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mi sistema de harem - Capítulo 90

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  4. Capítulo 90 - 90 capítulo 89-DÍA 4 - Estrategias celos y fotos prohibidas
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90: capítulo 89-DÍA 4 – Estrategias, celos y fotos prohibidas 90: capítulo 89-DÍA 4 – Estrategias, celos y fotos prohibidas Eli_Martinez_2019 aquí tienes tu segundo capítulo  por cierto no veo a nadie votando en los capitulos, estoy triste ———————————————————————————————————————- Amaneció en Tempest con una tensión palpable en el aire.

Los exploradores hobgoblin corrían de un lado a otro llevando informes, los enanos ajustaban armas, y Shion gritaba cosas como: —¡Lord Rimuru!

¡Déjeme aplastar a diez mil orcos como calentamiento!

—¡No, Shion, no puedes aplastar calorías vivientes!

—respondió Rimuru desesperado.

Nobuo observaba todo desde un tronco caído.

El día anterior había sido un infierno de entrenamiento.

Pero hoy…

hoy tocaba planear la guerra.

O al menos eso creía.

Primera reunión estratégica Dentro del edificio de reuniones, Rimuru repasaba mapas del Gran Bosque de Jura mientras Benimaru, Soei, Shuna, Shion, Rigurd y algunos estrategas goblins prestaban atención.

Nobuo entró con un bostezo.

—Buenos días.

Rimuru lo saludó.

—Perfecto, Nobuo.

Llegaste justo para empezar.

Benimaru señaló el mapa.

—El Rey Orc, o “Orc Lord”, ya ha comenzado a reunir a su ejército hacia el suroeste.

Según nuestras predicciones, en dos o tres días alcanzarán nuestra área.

Nobuo asintió.

—¿Ya hay confirmación del número?

En mi mundo se hablaba de cien mil orcos, pero sabemos que eso es bullshit de adaptación.

Soei intervino con su aire ninja.

—Las cifras reales superan los doscientos mil.

Nobuo se quedó congelado.

—…¿Perdón?

¿Doscientos mil?

¿En serio?

Benimaru lo miró como si fuera obvio.

—Son muchos.

—¡¿MUCHOS?!

—se llevó las manos a la cabeza—.

¡Eso es un festival de carne andando!

—Exacto —dijo Rimuru con seriedad—.

Y por eso tenemos que planearlo bien.

Nadie debe morir.

Nobuo respiró hondo.

Bueno…

ya había demostrado el día anterior que su poder había crecido.

Aún así, doscientos mil sonaban a raid suicida.

Pero antes de ponerse tenso, Rimuru añadió: —Confío en que tú también ayudarás, Nobuo.

Nobuo sonrió con confianza.

—Por supuesto.

No voy a dejar que el protagonista se quede con todos los momentos épicos.

Rimuru entrecerró los ojos con sospecha.

—…Algo tramas.

—¿Yo?

¿Tramar?

¡Nooo!

Solo que…

ahora que lo pienso, hablando de protagonistas…

Nobuo sacó su teléfono.

Rimuru parpadeó.

—¿Eso funciona aquí?

—Sí, el sistema me regala batería infinita.

Mira esto.

Tocó la galería.

Se abrieron las fotos de Miku, Utaha, Marin,  Selfies, fotos lindas, alguna en bikini del viaje al spa…

Una verdadera artillería emocional.

Nobuo se las mostró sin pudor.

—Estas son mis novias.

Mi harén.

Rimuru se quedó inmóvil.

Todo Tempest se quedó inmóvil.

Una gota de sudor rodó por la frente de Shion.

Shuna sonrió con elegancia incómoda.

Gobta dijo “¿Harehn?” muy bajito.

Benimaru cruzó los brazos, aunque él ya tenía a Shuna, Shion y Ririna encima día sí y día también.

Pero Rimuru…

Rimuru temblaba.

