Mindworld Complex! - Capítulo 24
- Inicio
- Todas las novelas
- Mindworld Complex!
- Capítulo 24 - 24 Capítulo 5 Ilusiones Falsas 03
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
24: Capítulo 5: Ilusiones Falsas 0.3 24: Capítulo 5: Ilusiones Falsas 0.3 Un olor familiar fue lo que me despertó.
No venía de afuera, pero de dentro, de donde estaba ahora mismo.
Donde estaba?
“Ah, es verdad… Al final acabé durmiendo aquí…” Estaba levantándome de la cama, pero, después de sentarme en ella, me quedé mirando al suelo, como si alguien me hubiera apagado en ese momento.
No sé cuanto tiempo estuve así, pero cuando presté atención a la cama, salí de ese trance.
No era mi cama, ni mi habitación.
Al quedarme embobado, no tenía la mente en blanco, estaba pensando en todo.
Me levanté de la cama para coger mi móvil y ver la hora, era la una de la tarde.
Decidí irme a mi habitación.
Con el humor que tenía, no quería estar ahí.
Cuando entré, fui a beber agua de la cantimplora en mi encimera, pero estaba vacía.
Frustrado, bajé a la cocina a rellenarla.
Mientras la rellenaba, me percaté de que mi padre no estaba en ninguna parte.
No he ido a su habitación aún, así que puede seguir durmiendo, o, si lo miras por el lado malo, estará ocupado.
Después de llenar la cantimplora, volví a la habitación en la que estaba.
Entré inconscientemente, no iba a quedarme ahí, en primer lugar.
Por un momento, pensé que la luz estaría dada, o que la ventana estaría abierta, pero me recibió un ambiente oscuro.
Perdí bastante tiempo allí.
No hice nada más que tirarme al suelo, y de vez en cuando dar vueltas, o pensar en porque no quería hacer nada, pensar que estaba harto de no hacer nada, pero luego seguir igual.
Me sentía aburrido, pero tampoco quería distraerme con algo.
Pensé en echarme una siesta, estaba seguro de que me dolería la cabeza al despertar si lo hacía.
Al final, me acabé decidiendo por trastear lo que había en la habitación, ya que no sabía que podría haber por ahí tirado.
Aunque… siento que me olvido de algo.
No tenía que traer algo yo aquí?
No, aún más importante… “Me tengo que cambiar la ropa…” Si, todavía llevaba el cosplay de ayer.
No tengo ni idea de como he podido dormirme llevando un chandal, encima con cremallera la chaqueta, y con lo incómodo que es en general dormir con ropa normal.
Para algo existen los pijamas.
Con ello en mente, empecé a quitarme la ropa, aunque me dí cuenta que primero debería de arreglarme el pelo.
Tuve que ensuciarlo con gomina para que se me quedara como quería, y creo que me pasé un poco.
Por mucha pereza que me diera, acabé dándome una ducha, sin música.
No me apetecía escuchar nada.
Suficiente molestia era ducharme.
Al salir, mientras me secaba el pelo, me miré al espejo.
Ya me estaba mirando de antes, pero ahora no estaba fijándome en el pelo.
Me estaba fijando en mi mismo, como si nunca me hubiera visto antes.
Estaba en un estado deplorable.
Tenía ojeras y los ojos ligeramente rojos, se había secado el pelo mal, y en general, estaba más pálido de lo normal.
Pero, sentía como que este cuerpo no era mio, al menos, por un momento.
Sentí que tenía a alguien detrás mía, a mi consciencia, como si me estuviese viendo por detrás, intentando controlarme, pero solo pudiendo ver lo que acaba haciendo mi cuerpo.
Cuando el secador empezó a quemarme la cabeza, bajé de las nubes, y me lo aparté de la cabeza lo más rápido que pude.
“No me veo peor que de costumbre?” Dije, mientras miraba hacia abajo, viendo mi cuerpo.
No le dí muchas vueltas al asunto, quizás solo me había levantado con el pie izquierdo.
Aproveché también a cambiarme la ropa.
Cogí ropa interior de mi habitación, y la traje a la otra, y busqué algo para ponerme en ella.
Toda la ropa que había allí era de mi talla, por lo que podía ponerme lo que quisiera.
Acabé optando por un pijama de color azul cielo.
