mi sistema de harem - Capítulo 131
- Inicio
- Todas las novelas
- mi sistema de harem
- Capítulo 131 - 131 Capítulo 129- Conspiraciones Reencuentros y el Misterioso Piso 3
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
131: Capítulo 129- Conspiraciones, Reencuentros y el Misterioso Piso 3 131: Capítulo 129- Conspiraciones, Reencuentros y el Misterioso Piso 3 Cuando Nobuo regresó a su apartamento y se acomodó en su cápsula, lo último que vio antes de que la tapa se cerrara fue la imagen mental de Eriri huyendo con la cara roja como un tomate.
Definitivamente hoy fue raro, pensó.
¿Estaba…
celosa?
¿O realmente interesada?
Pero esa reflexión quedó para después: las chicas lo esperaban dentro de SAO.
En cuanto abrió los ojos en el mundo virtual, las luces cálidas de la posada de Tolbana lo envolvieron, junto con un sonido inconfundible: —¡Nobuo!
—cuatro voces femeninas que corrieron hacia él como un pequeño ejército.
Miku se lanzó primero, abrazándolo con fuerza.
Marin le siguió con energía, casi tirándolo al piso.
Yukana lo rodeó por la espalda mientras reía.
Y Ravel, elegante como siempre, solo lo tomó del brazo con una sonrisa orgullosa…
pero sus ojos decían me alegra que hayas vuelto.
Silica observaba a cierta distancia, claramente acostumbrándose al nivel de cariño que se manejaba en ese grupo.
Argo, en cambio, no disimulaba lo sorprendida que estaba.
—Oye, oye…
—Argo chasqueó la lengua—.
Dime que no todas estas chicas son reales y…
¿novias tuyas?
—Sí lo son —respondió Nobuo como si fuera lo más normal del mundo.
El rostro de Argo se congeló un segundo y luego soltó una risa ronca.
—Tsk…
no sé si eres un genio o un suicida social, pero respeto la jugada.
Silica se limitó a sonreír nerviosa.
Las chicas, sin embargo, tenían información importante que contarle.
—¡Hoy conocimos a Argo!
—dijo Marin, señalándola como si estuviera presentando una celebridad.
—Y le hicimos una pequeña…
prueba —añadió Yukana, orgullosa.
—Aprobó —completó Miku, con su tono suave.
—…y también encontramos a Silica, que quería unirse —agregó Ravel.
Silica hizo una reverencia tímida, abrazando a Pina.
—Prometo esforzarme mucho…
Nobuo asintió satisfecho.
Más miembros en su gremio significaban más protección y más diversión.
Pero las chicas notaron que él traía una expresión distinta, más seria, como si algo lo hubiera incomodado.
Utaha —quien había estado sentada junto al fuego revisando notas virtuales— levantó la vista.
—¿Te pasó algo en la editorial, Nobuo?
Él suspiró y se sentó con ellas en la mesa.
Argo y Silica observaron con interés, sin entender por qué de repente había un ambiente casi…
corporativo.
—Sí —comenzó Nobuo—.
Machida llevaba dos días intentando contactarme.
Fui a verlo, y resulta que quieren hacer una adaptación al anime de SAO.
Marin abrió los ojos como platos.
—¡¿Un anime?!
¡Eso sería épico!
Yukana también se emocionó.
—¡Imagínate la mercancía oficial!
Pero Nobuo negó con la cabeza con un gesto tranquilo.
—El problema es el contrato.
El reparto de beneficios es insultante.
Básicamente ellos ganarían una fortuna y yo recibiría migajas.
No estoy dispuesto a aceptar eso.
Utaha y Ravel intercambiaron una mirada: estaban totalmente de acuerdo en que Nobuo no dejara que una editorial lo explotara.
—¿Qué piensas hacer?
—preguntó Utaha, interesada.
—Quiero pedirle ayuda a la familia de Ravel —explicó él—.
Sé que tienen conexiones suficientes para adquirir un estudio de animación pequeño, uno que esté al borde de la quiebra.
Si hacemos eso…
podremos producir nuestras propias adaptaciones, controlar los ingresos y no depender de nadie.
Ravel sonrió con cierta satisfacción demoníaca.
