mi sistema de harem - Capítulo 86
- Inicio
- Todas las novelas
- mi sistema de harem
- Capítulo 86 - 86 capítulo 85-Día 1 - Tempest magia y una tormenta hecha a mano
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
86: capítulo 85-Día 1 – Tempest, magia y una tormenta hecha a mano 86: capítulo 85-Día 1 – Tempest, magia y una tormenta hecha a mano actualización 4/4 ——————————————– Día 1 — “Tempest, magia y una tormenta hecha a mano” Los músculos de Nobuo apenas dejaban de temblar cuando Rimuru, orgulloso de su entrenamiento matutino, le indicó que subiera.
—Vamos, te llevo a Tempest.
Hay mucha gente que debes conocer —dijo Rimuru.
Pero no caminó.
No flotó.
No rebotó como slime.
Un enorme lobo negro apareció como una sombra viviente entre los árboles.
—Maestro, su siesta está lista —anunció Ranga, con voz profunda.
—¡No soy un cojín de siestas!
—protestó Rimuru.
Aun así, se subió al lomo de Ranga con el entusiasmo de quien utiliza un taxi gratuito.
—Nobuo, súbete también.
Es más rápido —le dijo.
—¿No es peligroso?
Ranga abrió un ojo brillante y orgulloso.
—Si te caes, te atrapo.
Probablemente.
—…Eso no me da ninguna seguridad.
Aun así, se montó detrás de Rimuru.
Y Ranga desapareció de un salto.
Como si el suelo no existiera.
Nobuo gritó internamente todo el viaje.
TEMPETST: Llegada Cuando al fin entraron en el claro donde se alzaba la ciudad en construcción, Nobuo sintió que estaba reviviendo un sueño de su vida pasada.
Allí estaban.
Benimaru, alto, imponente, con aura de comandante.
Shion, enorme, voluptuosa, radiante y peligrosamente armada.
Shuna, delicada, serena, como una princesa de otro mundo.
Sohei, de mirada seria.
Gobta, bostezando.
Rigurd y Rigur, más robustos y elegantes de lo esperado.
Los enanos artesanos, Kaijin y los tres hermanos, sudando sobre nuevos proyectos.
Nobuo parpadeó.
—…Wow.
En su mente, pensó: “En el anime eran geniales…
pero verlos en persona es otro nivel.” Especialmente Shuna, Shion y Ririna, que irradiaban una belleza semi-humana difícil de ignorar.
Shion sonrió…
y tembló el suelo.
—¡Bienvenido a Tempest, Nobuo-san!
—dijo con voz casi demasiado fuerte—.
Rimuru-sama nos dijo que entrenaron juntos.
Benimaru cruzó los brazos.
—Interesante aura.
¿De dónde vienes?
Antes de que Nobuo pudiera responder, Rimuru bajó de Ranga…
y su forma se estiró, brilló y cambió hasta adoptar la figura humana que había adquirido al absorber a Shizu.
—Bueno —dijo Rimuru—.
¿Qué te parece?
Nobuo se encogió de hombros.
—A estas alturas, Rimuru…
ya nada me sorprende mucho.
Rimuru se infló como un globo indignado.
—¡¿Ni un poquito?!
¡Esto debería impactar más!
Pero antes de que pudiera seguir quejándose…
Benimaru canalizó su energía y encendió una pequeña llama mágica en su mano.
Una llama oscura, elegante, ardiendo como si fuese parte del aire mismo.
Nobuo abrió la boca con emoción infantil.
—¡OOOH!
¡Benimaru, eso fue genial!
¡Magia real, joder!
Silencio.
Benimaru parpadeó.
Shion lo miró raro.
Shuna inclinó la cabeza.
Gobta se rascó el casco inexistente.
Rimuru levantó un dedo señalando al autor de rayos.
—Ehm…
Nobuo.
Tú también usas magia.
¿No?
—¿Eh?
No.
Nobuo agitó la mano.
—Mis rayos los genero yo.
De mi cuerpo.
Todos se quedaron quietos.
Inmóviles.
Como si hubiese explotado una bomba semántica en el centro del grupo.
Kaijin fue el primero en reaccionar: —¿Cómo que…
sin magia?
Shion dio un paso adelante, los ojos brillantes.
—Entonces…
Nobuo-san…
¿eres realmente humano?
Nobuo respiró hondo.
—Por ahora…
sí.
Aunque en su mente pensó: “Con el sistema como voy…
no sé cuánto dure.” Gobta alzó la mano, emocionado.
—¿Cuántos rayos puedes generar?
¿Es como el rayo negro de Ranga?
Ranga enderezó las orejas, orgulloso.
Nobuo sonrió.
—Vengan fuera.
Les mostraré.
El espectáculo eléctrico El cielo estaba despejado cuando salieron al campo abierto.
Pero Nobuo levantó su mano al cielo…
…y de forma inmediata, como si el mundo respondiera solo a él…
El cielo se oscureció.
Las nubes giraron.
El viento rugió.
Y entonces: KRRAAAAAAAACK— BOOOOM Rayos.
Decenas.
Cientos.
Descendiendo como enormes serpientes luminosas, todos cayendo en un punto: la mano alzada de Nobuo.
Su cuerpo conducía la energía pura sin quemarse.
Sin temblar.
Sin perder el control.
Hasta que, finalmente, la electricidad se comprimió…
Y en su palma se formó una esfera gigantesca de rayos azules, vibrante, rugiente, amenazante.
Tempest entera quedó en silencio.
Shion dejó caer su espada.
Shuna se cubrió la boca.
Gobta se desmayó de pie.
Benimaru tragó saliva.
Kaijin soltó una carcajada nerviosa.
Ranga movió la cola, impresionado.
Rimuru suspiró.
—Siempre tienes que exagerar, ¿no?
Nobuo apagó la esfera y el cielo volvió a la normalidad.
—Por cierto —dijo casualmente—, en mi mundo escribí una novela contando mi historia aquí.
Rimuru se quedó quieto…
luego se hinchó de indignación.
—¡¿CÓMO QUE UNA NOVELA?!
¡¿Y YO QUÉ GANO?!
—Tienes un harén, ¿no?
El silencio que cayó fue peor que un rayo.
Rimuru se volteó lentamente.
—¿Dónde…
demonios…
ves tú un harén?
Nobuo señaló a Shion, Shuna y Ririna.
—Ahí.
Las tres semihumanas se ruborizaron.
Rimuru golpeó el suelo como slime enojado.
—¡¡¡NO FUNCIONA ASÍ!!!
Nobuo se cruzó de brazos.
—Funciona más que en mi caso, créeme.
Y así terminó el primer día en Tempest: Con asombro, rayos, magia, confusión, y un Rimuru indignado intentando negar su harén inexistente.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Raizen_Top apoya mi nueva historia, no es facil sacar algo nuevo!!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com