Mindworld Complex! - Capítulo 48
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- Capítulo 48 - 48 Capítulo 8 Falta de Respeto 04
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48: Capítulo 8: Falta de Respeto 0.4 48: Capítulo 8: Falta de Respeto 0.4 Hoy me había despertado tarde, incluso si me había ido a dormir pronto.
Estaba en mi cuarto, con ropa de mi armario.
No tenía nada mejor que hacer que encender el ordenador, y ni mi padre ni mi madre estaban en casa.
Supongo que habrá salido a dejar a mi madre en su casa.
No sé si va a ir al trabajo hoy, le vendría bien tener esta semana libre.
Antes de hacer nada, le dije por mensaje a mi padre sobre ir mañana a clase.
Supongo que me apoyará en la idea si realmente quiero hacerlo.
Me dirá la típica frase de “No te fuerces” y poco más respecto al tema.
Algo que sí me dijo es que hoy iba a montar el altar.
Tenía pensado hacer algo en el ordenador, o pasar los datos de su móvil a mi ordenador, pero no me apetece hacer nada.
Quiero hacer algo, pero niego cualquier cosa en la que intento meterme.
‘Prueba esto’ No me apetece.
‘Lee esto otro’ No tengo ganas.
Me saboteo continuamente.
Quizá lo único realmente interesante y único en la vida es hablar con otros.
Quiero decir, ¿Qué tiene de interesante estar aquí encerrado?
Si tuviera que darle la razón a alguien, se la daría a la gente que tiene por filosofía de vida ‘Vivirla como si fuese una serie’.
No se refieren a volverte un detective, o tener una comedia románica.
Vive la vida como si fuese una serie que a ti te gustaría ver.
Haz cosas fuera de lo usual, pero tampoco vivas de ello.
Por algo todos los Isekai empiezan con el protagonista yendo a otro mundo, y no con 3 capítulos seguidos sobre su vida cotidiana.
La gente recurre a la ficción para ignorar lo aburrida que es la vida real.
Quieren algo fuera de lo normal, algo que saben que nunca va a pasar en sus vidas, pero que se ve mucho más brillante que esta.
Engañarte a ti mismo para seguir.
Entretenerse a uno mismo para vivir, en vez de vivir para entretenerse a uno mismo.
Eso es a lo que mucha gente está condenada, incluido yo.
Disfrutar de todo menos de la vida, esa es la lógica que poco a poco va adoptando la sociedad.
Cada vez van a haber menos y menos personas ‘normales’, y esta nueva ideología va a ser la normalidad contemporánea.
Perdiendo mi cabeza en pensamientos inútiles, logré distraerme un rato.
A la hora en la que bajé de las nubes, las clases deberían de haber acabado ya.
Y yo soy incapaz de siquiera disfrutar este ‘tiempo libre’ que tengo… Como mi padre no había vuelto todavía, pensé que estaría trabajando.
Mientras pensaba en qué comer, si de verdad iba a comer en primer lugar, mi padre me contestó.
[Lo hablaremos cuando llegue a casa] [Ok] Estará ocupado… Bajé a la cocina para comer.
Me apetecía comer otra cosa que no sea arroz.
Supongo que le pediré a Am- … Acabé sacando la sandwichera de la estantería para hacerme un bocadillo y no centrarme en la comida.
Si solo es para mi, con cualquier cosa me basta.
Mientras esperaba a que el sándwich se calentara, me quedé mirando el contacto de Izumi.
Todavía tenía el objetivo de tener una conversación decente con ella, pero cada vez que intentaba escribir algo con lo que empezar, me dan ganas de apagar el móvil.
Tampoco es como si pudiera sacar mucho tema de conversación.
Si no es algo que no sea sobre videojuegos, anime o manga, estoy jodido.
No sé si es que evito demasiado la realidad, o soy muy aburrido.
Me rendí en empezar una conversación, y apagué el móvil.