No era nada del otro mundo, aunque me dí cuenta de que venía con un gorro aparte.
Nunca he entendido porque estas cosas existen, el único día del año en el que veo este tipo de gorros es en navidad, pero para dormir nunca lo he entendido.
Los animales son graciosos cuando los llevan, pero si tu lo llevas puesto pareces tonto.
Incluso si ya tenía algo puesto, seguí rebuscando en los armarios, ya que no solo había ropa, sino que también trastos aparentemente aleatorios.
Juguetes, juegos, cajas, había de todo.
La mayoría de las cosas era solo basura, y solo tenían valor por una razón.
De vez en cuando recordaba cierto momento con un juguete o una manualidad de ahí, pero poco más.
Terminé vaciando el armario, y ahí me de cuenta de algo.
En algún momento tendré que guardar todo esto.
Por qué se me ocurre sacarlo en primer lugar?.
Decidí dejarlo para luego.
No quería hacerlo.
Me quedé mirando a la habitación después de eso.
Sobre todo a las dos estanterías que tenía, las cuales estaban decoradas de una manera ordenada y hasta cierto punto bonita.
Se notaba que quien lo hizo, lo organizó con cariño y cuidado.
Había mayormente libros y mangas, con alguna figura de vez en cuando.
En la primera todo estaba ordenado, pero ojalá poder decir lo mismo de la otra estantería.
Esa sí que era un caos, tenía cualquier cosa que te imaginaras, era como el bolsillo de doraemon.
Me aburrí de mirar en cuanto vi ese desastre, por lo que me senté en la silla de la habitación, y alcé mi cabeza, mirando al techo.
No tenía nada, eran una fila de tablas de madera juntas, no había casi huecos entre ellas.
Ya podrían haberlas pintado, para que quede mejor.
Mientras tenía mi mirada fija en los tablones, mi mente se quedó en blanco por un momento, en blanco, sí, en blanco… “No merece la pena hacerse el tonto de esta forma, lo sabes, no?” Eh?
Papá?
Miré a la puerta de la habitación, y seguía cerrada, y definitivamente nadie ha entrado a la habitación.
Ahhh, me estoy volviendo loco del aburrimiento o qué?
Salté de la silla bruscamente, y busqué por la habitación algo que hacer.
Aunque, tardé tanto en hacerlo, que esa cosa que hacer me buscó a mi primero.
*Beep* “Mh?” Fui a por mi móvil, pensando que sería un mensaje de &$%”!
, o de mi padre.
Contrario a lo que pensaba, era un número que no tenía registrado.
“Spam?
Por LINE?” Después de entrar en LINE, leí lo que ponía: [“Hola !
Qué tal ha ido la noche?] [“Soy Izumi, de la convención.
Te acuerdas, no?
Espero que lo hagas…”] Pues no me podría haber equivocado más… Y por qué me escribe ahora?
En todo caso, me habría escrito ayer si quisiera haber hablado conmigo.
Me tumbé en la cama, pero al estar en una dirección incómoda, ya que el sol me daba en toda la cara, me acabé tumbando de lado.
[Hola, completa desconocida.
No sé quien eres.
Si eres spam, te pienso bloquear] [“Sé que estas mintiendo!”] Escribió, seguido de un emoji enfadado.
[Ni que tuvieras cámaras en mi casa] [“Pues si, muchas, tengo muchas!”] [ Sí?
Entonces que estoy haciendo ahora?] [“Sacándome el dedo”] […Oye, no irás en serio, verdad?] [“Es serio he acertado?…”] [Si.
Voy a llamar a la policía si no apagas la cámara] Por un momento me pareció extraño que haya tenido tanta suerte al adivinar eso, bueno, solo espero que de verdad no haya cámaras por aquí… [“Dejando eso de lado, que tal estás?
Te he preguntado y no me has respondido”] [Estoy bien] [“Poco has tardado en responder…”] [Y tú?
Estas bien?
O te da vergüenza responder?] [Y poco has tardado en reírte de mi también!!!] [Eso no responde a mi pregunta!!] “Ah, ojalá poder expresar sarcasmo por escrito, ahora parece que estoy enfadado/sorprendido… Y aún así prefiero hablar por chat, menudo chaval estoy hecho…” [“Estaba bien!”] [Y porqué ahora no?!
