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Mindworld Complex! - Capítulo 2

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  4. Capítulo 2 - 2 Capítulo 1 Lo Irregular en lo Regular 01
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2: Capítulo 1: Lo Irregular en lo Regular 0.1 2: Capítulo 1: Lo Irregular en lo Regular 0.1 No quería levantarme, Estaba teniendo un sueño demasiado bueno como para querer hacerlo.

Es una pena que no recuerde sobre qué iba, pero solo sé que era algo bueno, que me llenaba de confianza.

Nunca me habría despertado de no ser por la alarma, la cual me molestó tanto que acabé posponiéndola 5 minutos, los cuales pasaron volando, ya que en breve empecé a escuchar la alarma de nuevo.

Aunque suena un poco raro, es como si me estuviera llamando por mi nomb- “Quieres levantarte por el amor de dios?!” Una voz molesta que sonaba muy cerca mía fue la que me despertó por completo, levantando la fina manta con la que me cubría.

También pude notar cono no estaba abrazando mi almohada, esta estando tirada en el suelo.

Lo último que noté fue como esa misma persona me cogió de los hombros, para luego empezar a clavarme las uñas como una salvaje.

“Es-espera!

Y para ya, Amaya!” Por lo menos, al pedir clemencia, mis palabras fueron escuchadas, y la bestia dejó de atentar mis hombros con sus garras, trayendo paz a mi cuerpo… O eso diría si no me las hubiera clavado tanto tiempo… “¡Te he dicho que dejaras de hacer eso, imbécil de mierda!” “Siento mucho que a Blancanieves no le de la gana despertar.” Este comportamiento entre nosotros no era más que un hábito, y todo lo que decíamos era de broma, ninguno estaba realmente enfadado.

Bueno yo si que lo estaba un poco…

Todavía estoy demasiado dormido como para reprocharle eso, por ahora lo dejaré pasar… “No te llego a despertar y seguro que te quedas como un lirón aquí en la cama.” “¿Y tiene algo de bueno ir a clase igualmente?” “Pues si, y eso es que me vas a acompañar parte del camino.

Deberías darle gracias a Dios de poder siquiera andar junto a mi-” “Que si que si, a ver si se te suben los humos así cuando estés buscando trabajo…” “¡Pero si no he ni acabado la preparatoria!” Tras un intercambio de palabras un tanto inútil,salí de mi cama, yendo hacia mi armario, de donde sacaría el uniforme escolar.

Siempre, lo primero que hago es ponérmelo Aparte de el uniforme, no tengo mucha variedad, son todo camisetas, sudaderas, y pantalones normales.

No es mi culpa tener tan mal sentido de la moda, aunque sí lo sea.

“Ah, y ha dicho papá que como no desayunes te va a quitar el ordenador, que dice que nunca desayunas.

Así dejas de ver animes porno…” dijo mi hermana, que todavía estaba en mi habitación después de tal violación a mis derechos.

“¿Y por qué lo dices como si tu no lo vieras?” “Buen punto…” Tampoco hace falta ser tan honesta, hay MUCHAS cosas que no quiero saber de ti, amiga mía.

Decidí ignorar completamente la no-excusa que dijo después, y de paso la ignoré por completo.

Dos por uno.

Mientras pasaba de su cara, dejé la camisa blanca del uniforme y sus pantalones encima de la cama, queriendo vestirme.

Estábamos en Septiembre, por lo que todavía había que usar el uniforme de verano.

Cómo tenía que vestirme, y mientras le daba la espalda a lo que sea que hubiese en mi puerta, empecé a quitarme los pan-.

¿Qué hace Amaya que no se va?

“¿Te ha dado por ser norteña ahora?” “Solo estaba pensando otro insulto que decirte, pero me rindo,” respondió Amaya decepcionada, mientras se da la vuelta, a punto de salir de la habitación.

Ah, pero no se va sin decir un comentario innecesario, ahora hasta sonriendo.

“Tampoco es como si mereciese la pena ver la “pena” de bicho que tienes ahí abajo.” Lo dijo con un tono burlón, cómo no, para ya después irse de la habitación corriendo y cerrar la puerta.

Antes de que se fuera, lo único que me dio tiempo a hacer es suspirar.

Y que conste que ya sé que la tengo pequeña.

Si, este es el engendro que tengo que aguantar cada día desde que he nacido, pobre de mí.

Lo peor es que de pequeña estaba más pesada.

Amaya es la mayor por 3 años, así que estamos por poco dentro del rango de edad en el que no es raro que nos juntemos, incluso siendo hermanos, además de que compartimos bastantes gustos y humor.