—Mi familia podrá arreglarlo.
Para nosotros, un estudio pequeño es una inversión menor.
Concedido.
El silencio que siguió fue absoluto.
Argo no sabía si acababa de presenciar una escena de negocios de alto nivel o el prólogo para la dominación mundial del entretenimiento.
Silica, inocente, solo ladeó la cabeza sin entender absolutamente nada.
—¿Son…
todos empresarios o algo así?
—preguntó la pequeña.
—Algo así —contestó Marin, riendo.
Pero el tiempo no estaba de su lado.
Nobuo lo recordó enseguida: —Chicas…
nos quedan cinco días de acceso antes de que las cápsulas sean retiradas.
Si queremos avanzar y ver qué tan lejos llegamos en SAO, debemos movernos ya.
Las chicas asintieron al unísono.
La emoción volvió de golpe.
—¡Al piso 3!
—gritó Marin levantando su espada.
—Quiero ver qué jefes aparecen —añadió Yukana.
—Necesitamos más materiales para las armas personalizadas —comentó Ravel.
—Y más experiencia —murmuró Miku.
Argo levantó la mano.
—¿Yo también voy?
¿Incluso después de lo que pasó hoy?
Nobuo sonrió.
—Claro.
Eres útil, rápida, y las chicas te aceptaron.
Eso es suficiente.
Argo pareció relajarse…
o al menos lo intentó.
Ascenso al Piso 3 El cristal del teletransportador brilló y los llevó a un paisaje completamente distinto: un enorme conjunto de colinas, bosques densos y caminos empedrados.
El viento soplaba con fuerza, moviendo la hierba alta como olas verdes.
Pero apenas dieron unos pasos, un sonido metálico resonó.
CLANK.
Un grupo numeroso de jugadores avanzaba en formación militar, escudos al frente y estandartes al viento: Los Caballeros de la Hermandad de Sangre.
Y al frente, con paso solemne y mirada fría, estaba Heathcliff.
Nobuo solo pensó: Kayaba.
Qué conveniente.
Pero no tenía intención de saludarlo.
Heathcliff se detuvo justo al cruzarse con ellos.
—Parece que su grupo ha ganado cierta fama últimamente —comentó con voz ceremoniosa.
Asuna, que iba detrás de él, frunció el ceño al ver a Silica y Argo con el grupo de Nobuo.
¿Cómo es que esas dos sí pueden estar ahí, pero yo no?
Marin le devolvió la mirada con una sonrisa victoriosa.
Yukana la imitó, aún más descarada.
Miku solo la ignoró, lo cual dolió más.
Pero Nobuo no se molestó en devolver la palabra.
—Chicas, sigamos —dijo avanzando sin siquiera mirar a Heathcliff.
El silencio helado que dejó atrás fue palpable.
Asuna apretó los dientes.
Heathcliff frunció el ceño.
—Ignorarnos no fue prudente —advirtió el capitán, en voz alta.
Nobuo se giró apenas para dejar una última frase: —No vine aquí a hacer reverencias.
Vine a terminar el juego.
Y siguió caminando.
Las chicas lo siguieron como un ejército perfectamente entrenado.
Silica parpadeó, impresionada: —I-Ignoró a Heathcliff-sama…
Argo soltó una carcajada.
—Este chico tiene nervios de acero.
Me encanta.
Y desde atrás, Asuna murmuró: —¿Por qué a mí no…?
Hacia el Boss del Piso 3 Mientras avanzaban por el bosque hacia la fortaleza donde se encontraba el jefe, Nobuo notó cómo todas caminaban con paso firme, emocionadas.
Argo tomaba notas.
Silica intentaba mantener el ritmo.
Utaha ajustaba estrategias.
Miku tarareaba.
Marin saltaba entre rocas.
Yukana reía.
Ravel avanzaba con orgullo demoníaco puro.
Todo estaba listo.
—Chicas —anunció Nobuo finalmente—.
Hoy, conquistamos el Piso 3.
Las armas se desenvainaron.
Las sonrisas se ensancharon.
La aventura continuaba.
*************** **************************** AVISO ⚠ a partir de ahora cada capitulo extra cuesta 5 piedras de poder
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com