Soy demasiado bueno para ti que te deprimes al entender que nunca serás como yo?] [“Hahaha!
Ya quisieras!!”] Oye, de verdad estoy hablando con la chica esa que había en la convención?
No es esta Ayame?
[De verdad eres Izumi?] [“Pero y este ataque personal a que se debe ahora?!”] [Era una pregunta en serio] [“Pues si, soy Izumi, decepcionado?”] [Ah, no, solo me parecía raro] [“Me voy a chivar a mi hermana…”] [Qué?] Después de eso, Izumi me mandó un audio de voz.
Obviamente, era Ayame.
{“Le estás haciendo cyberbulling a mi hermana, no?
Pues que sepas que ahora sé donde vives, así que preparate, porque-”} {“-Te voy a hacer una cena tan mala que te vas a morir!”} {“Qué?!”} En mitad de la frase, Izumi, la cual se estaba aguantando la risa, cortó a Ayame, que estaba diciendo esas tremendas barbaridades con un tono sarcástico, además de que ella también se estaba riendo un poco.
Ah, es verdad, yo les dije donde vivía.
Por lo menos, la ciudad.
[Bueno, no sabéis la dirección, por lo que buena suerte encontrándome!].
Izumi tardó un poco en responder.
[“Bien, ya he escapado de mi hermana!”] [Enhorabuena] [“Tienes suerte de que mi hermana no te haya cocinado nada, todavía”] [Se le da mal?] [“Decir que lo suyo es cocinar mal ofendería a la gente que cocina mal”] [Entonces debería de ofenderme?] [“Seguro que lo tuyo es peor”] [Ahora dímelo a la cara] [“A que lo hago!”] [Mh!
No tienes huevos!] Después, ella me mandó un video, en el salía ella con la cámara del móvil en modo selfie, apuntando a su cara, y Izumi mirandola fijamente.
{“S-seguro que lo que tu haces en la cocina es un crimen!”} Fue la amenaza más patética que he odio nunca.
No por el mensaje, si no por la voz… Se nota que se está muriendo por dentro, jeje…
[Ahora sin estar avergonzada] [“Cállate!”] El resto de la conversación no fue relevante.
Nos tirábamos preguntas y las respondíamos, mayormente sobre como es cada uno y todas esas cosas, y de vez en cuando nos reíamos del otro o decíamos cosas de drogadictos, al menos yo.
Lo digo como si me hubiera tirado horas así, pero tampoco es que habláramos tanto, ya que ni media hora tuvo que pasar para que acabara la conversación.
[Hehe, Chica plátano] [“Como sigas con esa broma te voy a bloquear…”] [Vale vale, ya paro.
Chica plátano] Usted ha sido bloqueado por ——–, no puede mandar mensajes a- “Bah, luego me desbloqueará…Eso, espero…” Dejé el móvil en la encimera, y me tumbé en la cama de nuevo.
Había perdido las ganas de hablar, y había vuelto a como estaba antes, mirando al techo, sin saber que hacer.
Era como si cualquier cosa que tuviera pensada hacer en este momento se hubiera escurrido por debajo de la almohada… “Oye, no es esta almohada un poco rara?” Empecé a dar ligeros cabezazos a la almohada, y algo me paraba antes de lo esperado.
Era más o menos duro, o al menos así se sentía hasta cierto punto, como si algo sobresaliese del colchón, o en este caso, de la almohada.
Abrí la almohada por su cremallera y no había nada dentro.
La toqué y, sí, el problema no era eso.
Comprobé si era solo en el sitio en el que estaba yo, y no, era por toda la parte superior del colchón.
Estaba ligeramente elevada, como si le hubiera salido un bulto de la nada.
Ahora lo noto mucho, pero antes no me he dado ni cuenta.
En serio he dormido en esta cama?
Miré debajo de las sábanas, y, al igual que con la almohada, no había nada raro.
Me daba mucha flojera en ese momento abrir o levantar el colchón.
“Tampoco es que tenga otra opción.” Levanté el colchón ligeramente.
Al mirar por debajo, se veía claramente lo que hacía que saliera un bulto de la cama, era del mismo color de la madera, y ocupaba un espacio considerable.
Era una cuerda.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com