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Mi sistema poco útil en naruto(Versión español) - Capítulo 451

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Capítulo 451: Capítulo 447: Tres días libres (4) – La onda de choque

El mundo se volvió blanco.

No un blanco brillante, sino un blanco silencioso y absoluto. El sonido del viento, el crujir de las hojas, el latido de sus propios corazones… todo se desvaneció.

La onda de pura voluntad que emanó de Yuu no destruyó árboles ni partió la tierra. Fue un aura invisible absoluto lanzado desde lo más profundo de su ser y resonando en el alma misma del mundo.

«Someteos».

Para Sayuki, fue el fin. La energía salvaje que la había impulsado fue aniquilada instantáneamente, pero eso fue lo menor. Su propia voluntad, su espíritu, su “yo” fue aplastado bajo el peso de una autoridad que no podía comprender ni desafiar.

A unos cincuenta metros de distancia, un ciervo que bebía de un arroyo se congeló. Sus ojos se vidriaron y cayó de lado, su corazón detenido por el puro terror instintivo.

En las copas de los árboles, los pájaros cayeron en picado, pareciendo sin vida.

Una bandada de insectos que volaba cerca se estrelló contra el suelo, sus diminutos cuerpos moviéndose en espasmos erráticos antes de quedar inmóviles.

El Haki del Conquistador de Yuu no había explotado. Se había expandido. Y todo ser vivo en un radio de cien metros, excepto él, había recibido la misma orden: someterse o dejar de existir.

Y entonces, el blanco se desvaneció.

El sonido volvió de golpe, primero como un zumbido agudo y luego como el aullido del viento normal.

Yuu estaba de rodillas, temblando incontrolablemente. El dolor regresó, una agonía en cada fibra de su ser: su mandíbula, su costilla, su brazo fracturado.

Fue extraño; incluso antes de que su mandíbula fuera golpeada, este tipo de heridas realmente no le dolían tanto como para ser insoportables.

Los ojos de Yuu se encogieron en ese momento porque lo sintió en todo su cuerpo… Su habilidad pasiva del berserker había sido desactivada o expuesta; simplemente no podía sentir nada de esto como ya estaba habitualmente acostumbrado.

Ahora sí lo sentía. Y era un infierno.

La fractura en su antebrazo era un fuego constante, punzante con cada latido de su corazón. La costilla perforada enviaba ondas de dolor agudo cada vez que intentaba respirar hondo, obligándolo a tomar jadeos cortos y superficiales. Y su mandíbula… era una pulsación de agonía pura que le recorría todo el cráneo, haciéndole zumbir los oídos.

Yuu, en estado de agonía, pudo visualizar a Sayuki desmayada en el suelo, pero apenas podía controlarse debido al intenso dolor; simplemente se había acostumbrado demasiado al estado berserker que prácticamente transformaba el dolor en placer.

Maldición, esto es molesto.

El dolor de la mandíbula era un latido constante y fastidioso que le nublaba el pensamiento.

Se obligó a avanzar, arrastrándose por el suelo.

Llegó junto a Sayuki y la examinó.

Estaba pálida, inmóvil, pero respiraba.

Débilmente, pero respiraba.

Al menos no la había matado. Eso era algo.

Se sentó junto a ella, cruzando las piernas a pesar del dolor que le causaba la costilla.

Entonces Yuu empezó a transformar su chalra a la natural de madera para empezar a curarse.

Si no fuera por el anillo de vitalidad, entonces seguramente no habría podido mirar bien con ese zumbido en su oído.

Para acelerar el proceso, Yuu empezó a tejer hilos delgados alrededor de sus heridas y las de Sayuki para poder canalizar y contener en cierta medida algunas de las heridas abiertas.

Los hilos de madera, finos como cabellos de araña, se extendieron desde sus dedos. Se enroscaron cuidadosamente alrededor de la fractura de su antebrazo, formando un yeso orgánico que inmovilizaba el hueso mientras el chakra de madera lo soldaba. Otros se deslizaron bajo su ropa, tejiendo una red de soporte sobre la costilla perforada, aliviando la presión y permitiéndole tomar respiraciones más profundas, aunque todavía dolorosas. Sobre su mandíbula, crearon una diminuta férula que estabilizaba el área y reducía el martilleo constante.

Luego, dirigió los hilos hacia Sayuki.

Actuaban como suturas vivas, cerrando los cortes y deteniendo el flujo de sangre que había manchado el suelo.

Entonces empezó a canalizar el jutsu de curación que Tsunade, su maestra, le había enseñado sobre Sayuki; para él, su propia energía de madera le curaba con más eficiencia.

Sintió cómo el chakra de Sayuki, antes débil y errático, respondía a su estímulo. La herida de su costado, la más grave, comenzaba a cerrarse desde el interior.

