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Mindworld Complex! - Capítulo 34

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  4. Capítulo 34 - 34 Capítulo 7 Cobardía 01
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34: Capítulo 7: Cobardía 0.1 34: Capítulo 7: Cobardía 0.1 Estaba lloviendo a la hora de la comida.

Sobre la comida, no comí nada.

Me quedé en su habitación, mirando fijamente al ordenador.

Quería destrozarlo, romperlo a pedazos con mis manos, y solo con las mías, pero no pude.

No solo por miedo, también por el peso que llevaría conmigo si lo hiciera.

No leí el texto que iba dedicado a mi, no me molesté en cerrar el que ya estaba leyendo, ni en guardar lo que escribí.

Apagué el ordenador directamente, y me quedé sentado en la silla, no hice más que mirar a la pantalla apagada del ordenador, como si estuviera indignado sobre algo, enfadado con alguien.

Después, me quedé tumbado en su cama.

Todo eso me llevó a este momento.

Estaba sentado en su cama, mientras seguía mirando al frente; al ordenador.

Pasado un tiempo, quise levantarme, quise ir a mi cuarto.

No quería estar más tiempo ahí.

No podría concentrarme en nada más si lo hiciera.

Al intentar levantarme, sin embargo, me fallaron la piernas.

“…” No me molesté en reaccionar, ni intenté parar mi caída de alguna forma.

No puse las manos enfrente mía para pararme, caí de frente, mi cara comiéndose el suelo completamente, junto con el resto de mi cuerpo recibiendo el impacto.

No fue nada exagerado, solo me dejé caer como un estúpido en el suelo, tampoco es como si me hubiera quedado tirado ahí.

Me levanté y fui a su cama de nuevo.

No sé porque mis piernas fallaron en primer lugar.

Por mucho que lo pensara, al final, no me levanté de su cama hasta que mi padre volvió a casa.

Por la mañana y a la hora de la comida he estado solo.

Decidí levantarme y salir de la habitación a recibirle.

Bajé las escaleras y le vi en la entrada, quitándose los zapatos.

“Hola…” “Hola.” Su voz sonaba pesada y cansada, lo cual era normal.

No se que es lo que habrá estado haciendo, ni sé si debería de preguntar, pero quiero saber.

“Qué has estado haciendo?” A pesar de haberlo preguntado, sabía más o menos lo que me diría.

“He estado adelantado unas cosas en el trabajo, además de darme de baja unos días.

También… El funeral será el miércoles.

Lo habría hecho antes, pero…” Su cara se veía en conflicto, como si dudara de continuar.

“Ha pasado algo?” “No, es solo que tu madre quiere ir al funeral” “…” Aunque ya me lo imaginaba, el que me lo dijera como si fuese tan normal de algún modo me irritaba.

Esa hija de puta va a ir al funeral?

De verdad?

No sé merece ni hablar sobre nosotros, pero va a ir?!

“Sé que no se comportó de la mejor forma en su momento, pero sigue siendo una adulta, y ya a cambiado.

Es su hija, nuestra hija, y… bueno, seguro que entiendes a lo que me refiero.” “… Y qué gana ella viniendo a verla, siquiera está aquí?” “No.

Cuando se fue, se mudó a un piso en una ciudad cerca de aquí.

Nunca os dije nada porque no era algo importante, y, tampoco pensé que la vería otra vez… Más aún habiendo encontrado otra pareja.” El silencio acaparó la entrada.

Yo estaba mirando a un lado, con la cabeza ligeramente bajada, mi padre me estaba mirando, entendiendo como me sentía yo.

Pero a su vez, él tenía una cara preocupada y confusa, supongo que no sabía que decir en ese momento, tanto él como yo.

Mi mente, por otro lado… Otra pareja?

No, no, eso no… Solo… esa zorra?!

N-no solo tenía suficiente con dejarnos, todo por un berrinche, sino que encima… …No puedo aceptarlo, pero, acaso tengo alguna otra opción?

Quiero ir, y no voy a dejar que alguien así me lo impida.

Me sigue molestando mucho, pero aún así, voy a aguantarla todo lo que haga falta.

“Me pondré a hacer la cena.” Cortando la conversación, que no daba más de sí, mi padre dio unos pasos adelante.

Aunque, antes de irse, giró su cabeza ligeramente hacia atrás, con ese tono preocupado que ha intentado esconder hasta ahora.