Esta tía es muy rara.

Ella dice que yo se lo pegué, lo de ser raro, aunque seguramente ella habría sido como es ahora si no estuviera yo, solo que no podría enseñarlo.

Yo creo que ella me ha pegado a mí más cosas que yo a ella.

Incluso siento tan pesada, no podría caerme mejor, y tampoco podría pedir por una mejor hermana.

La única desventaja de su existencia es que abusa físicamente de mí, aparte de que mis amigos se pueden meter con ella o decir que mi hermana nos hará familia.

Y por mis amigos me refiero a un tío en especifico.

Tampoco es como si Amaya y el resto se llevarán mal, hay veces que hasta le da por salir con el grupo también, pero mayormente se vicia en su cuarto.

Yo hago prácticamente lo mismo, solo que salgo más que ella, eso creo.

Tras ser forzado a desayunar por una insistente Amaya, ambos salimos de la casa, para ir ambos a clase.

Por suerte, lo único que tengo que hacer para llegar a mí instituto es subirme al metro y andar un rato, pero Amaya tiene que hacer piruetas para ir a la preparatoria, según ella, claro.

Llevaba solo una semana del segundo trimestre, pero ya estaba cansado, mi cara lo decía a gritos.

Bueno, mi cara no es una fuente viable, ya que tengo una cara expresión y un tono de voz calmado/débil casi de forma natural.

Todo el que me ve por primera vez me pregunta si estoy bien, mi madre me lo preguntaba cuando era pequeño todo el rato.

Ya me he puesto de mala hostia solo con pensar en eso… Tras viajar en el tren, y despedirme de mi hermana, me dirigí al instituto.

No estaba muy lejos de la estación, por lo que pronto llegué allí, y a su vez, me encontré con otros 3 raritos en la entrada del instituto.

“Hermano, ¡me debes una cena desde hace casi un mes!

¡Cómo no lo traigas mañana, te voy a cobrar impuestos!” “Estas tú, jajaja.

Los 3 sabemos que yo fui el que ganó esa partida” “¡No te lo crees ni tú!” ¿Ya está otra vez =@º’ diciéndole a &$%”!

que le devuelva el dinero?

Que todavía sigan con eso me parece impresionante.

=@º’ miró a su lado, para hablar con el tercer chico que había allí, “_¨*^?¿·, ¿A que &$%”!

es el que me debe dinero?” “¡No le hagas caso!

¡Te esta estafando, 100% te está estafando!” “¡Y tú cállate mentiroso de mierda!” Ambos presionaron al pobre de _¨*^?¿· para dar una respuesta, quien tras un rato de pensar, y otro de estar nervioso… “…=@º’ , tú fuiste quien dijo ‘¡doble o nada!’, y luego perdió de la peor forma posible.” _¨*^?¿· se llevó un dedo a la mejilla, un poco tímido de dar la respuesta.

“¡_¨*^?¿·, mentiroso!” “Nah, tú no le hagas caso a este, que es un perdedor.” “¡Te parto el cuello!” Daiki se puso a señalar a =@º’ con su pulgar poco si fuese un bicho raro.

El ambiente se calmó, más o menos, cuando yo les llamé la atención, levantando mi mano un poco para saludares, mientras me quitaba los cascos que llevaba puestos.

“Hey.” “¡Ah, hola hola!” “Hola.” “H-hola.” Ojalá poder decir que ha pasado algo el resto del día, pero a menos que me quiera poner a hablar sobre un montaje de chistes malos y momentos que no dan risa, pero me hacen reír de todas formas, pues si poco más tengo que contar… …si no fuera porque en 4 días vamos a ir a una convención de anime.

No voy a decir mucho por ahora, y tampoco es que haya que decir mucho de una convención, pero estoy muy emocionado por ir.

Es la segunda vez que voy algo así, y tengo ganas de ir desde que empezó el verano, aunque solo va a ir &$%”!

; al resto no le gustó la otra vez que fuimos.

La verdad, sería diez veces mejor que mi hermana viniera, pero dice que no quiere, y aunque le de la lata con ir una y otra vez, al final siempre decía que no.

Dejé de preguntar después del decimocuarto intento.

Quedan 4 días de clase todavía… Las clases suelen ser aburridas, no, perdón, son aburridas.Lo único interesante de todo esto es una discusión sacada de un manga sobre que un pringado le debe la cena a un chaval.

Que situación tan familiar.

Estará de moda deber dinero a otros.