Se concentró por completo en la tarea, ignorando el dolor remanente en su propio cuerpo. El mundo exterior se desvaneció, reduciéndose solo a él, Sayuki y el flujo de chakra entre ellos.

Pasó casi una hora de esta manera. Cuando Yuu finalmente retiró las manos, estaba exhausto, pero satisfecho; Sayuki se había estabilizado; lo demás ya depende de su curación natural.

No sabía cuánto tiempo pasó con los ojos cerrados, pero el sonido de un movimiento suave a su lado lo hizo abrirlos de golpe.

Sayuki se estaba moviendo.

Sus párpados parpadearon lentamente, y luego se abrieron. Su mirada estaba confusa al principio, sin enfocar en nada en particular. Pasaron unos segundos antes de que sus ojos se encontraran con los de Yuu.

—Yuu… —dijo, su voz era un susurro ronco—. ¿Qué… qué pasó?

Yuu se quedó callado, buscando la respuesta correcta. No podía decirle la verdad completa; no ahora. El recuerdo de su Haki del Conquistador expandiéndose y aplastando todo a su paso era demasiado fresco.

—Te golpeé demasiado fuerte —dijo finalmente, optando por una versión simplificada de la verdad—. Perdí el control. Lo siento.

Sayuki intentó sentarse, pero se detuvo a mitad de camino, con una expresión de dolor en el rostro.

Sayuki en este momento se sintió extrañada, se miró a sí misma; sus heridas eran leves según su pensamiento y entonces, ¿qué pasa?, ¿por qué de repente le duele tanto?

Un dolor agudo y punzante le recorría el costado, una sensación completamente nueva y aterradora. Se palpó el vientre, donde la herida más grave había sido, y sintió una punzada al contacto. No era el dolor sordo y lejano al que estaba acostumbrada, el que podía ignorar fácilmente. Esto era real, agudo y exigía toda su atención.

—¿Qué… qué es esto? —preguntó, su voz ahora llena de una confusión—. Siento que… duele. Duele de verdad.

Yuu parpadeó sin saber qué decir.

‘¿What?’

De repente, la reacción de Sayuki era extraña, porque de repente ella actuaba como si a ella también se le hubiera desactivado la habilidad berserker. Esto no tiene sentido; si antes todavía dudaba que Sayuki tuviera esta habilidad, ahora las probabilidades han aumentado bastante.

A estas alturas, Yuu ya no sabía qué decir; se le ocurrieron muchas teorías. De repente, una de ellas apareció ante él, dejándolo distraído por unos segundos.

Podrá ser…

—¿Yuu? ¿Sigues ahí? —la voz de Sayuki lo sacó de su ensoñación. Estaba mirándolo con preocupación, el dolor físico momentáneamente olvidado ante su extraño silencio.

—Sí, solo… pensando —dijo Yuu, recuperando la compostura—. Míralo de esta manera: parece que mi ataque fue tan fuerte que no solo te noqueó, sino que también te dejó temporalmente “fuera de línea”. Tu tolerancia al dolor es como un interruptor, y ahora mismo está apagado. Para los dos.

Sayuki lo procesó con una lentitud dolorosa. La idea de un “interruptor” era extraña, pero la palabra “temporalmente” sonó como música para sus oídos.

—¿Temporalmente? ¿O sea que… volverá?

—Esa es la teoría —dijo Yuu, encogiéndose de hombros, un gesto que le costó un tirón en la costilla—. Supongo que es como un sistema que se reinicia después de un corte de luz. Tendremos que esperar a que la “electricidad” vuelva. Hasta entonces, supongo que nos toca ser mortales normales.

Sayuki asintió lentamente, sus ojos fijos en el suelo.

Se recostó de nuevo, esta vez con más cuidado, y cerró los ojos; le dolía el cuerpo como nunca antes, por lo que por primera vez en su vida experimentó la comodidad de acomodarse cuando hay geridas muy molestas.

Yuu la observó en silencio. Su mente seguía dándole vueltas a la teoría.

…

Después de un tiempo, la situación se ha estabilizado mejor; Yuu y Sayuki deciden regresar; esta vez Yuu apoya a Sayuki, viendo que va a necesitar descanso.

Adaptándose mejor, Sayuki logra continuar hacia la aldea sin muchos problemas.

En el camino, Sayuki fue capaz de seguir sola. Yuusonrio algo aliviado; él también tenía un fuerte dolor. Si no fuera por sus anillos, sería peor; el dolor en la mandíbula es algo horrible. Por suerte, estudió medicina con Tsuande, por lo que fácilmente puede acelerar la curación de manera eficaz.

——

Al llegar a la aldea, Yuu no solo estaba agotado mentalmente, sino que también sentía que su espíritu era pesado, una sensación que apreciaba más en la esfera que en otra cosa.