Seguramente un día se me ocurra algo.
Me tomé el sándwich en su habitación, mientras estaba sentado en su silla.
Quería encender el ordenador y buscar más cosas que pudiera tener, aparte de intentar conseguir alguna que otra foto suya.
No pude recordar la contraseña de su móvil, y dudo que la tuviera apuntada por algún lado.
Espero que por lo menos me deje ver lo que tiene guardado si lo conecto al ordenador Mientras dudaba, mi móvil empezó a sonar, estaba harto de escucharlo, ni me molesté en mirar quien era.
Desde que comí, no paraba de escuchar notificaciones, llamadas, y gritos que venía de afuera.
Cuando más se escuchaban era cuando me quedé tumbado en su cama.
Decidí ignorarlo, mientras puse mi atención de nuevo en el ordenador.
La razón por la que no lo quiero encender es porque me preocupa no poder ver lo que tiene en el móvil.
No quiero encontrarme con que no puedo pasar los archivos del móvil al ordenador.
Ya he dado por perdidas todas las cuentas que tiene con su correo, por lo que tampoco quiero perder esas cosas que pueda tener en la galería.
Solo tengo una forma de saber qué puede pasar… Encendí el ordenador y el monitor, y después de esperar un rato, me recibe el mismo fondo y la misma carpeta.
No ha cambiado nada.
Primero de todo, busqué por todos los lugares que pudiera por cualquier foto o cosa memorable que hubiera dentro.
Sería raro que tuviera alguna foto suya en el ordenador, pero no pierdo nada por mirar… No tardé mucho tiempo en mirar todo lo que pude.
No encontré ninguna foto suya, pero si varios trabajos suyos, y capturas que ha sacado ella sobre diferentes momentos de cosas que ha ido viendo.
Capturas de un juego, capturas de un video, dibujos de un manga.
Fotos del cielo estrellado… Había muchas más de las que me imaginaba.
Sabía que le gustaban las estrellas, por muy mal que se viera en donde vivimos.
No ha podido ver el cielo como a ella le gustaría, que es como sale en estas fotos.
Algunas son dibujos, otras son fotos, pero todas son preciosas.
Cabe recalcar que la gran mayoría de los dibujos no eran suyos.
Dibujaba horrible, hasta para una persona que no está interesada en dibujar, me parece exagerado la poca maña que tiene para eso.
Yo tampoco es que tenga interés en dibujar en sí.
Ni se hacerlo, ni quiero saber hacerlo, pero no significa que no me gusten ver dibujos bien hechos.
Tampoco me importaría poder dibujar cosas de buena manera.
Me encantaría poder dibujar todo lo que me gustara, en la manera que yo quisiera, pero todo se trata de sacrificios.
Sacrificar parte de mi tiempo, para poder practicar dibujo.
La gente que le gusta dibujar, no solo lo hacen por el resultado, lo hacen porque les gusta por el proceso.
Es lo que diferencia a uno del otro, y a mí del resto.
Puedes, de igual manera, dibujar solo por el resultado final.
Solo pienso que es mucho más fácil rendirse en algo si solo tienes una meta.
Si el dibujo te sale mal, te puedes desmotivar.
Si tardas mucho tiempo en hacerlo, puedes rendirte.
Si es muy complicado, puede que ni lo intentes… Pero poder apreciar arte es algo completamente distinto.
Diría que es algo natural en ser humano el tener un sentido artístico.
Puede que no tenga sentido decir algo así, ya que se necesita ver arte para poder saber que es y que no es arte., pero una persona se puede inclinar más a un estilo de arte que a otro solo por quienes son.
El arte es de todos y para todos.
Presente en cualquier forma.
Tanto los trabajos como las imágenes son obras de arte, unas, hechas por ella, otras, elegidas por ella.
Objetividad y subjetividad en su máximo esplendor.
Uno puede juzgar un trabajo por su composición, por sus contenidos, y por sus complementos.