—D-deja ver otra vez…

Nobuo pasó a la siguiente foto.

Rimuru hizo un ruido extraño, mezcla de frustración, envidia y negación espiritual.

—¡¿CÓMO RAYOS CONSEGUISTE UN HARÉN ASÍ?!

¡SI NI SIQUIERA ERES UN REY DEMONIO!

—Trabajo duro, carisma innato, buena suerte, y…

bueno, dinero.

Porque financiar un harén cuesta.

Rimuru agitó los brazos indignado.

—¡YO TAMBIÉN PODRÍA TENER UN HARÉN!

¡SI QUISIERA!

¡NO ES QUE NO PUEDA!

¡YO—!

Shion levantó la mano inocentemente.

—Lord Rimuru, técnicamente ya lo tiene.

Lo seguimos, cocinamos para usted, luchamos por usted y soñ— SOEI TAPÓ LA BOCA DE SHION EN 0.1 SEGUNDOS.

—No lo digas —susurró.

Rimuru estaba rojo como un tomate azul.

—¡¡¡NO TENGO HARÉN!!!

¡Y NO QUIERO UNO!

¡NO SOY COMO TÚ!

Nobuo lo miró con una sonrisa maliciosa.

—¿Seguro?

—¡SEGURÍSIMO!

Nobuo guardó el teléfono con un tono victorioso.

—Pues yo ya tengo cinco.

Y contando.

Rimuru apretó los puños con fuerza.

—Te odio.

—Te quiero también, Rimuru.

—¡¡¡NO ME QUERAS!!!

De vuelta al plan Después de que la reunión dejara de ser…

eso…

Rimuru recuperó la compostura.

Benimaru retomó su exposición: —Necesitamos emboscar a la vanguardia, debilitar sus formaciones y cortar la cadena de suministros para ralentizar su avance.

Además, debemos identificar si el Orc Lord ya está evolucionando.

Nobuo se cruzó de brazos.

—Yo puedo ocuparme de las fuerzas principales cuando llegue la hora.

Si puedo encargarme de los líderes orcos o de la élite, será más fácil.

Rimuru asintió.

—Perfecto.

Y te quiero cerca cuando encontremos al Orc Lord.

Su habilidad “Promesa del Rey” es peligrosa.

Nobuo recordó bien.

Muy bien.

—Entendido.

Cuando nos encontremos con Gelmud, déjamelo a mí —sonrió con una chispa eléctrica en los ojos.

Benimaru sintió un escalofrío.

—Ese sonrisa…

creo que lo va a cocinar.

—Sí —confirmó Nobuo—.

A punto de nieve.

Rimuru aún sigue picado Cuando terminaban la reunión, Rimuru se acercó por detrás a Nobuo.

—Oye…

Nobuo…

—¿Sí?

—…Tus novias.

¿Te quieren de verdad?

Nobuo lo miró sorprendido.

—Mucho.

—¿Y no te da miedo fallarles?

Nobuo suspiró.

—Todos los días.

Pero justamente por eso me hago más fuerte.

Rimuru bajó la mirada.

—…

Nobuo sonrió y le golpeó suavemente la espalda (solo un 10% cargado de rayo, lo justo para que Rimuru dijera “¡UWAAH!” y saltara).

—Tranquilo.

Aunque no lo quieras admitir, tú también tienes a gente que te quiere.

Límpiate esa negación y asúmelo.

Rimuru infló las mejillas.

—¡Yo no tengo harén!

—Rimuru…

—¡QUE NOOOO!

Nobuo rió.

Fin del Día 4 Cuando terminó la jornada, Nobuo vio el horizonte con determinación.

La guerra estaba muy cerca.

Y junto a Rimuru…

Temía menos que nunca.

Pero lo mejor —y también lo peor— era que el sistema aún no había dicho nada desde el día anterior.

Lo que significaba algo aterrador: Estaba cargando un nuevo trolleo.

Y llegaría pronto.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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