mi sistema de harem - Capítulo 120
- Inicio
- Todas las novelas
- mi sistema de harem
- Capítulo 120 - 120 Capítulo 119- Asuna
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
120: Capítulo 119- Asuna 120: Capítulo 119- Asuna Reombarth gracias por las piedras!
aquí tienes tu capitulo extra ************************************* El tercer amanecer virtual llegó a Aincrad.
Para la mayoría de jugadores, era otro día de miedo, de esconderse y esperar lo peor.
Para el grupo de Nobuo, en cambio…
Era rutina.
I.
Amanecer en Aincrad: entrenamiento, risas y caos organizado Nobuo se incorporó del césped virtual, bostezando.
Las chicas ya estaban listas: Miku revisando builds como si fuera una contadora auditando cuentas.
Ravel, perfeccionando hechizos con destellos elegantes.
Marin probando poses para cuando consiguiera un traje bonito.
Utaha, sentada bajo un árbol, anotando frases para su próxima novela.
Yukana haciendo estiramientos exagerados solo para molestar.
—Buenos días, Nobuo —dijo Ravel con una sonrisa luminosa.
—Buenos días a todas —respondió él—.
Hoy toca farmear en la zona norte.
Y quiero que practiquéis las rotaciones de grupo.
Las chicas asintieron con entusiasmo.
Mientras en la distancia otros jugadores gritaban, lloraban o se peleaban…
el grupo de Nobuo parecía estar entrenando para un festival escolar.
II.
Mundo real: descubrimiento de Eriri En el apartamento, la tarde anterior, Eriri regresó con una determinación renovada.
Esta vez trajo la llave de repuesto que Nobuo le dio hacía meses.
—Si está de viaje me va a oír…
Abrió la puerta.
Silencio.
Caos visual.
Y cinco cápsulas VR alineadas como ataúdes futuristas.
Eriri palideció.
—¿Qué…
qué demonios…?
¿Nobuo está metido en esto?
¿Esto es legal?
Entonces vio la sexta cápsula con una etiqueta: “Prueba privada.
Prohibido abrir.” Eriri inclinó la cabeza, temblando.
—…¿Está probando un nuevo proyecto?
¿Sin decirme nada?
¿Y con sus novias…?
Se puso roja de ira.
—¡ESE MALDITO!
¡Cómo se atreve a dejar fuera a su ilustradora principal!
Agarró su móvil.
—Lo voy a llamar hasta que responda.
Él no se libra.
Marcó.
Nada.
Marcó de nuevo.
Nada.
Marcó veinte veces.
Nada.
—¡¡¡NOBUOOOOO VOY A MATARTEEEE!!!
—gritó, mientras los vecinos golpeaban la pared.
III.
Aincrad, zona norte: el encuentro inesperado Nobuo y las chicas avanzaban tranquilamente por el bosque.
El sonido de espadas resonaba a lo lejos.
—¿Alguien más oyó eso?
—preguntó Marin.
—Parece una pelea —dijo Miku ajustando sus gafas virtuales.
—Vamos —ordenó Nobuo.
Y allí, en un claro, vieron a una chica solitaria, con capa marrón, sudando y respirando rápido mientras luchaba contra tres lobos rápidos.
Sus movimientos eran pulidos…
pero rígidos.
Como si tuviera talento pero poco entrenamiento real.
Nobuo lo notó al instante.
—Mmm…
su técnica es buena pero está desperdiciando estamina.
—Puedo ayudar —dijo Ravel—.
Un hechizo y— —No —respondió Nobuo—.
Observemos un momento.
Las chicas se quedaron mirando.
La chica lanzó un grito breve y elegante mientras cortaba al último lobo.
¡SHING—POOF!
Los lobos desaparecieron.
Ella cayó de rodillas, exhausta.
Marin susurró: —¿Quién es…?
Utaha respondió: —Tiene pinta de ser importante para la historia de este mundo.
Nobuo suspiró por dentro.
“Dama principal de la novela original.
Nivel talento: ridículamente alto.
Nivel de problemas: infinito.” La chica alzó la cabeza.
Era Asuna.
Incluso en ropa básica, su presencia imponía.
—Ah…
hm…
—dijo ella poniéndose de pie—.
¿Ustedes…
cuánto tiempo llevan ahí?
—Lo suficiente para ver que te falta un compañero de equipo —respondió Nobuo, directo como siempre.
Asuna se ofendió un poco.
—No necesito uno.
Solo estaba…
practicando.
—Y casi te comen —añadió Miku.
—¡Hey!
—Saltó Asuna.
Marin sonrió.
—No está mal para ser novata.
—¿Novata?
—repitió Asuna, dolida.
Nobuo dio un paso adelante.
—Relájate, no es una ofensa.
Tienes buena técnica.
Aprendes rápido.
Pero estás gastando demasiada energía en golpes que deberían ser simples.
Asuna abrió los ojos sorprendida.
—¿Cómo lo sabes?
—Soy escritor.
Observo cosas.
—Eso…
no tiene sentido.
