mi sistema de harem - Capítulo 151
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Capítulo 151: 150-Continuación del Arco de Naruto
si sientes que el protagonista se comporta diferente, es por el hecho de que tengo que reescribir desde aquí hasta el final de la historia ya que se corrompieron mas de 150 capítulos y solo pude recuperar pocos y estaba todo confuso.
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Justo después de que todos gritan “¡No hay forma de que salga tranquilo!” y Nobuo suspira, añade esto:
Nobuo cerró los ojos un segundo, preparándose mentalmente para el caos de las maletas que vendría al amanecer. Pero, antes de que pudiera dar el primer paso hacia su habitación, el mundo se volvió estático.
El grito de las quintillizas se congeló en el aire. Marin se quedó estática como una figura de porcelana y un silencio absoluto, casi pesado, envolvió la casa. Una ventana holográfica, de un azul eléctrico que nadie más podía ver, parpadeó frente a sus ojos:
[AVISO DEL SISTEMA] Evento “Vacaciones en el Yate” pausado temporalmente. Iniciando transferencia forzada: “Mundo Ninja – Arco de la Búsqueda de Tsunade”. Duración de la estancia: 7 días. Nota: El tiempo en tu mundo se reanudará en el nanosegundo en que regreses. ¡Buena suerte, usuario!
—Maldito sistema… ni un descanso me das —masculló Nobuo.
Sintió el tirón familiar en el estómago, esa sensación de ser succionado por una aspiradora dimensional. La sala de su casa se desvaneció y, en un parpadeo, el olor a salitre del yate fue sustituido por el olor a madera quemada y bosque.
Siete días después… (o “Tras los eventos de la invasión”).
El amanecer en Konoha estaba raro: mezcla de tensión por lo ocurrido con Orochimaru y un chismorreo generalizado que recorría el pueblo entero.
—¿Has oído? Ese chico nuevo dejó KO a media invasión solo porque sí.
—Dicen que tiene unos ojos más locos que los Uchiha.
—Y que Anko quiere morderlo—
—¡CÁLLATE! —gritaba Anko desde el techo de una tienda, mientras pulía un kunai.
Nobuo ni se inmutaba. Para él, este mundo era básicamente otro evento troll del sistema… pero también una oportunidad.
Mientras caminaba hacia la entrada del pueblo, Jiraiya lo observaba con cara de preocupación profunda.
—Niño… lo digo en serio. No vuelvas a mencionar el tema de Anko. Me puede destruir, ¿sabes?
Nobuo lo ignoró, concentrado en la interfaz flotante que solo él podía ver.
Misión del sistema: “Camino a Tsunade… pero arruina el destino un poquito”
Objetivos:
Acompañar a Naruto y Jiraiya.
Intervenir donde “tú creas divertido”.
Evitar que el mundo explote por tus decisiones.
Recompensa: Nuevo “Pack de Anime Perdido” + Técnica secreta al azar.
Nobuo sonrió.
Naruto llegó corriendo con su energía habitual:
—¡Nobuo! ¿Listo para el viaje? Te advierto: ¡yo seré Hokage primero!
—Ajá, sí, sí —respondió Nobuo—. Tú sigue soñando, campeón.
—¿¡EEEHH!?
Jiraiya suspiró.
Anko apareció de la nada.
—Yo también voy.
—No vas.
—Voy.
—No.
—Hiruzen dijo que sí —soltó Anko con una sonrisa de colmillos.
Jiraiya se detuvo en seco, parpadeando con incredulidad.
—¿Cómo que el Tercero dijo que sí? ¡Anko, estuvimos en su funeral hace dos días! ¡El Viejo ya está en el Reino de los Muertos!
—Exacto —respondió ella, sin perder la sonrisa—. Fui a visitarlo anoche con una tabla de espiritismo y un poco de sake. Me dio su bendición espiritual y me dijo: “Anko, hija mía, ve con ese chico de los ojos raros y asegúrate de que Jiraiya no se gaste el presupuesto de la misión en burdeles”. ¿Vas a cuestionar la última voluntad del Tercer Hokage, Jiraiya-sama?
