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Mi Venganza - Capítulo 12

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12: Miedo 12: Miedo Fui al trabajo pero mi mente seguía sumergido con Mariana solo pensar en lo que paso anoche me hace sentir culpable y a la ves confundido, ella fue mia y yo fui de ella, no se si fue un hechizo pero no dejo de imaginarme su cara, sus ojos, su cuerpo tengo la necesidad de ir detrás de ella tal ves lo que me estoy pensando es algo malo.

– Manuel en que tanto piensas – Me interrumpe mi compañero.

– En nada importante – Miro hacia el.

– Seguro, por que te hable y no me contestas – – Lo siento es que tengo problemas y solo pienso en ello – – Amigo si te entiendo, pero aqui es tu trabajo tienes que concentrarte bien por que si llegas a cometer errores estarás fuera de aqui – – Si, le agradezco por recordarme – Mi compañero y yo seguimos atendiendo a los clientes.

Transcurrió el dia atendi a muchos clientes uno que otro me daba propinas, – Esto me ayudara mucho – Me alegro de aver conseguído este trabajo, desearía que todo lo que me ha pasado con lo de la deuda sea un sueño y despertar pero es mi realidad.

Pasaron las horas y ya había acabado mi turno.

– Bueno Manuel gracias nos vemos mañana temprano y puntual – Me dice el gerente – Esta bien asi será – Me sali del restaurante y decidí ir a un parque cercano a relajarme y pensar en que es lo que haré después, y como me explico que quiero volver a ver a esa mujer de anoche.

– Manuel deja de pensar en ella por favor – Golpeando ligeramente mis mejillas.

– Con el dinero que logre juntar y junto al dinero de Marisela lograré acompletar la cantidad – Pienso y pienso e igual vuelvo a lo mismo me empiezo a desesperar mi estado de ánimo va peor en ese momento solo quería ir a un lugar y olvidarme de todo.

Mi mente recuerda aquellas palabras.

– Volverás a verme – Su voz me hacia pensar mas en ella.

– Perdóname Marisela – Tu no me ofreces tu amor asi que buscare en otro lugar, tome un taxi y fui al bar cada vez me sentía ansioso.

Llegue al bar apenas estaban abriendo entre y aun no había nadie solo se encontraba el personal, mire por todos los rincones buscando si ella estaba cuando alguien me habla.

– cariño a quien buscas – – A Mariana – – Si ya se aquien buscas esta en su habitación – La mujer sonrie – Tu ya lo sabes hacia donde esta – – Lo siento pero no recuerdo – – Esta al fondo del pasillo – – Gracias – – Si – Fui caminado, volteo a verla y ella sigue mirandome, sonriendo, acelere mis pasos y en segundos ya estoy de pie junto a su puerta tengo dudas si tocar la puerta o no – Manuel estas seguro de lo que haras – Me lo digo a mi mismo, mis nervios se opoderan mi cuerpo sin mas toco la puerta, escucho los movimientos de sus tacones, los pasos cada ves mas cerca mi corazón se inquieta, ella abre la puerta y se sorprende al verme.

– Manuel que haces aqui – – Vine a verte – – Si – Sus ojos se iluminaron – Adelante – Entro a su pequeña habitación, en la mañana no la había visto bien y ahora me doy cuenta que solo tiene una cama junto a una mesa, sobre ella habia maquillaje perfumes entre otras cosas, y un espejo.

– Si dime a que veniste – Con voz sensual tocando mis hombros, se posa detrás de mi.

– Solo queria decirte que lo siento por lo de la mañana – – No te preocupes cariño eso ya esta olvidado – Tengo que hacer bien mi trabajo no importa nada, si tengo miedo debo de ser fuerte.

– Te pregunto algo – – Si dime con confianza – – Enserió me quieres no te importa si soy un fracaso – – Amor eso no me importa – Mi corazon se calma Ella me da un beso y no me resisto incluso aumento la fuerza de mis besos hacia ella, cuando yo me sentia mas cómodo ella se separa de mi.

– Lo quieres hacer de nuevo – – Si seguro – Abrazo su cintura atrayendola más hacia mi ella solo se deja llevar.

– Amor – Me da un beso – Entonces dejate llevar por tus instintos de hombre y hazme el amor – Me lo dice de una manera tan tranquila.

– Entendido – Ya no me contengo mas y la empiezo a besar con intensidad.

Me quita mi vestido, me empuja sobre la cama mientras el se desviste.

Pensaba que ya no regresarías pero lo hiciste ahora eres mio.

Siento como nuestros cuerpos se unen sus labios tocan los mios mi piel se eriza al sentir placer.

– Amor dame mas – Jadeando.

– Claro que si – Sus movimientos se hicieron mas fuertes era algo emocionante y a la vez prohibida, por que, el era un hombre casado al que yo debía de manipular a mi gusto.

Marisela El dia estuvo bien tranquilo pero igual vendimos toda la comida terminamos casi a las 6 de la tarde – Esmeralda ya terminamos – – Si hay que acomodar las cosas adentro – – Si – Acomodamos las sillas junto con las mesas despues empecé a lavar los trastes sucios, y Julieta estaba con esme ayudando a limpiar el patio.

– Tía Esmeralda – – Si Julieta – – Me compras una paleta de chocolate – haciendo pucheros con su hermosa carita – Claro vamos a la tienda – Ella se emociona y salta de alegría de un lado a otro.

– Si vamos – Me toma de la mano y entramos en la casa para ir a ver a Marisela.

– Mamá ire con mi tia esmeralda a comprar una paleta de chocolate – – Con que permiso – – Ándale mamá, por favor dejame ir – – Esta bien, vayan con cuidado – Expresando una sonrisa seria.

– Si mami ahorita venimos – – Bien – Salimos de la casa y fuimos caminando hacia la tienda mas cercana Julieta se veia muy feliz.

Aun no era muy noche pero sentia que alguien nos venia siguiendo me sentía observada, volteo nerviosa para atrás y veo un auto estacionado color negro senti miedo camine mas rapido y observaba de reojo el carro, viene lento detras de nosotras asegurándose de que no escaparamos.

Llegamos por fin a la tienda y entramos de inmediato Julieta se fue a pedir una paleta de chocolate, mientras yo me quede cerca de la entrada mirando el auto.

– Tia esmeralda – – Si dime – Volteando a verla – Puedo llevar otras dos paletas un para mamá y la otra seria para papá – – Esta bien y pide una paleta de mango, esa sería para mi – – Ok – Miro de nuevo a la calle pero había desaparecido el auto.

– Tía ven a pagar – – Si ya voy – Fui a pagar.

– Gracias señorita que tenga buena noche – Me muestra una sonrisa el joven ¡Que trato de ligar conmigo!

No le di importancia lo que era mas importante era llegar a la casa.

– Julieta vamos rapido – Tratando de ocultar mi miedo – Por que tía – – Ya se esta oscureciendo y mamá nos esta esperando – – Esta bien vamos – Salimos rapido de la tienda y caminamos con pasos rápidos para llegar a su casa, mis miedos se apoderaron de mi, pensar que alguien esta cerca y nos quiera hacer daño.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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