El procedimiento normal cuando un ninja está herido es ser llevado al hospital y eso es justamente lo que voy a hacer; en el hospital general hay camas para Sayuki.

——

Al llegar al hospital, obligué a Syuki a meterse en una habitación; a pesar de que caminaba por sí misma, aún notaba la inestabilidad. Pareciera como si expresamente ella quisiera mantenerse consciente e ignorar su propio sueño y cansancio.

—Es muy extraño. Nunca me había sentido tan cansada; mi mente me está fallando…

—Bueno, con más razón quédate a descansar; no quiero que de repente te me aparezcas tiesa de un día a otro; creo que el maestro Izawa y la Hokage vendrían a buscar problemas conmigo.

—Eso suena como un gran problema, pero no te preocupes por eso, dudo mucho que vaya a morir por algo así…

Eso espero; parece que será mejor que tengamos una cita en el futuro a mi estilo.

—¿Tu estilo dices?

—Sí, ya sabes, no tanto de golpearse por ahí, tal vez un tiempo más relajado; supongo que no lo entenderás hasta que estemos en la situación.

—Mnm, bueno, supongo que podría seguir lo que dices, aunque no siento que haya más ocasiones felices que esas.

Yuu gira los ojos a un lado, sintiendo que esta chica es demasiado peleona.

—Sí, claro, nada mejor que pasar un día de entrenamiento por una cita. Bueno, no te entretengo más, también iré a descansar; será mejor que descanses bien. Más tarde preguntaré si tu cuerpo ha vuelto a la normalidad.

—Buneo, entonces dormiré, nos vemos más tarde.

—Bien…

——

Mientras caminaba por los pasillos del hospital, saludaba de vez en cuando al personal con el que era familiar. Justo cuando estaba a la mitad de su recorrido, de repente Yuu detecta una luz intensa, reconociendo quién era. Yuu estaba por escaparse, pero no tuvo tiempo, ya que el pasillo es demasiado amplio y la presencia ya estaba muy cerca.

‘Maldita sea, ¿cómo no la detecté antes?’, maldice internamente. Entiendo que sus sentidos en este último año son peores que cuando era más joven.

—Vaya, vaya, qué curioso encontrarme contigo.

Por supuesto, de las pocas personas que tienen esa aura tan intensa se encuentra Tsuande. Ella caminaba tranquilamente mientras sostenía unos palos en la mano; su mirada se detuvo en Yuu por un segundo.

Ella entrecierra los ojos al ver a Yuu con vendas en algunas partes de su cuerpo.

—Ahora has captado mi atención, tengo curiosidad de qué has hecho. Por casualidad vi en el reporte que Sayuki estaba cerca de acá, pero qué curioso verte a ti. Hah, supongo que era obvio que alguien como ella terminara herida; tenía que ver contigo.

Gracias al maestro Izawa Tsuande, tiene una idea clara de la fuerza de Sayuki. Mientras estaba por acá, se enteró por accidente de que Sayuki apareció muy mal herida, bastante confundida por el hecho. Vino a ver, y sorpresa, Yuu estaba en medio del camino. Ella no vio ni siquiera de dónde salí, pero no tiene dudas de que Yuu es culpable de alguna manera.

—Maestra Tsunade, ¿por qué siento una vibra como si yo fuera un caso perdido?

—Hah-, tienes razón, estamos trabajando en ello.

Dice ella, frotándose la frente suavemente, apretadamente, algo impotente: Yuu de hecho podría calificarse como su discípulo más fuerte y talentoso (a estas alturas, para Yuu es demasiado difícil esconder la mayoría de su fuerza, en especial si tiene de maestra a la mismísima Yugao).

Pero este chico es todo un caso; siendo huérfano, creo que prácticamente vivió bajo sus propias leyes, por lo que hoy en día se puede ver una vida amorosa desordenada, bastante frívola, etc. Podríamos hablar todo el día; lo único que consuela a Tsunade es saber que, si bien su discípulo a veces suele actuar como un idiota, tiene buen corazón y tomará el camino de personas como Orochimaro o Satsuki.

—Maestra, ¿no tiene usted demasiados prejuicios de su pobre discípulo?

En eso que estaba hablando Yuu, hace un mal movimiento con la mandíbula y de repente se sostiene la quijada, sintiendo un dolor intenso.

—HUh-

Tsuande miraba extrañada al comportamiento de Yuu; su discípulo por lo general nunca muestra emociones tan fuertes por unas simples heridas.

—Parece que jugar con Sayuki te pasó una mala jugada. —Él terminó suponiendo que debió ser un golpe que le llegó muy profundo.

—¿Por qué rayos me llevo la etiqueta de que soy el que quiere hacer esto? Claramente, ella es la que me incita a esto, au-au-au.

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