Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mi querida y mis gemelos, quédate conmigo - Capítulo 85

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mi querida y mis gemelos, quédate conmigo
  4. Capítulo 85 - 85 Chapter 85 ¡No quiero ir a esa casa!
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

85: Chapter 85 ¡No quiero ir a esa casa!

85: Chapter 85 ¡No quiero ir a esa casa!

“No voy a ir.

Me rehúso a ir a esa casa…”
Junto con el viento y la lluvia, el tenso rostro de Bruce se llenó de cierta lástima cuando escuchó a la mujer hablar en sueños.

Cuando su padre falleció, él tenía trece años.

Aunque su madre se había ido, tenía a su abuelo para acompañarlo.

El viejo Sr.

Hinton lo crió, y seguía vivo y saludable.

Pero Ashley era diferente.

Su madre murió cuando ella nació.

Aunque su padre aún vivía, ya había formado una nueva familia.

Por lo tanto, solo le quedó vivir con su abuelo materno.

Por desgracia, el hombre falleció unos años después.

Cuando eso sucedió, su padre volvió a acogerla.

Pero para entonces había quedado en una posición incómoda, pasando de ser miembro de la familia Woods, a ser una extraña.

Charlie era el único amigo de Bruce, y una vez le dijo que su terquedad se debía al entorno en el que se desenvolvía.

Sin embargo, el entorno en el que vivía Ashley era peor, y debería haber sido aún más terca.

Ella llevaba una vida tranquila y cómoda.

Ni siquiera quería ser la segunda joven dama de la familia Woods.

Al contrario, tenía un empleo normal de gerente de hotel.

Bruce pensó que había logrado conocerla bien.

Creía que era una mujer común, inteligente en el trabajo pero estúpida en la vida.

Pero después de pasar tiempo juntos, se dio cuenta que había mucho de ella que no conocía.

La lluvia se intensificaba.

Bruce frunció el ceño y miró el nebuloso mar, preguntando: “¿Cuánto tardaremos en llegar a tierra?”
“Pronto.

No te preocupes.

Cuando llueve por aquí, solo dura diez o quince minutos”, explicó el conductor mientras maniobraba bruscamente, tratando de apurarse.

Sin embargo, cuando llegaron al hotel, media hora más tarde, seguía lloviendo a cántaros.

La oficina meteorológica incluso emitió una alerta de tormenta.

Todos los barcos de pesca empacaban con urgencia para retirarse; mientras que otros botes pequeños se habían volcado y se había alertado a los equipos de rescate.

“Sr.

Bruce, ¿qué pasó…?”, empezaron a preguntar algunos empleados de Star Company, que esperaban en el hotel por noticias de Dylan.

Cuando vieron que regresaba con Ashley, quedaron atónitos.

“Llamen a un médico”, ordenó Buce, sin rodeos.

Después, subió las escaleras mientras la cargaba, bajo las asombradas miradas de los presentes.

“Solo estaba mareada.

Pero como ya no está en el barco, no necesita tanto tratamiento.

De todos modos, tiene un poco de fiebre, que debe ser por la lluvia.

Dele esta medicación y déjala descansar”, indicó el médico.

Después de que revisara a Ashley, el director acompañó al doctor a la salida, y Bruce los siguió.

El primero se volteó e intentó despedirse luego de quedarse callado por unos momentos: “Señor Bruce.”
Éste asintió y ordenó: “Busca a una enfermera para que la cuide durante la noche.”
Al escucharlo, el director pareció un poco avergonzado.

“Sr.

Bruce, hace años que no llueve así.

Debido a la fuerte tormenta, ha habido muchos accidentes.

Escuché que un crucero a la isla se volcó, y hay varias víctimas.

La isla carece de instalaciones médicas y ahora están muy ocupados en el pequeño puesto de salud.

El personal médico es insuficiente y no lograremos encontrar una enfermera.” 
Al escuchar eso, Bruce le dirigió una mirada nerviosa.

“¿Se volcó un crucero?

¿Cuál?”, preguntó cuando se dio cuenta de que Annie aún no había regresado.

El director pensó que le preocupaba que algo malo le pasara a Dylan, así que se apresuró a explicar: “No se preocupe.

