mi sistema de harem - Capítulo 29
- Inicio
- Todas las novelas
- mi sistema de harem
- Capítulo 29 - 29 Capítulo 29 - Un Relámpago en la Noche
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
29: Capítulo 29 – Un Relámpago en la Noche 29: Capítulo 29 – Un Relámpago en la Noche Eli_Martinez_2019 aqui tienes tu capitulo extra —————————————————————————————————– La tarde había terminado, y Nobuo caminaba rumbo a su apartamento disfrutando la calma rara de un día sin misiones.
El sol ya estaba cayendo cuando el sistema habló en su mente con su tono burlón habitual.
[Sistema: Host, algo muy divertido está ocurriendo a 600 metros de tu posición.] —¿”Divertido”, eh?
—murmuró Nobuo frunciendo el ceño—.
Cuando tú dices divertido, normalmente significa caos.
[Sistema: Eso depende de tu perspectiva.] Suspiró.
Ya conocía ese tipo de respuestas.
El sistema nunca avisaba porque sí.
Pero, en vez de correr de frente a lo desconocido como haría un protagonista tonto…
Nobuo decidió verificar primero.
—Bien, pero voy a mirar desde arriba.
No quiero que esto sea otra de tus bromas raras.
Con un pensamiento, su cuerpo se volvió electricidad pura.
La Goro Goro no Mi perfeccionada chilló con una descarga azul plateada, sin perder energía ni sufrir por estar al aire libre.
En un destello, apareció en el tejado de un edificio cercano, materializándose con la misma suavidad con la que una chispa se apaga.
Y entonces lo vio.
—…¿Qué demonios?
En la calle inferior, un grupo que conocía demasiado bien.
Rias Gremory.
Akeno Himejima.
Koneko Toujou.
Kiba Yuuto.
Todos en formación de combate.
Incluso desde arriba podía sentir la presión que emanaba de cada uno.
Pero no estaban peleando contra exorcistas…
ni contra monstruos comunes.
Eran demonios callejeros, bestias deformes, agresivas y mucho más salvajes que los demonios nobles de Rias.
Y junto a ellos…
un ángel caído, con una lanza de luz negra en la mano.
—Esto no pasó en el anime…
—Nobuo apretó los dientes—.
¿Qué clase de ruta rara es esta?
No había forma de saberlo.
Él nunca leyó las novelas —era demasiado vago, como siempre—, pero estaba seguro de que este ataque no existía.
Y, lo que era peor, Rias y su grupo estaban siendo arrinconados.
Koneko respiraba con dificultad, Kiba tenía sangre en el brazo, Akeno ya no sonreía…
y Rias estaba reuniendo poder para un ataque final pero claramente debilitada.
—Tch…
esto les está costando más de lo que debería —dijo Nobuo, observando la situación con frialdad.
Podría quedarse ahí.
No era su problema.
No tenía ninguna razón para intervenir.
Pero ver a un grupo entero sobrepasado…
ver a una chica pelirroja luchando por proteger a su gente…
Le tocó una fibra que no esperaba.
Entonces habló el sistema: [Sistema: Host, si intervienes serás “muy recompensado”.] —Sabía que estabas tramando algo —dijo Nobuo cruzándose de brazos—.
Pero no me importa la recompensa esta vez.
No dejaré que las aplasten delante de mis ojos.
[Sistema: …Host, estoy orgulloso.] —Sí, sí.
No te acostumbres —respondió, aunque no pudo evitar sonreír un poco.
Sin dudar más, su cuerpo se transformó.
Un crujido eléctrico rasgó el aire.
La luz estalló.
Un relámpago cayó directamente entre Rias y los enemigos.
La onda de choque empujó a todos hacia atrás.
Cuando el destello se disipó, Nobuo estaba de pie, en medio de la calle, ajustándose el cuello del uniforme escolar como si no hubiera caído del cielo convertido en electricidad pura.
Rias abrió los ojos sorprendida.
Akeno parpadeó.
Koneko se quedó congelada.
Kiba tragó saliva.
El ángel caído retrocedió instintivamente.
—¿Q-qué…?
¿Quién eres tú?
—espetó él, creando otra lanza.
Nobuo levantó la mano.
Un leve arco eléctrico recorrió sus dedos.
—Alguien que pasaba por aquí.
Pero tengo cero paciencia para idiotas que atacan en mi camino.
El ángel caído lanzó la lanza con furia.
Nobuo la desintegró tocándola con un dedo.
El rayo azul estalló en el aire.
El ángel cayó de rodillas, aterrado.
Rias, aún recuperándose, murmuró: —…Ese poder…
¿qué es?
Nobuo sonrió sin responder.
—Vayan recuperando el aliento.
Yo me encargo de estos.
Los demonios callejeros rugieron, intentando abalanzarse sobre él.
Pero Nobuo ya no estaba.
Solo un destello.
Y en ese instante, los monstruos fueron barridos por una cadena de relámpagos que iluminó toda la calle.
El silencio llegó unos segundos después.
Kiba lo miró sin poder procesarlo.
Koneko entrecerró los ojos, intrigada.
Akeno sonrió ligeramente…
interesada.
Y Rias dio un paso adelante.
—Tú…
—comenzó ella, con una mezcla de alivio y curiosidad— ¿quién eres realmente?
Nobuo se dio media vuelta y dijo con calma: —Solo un tipo que odia ver peleas injustas.
Se transformó en electricidad, subió al tejado y desapareció en un destello sin dejarles oportunidad de preguntarle más.
En su mente, el sistema habló satisfecho: [Sistema: Intervención completada.
Host, has actuado de forma admirable.
Recompensa especial disponible en la próxima misión.] Nobuo se dejó caer en el tejado más alto, mirando el cielo nocturno.
—Bueno…
esto sí fue divertido.
Y por primera vez en mucho tiempo, sonrió de verdad.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com