Pero, ¿se puede juzgar una imagen?
Una mala foto puede ser vista así por diversas razones, en las cuales mucha gente coincide.
¿No son todas las fotos una representación del mundo?
Por muy borrosa o mal compuesta que esté, enseña el mundo de una forma nunca antes vista.
¿Es eso algo malo?
Si te pido que hagas un trabajo de la historia de Japón, y me haces un trabajo de música, nadie te va a decir que has hecho lo que te han pedido.
Pero si saco una foto con tonos muy oscuros, algunos dirán que es deprimente, y a otros les calmará bastante.
Es por eso que, en ese momento, guardé ambas cosas.
Los trabajos eran una muestra de objetividad, las fotos y los dibujos de internet eran una muestra de subjetividad, y las fotos y dibujos hechos por ella, una muestra de deseo.
Por eso quiero guardarlos.
Guardé todos los archivos del ordenador que quería quedarme en una carpeta, para luego mandarla por correo a mi mismo, y así tenerla en mi ordenador.
Ahora quedaba probar esa última cosa.
La que me resulta más importante.
No lo digo porque no tenga fotos de ella.
En casa ya hay unas pocas, la mayoría fotos familiares, aunque hay fotos en las que estamos juntos de pequeños, haciendo cualquier tontería.
Pero no quiero dejar que se pierdan esos momentos en los que ella eligió hacer una foto.
Además, era la que normalmente nos convencía de hacernos una foto todos juntos, mis amigos y yo, las pocas veces que salíamos.
Enchufé un cable al ordenador, y lo conecté al móvil… Encendí el móvil para ver si estaba compartiendo los datos o no, pero el mismo ordenador me dio la respuesta.
Una carpeta vacía.
En el móvil salía que solo podía cargar el móvil con el cable, no me dejaba hacer otra cosa.
“No puedo recuperarlas?” Pensé.
No tardé en aceptar lo que tenía enfrente.
Decidí apagar el ordenador, desenchufé el móvil, y lo encendí de nuevo.
Tenía de fondo de pantalla, como no, un dibujo de la noche.
Era un paisaje en el que una chica de anime contemplaba un cielo de estrellas precioso.
“Espero que tenga guardada la contraseña en algún lado…” Ahí fue cuando fui a la pantalla de desbloqueo.
Era una contraseña numérica, exclusivamente numérica.
Del 0 al 9, 10 números.
10 números y 4 huecos.
Era relativamente corta.
Puede perfectamente ser la fecha de cumpleaños de alguien.
No sé cuantos intentos pueda tener, pero tengo que intentarlo.
Una, tras otra, tras otra, intenté cualquier combinación posible, hasta que el móvil se bloqueó por 1 minuto, al intentar otra vez, 5 minutos, luego 15, después media hora, 2 horas , y por último, 12 horas.
Había gastado toda la tarde en probar contraseñas.
Mientras esperaba, hacía otras cosas, como pasar las fotos de su ordenador al mío, o leer algo.
Claro que no podía concentrarme, a pesar de que lo intentaba.
Que se bloqueara no me resultaba un problema, si no puedo hoy, podré mañana, y si no puedo mañana… “Esto va para largo…” Ni había pensado en la cantidad de intentos que me tomaría adivinarla de manera ordenada.
Por lo menos, sé que no es ningún cumpleaños.
Entonces, si no tengo más pistas, solo puedo hacerlo empezando de 0.
Primero irá 0000, luego 0001, y así sucesivamente.
Solo espero no rendirme a medio camino.
¿Qué otra solución hay?
No puedo sacar lo de dentro sin conseguir la contraseña primero… Tengo que creer.
Creer que voy a poder conseguirlo.
Aunque cuando pueda desbloquearlo, no haya nada dentro.
Pero estoy seguro de que va a haber algo dentro, por eso lo voy a intentar.
Rendirme en esto es otro argumento en contra mía.
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