley no quería otra cosa más que darse una bofetada en la cara.
¿Por qué tuvo que decir eso?
¿Acaso siempre tenía que ser tan amable?
Aunque no quería, Ashley llevó a Bruce y a Jayden a la casa.
Después, ella dejó los platos en la mesa.
Recién había sacado la comida de la nevera y se veía muy normal, pero la habilidad culinaria de Ashley era buena.
“Mi casa es pequeña.
Espero que no le importe”.
“Es mejor de lo que pensaba.
Esto es más que suficiente para nosotros.
Siéntate y come”.
Bruce estaba atendiendo a los dos niños, como si estuviera en su propia casa.
Al escuchar sus palabras, Ashley se sintió extraña.
Tras quitarse el delantal, se sentó frente a él.
El ambiente era algo incómodo, así que Ashley trató de decir algo para animar el ambiente.
“En la tarde me enteré por Alex que a menudo tiene una cena cada noche”.
“Así es”.
“¿Y hoy?”
“No tuve ninguna”.
“Ah”.
Después de tener una conversación muy breve y sin sentido, Ashley decidió callarse y no decir nada más.
Bruce no era capaz de mantener una conversación.
Así que si no hablaban, no habría problema.
Ya que si lo hacían, se volvería más embarazoso.
Tras un momento de silencio, Annie empezó a contar lo que había pasado en la guardería después de ingerir la comida.
Bruce estaba realmente interesado y hacía algunas preguntas de vez en cuando.
A su lado, Jayden también asentía o movía la cabeza de rato en rato.
Poco a poco, el ambiente se volvió más cómodo.
Cuando terminaron de comer, Bruce se encontraba conversando con los niños en la sala, mientras Ashley lavaba los platos en la cocina.
Ya eran casi las nueve cuando Ashley terminó de lavar los platos.
“Ya es tarde.
Jayden y yo nos vamos”.
Bruce se levantó del sofá y se despidió sin más.
Aquello sorprendió un poco a Ashley, ya que había estado ideando la manera de decirle que se fueran.
Por lo que, Ashley se sintió algo avergonzada.
Cuando los despidió en la puerta, ella volvió a ser cortés con sus palabras.
“Todo fue tan de repente que no pude atenderlos bien, lo lamento.
Pero si vuelven a venir lo haré como es debido”.
Entonces, Bruce tomó la mano de Jayden y asintió con la cabeza.
“Acepto la invitación”.
Ashley se quedó atónita.
¿Por qué Bruce volvía a tomar en serio sus palabras?
¿Acaso no entendía que solo lo decía por cortesía?
Al día siguiente, el auto negro volvió a detenerse bajo el viejo algarrobo en la puerta de la guardería.
Entonces, una vez más, Bruce llevó a Ashley y Annie a casa y cenó con ellas.
Bruce y Jayden fueron a la casa de Ashley a cenar durante tres días seguidos, aquello hacía que Ashley se sintiera cada vez más extraña.
El jueves Ashley evitó ir hacia donde estaba el auto de Bruce y tomó el metro con Annie.
Por lo tanto, ese día no cenaron con Bruce y Jayden.
Esa noche, Ashley preparó dos platos y una sopa.
En ese momento, Ashley le estaba sirviendo la comida a Annie y le dijo: “Está rica la comida”.
Annie estaba como siempre y no dijo nada especial porque Bruce y Jayden no estaban ahí.
Así que, de repente, Ashley se sintió algo deprimida.
Bruce y Jayden, que por lo general eran silenciosos mientras cenaban, no estaban allí esa noche.
¿Por qué se sentía así?
Al día siguiente, las clases en la guardería habían terminado.
Una vez que Ashley recogió a Annie, se puso a pensar si debía ir hasta el viejo árbol de algarrobo, pero entonces sonó su teléfono.
Bruce la estaba llamando.
“¿Señor Bruce?”
“¿Irás a recoger a Annie?” Su voz era firma y gruesa.
“Sí”.
“Por favor, ¿puedes ir a recoger a Jayden?
Tengo algo urgente que hacer en la empresa, así que no podré ir”.
“¿Qué?” Aturdida, Ashley giró la cabeza involuntariamente y miró en dirección a los niños.
Y vio a Jayden saludándola en medio del grupo de niños.
No sabía cuánto tiempo había estado saludándola, pero notó que su rostro estaba empapado de sudor.
“Está bien, entiendo.
No se preocupe”.
“Gracias.
Iré a recogerlo después”.
“Está bien”.
Después de explicarle la situación a la profesora, Ashley recogió a Jayden y se subió al auto bajo el viejo algarrobo, como siempre.
Earl los llevó de regreso a su departamento.
Durante el camino, Earl miró el espejo retrovisor con una sonrisa.
“Señorita Woods, no se imagina cuánto le agradecen los sirvientes de la villa”.
“¿Qué ha pasado?” Ashley estaba confundida.
“Jayden siempre se negaba a comer antes.
Por eso, Bruce se enfadó muchas veces con los criados.
Pero ahora Jayden siempre cena con usted, y todo el mundo se siente tranquilo.
Ayer, un cocinero de la casa me preguntó si podía pedirle consejos para cocinar”.
Ashley se quedó un poco atónita.
“¿La razón por la que Bruce llevó a Jayden a mi casa es porque no comía en casa?”
“Así es”.
Earl se veía un poco confundido.
“¿Qué opina, señorita Woods?”
“Que es cierto”.
Dijo Ashley mientras se sentía un poco mal al escuchar el problema que había en casa de Jayden.
Ashley recordó que el sábado pasado en la casa de él, Bruce había dicho que quería que ella trabajara como niñera de Jayden y entonces supo por qué Bruce siempre iba a su casa con Jayden a comer.
Bruce solo quería que Jayden comiera bien, ¡pero ella había pensado que era porque quería estar con ella!
Por suerte, ella no dijo nada de lo que había pensado, de lo contrario, hubiera sido vergonzoso.
Por la noche, Bruce vino a recoger a Jayden.
Cuando se fue, Ashley lo acompañó a la puerta y le dijo seriamente:
“Señor Bruce, si quiere traer a Jayden a cenar desde ahora, venga cuando quiera”.
Así que Bruce asintió con una mirada tranquila.
“De acuerdo”.
Tras salir de la comunidad, Jayden se quedó dormido en su asiento fijo.
Sujetando el volante, Earl miró el espejo retrovisor y luego dijo en voz baja.
“Señor, he hecho todo tal y como me lo ha dicho”.
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