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Mi Venganza - Capítulo 17

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17: Hipoteca 17: Hipoteca Yo lo dije sin pensarlo amaba a Manuel, él se ha preocupado por mi durante las semanas anteriores y pienso que también me ama porque no se fue detrás de su esposa tal vez tengamos una oportunidad de estar juntos se divorciara y se casara conmigo, me saca de mis pensamientos cuando lo escucho hablar.

– Tienes razón es mejor terminar lo nuestro, solo fue algo pasajero – Esas palabras me trajeron a la realidad perforaron mi corazón quedo destrozado soy ingenua pienso para mí misma.

– Bien entonces cada quien sigue con su propio camino – Aun tenia esperanzas, Mariana no debes de estar triste tu trabajo era convertirte en su amante y lo conseguiste, el detalle fue que perdiste al enamorarte  – Si nos vemos pronto – Se acerca intentando abrazarme, yo lo alejo.

– Debemos de mantener la distancia desde el momento en que terminamos – Su rostro muestra frialdad e indiferencia – Bien nos vemos luego – Se va, dando un portazo.

Manuel lo que te paso puede que no te lo mereces, aunque si tu esposa siente odio hacia ti, significa que has hecho algo que no merece perdón en fin eso no tiene nada que ver conmigo, pero Javier fingió ser tu amigo incluso me contrato para ser tu amante que pasara cuando te enteres que en verdad es tu enemigo.

Marisela Entre en la casa, no quería llorar solo sentía el pecho pesado como si algo me aplastara por dentro, mis lagrimas empezaban a recorrer mis mejillas cada respiro que daba dolía no podía controlarme caí al suelo me di un golpe en la rodilla, pero ese dolor no se comparaba con lo que sentía mi corazón.

– Mari estas bien – Esmeralda sale de la cocina corriendo al escuchar el ruido de mi caída, toma mi mano y levanta despacio del piso llevándome con cuidado hacia una silla para sentarme.

– Mari que tienes te ves muy mal – Tocando suavemente mis mejillas – Hoy descubrí que tú siempre has tenido la razón – La miro directamente a los ojos, – Manuel es un desgraciado, cobarde, me fue infiel ya no le importamos ni su hija ni yo que soy su esposa, solo aquella mujer – La abrazo muy fuerte era mi único consuelo, ella es la única que me ha escuchado y apoyado siempre.

– Ahora que harás al ver la verdadera cara de ese imbécil – Limpiando mis lagrimas que cada vez aumentaban mas – No lo sé, lo único que me importa ahora es conseguir el dinero que falta y terminar con todo este desastre que Manuel provocó – Debo de seguir no rendirme ante nada.

– Mari vamos al banco pides un préstamo e hipotecas la casa – Es una buena idea lo que no quiero es tener más deudas.

– Si tienes razón, pero lo que yo no quiero es tener mas deudas – – Ahorita no es momento de pensar en eso tienes una oportunidad de alejar a tu hija de esas malas personas que quieren hacerles daño – Dándome unas palmadas en mi espalda, debería de hacerle caso.

– Esta bien lo hare, voy a buscar los documentos – – Si aquí te espero para irnos juntos – Asentí camine hacia la recamara, empecé a buscar en los cajones con prisa los documentos hice un desorden en la habitación hasta que la encontré mis ojos se emocionaron al verlo, era la esperanza de mi vida – Dios gracias – Mis ojos volvieron a escurrir lagrimas – Julieta muy pronto empezaremos una nueva vida alejadas de tu padre que ya bastante daño nos ha hecho.

Salgo de mi recamara y voy hacia donde esta Esmeralda.

– Mari si la encontraste – – Si aquí están –  – Entonces vamos te acompaño para ayudarte a tramitar los documentos – – Y Julieta, es mejor que te quedes con ella cuídala mientras no estoy – Esme se queda pensando, no quiero dejar a mi hija sola en estos momentos.

– Y quien te va ayudar, no puedes ir sola al banco también pueden engañarte – Es cierto entonces que are, no quiero dejarla sola es muy pequeña tampoco quiero dejarla encargada con los vecinos no me inspiran confianza.

– Bien la dejare aquí en la casa voy a cerrar bien la puerta e iré hablar con ella para que no se asuste al no ver que no está nadie dentro – – Si eso está mejor – – Voy hablar con ella en un momento regreso – – Bien te espero – Esme se quedó esperando en la sala y yo camine hacia el cuarto de mi hija abrí la puerta ella se encontraba distraída viendo caricaturas en la pequeña tele que tenía, le hable  – Hija voy a salir un momento con tu tía Emeralda te quedaras sola unos momentos no te espantes procurare no tardar mucho solo quédate viendo caricaturas – Tomo el control y le ajusto el volumen adecuado – Está bien mama ve con cuidado – Corre a abrazarme fuerte – Te quiero mucha mamá, puedo darte un beso – Me sorprendí al escucharla debe ser que como he pasado mas tiempo vendiendo no le he dado cariño de madre – Si mi bebé – Me acerco a ella sonríe y me da el beso – Te traeré algunas cosas de la cocina para que comas algo mientras no estoy – – Si mamá – Camine a la cocina agarre varios jugos con unas galletas que a ella le encantaban, regreso a su habitación y acomodo las cosas en su mesita – Te cuidas amor no tardare – – Si mami, me portare bien – Me da una sonrisa bonita, no me gusta dejarla sola, pero tengo que hacerlo traeré el dinero y te salvare de esos hombres que te quieren hacer daño, no se la razón de porque lo hacen, pero no te van a separar jamás de mi lado.

– Si amor te quiero mucho al rato te veo – Cerré la puerta de su habitación y fui con Esmeralda que me estaba esperando – listo esme ya podemos irnos – – Bien vámonos – Nos salimos de la casa y tomar un taxi e ir al centro de la ciudad.

Manuel Cuando me salí del bar tome un taxi y fui directo a un banco el edificio era grande donde los ejecutivos hacían negocios o fraudes yo solo venia para saber si me podían prestar dinero, camine con pasos seguros hasta llegar a la ventanilla y preguntarle al joven.

– Buenas tardes disculpe que necesito para sacar un préstamo – Hablo directo, haciendo que el joven me mirara mal.

– Necesita su credencial junto con una garantía que solicite al banco confirmar el préstamo – Me responde con arrogancia – Le agradezco entonces vendré después – Me sentía avergonzado entre para sacar dinero y no lo conseguí – Que es lo que hare ahora no tengo otro lugar donde me puedan dar dinero – Caminé sin rumbo mis esperanzas se rompieron, Marisela debe de estar muy molesta conmigo, esta vez la perdí por estúpido, por concentrarme en mi amante Alonso debe de estar burlándose de mi  Lo único que mi mente ocupaba era deshacerme de todo quería olvidar todo no tener remordimientos, cuando miro hacia adelante veo un bar – Manuel este no es el momento de hacer esto tienes grandes problemas que resolver – Pienso para mi mismo pero mis instintos me guiaron entre sin miedo al bar y empecé a tomar como un loco – Marisela perdóname por ser un hombre que no te ha cumplido con las promesas, de haber ocultado las cosas – – Amigo te encuentras bien – Me pregunta el mesero yo solo lo ignoro

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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