Cualquiera podría pensar en tener un típico día sacado de un manga o anime de comedia o romance, pero la vida no suele ser tan entretenida.

En mi caso, es todavía más difícil tener algo así, ya que =@º’ suele jugar basketball en el recreo, separándose del grupo la mayoría de las veces.

Aunque yo también estoy a mi rollo, al ir siempre a la biblioteca.

Literalmente solo la usa una chica, creo que se llamaba Tsukiyomi.

Nunca he hablado con ella, y nunca lo voy a hacer.

Y ninguno de los dos usamos los libros que hay allí, nos traemos libros propios, en mi caso mangas y novelas ligeras.

Ambos sabemos que el otro existe, pero nunca hacemos nada al respecto.

Mi rutina en clase es prácticamente esa, aparte de hablar con ellos entre cambio de clase.

No estoy en ningún club, a diferencia de =@º’ , que le sería imposible a cualquiera adivinar a qué club va, por lo que no tengo mucho que ver aquí una vez acaban las clases.

Me trago tres clases, luego en la biblioteca leo cualquier cosa, cuando toca el timbre, vuelvo a clase, y me como otras tres asignaturas.

Por lo menos en los cambios de clase me rio un poco.

Después de otro día tan productivo y entretenido de clases, me despedí de mis amigos, cogí el tren para volver a casa.

Desde hace tiempo, tengo la costumbre de escuchar música.

Siempre lo hago tanto a la ida como a la vuelta, o en cualquier momento que salgo y estoy solo.

A =@º’ y a &$%”!

les recogen sus padres, y _¨*^?¿· no necesita coger el tren, ya que vive cerca de aquí, por lo que no tengo a nadie con quien hablar.

Ya de por sí no es que hable mucho.

Soy una persona un poco reservada y tímida, pero cuando estoy de humor, no hay quien me calle.

La única persona con la que siempre estoy así es con Amaya.

…Me sorprende como solo soy capaz de sacar tema de conversación con ella.

Incluso teniendo gustos similares, uno se queda sin tema al cabo de un rato.

¡Ahh, que bonita es la magia de la hermandad!

Y qué pesada es ella… Hablamos sobre todo de videojuegos, anime, y series, y si no estamos haciendo eso, hacemos el tonto por completo.

A veces hasta hacemos las dos cosas a la vez.

Hablando tanto de mi hermana… Parezco un Siscon…

Uno solo puede suspirar después de oír un monologo así en mi cabeza.

El resto del día fue aún más productivo; Comí, me encerré en mi habitación, hablé con mi hermana un rato, leí, jugué a algo, bajé a cenar, y me subí a leer otra vez.

Siempre que lo pienso, tengo una vida un tanto aburrida si uno lo mira desde fuera.

Al final, ¿que tendría de interesante leer como un chaval se mata a pajas y desperdicia su tiempo?

Yo no le veo la gracia, aunque tampoco puedo decir mucho, hay cosas mucho más raras ahí afuera.

Seguramente Amaya sea una de ellas.

Volviendo al presente, estaba en mi habitación, encerrado mientras leía pacíficamente.

Claro que esa paz no duró mucho, ya que un bicho abrió la puerta de par en par, y se me quedó mirando.

Me pregunto donde habré dejado el insecticida…

“Soy más feo de lo normal, o menos guapo de lo usual?” “Probablemente ambas” Me da pena tanto que tenga razón como que no le pueda decir lo mismo.

Creo que me merece la pena sonar como un siscon o un guarro para decir que mi hermana es objetivamente guapa.

Esa genética como que a mí no se me ha pegado mucho…

“¿Y vienes a algo más a parte de verme el careto?” Puse un marca páginas en la novela que estaba leyendo, y la dejé encima de mi regazo.

“… N-no, solo quería ver si estabas bien…”, lo dijo con una voz un poco tenue y tímida, aunque no estaba roja ni mirando a un lado.

“¿Ehhh?

¿Mi hermana preocupándose por mi?

¿Estás mala?

¿Tienes fiebre?” Tras ver a una Amaya tan sospechosa, y quizás hasta nerviosa, decidí aprovecharme de ella.

Por alguna razón, ella no reaccionó a mi comentario ni a mi tono sarcástico.

“Es una tontería, de verdad…” “¿Y cuál es esa tontería?” “… Em.” “¿Si?” “¿Puedo dormir contigo?” “¿Y la cámara oculta donde está?” “En ningún lado!”Dijo, ligeramente irritada, “Solo que… Llevo sin dormir bien un tiempo, y he estado probando cosas para dormir mejor, y…” “No hace falta que pongas excusas.

