mi sistema de harem - Capítulo 40
- Inicio
- Todas las novelas
- mi sistema de harem
- Capítulo 40 - 40 Capítulo 40 -48 horas
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
40: Capítulo 40 -48 horas…
y un contrato que nunca debió ser encontrado 40: Capítulo 40 -48 horas…
y un contrato que nunca debió ser encontrado Nobuo sabía perfectamente que tenía un problema.
Había firmado un contrato editorial para publicar el primer volumen de Sword Art Online —su coartada perfecta para justificar el dinero del sistema—, y aunque la editora Machida le aseguró que lo contactarían en 48 horas para confirmar la fecha oficial de lanzamiento, eso significaba dos días completos en los que debía mantener el contrato lejos de miradas curiosas.
Especialmente lejos de Manami.
Porque si Manami veía ese documento, leería, preguntaría, sospecharía…
y Nobuo no tenía la más mínima intención de contar que su repentino éxito literario se debía a un sistema que lo trataba como protagonista de un extraño isekai mezclado con harem accidental.
Por eso lo guardó en la parte más profunda de su mochila, dentro de un sobre dentro de otro sobre, envuelto en una carpeta, sellado con cinta, y finalmente metido bajo varios cuadernos viejos.
Inexpugnable.
O al menos eso creía.
La mañana del desastre Era sábado.
Nobuo se despertó tranquilo, seguro de que tenía todo bajo control.
El contrato estaba bien guardado.
Manami estaba ocupada con sus cosas.
Todo iba perfecto.
Hasta que entró a la cocina.
Manami estaba allí, con el delantal puesto, preparando té.
Y sobre la mesa…
Un sobre.
Un sobre muy reconocible.
Un sobre que él sabía que no debería estar ahí.
Nobuo sintió que su alma abandonaba su cuerpo a una velocidad récord.
—Buenos días, hermano —saludó Manami con una sonrisa tranquila.
Too tranquila.
Peligrosamente tranquila.
—E-estás…
¿haciendo té?
—intentó.
—Sí.
Y también limpié un poco tu habitación.
—Su tono era casual…
pero sus ojos no.
Nobuo murió un poco por dentro.
—M-Manami…
yo…
uh…
mi habitación…
no hacía falta que…
Ella tomó el sobre, lo levantó y lo agitó ligeramente.
—Encontré esto debajo de tu cama.
¿Debajo de su cama?
Pero él no lo había puesto ahí.
¡Él lo había dejado en la mochila!
Eso solo significaba una cosa: El sistema.
Él apretó los dientes.
Típico.
Muy típico.
¿Accidente?
¿O trampa del sistema?
Manami lo miró directamente, sin rastro de duda ni culpa.
—¿Quieres explicarme qué es esto?
Nobuo se quedó inmóvil.
El sobre tenía claramente impresa la dirección de la editorial.
Y adentro estaba el contrato.
Era imposible hablar sin meter la pata.
Y era imposible decirle la verdad.
“¿Fue un accidente?” Eso era lo que él intentaba responderse mentalmente.
Pero conocía demasiado bien al sistema para ser ingenuo.
Él no creía en accidentes.
Todo tenía siempre un propósito retorcido.
Muy retorcido.
Y esto…
claramente era una jugada para generar “drama familiar”.
Manami da el primer golpe —Estás ganando dinero, ¿verdad?
—preguntó ella con calma.
Nobuo casi se atraganta.
—¡N-no!
Digo…
¡sí!
Pero no es lo que parece…
bueno, sí es lo que parece…
pero no del todo…
es complicado…
Manami suspiró.
—Hermano…
eres menor de edad.
Si estás haciendo algo ilegal, debes decírmelo ahora.
Cling.
Otra voz apareció, sin sonido pero claramente en su mente.
[El sistema ha activado la Submisión: “Demuéstrale a tu hermana que eres un hombre responsable.”] Nobuo quería gritar.
El giro inesperado Manami abrió el sobre.
Sacó el contrato.
Lo leyó rápidamente, con los ojos agrandándose a cada línea.
Nobuo sintió que el mundo se detenía.
Ella levantó la mirada, sorprendida, incrédula…
y algo más.
—Esto es un contrato editorial real…
—murmuró—.
Nobuo…
¿tú escribiste…
una novela?
Él abrió la boca para improvisar una excusa emergente de último minuto.
Pero Manami habló antes: —¿Por qué no me lo dijiste?
Y ahí, algo se volvió extraño.
Su tono no era de reproche.
Tampoco de enojo.
Era…
decepción.
Esa clase de emoción que duele más que cualquier regaño.
Nobuo se quedó completamente mudo.
Manami sostuvo el contrato contra su pecho, respiró profundo y dijo: —¿Crees que no puedes confiar en mí?
Él parpadeó.
¿Confiar?
¿Así que ese era el ángulo del sistema?
No le estaba creando drama por dinero.
Ni por sospecha.
Sino por sentimientos familiares.
Y eso…
era mil veces peor.
El momento clave Manami dio un paso hacia él.
—No importa si ganaste mucho, poco, o nada.
Eres mi hermano.
Si estás cumpliendo un sueño o haciendo algo importante, quiero apoyarte.
Nobuo se quedó completamente quieto.
Era la primera vez que veía a Manami realmente vulnerable.
La primera vez que entendió que ella también tenía miedo.
No de que Nobuo mintiera…
Sino de que él se alejara de ella.
Y eso lo golpeó más fuerte que cualquier penalización del sistema.
Respiró hondo, recuperó un poco de compostura y respondió: —Manami…
no es que no confíe en ti.
Solo…
quería esperar el momento adecuado.
El anuncio oficial…
la confirmación…
falta poco.
Solo 48 horas.
Ella bajó la mirada…
y luego sonrió suavemente.
—Entonces…
quiero que me lo cuentes todo cuando llegue ese momento.
¿Está bien?
—Sí —dijo él, más aliviado de lo que podía expresar.
Pero el sistema no lo deja descansar Cuando Manami salió de la cocina, Nobuo suspiró profundamente y dejó caer la cabeza sobre la mesa.
[Misión Completada.] [Recompensa: “Aumento de Confianza Familiar +10”] [Nueva Misión Disponible en 24 horas.] Nobuo apretó los dientes.
—Como sigas metiéndote en mis cosas personales, te desinstalo —murmuró.
El sistema no respondió, pero si pudiera sonreír…
lo estaría haciendo.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Raizen_Top apoyen mi historia digital drops para que pueda comer este mes !!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com