—No tiene que tenerlo —replicó Utaha—.
Nobuo siempre funciona así.
Ravel se acercó suavemente.
—¿Estás herida?
¿Necesitas curación?
—No…
estoy bien.
Gracias —respondió Asuna bajando la mirada.
Era la primera vez que la trataban como una jugadora normal.
—¿Cuál es tu nombre?
—preguntó Miku.
Asuna dudó un instante…
—Asuna…
solo Asuna.
Nobuo extendió la mano.
—Nobuo.
Ella la estrechó, algo nerviosa.
—Encantada.
Yukana murmuró a Marin: —Le gusta.
—Le gusta mucho —susurró Marin de vuelta.
—¿Qué?
—preguntó Asuna.
—Nada —respondieron las dos al unísono.
Asuna frunció el ceño.
Nobuo se pasó una mano por el cabello, resignado.
IV.
Quest conjunta accidental Justo cuando Asuna pensaba marcharse, una ventana azul apareció.
¡Quest activada!
“El Bosque del Colmillo Roto” Nivel recomendado: 6–10 Jugadores cercanos serán agrupados automáticamente.
Asuna parpadeó.
—¿Eh?
¿Nos agruparon juntos?
Nobuo suspiró.
—SAO decidió por nosotros.
Utaha sonrió peligrosamente.
—Pues bien, Asuna-san, bienvenida al escuadrón Yamada.
—¿Escuadrón…
qué?
—Ya entenderás —dijo Marin.
Yukana le guiñó un ojo.
—No te preocupes, te cubrimos.
Asuna se sonrojó ligeramente.
“¿Qué grupo tan extraño es este…?” V.
Combate en el bosque La quest comenzó con tres manadas de lobos y un miniboss.
La mayoría de jugadores huiría de algo así.
Pero Nobuo dio órdenes claras: —Miku, controla el agro.
Yukana, tanquea desde la derecha.
Marin, mueve mobs hacia mí.
Ravel, magia desde atrás.
Utaha…
cúbrete.
Asuna preguntó: —¿Y yo?
Nobuo la miró con seriedad.
—Practica la técnica que estabas usando.
Corrige el tiempo de entrada y salida del ataque.
Ella tragó saliva.
—¿De verdad?
¿En medio del combate?
—Sí.
Así aprenderás mejor.
Y tenía razón.
Durante la pelea, Asuna se movió mejor con cada golpe.
—¡Asuna, a la izquierda!
—gritó Miku.
—¡Voy!
—Buen giro —comentó Nobuo.
—¡Gracias!
Ravel lanzó un hechizo que iluminó todo el bosque.
El miniboss cayó.
Asuna se apoyó en un árbol, jadeando.
—¿Siempre…
siempre combaten así?
—Es divertido, ¿no?
—preguntó Marin.
Asuna quiso negarlo…
pero no podía.
—Sí —admitió sin querer.
VI.
Mundo real: pánico editorial y furia tsundereMachida Llamando por quinta vez en el día.
—¡Nobuo!
¡Responde!
¡Los deadlines no se posponen solos!
Eriri Sentada en el sofá de Nobuo.
Encendió la tele.
Apagó la tele.
Caminó en círculos.
—¿Dónde demonios estás?
¿En una cita?
¿En un viaje?
¿Con tu harén?
¡IDIOTAAAAAAAAA!
Agarró su móvil.
—Si no vuelves hoy, voy a registrar todo tu apartamento.
VII.
Atardecer en Aincrad: despedida de Asuna Después de terminar la quest, el grupo volvió al pueblo.
Asuna se detuvo frente a ellos.
—Gracias…
de verdad.
Nunca había…
jugado así, con otros.
Marin le sonrió.
—Cuando quieras unirte, solo dilo.
Ravel añadió: —Estaremos encantadas de ayudarte.
Yukana guiñó un ojo.
—Somos divertidas.
Lo sabes.
Asuna se sonrojó.
Nobuo dio un paso adelante.
—Si quieres entrenar, sabes dónde encontrarnos.
Ella lo miró fijamente unos segundos.
—…Nobuo.
Gracias por creer que podía hacerlo.
—Actuaste bien.
Solo te faltaba práctica.
Asuna sonrió.
Una sonrisa sincera, leve, cálida.
—Entonces…
hasta mañana.
—Hasta mañana.
Asuna se alejó entre las calles iluminadas por faroles.
Las chicas miraron a Nobuo con miradas sospechosas.
—Nobuo —dijo Utaha—.
Esa chica…
se interesó por ti.
—Obvio —añadió Yukana.
—Clarísimo —añadió Marin.
—Uh-huh —añadió Miku.
Ravel solo sonrió con dulzura.
Nobuo se llevó la mano a la frente.
“Genial.
Otra heroína más en el radar.
Esto solo puede complicarse.” Pero al menos…
el día había sido divertido.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Raizen_Top Your gift is the motivation for my creation.
Give me more motivation!
Creation is hard, cheer me up!
I tagged this book, come and support me with a thumbs up!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com