Solo dí que estás enamorada de mi, y-” “Sabía que no debería de haber preguntado…”, y ahí se fue su vergüenza, ahora solo suena irritada y asqueada.

“En verdad sentaría bien que de vez en cuando hablaras como una persona normal” “Vale, si, perdón.” “…” “…” “¿En-entonces, que dices?” Al principio me pensaba que era algún tipo de broma, para ver si yo decía que sí, y así ella se reiría de mí sin parar, pero viendo lo sería que estaba, decidí responder con lo que mi corazón decía.

“Pues claro que NO voy a dormir con mi hermana… Eso ni se pregunta…” “¡P-pero si lo hacíamos de pequeños!” “Joder claro de pequeños, pero es que ahora es raro.” Yo no sé que le pasa a esta tía… “¿Qué pasa?

¡¿Te has leído un manga de incesto y ahora quieres probar tus ideas conmigo o qué?!” “¡No voy a hacer nada raro!

Solo lo decía como, ya sabes, dormir normal, sin hacer nada raro…” “¡Eso no quita que siga sin querer hacerlo!” No sé como no ve la diferencia entre dormir como críos y dormir ahora.

No hay nadie mirando, pero hacer algo así me pesaría tanto en la consciencia que no podría olvidarme de ello nunca.

“Ahhhh, claro, ahora que tengo un buen par de tetas te da vergüenza, ¿no?” Amaya intento bromear al respecto para no dar tanta pena.

Pobre chica, así me dan de donar a la Fundación del Síndrome de Down… “Si no fuese de plástico te daría la razón.” “¡N-no soy de plástico!” Ante mi respuesta, Amaya se cubrió los pechos con sus brazos, un poco avergonzada.

Que sea ella la que ha empezado… “¡Si que lo son!

¡Plástico de china!” “Vale… Pues me va a tocar pegarte con ellas.” Dijo mientras se crujía los nudillos.

Oye… como que tus puños no son… pues eso… Mi hermana se estaba acerando a mí de manera amenazante, con onomatopeyas rodeándola y todo.

El aura que desprendía me aterraba, su sed de sangre inundando mi habitación.

Tuve que dejar la novela a un extremo de la cama en el tiempo que ella tardó en acercarse.

En su cara tenía una sonrisa digna de un villano, mientras una vena salía de su cabeza.

“¿Y bieeeen?” Ella estaba al límite, a punto de estallar.

“…Tu culo también es de pláaAHG.” No pude acabar mi frase, ya que ella se abalanzó sobre mí, y lo digo en el sentido más literal posible.

Encima mía, Amaya me sujetó de ambos brazos, fijándolos a la pared, mientras fijaba también su mirada a mis ojos.

“¿Q-qué es esto?

¡Que sepas que no me va el bondage!” “Si, lo sé.” “¡Entonces suéltame!” Al exigirle que me liberara, extrañamente la fuerza que sujetaba mis brazos aumentó.

“Primero retira lo que has dicho~” “Pero si es que es verdad…” Aún en una situación así podía seguir metiéndome con ella.

A este paso me va a meter un buen par de cosas en la cara… Mi respuesta solo empeoró todo, ya que ella preparó su puño para empezar a darme un masaje facial un poco cruel.

“¿Siiii?

¿Es eso verdaaaad?” “… No me voy a echar para atrás solo porque me vayas a pegar…” Ya me he acostumbrado a que lo haga, a pesar de que soy un cuerpo escombro.

Cerré mis ojos, aceptando mi destino por ser yo el pesado.

Pero daba igual cuanto esperaba, el golpe no llegaba.

Es más, cuando cerré los ojos, mis brazos fueron liberados.

¿Libertad?

¿Acaso se le ha pasado el cabreo-?

A veces, la libertad puede ser horrenda de estar condicionada.

“Oye… No, por favor, hehe, no…” Rogué todo lo que pude por mi vida, ya que estaba en sus manos.

Ahí estaba mi hermana, sentada en mi cama, encima mía, y con sus manos puestas justo debajo de mis axilas.

Una sonrisa maligna se proyectó en su cara.

Pura maldad… “¡Te vas a enterar!” “¡N-no!

¡Hahaha, no!

¡P-para, que me muero, hahaha!” Me encogí en una bola todo lo que pude, tumbándome en la cama, e intentando que mi hermana quitara sus manos de mis bellas axilas apretando sus manos todo lo que puedas.

