mi sistema de harem - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 Capítulo 19 - Un Día de Pelucas y Costura Real
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19: Capítulo 19 – Un Día de Pelucas y Costura Real 19: Capítulo 19 – Un Día de Pelucas y Costura Real El sábado por la mañana, Nobuo despertó con una mezcla de emoción y presión.
Por un lado, Marin vendría a probar la peluca y revisar los avances del cosplay de Shizuku-tan.
Por otro…
el sistema no dejaba de recordarle que el reloj seguía corriendo.
Menos de tres meses.
Dos chicas con 50 puntos de afecto.
O adiós a 5 centímetros que él preferiría conservar.
Suspiró.
—Primero una novia de verdad…
luego pienso en el resto —murmuró, aunque cada vez sonaba menos convencido.
La llegada de Marin Marin llegó radiante frente al edificio.
Llevaba una bolsa con la peluca rubia platino y varias horquillas, claramente emocionada.
—¡Nobuuu!
¡Mira lo que llegó!
—dijo agitando la bolsa—.
¡La peluca es idéntica a la del anime!
—Perfecto —respondió él sonriendo—.
Hoy la probamos.
Subieron juntos al apartamento.
Esta vez, Marin entró como si ya fuera parte natural del lugar, saludando a la madre y a la hermana de Nobuo.
Ambas ya estaban acostumbrándose a verla por allí…
aunque nunca dejaban de mirarla con un punto de sorpresa y admiración.
—Es realmente hermosa —susurró la hermana cuando Marin pasó hacia la habitación de Nobuo.
—Demasiado hermosa —contestó la madre con media sonrisa—.
El corazón de Nobuo no va a soportar tanto.
Nobuo, desde la puerta, fingió no haber escuchado.
Probando la peluca En la habitación, Marin sacó la peluca y la colocó sobre su cabeza.
Nobuo se quedó unos segundos sin saber si parpadear.
Ella se giró, sonrió y levantó el pulgar.
—¿Qué tal?
¿Me parezco a Shizuku-tan?
—Mucho más de lo que debería —respondió él, completamente sincero.
Marin, halagada, giró frente al espejo analizando cada detalle.
Ajustó la malla, el flequillo, las puntas.
Luego corrió hacia él.
—Nobuo, ¡ponle las horquillas tú!
Yo no sé cuáles van mejor.
Él trago saliva, se acercó con cuidado y comenzó a colocar las piezas.
Los dedos le temblaban, no por torpeza, sino porque Marin a esa distancia era demasiado para cualquier mortal.
Ella lo notó.
—Eres muy delicado —comentó sonriendo—.
Se nota que te importa que quede perfecto.
—Bueno…
es mi trabajo —contestó él intentando sonar profesional.
El día de costura real Marin, ya con la peluca puesta, se sentó en la cama tranquila y cruzó las piernas.
—Vale, ahora trabaja como en serio.
Quiero ver ese modo profesional tuyo.
Nobuo encendió la máquina de coser, organizó las telas, las agujas, los patrones.
Su concentración cambió: los ojos se le afilaron, cada movimiento era preciso.
Marin lo observaba fascinada.
—Es como…
ver a un artista —susurró ella.
Él avanzaba rápido, verificando medidas, uniendo piezas, ajustando costuras invisibles.
Cada parte del traje tomaba forma real, no solo una idea en papel.
Marin apoyó la mejilla en las manos, sin apartar la vista.
—No puedo creer que seas tan bueno en esto.
Yo no podría hacer ni la mitad.
—Tú eres buena en otras cosas —respondió él sin pensar.
Marin parpadeó.
—¿Como qué?
—Como…
ser tú misma.
Como emocionarte tanto por tus hobbies.
Eso no le sale a cualquiera.
Marin se quedó en silencio.
Sus mejillas se tiñeron ligeramente.
—Eres raro, Nobuo.
Pero de una forma bonita.
Él casi cose un dedo al escuchar eso.
Un momento inesperado Cuando Nobuo terminó de unir otra parte importante del traje, se giró para mostrársela.
—Mira, esta sección ya está—.
Pero Marin estaba más cerca de lo que esperaba.
Mucho más.
Se habían acercado sin darse cuenta, al punto de que solo un suspiro los separaba.
—Nobuo…
—dijo ella suavemente—.
Gracias por hacer todo esto por mí, en serio.
Él tragó saliva.
—Es lo menos que puedo hacer.
Te prometí que el cosplay sería perfecto.
Marin sonrió, una sonrisa que derretiría a cualquiera.
—Y lo será.
Porque tú lo estás haciendo.
El sistema sonó en su cabeza.
[Afecto de Marin: +3] [Total actual: 34/50] Nobuo se tensó.
El camino no sería fácil…
pero avanzaba.
Y él lo sabía: Mientras trabajaba en ese cosplay, también estaba empezando a trabajar en algo más entre ellos.
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