Jiraiya se llevó una mano a la cara, derrotado por la lógica aplastante (y absurda) de la kunoichi.
—Eso es profanación de autoridad… y probablemente un pecado —masculló el peliblanco—. Nobuo, di algo.
Nobuo, que estaba revisando su interfaz del sistema, ni siquiera levantó la vista:
—Yo no me meto en peleas de religión, viejo. Si quiere venir, que venga. Mientras no intente usarme de blanco para sus kunais de práctica…
El camino inicia
El grupo avanzó por el bosque mientras Naruto trataba de pescar ranas, Jiraiya esquivaba a Anko como si fuera un jutsu mortal, y Nobuo analizaba el chakra del entorno.
“Si solo me quedan siete días aquí, será mejor dejar mi marca”, pensó, y activó su Mangekyō Eterno solo por diversión.
A diez kilómetros, media bandada de pájaros cayó desmayada por el exceso de presión.
—Hey, Nobuo…, preguntó Naruto, ¿de verdad eres humano?
—Depende del día —respondió él, disfrutando la reacción exagerada del rubio.
Encuentro con los dos idiotas clásicos: los hermanos buscabroncas
Antes de llegar a Tanzaku, dos shinobi de bajo nivel bloquearon el camino.
—Oye, viajero. Ese Sharingan raro tuyo, ¿cuánto vale si te lo arrancamos?
Naruto se preparó para luchar, Jiraiya puso cara de “otra vez”, y Anko ya estaba afilando la lengua.
Nobuo simplemente chasqueó los dedos.
Un relámpago descendió como si el cielo hubiese decidido contestar a los dos shinobi.
Ambos quedaron carbonizados, pero vivos… apenas.
Naruto abrió los ojos como platos.
Jiraiya también.
Anko lamió sus labios como si hubiera visto un espectáculo interesante.
—Mm… eléctrico. Me gusta.
—Anko, no le des ideas —rogó Jiraiya.
La llegada a Tanzaku
El pueblo estaba más vivo que nunca: luces, ruido, apuestas, sake por todos lados.
Y en medio de todo eso, una presencia masiva, casi intimidante…
Tsunade.
O mejor dicho, Tsunade apostando como si fuera a destruir el casino entero.
Nobuo la vio y automáticamente el sistema apareció:
Mini-misión desbloqueada: “Convencer a Tsunade antes que Naruto la arruine”
Recompensa:
15% de los pechos de Tsunade en física realista para futuros VR.
+50 puntos de Carisma Chino.
Nobuo casi suelta la carcajada.
Mientras Naruto empezaba a gritar:
—¡Tú vas a ser Hokage algún día, vieja!
Y Tsunade ya se levantaba para darle un puñetazo que iba a mandarlo al exilio orbital…
Nobuo actuó. La detuvo con dos dedos, sujetando su brazo con total tranquilidad.
La mesa completa del casino se quedó en silencio.
Tsunade frunció el ceño.
—¿Quién demonios eres tú?
Nobuo la miró con una calma descarada.
—Alguien que puede curar tu trauma, ganarte en sake, arreglar tu mala racha y enseñarte un jutsu nuevo si quieres.
Tsunade parpadeó.
Shizune se atragantó.
Naruto lo miraba como si fuera un jefe de videojuego nivel 99.
Jiraiya tragó saliva: sabía que esa frase iba a traer problemas.
Anko sonrió como si acabara de encontrar rival.
Tsunade apoyó sus puños sobre la mesa.
—Chico, acabas de llamar mi atención.
Y ahí es cuando las cosas se iban a poner mucho más caóticas.
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mitad de serie con éste capitulo! lanza algunas piedras para celebrar y deja tu buen comentario
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