“¡ES INÚTIL!” “P-para de, hehe, verdad, por favor…¡Hahahaha!

¡Ah, me muero, hahah, me, muero, hahHAHA!” Jadeé entre risa y carcajada, mientras sus manos profanaban en la parte más sensible de mi cuerpo.

Intenté luchar de vuelta, sujetando y moviendo sus brazos para que dejara de hacerme cosquillas.

Un forcejeo ridículo.

No tuve éxito alguno en atacar sus brazos, así que intenté empujarla, apartarla de mí, pero claro, con la poca fuerza que tenía, ese intento fue también inútil.

Cómo último recurso, intenté devolverle las cosquillas, pero al intentarlo fui rápidamente detenido con una sola mano de su parte.

Me estaba quedando sin opciones.

Era difícil pensar con la cabeza fría en un momento tan crítico, pero debía hacerlo.

Uff, vale, qué puedo hacer… Miré alrededor mía mientras me descojonaba para ver que tenía.

Lo único a mi disposición era mi novela, que ni en mil años iba a usar para pegarle a mi hermana en la cara, nunca haría eso, sería horrible.

Dañar la novela tanto no me renta.

Miré a Amaya, pensando en qué podría usar en su contra… … Entré el caos, una idea, una brillante idea surgió.

No quería hacerlo, pero no tenía más opción.

A menos que ella respondiera a mis plegarias, no había nada más en mi poder.

“Hahah… ah… Si sigues así, hehe…voy a tener que contraatacar de alguna forma, ¡hahah!” “¡Vamos, inténtalo!

¡Sabes que no puedes hacer nada para-!” “…” Si… Mejor no lo hago… Si lo hiciese me mataría el doble de rápido… “¡V-vale, me rindo,hahah!

¡Ahora en serio dejame ir ya!” “¿Seguro?” “¡Si!” Admitiendo mi derrota pude calmar a la bestia, cuyas garras ahora dejaron libres a mis axilas.

“Ah,ah…” “… Qué pesado-” “¡¿Y ahora que he hecho?!

¡Aquí la víctima soy yo!” Esto sí que era una violación de mis derechos, y quizá de mi cuerpo en general… Amaya se bajó de encima mía, poniéndose de pie al dejar la cama.

Después, aprovechó a estirarse, con una gran sonrisa en su rostro.

“¡Ahh~, que bien que me ha sentado eso!” No decidí comentar nada al respecto, por miedo de arriesgarme la vida de nuevo.

Soy demasiado joven como para morir ahora.

Decidí dejar las bromas a un lado para tomármelo un poco más enserio, no podía dejar de lado una pregunta tan rara, y que sale así de la nada.

“… Y yo te digo, ¿por qué me has pedido algo así?” “Bueno, antes sí quería, pero ahora que te he visto la cara y ahora que me has molestado tanto me has quitado todas las ganas.” “Si eso, te las habrás quitado tu sola…” Era una situación un tanto rara, en la que no sabía como continuar hablando por una vez en mucho tiempo.

Mi mejor opción era básicamente mandarla a la mierda.

“… Que esto sea todo lo que haces al venir aquí.” “¡Te lo has buscado tú, yo aquí soy inocente!” “Ahhh, que pereza discutir contigo…” “¿Perdona?” Ella sonaba ofendida, como sí hubiera dicho algo malo.

Uno se cansa de tanto verle la cara a esa tía.

“Bueno, si no vas a hacer nada más, me gustaría irme a dormir.

Tanto reírme me ha dado sueño…” Amaya suspiró, “Ya me estás echando de la habitación… Vale, me la apunto,” y después se dio la vuelta, yendo hacia la puerta de la habitación, para irse.

Mientras ella se iba, cogí la novela que estaba leyendo, y la dejé en la encimera de mi escritorio, y luego me tumbé en la cama.

Antes de irse, Amaya dijo una última cosa.

“… Buenas noches.” “Buenas noches.” Ella cerró la puerta en el momento que puso pie en el pasillo, y yo apagué la luz de la lámpara en mi mesita de noche.

Aún estando ligeramente agitado tras tal ataque, no tardé mucho tiempo en dormirme.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Natsuori Seguro que ya te has dado cuenta, pero se nota que no me va muy bien en Lengua y Literatura…

Si veo mucha tracción con la novela (Que hoy mismo he visto 1k de visitas en menos de un día, y mi tope desde hace 7 meses han sido 100 visitas) me dedicaré a corregir todo los errores de ortografía, y si eso hasta cambiar escenas !

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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