mi sistema de harem - Capítulo 42
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- Capítulo 42 - 42 CAPÍTULO 42 - UTAKO-SENSEI SOSPECHA
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42: CAPÍTULO 42 – UTAKO-SENSEI SOSPECHA…
Y LE ENCANTA 42: CAPÍTULO 42 – UTAKO-SENSEI SOSPECHA…
Y LE ENCANTA Kanda_21_Alejandro gracias por las piedras!!
aquí tienes tu cap extra ————————————————————————————————————————————- Utaha Kasumigaoka estaba recostada en el sofá del salón editorial, leyendo tranquilamente las primeras páginas del manuscrito de Nobuo por enésima vez.
No lo reconocería en voz alta, pero había quedado más impresionada de lo que esperaba.
No era común que un autor novato —y encima un estudiante— presentara algo con estructura sólida, ritmo ágil y una construcción de mundo tan limpia.
Normalmente, ella era quien buscaba a Nobuo, intrigada por su comportamiento extraño, su mirada perdida a veces…
y por ese inexplicable talento narrativo que parecía surgir de la nada.
Por eso, cuando escuchó pasos detenerse frente a la puerta de la sala y la manilla girar lentamente, su ceja se arqueó con elegancia.
Nobuo entró.
Y Utaha lo notó al instante: él había venido a buscarla.
Voluntariamente.
Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
—Vaya…
mira quién decidió dar señales de vida por iniciativa propia —dijo sin levantar la vista del manuscrito—.
Me siento casi halagada.
Nobuo tragó saliva.
Ya estaba nervioso de por sí, pero su tono pausado y afilado siempre lo descolocaba.
—Kasumigaoka-san, necesitaba hablar contigo.
En cuanto escuchó ese tono, Utaha dejó de leer.
Cerró el manuscrito con calma absoluta, lo apoyó sobre sus piernas y lo observó fijamente.
Sus ojos se entrecerraron apenas, como si lo diseccionara con la mirada.
Ese no era el Nobuo de siempre.
Ese no era el chico que parecía tener bloques de hormigón encima cuando alguien lo miraba por más de dos segundos.
Ese no era el que evitaba las conversaciones innecesarias.
Había venido a buscarla.
Voluntariamente.
Lo olió al instante: —Hm…
—apoyó una mano en su mejilla—.
Esto es curioso.
Tú no eres del tipo que viene corriendo a pedirme favores…
de hecho, normalmente debo perseguirte para que hablemos.
—Yo no…
te persigo —replicó él, aunque sin convicción.
—Oh, no seas tímido.
Es obvio que me aprecias.
—Lo dijo con una sonrisa que sabía perfectamente lo que provocaba en los hombres…
pero cuyos efectos en Nobuo eran mínimos.
Eso.
Eso era lo que más la intrigaba.
Ella sabía que era hermosa.
Se lo habían dicho, lo había comprobado, y era consciente de la seguridad que su apariencia le daba.
Los hombres solían mirarla de forma distinta, bajar la voz, sonrojarse o intentar impresionarla.
Pero Nobuo…
Nobuo no reaccionaba así.
Nunca lo hacía.
Y ahora estaba parado frente a ella, inquieto, con algo en mente que intentaba no delatar.
—Muy bien —dijo Utaha mientras cruzaba las piernas—.
Sorpréndeme.
¿Qué es eso tan importante que querías pedirme?
—No es…
exactamente un favor —intentó justificar Nobuo—.
Es más bien una consulta.
—¿Consulta?
—Utaha sonrió con una lentitud deliciosa—.
Oh, esto se pone interesante.
Adelante.
Nobuo respiró hondo.
—Necesito…
—hizo una pausa—.
Necesito encontrar a Eriri Spencer Sawamura.
La sonrisa de Utaha se congeló…
y luego se ensanchó.
—Ya veo —susurró, como si acabara de descubrir una pieza faltante en un rompecabezas perversamente divertido—.
Así que vienes a mí…
para buscar a mi rival.
Levantó la mano y señaló suavemente en su dirección.
—Ahora sí que estoy convencida: quieres algo.
Se levantó del sofá y caminó hacia él, deteniéndose a escasos centímetros.
—Y lo quieres lo suficiente como para venir a buscarme tú mismo.
Nobuo retrocedió apenas, incómodo.
Sus ojos rojos brillaron con interés.
—Dime, Nobuo…
—ladeó la cabeza—.
¿Qué ganaría yo ayudándote a contactar a Eriri?
—te lo explicaré.
—Oh, claro que me lo explicarás —tocó su mentón con un dedo—.
Y también me explicarás por qué estás actuando tan raro hoy.
Lo miró de arriba abajo, evaluándolo.
—Aunque no lo creas, soy muy perceptiva.
—Lo sé.
—Y aunque no parezca, también soy…
muy posesiva —susurró, peligrosa—.
No me gusta cuando alguien que me interesa corre a buscar a otra mujer.
Nobuo se atragantó.
—N-no es lo que estás pensando.
—¿Seguro?
Porque tu expresión dice: “tengo un plan y necesito a Eriri para ejecutarlo”.
Se cruzó de brazos y dio un paso atrás.
—Bien —declaró—.
Escucharé tu explicación.
Su sonrisa fina regresó—.
Pero prepárate, Nobuo…
porque no pienso dejar que te escapes sin pagar el precio adecuado.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Raizen_Top si os gusta la tematica de harén y comedia esta es tu historia,si no te importa que esté en ingles claro
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