“Solo quiero que sepas, que no estás solo.

Puedes pedirme lo que necesites.” Después, se dirigió a la cocina.

Durante el tiempo que estuvo hablándome, no pude mirarle a la cara.

Ni siquiera pude mirar a su dirección, no podría, no puedo.

La he dejado morir.

Cómo voy a mirarle a la cara sabiendo eso?

Sería aceptar que me ha importado una mierda lo que ha pasado, sería una falta de respeto la cual nunca me perdonaría.

Pero, a la vez que pensaba en eso, pensé en como se sentía mi padre en ese momento.

Qué era lo que pasaba por su mente?

En ningún momento le he visto llorar, y recién acaba de llegar a casa, y no va a poder descansar en lo más mínimo porque se tiene que preocupar por mi.

-No estás solo- Por qué me ha dicho eso?

No se está preocupando por lo que me pasa ahora, sino por lo que me pueda pasar?

No, papá, no lo voy a hacer, no lo pienso hacer, nunca lo voy a hacer.

Por mucho que me aleje de ti, nunca lo voy a hacer.

Te lo prometo.

No subí a mi habitación, ni a la suya, hasta que papá hizo la cena.

Le estuve esperando en el salón.

Durante la misma, no dijimos nada, solo nos centramos en nuestros platos, y poco más.

En mi caso, no quería decir la única cosa que tenía que contar, pero sé que mi padre tenía muchas cosas que decirme en ese momento, solo que no supo como decirlas en primer lugar.

Acabé el primero, y no fue casualidad, comí rápido para poder levantarme antes.

Después de dejar el plato en el lavavajillas, le hablé a mi padre.

“Papá.” “Sí?” “Voy a salir ahora un rato.” “No tienes clase mañana?” “…He quedado con &$%”!

y _¨*^?¿·.” Hubo una pequeña pausa en la conversación, en la que nadie dijo nada por un momento, hasta que mi padre cambió de tema.

“Esta semana voy a estar libre” “No vas a ir al trabajo?” “Más raro se me hace que tú vayas a ir al instituto mañana.

No tienes porqué ir, puedes descansar.” “Por qué lo dices?” Mi padre suspiró ante la pregunta, y procedió a poner en palabras lo que quería decirme.

“Sé que todo esto ha sido repentino, y, muy cruel para ti.

También lo es para mí, para todos, por eso no quiero que vayas.

Date un momento para respirar.

Incluso si es tu deber ir al colegio, más importante eres tú.

Hasta yo voy a tomarme un tiempo libre, así que puedes hacer lo mismo.

Y también, no tienes por qué cerrarte de esa manera, estoy-” “Estoy bien”, Interrumpí a mi padre.

“Si me dices que puedo faltar, lo haré, pero voy a estar bien, no te preocupes.” Sabía más que nadie que esto era mentira, pero no quiero que mi padre se ponga peor de lo que ya está.

“Me lo prometes?” “Si” Dejé salir un suspiro, y me dí la vuelta.

“Voy a salir ya”.

“No te quedes hasta tarde.

Llevate un paraguas por si llueve, no han dicho nada en la tele, pero tiene pinta de que va a llover.

Avísame cuando vuelvas, si tienes que despertarme para hacerlo, hazlo.” Tan solo asentí.

Todo lo que he dicho sobre salir es mentira.

Bueno, si era verdad que iba a salir, pero no iba a quedar con nadie.

No he hablado con ellos desde que volví de la convención, y no creo que les vea en toda la semana a menos que vengan a verme.

No deberían de saber lo que ha pasado, mi padre no se lo ha contado a nadie que no sea un familiar o de la funeraria.

Lo que me preocupa es que alguien se haya enterado de todo, y que lo vaya contando por todo el vecindario.

Subí a mi habitación a cambiarme la ropa, no iba a salir en pijama.

Cuando me vestí, me dirigí a la entrada, me puse mi cazadora, los zapato, y con mi móvil y las llaves en mi bolsillo, abrí la puerta, y salí a la calle.

“Hasta luego.” “No vuelvas tarde!” No lo hacía por mi, para darme espacio, calmarme, o cualquier otra razón.

A quien quería darle espacio era a mi padre.

Quería que se desahogara en casa, sabiendo que ahora estaba solo, que por un momento podía dejar de ser un padre, y ser él.

O no…

Quizá era al contrario…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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