mi sistema de harem - Capítulo 85
- Inicio
- Todas las novelas
- mi sistema de harem
- Capítulo 85 - 85 Capítulo 84 - Siete Días Para Perfeccionar al Monstruo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
85: Capítulo 84 – Siete Días Para Perfeccionar al Monstruo 85: Capítulo 84 – Siete Días Para Perfeccionar al Monstruo actualización 3/4 ——————————————————- El sistema apareció sin aviso, sin sonido previo, sin siquiera la cortesía de una transición suave: [ACTUALIZACIÓN COMPLETA.
ENTRENAMIENTO OBLIGATORIO DISPONIBLE.] [MISIÓN PRINCIPAL: “Perfecciona tu poder antes del caos”.] · Objetivo: Completar el dominio del 25% restante de la Fruta del Rayo.
· Objetivo 2: Expandir capacidad del Sharingan de 3 tomoe al límite de su rango.
· Objetivo 3: Sobrevivir siete días en un mundo actualmente en “Arco del Orc Lord”.
· Advertencia: La dificultad está marcada como RIP++.
Nobuo chasqueó la lengua.
—¿Puedes dejar de tirarme a mundos peligrosos sin anestesia?
[No.
Es divertido.] —Eres un desgraciado.
[Gracias.
Disfrute su vuelo.] Y la vista se fracturó, como si alguien hubiese tomado su realidad y la doblara como una hoja de papel.
TEMPORADA 2: Tensura — Reencuentro en el caos Cuando Nobuo abrió los ojos, lo primero que sintió fue el olor a bosque húmedo…
y el aire vibrando con una presencia enorme.
—Ah, así que ya llegaste —dijo una voz conocida.
Rimuru, en forma de slime, estaba sobre una roca, rebotando ligeramente.
Pero no era la reacción de alguien que conocía a un extraño.
Era la seguridad de quien saluda a un viejo compañero de entrenamiento.
—Rimuru —respondió Nobuo con alivio—.
No sabes cuánto me alegro de ver una cara…
bueno, una gelatina conocida.
—¿Y yo?
¡Pensé que te habías vuelto demasiado famoso como para visitarme de nuevo!
Se notaba: ya habían entrenado antes.
Ya habían usado la fruta del rayo juntos.
Rimuru incluso había sufrido un par de descargas accidentales que fingía no recordar.
El slime dio un salto orgulloso.
—He absorbido a Veldora de nuevo.
Esta vez logré convencerlo por las buenas.
Más o menos.
Nobuo sonrió.
—¿Así que ya rompiste el sello?
—Estamos en ello.
Pero ahora mismo Tempest está en modo “fundación beta”.
Te presento formalmente…
otra vez.
Una sombra apareció entre los árboles.
Hakurou se inclinó con respeto.
—Conque tú eres Nobuo-dono.
Rimuru-sama habla mucho de tu…
peculiar estilo de entrenamiento.
Rimuru carraspeó alto.
—¡No exageres!
Solo dije que Nobuo casi me electrocutó intentando copiar mi técnica con ese Sharingan suyo…
Hakurou elevó una ceja.
—¿Sharingan?
Nobuo activó sus ojos: dos círculos rojos brillaron con tres tomoe perfectamente formados.
No menos.
Nunca menos.
El sistema no era tan cutre como para dar algo incompleto.
Los ojos giraron evaluando al espadachín.
Hakurou sonrió satisfecho.
—Interesante.
Muy bien, te enseñaré.
Pero resiste.
No frenaré mis golpes.
Nobuo tragó saliva.
—Rimuru…
¿no se supone que mis entrenamientos contigo eran más suaves?
Rimuru ladeó el cuerpo.
—¿Suaves?
¡Si tú fuiste quien me lanzó un rayo por accidente mientras te caías!
—¡Fue UNA VEZ!
[Nota del sistema: Fueron tres.] —¡CIERRA LA BOCA!
El problema del presente: El Orc Lord Rimuru se puso serio.
—Déjame resumirte la situación: el Orc Lord está en pleno ascenso y los disturbios ya empezaron.
Estoy organizando a Tempest, pero la cosa será tensa.
Si vas a entrenar, hazlo en serio: no quiero que te maten a mitad de evento.
—¿Qué tan fuerte es?
—Al nivel de “si pestañeas, estás muerto”.
Y tú…
bueno, estás fuerte, pero no inmortal.
Nobuo entendió.
Los siete días no eran un paseo.
Aquí el sistema lo había enviado para presionarlo al límite.
Activó su fruta del rayo.
Su cuerpo chisporroteó azul, energía vibrante recorriéndole los músculos.
Eso sí: se notaba.
Le faltaba ese último 25% para alcanzar el dominio absoluto.
Su velocidad era tremenda, pero inestable.
Su poder, enorme, pero aún con un borde descontrolado.
Rimuru le dio un golpecito.
—Vamos.
Hakurou te entrenará con la espada…
y yo me encargaré de que no mueras electrocutándote solo.
—¿Eso te parece algo que pasaría?
Los tres lo miraron a la vez.
En silencio.
Con cara de “sí”.
—…Increíble.
No puedo ni defenderme.
El inicio del entrenamiento — Día 1 Hakurou desenvainó su katana con un sonido limpio, casi musical.
—Primera lección: si tus ojos pueden copiar, tu cuerpo debe poder seguir el ritmo.
Nobuo asintió, activando Sharingan.
—No te preocupes —dijo el anciano—.
No te mataré.
Pausa.
—Probablemente.
Rimuru levantó una banderita que decía: “ÁNIMO, NOBUO”.
Sin saber de dónde la había sacado.
Y así, el infierno comenzó.
Golpes veloces e imposibles.
Impactos que Nobuo apenas esquivaba gracias al Sharingan.
Descargas de rayo que explotaban contra árboles cuando fallaba.
Rimuru usando un casco imaginario de árbitro.
Día 1: sobrevivido.
Día 2 en adelante: iba a ser peor.
Cierre del capítulo Mientras descansaba, con el cuerpo hecho polvo, Nobuo recibió una notificación: [Progreso del dominio de la Fruta del Rayo: +7%] [Progreso del análisis del movimiento de Hakurou: 12%] [Quedan 6 días.] Y Nobuo, temblando, solo pudo decir: —…¿Por qué mis entrenamientos nunca pueden ser normales?
Rimuru se acomodó encima de su pecho como si fuera una almohada humana.
—Porque eres el prota, Nobuo.
Acostúmbrate.
El sistema vibró.
[Correcto.
Y prepárate.
El Orc Lord no espera.] REFLEXIONES DE LOS CREADORES Raizen_Top apoyen la nueva historia!!no es facil comenzar !!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com