No es en el que estaba Dylan.

Tanto él como la hija de la señorita Woods ahora están a salvo en la isla.

Solo que no podrán regresar por un tiempo.

Pero nos confirmaron que están bien.”
La expresión del rostro de Bruce se suavizó un poco.

Pero el director seguía un poco nervioso mientras hablaba: “Y es por eso que conseguir una enfermera…”
“No te preocupes.

Ya que no hay personal médico disponible, déjalo así”, respondió, haciendo un gesto con la mano.

Luego, regresó a la habitación.

La joven que descansaba en la cama se veía débil y pálida, muy diferente a cuando estaba despierta.

Sentado a su lado, él analizó su rostro con cuidado.

Cuando recordó el día en que la conoció en el ascensor, no pudo evitar una mirada tierna.

Cuando Ashley estaba bien, era capaz de hacer sentir mejor a los que la rodeaban.

Pero cuando estaba débil e indefensa, emanaba un aire lastimero para aquellos que la veían.

Bruce se inclinó y trató de mirarla más de cerca, pero cuando se acercó, descubrió que parecía perder el control.

Sin poder contenerse, la besó.

A través de la ventana se veía lo fuerte que llovía.

Las cortinas volaban con el viento y las grandes gotas golpeaban el cristal.

En la pared, una alta sombra se proyectaba: Una persona besando a otra, recostada en la cama.

Ashley sintió un fuerte dolor de cabeza, y su cuerpo lánguido, como si estuviera flotando en el agua.

Aturdida, sintió que alguien la cubrió con una manta y cambió el pañuelo de su frente por uno fresco para bajarle la fiebre.

Sabía que había gente a su alrededor, pero aun así, no pudo evitar caer en un sueño profundo, que la llevó a varios años atrás.

En ese momento, todavía era joven, pero su abuelo estaba muriendo de una insuficiencia cardíaca.

Estaba de pie junto a su lecho de muerte y lo sostenía con sus delgadas manos, mirándolo preocupada.

De repente, él le recordó: “Ashley, recuerda ser obediente cuando llegues a casa, pero no tienes que vivir en la sombra de nadie más.

Tu padre todavía te ama.

Si te hacen daño, díselo y él te ayudará.”
“Abuelo, no quiero ir… Ya no te desobedeceré ni comeré muchos dulces…”, lloró.

Se sentía desesperada, y parecía no darse cuenta de que al anciano le quedaba poco tiempo de vida.

Ella solo pensó que ya no quería cuidarla y la estaba enviando de vuelta con su familia.

Hubo una conmoción repentina en el hospital, cuando varias personas de aspecto malvado irrumpieron.

Una era una mujer de cabello rizado con un magnífico abrigo púrpura.

Cuando vio a la pequeña Ashley, empezó a gritar.

“Esta niña está maldita.

Mató a su madre cuando nació.

Y ahora mató al abuelo, ¡a pesar de que es tan joven!

¿Qué estás haciendo aquí?

Date prisa y llévala lejos.

Verla me molesta.”
“No me quiero ir… Abuelo, abuelo…”
La pequeña Ashley fue sacada a la fuerza por dos personas.

Antes de irse, se volteó: El anciano miraba a la pequeña como si tuviera algo más que decir.

Al final, escuchando a sus hijos llorar a su alrededor, se dejó caer en la cama.

“Oye, ella es la que trae mala suerte, ¿no es así?”
“Todo es su culpa, ¿verdad?”
“Sí, es ella.”
A medida que crecía, Ashley empezaba a entender los comentarios de las personas que la rodeaban.

Un día, cuando la castigaron, finalmente rugió enojada: “¡No estoy m*ldita!”
Entonces, empujó al hombrecito gordo que le escupió en la cara, tirándolo al suelo.

“¿Cómo te atreves a empujarlo?

¡Esta maldita mujer volverá a matar a alguien!” 
“¡No es cierto!”, gritó, despertándose de la pesadilla.

El calor que sintió en el dorso de su mano la calmó poco a poco.

Cuando vio a Bruce acostado a su lado, se quedó atónita.

“¡Ahhh!” Un grito sonó de repente en la noche lluviosa.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo