Mi querida y mis gemelos, quédate conmigo - Capítulo 91
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91: Chapter 91 Capítulo 91 Pedirle ayuda 91: Chapter 91 Capítulo 91 Pedirle ayuda Desde que Ashley supo que Bruce era aquel hombre de hace seis años, todo el odio que sentía se dirigió hacia Bruce, quien resultó ser el hombre que cambió su destino, así que ella había borrado por completo el afecto que sintió por él durante esos días.
Al ver el rostro pálido de Ashley, Elena supo que esta vez lo decía en serio.
Después de fruncir el ceño y pensarlo por un tiempo, de repente se le ocurrió algo.
“Ashley, se me ha ocurrido otra manera”.
“¿Cuál?”
“¿Aún sigue en pie el asunto del matrimonio entre tú y Arian?
¿Por qué no intentas pedirle ayuda?”
Al oír el nombre “Arian”, la expresión de Ashley se congeló.
Después de pensarlo un poco, negó con la cabeza.
“No creo que sea bueno.
Además, no quiero molestarlo”.
Durante años, ella lo había importunado muchas veces mientras estuvo en el extranjero.
Ahora que había regresado, no tendría por qué hacerlo.
Elena suspiró.
“De acuerdo entonces, sigues siendo tan terca como antes.
En todo caso, no importa lo que yo diga”.
Después le dio una palmadita en el hombro a Ashley y le dijo: “Recuerda que, pase lo que pase, me quedaré a tu lado y te haré compañía.
Así que háblame en caso de que necesites algo”.
Al escuchar eso, Ashley se tranquilizó un poco.
Se sintió conmovida por las palabras de Elena.
“De acuerdo, no te preocupes.
Estoy bien.
A propósito, ¿qué has publicado recientemente en las redes sociales?
¿Te enamoraste de alguien?”
Mientras hablaba, Elena esquivó de repente su mirada.
“No ha pasado nada de eso.
Ah, me acabo de acordar de que aún tengo que revisar algunos contratos.
Voy a volver a mi habitación”.
Sin más, huyó del lugar.
Al ver cómo se alejaba del lugar, Ashley sonrió.
Al cabo de tres días, Dylan regresó al país con Annie y tomó una entrada VIP para evitar el gran grupo de fans.
Por lo que, Ashley fue al aeropuerto a recogerlos.
“¡Mami!”
En cuanto Annie vio a Ashley, se abalanzó sobre ella.
La risa de Annie resonó en todo el aeropuerto.
“¿Te divertiste?” Al ver a Annie, las preocupaciones de Ashley sobre los últimos días parecían haberse ido.
“¡Estoy muy feliz!” Con los brazos alrededor de su cuello, Annie le besó la mejilla con emoción.
“Mami, ¿tenías algo que hacer con el señor Bruce y Jayden?
¿Por qué me dejaron y se fueron primero?”
Ashley estaba un poco confundida.
“¿Ellos qué?
¿Se fueron igual que yo?”
Entonces, Dylan carraspeó y cambió de tema.
“El auto está por llegar.
Subamos primero”.
La compañía de Dylan preparó una fiesta por la noche para celebrar el primer rodaje del programa.
Estuvieron presentes los artistas, los invitados y las personas que estuvieron detrás de las cámaras.
Como tutora de Annie, evidentemente Ashley fue invitada.
La fiesta de celebración era un evento discreto.
Todas las personas iban vestidas de manera informal y el ambiente era relajado.
Ashley y Annie disfrutaron de la deliciosa comida.
En medio de la fiesta, el director se llevó a Annie para presentársela a los demás, y Ashley la observó desde la distancia.
Annie esbozó una brillante sonrisa.
Por sus expresiones llenas de vida y divertidas, era difícil ver sus similitudes con Bruce.
Pero en las pocas ocasiones en que estaba callada, cualquiera podía notar el parecido entre ellos.
Al darse cuenta de eso, Ashley se puso un poco nerviosa.
Así que tomó un sorbo de agua para reprimir el pánico que sentía.
“Ashley”.
Se oyó una voz grave desde atrás.
El corazón de Ashley, que por fin se había calmado, volvió a palpitar con fuerza e hizo que apretara la copa.
Bruce se dirigió hacia ella con un traje negro.
Se puso a su lado y miró a Annie a lo lejos.
Él sostenía con una mano la copa de vino tinto y la otra la tenía en el bolsillo del pantalón.
“¿Por qué te fuiste de las Maldivas sin decir nada?”
“Nada importante.
Solo recordé que tenía algo que hacer en casa”.
Ashley se sentía un poco nerviosa.
Desde que supo la verdad, lo único que quería era mantenerse alejada de Bruce, como si hubiera activado su mecanismo de autoprotección y se hubiera obligado a mantener cierta distancia con él.
“¿Fue por la casa?
¿O por mí?”
Entonces, Ashley frunció el ceño.
Bruce tomó con calma un sorbo de vino.
“¿O tal vez debido a mí tienes ese problema?”
Ashley se quedó paralizada.
Estaba preocupada.
¿Él lo sabía?
“Quieres irte pronto de mi casa y no quieres vivir en la de Elena.
Me enteré de que hace poco has estado buscando una casa, ¿verdad?”
Ashley dio un suspiro de alivio y asintió.
“Bueno, no puedo quedarme en su casa para siempre”.
“¿Quieres que te ayude?”
En lugar de pedirle que se quede, le preguntó si necesitaba ayuda.
Hubo un indicio de sorpresa en los ojos de Ashley, pero aun así negó con la cabeza.
“No, yo puedo ocuparme de eso”.
Bruce no sabía que había una razón por la cual ella estaba tan apurada en conseguir una casa.
Y ese motivo era conspirar contra él, así que ¿cómo podría osar en pedirle ayuda?
Ashley se negó tajantemente, y su actitud desafiante atrajo la atención de Bruce.
Él volvió a mirarla detenidamente.
“¿Tienes algo que te preocupa?”
Ashley se quedó atónita y lo miró sorprendida.
Creyó que había escuchado mal.
Bruce frunció el ceño y se arrepintió de haberle hecho esa pregunta.
De pronto, el ambiente entre los dos se volvió incómodo.
Al cabo de un rato, Dylan hizo un gesto con la mano y se acercó.
Llevaba un pantalón beige con una camiseta azul claro.
Le entregó un vaso de zumo a Ashley con una gran sonrisa.
“Ashley, irán al karaoke más tarde.
¿Quieres ir?”
“¿Ah?
No creo”.
Ashley negó con la cabeza de forma apresurada.
“Estoy con Annie.
Así que no puedo ir a ese tipo de lugares”.
La expresión que tenía Bruce en la cara se relajó un poco.
Dylan, sin embargo, lo miró y luego le guiñó un ojo a Ashley con una mirada coqueta.
“Lo sé.
Ya me lo imaginaba.
Pero te llevaré a casa en cuanto vayan a otro lugar”.
“Está bien”.
Ashley sonrió.
Para Bruce, el verla sonreír lo molestaba de alguna manera.
Entonces, él sujetó su taza con fuerza y su rostro se volvió sombrío.
…
Después de que Ashley llevara a Annie a la escuela al día siguiente, ella se fue a trabajar al hotel Dinastía.
Tras ponerse el uniforme de empleado oficial, Ashley se sintió un poco descolocada.
Ahora que había conseguido lo que tanto anhelada, aquello se convirtió en un problema para ella.
Al pensar en lo que pasaría en el futuro, sintió que no podría seguir trabajando en el hotel Dinastía.
Tal vez debería encontrar otro lugar y hacer planes con antelación.
Tras entrar a la oficina, las tareas se desarrollaron sin problemas, y hubo pocas oportunidades en las que se reunió con Bruce.
Al mediodía, el asistente de Bruce, Aaron, tocó la puerta y entró.
Él mencionó la celebración de la contratación.
“Señora Woods, esta noche el hotel ha preparado una celebración de contratación para usted.
He venido a confirmarel la hora.
¿Hay algún inconveniente con su horario?”
Mientras pensaba en ello, de pronto recibió una llamada.
Cuando vio el identificador, contestó enseguida la llamada.
“Hola”.
Respondió la otra persona en la llamada.
“¿Qué?”
La cara de Ashley cambió y enseguida palideció.
“Iré ahora mismo”.
Antes de que pudiera colgar, ella salió corriendo con su bolsa en la mano.
Aaron no tuvo tiempo de decir nada.
“Señora Woods, ¿pasó algo?”
Sin embargo, no hubo respuesta porque Ashley ya se había ido.
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