Mindworld Complex! - Capítulo 5
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- Capítulo 5 - 5 Capítulo 1 Lo Irregular en lo Regular 04
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5: Capítulo 1: Lo Irregular en lo Regular 0.4 5: Capítulo 1: Lo Irregular en lo Regular 0.4 “Ahhh…” Suspiré, cansado de hoy, a pesar de que no he hecho nada.
No he ayudado en nada.
Solo he marcado mi presencia como alguien y poco más.
No he ayudado en nada.
Incluso hasta he aportado solo cosas negativas.
Me siento mal, aunque &$%”!
haya dicho que he hecho bien en no ir.
Podría haber parado a _¨*^?¿ y dejar que el conflicto se resolviera solo, y por lo menos así no habrían castigado a nadie.
Pero, si no hubieran castigado a nadie, esos 2 imbéciles habrían salido ganando, no?
Quiero creer que he hecho lo correcto, pero, también podría haber hecho algo mejor.
Lo que sí he hecho mal es no haber mostrado interés en la situación en sí.
Eventualmente, alguien habría buscado a un profesor.
Da igual que yo me hubiera levantado primero.
Incluso si _¨*^?¿ no se hubiera levantado, alguien lo habría hecho.
Al menos, eso quiero creer.
La gente.
Acaso era por vergüenza que no me levante?
No, tan solo quería evitar la situación, ya que era una molestia.
No quería hacer algo que no necesitaba.
Si está bien no actuar, por qué =@º’ ha dicho eso?
Será que al final si le ha molestado que no fuera a pegarme, o que no parara a _¨*^?¿ ?
Yo espero que sea la segunda opción, ya que deberían de conocerme de sobra para saber que soy alguien temeroso.
En primer lugar, no sé que tenemos en común aparte de algunos gustos y un humor roto.
Quiero creer que son mis amigos, pero, cuanto más lo pienso, menos tenemos en común.
Las únicas personas con las que no me pasa son con &$%”!
y Amaya.
Es eso lo que una persona necesita para ser mi amigo?
Qué será lo que nos ha llevado a ser amigos?… No lo digo porque me caigan mal, pero más de una vez he pensado qué sería de mi si no los hubiera conocido, o si dejáramos de ser amigos de la nada.
Me arrepiento de no haber hecho nada?
No me siento como con Amaya.
No me siento mal, o con un peso más encima… Quizás, podría compensar lo de hoy haciendo algo bueno… “Mh…” Si, me he decidido: Hoy quiero ayudar a Amaya de verdad.
No voy a llorar.
Incluso si soy un llorón, hoy no lo haré.
No pienso desahogarme, ni contarle tonterías de nuevo.
Puede que actúe igual de animada, pero su tono de voz se nota más cansado y débil.
Estaré siendo paranoico.
Seguramente sea por los estudios.
Por eso me lo preguntó ayer?
Tantas horas de sueño te quitan?
Sea lo que sea, quiero hacerlo.
Solo espero que este espíritu aguante hasta llegar a casa.
A veces me sorprende lo fácil que me desmotivo para algunas cosas.
Al llegar a casa, no estaba mi padre, y mi hermana todavía no había llegado.
Supongo que hoy comeré solo.
No me quejo, me gusta más así, la verdad.
Después de comer, esperé a que Amaya llegara, se duchara, y descansara un rato.
Tampoco quiero molestar al intentar ayudarla.
Es bastante irónico que yo diga eso.
Intenté pasar el tiempo como pude, todo hasta las 6 PM Creo que es una buena hora para ir a molestarla.
Dejé de jugar y salí de mi cuarto, aprovechando también que mi padre todavía no había llegado.
Al final si me voy a meter con ella… Estaba pensado eso mientras iba a su cuarto.
Estaba en el mismo piso que el mio, el primero, solo que al final del pasillo.
Empecé a notar el ambiente un poco apagado, y con apagado me refiero a que no podía oír a Amaya hablar sola, o hacer cualquier otra cosa.
Sé que me estoy preocupando de más.
Al final acabo haciéndome daño a mi mismo si pienso así.
Cuando llego a la puerta, la abrí un poco, haciendo el menor ruido posible para que no se diera cuenta, y miré a través del hueco que había.
La única luz era la que venía de la ventana, la cual estaba tapada por una cortina cutre.
“Amaya?
Estás despierta?” Pregunté en voz baja “Si.
Dime.” Respondió en voz baja Ella estaba tumbada en su cama.
Estaba dándome la espalda, con su cara en dirección a la pared.
No estaba arropada, pero tenía pinta de que iba a dormirse.
Nunca me esperaba que la palabra ‘Siesta’ y ‘Amaya’ se conocerían eventualmente.
“Estás bien?
Te encuentras mal?” “No, solo tengo un poco de sueño” Al verla así, decidí entrar sin encender la luz, y sentarme en la cama.
Si quisiera, podría acariciarle la cabeza.
No, dejadme en paz, pensamientos intrusivos.
“Has venido a por algo?” “Solo quería saber que tal estabas” “…” “Es tan raro que me preocupe por ti?” “Lo raro es que luego no hables sobre ti…” lo dijo con un tono molesto… Voy a dejar las bromas de la regla de lado, no quiero cagarla.
“… Perdón por…” “No hace falta que pidas perdón, al final me acabas aliviando a mi también” Qué frase más contradictoria, teniendo en cuenta tu tono hace unos segundos…
“Oh… bueno, igualmente..” Si sigo así no voy a llegar a ningún la- “Y, Riku.” “Si?” “Qué piensas sobre mí?” “Eh?
Sobre como te veo o como pienso que eres?” “Si, algo así” Hubo un breve silencio, en el que pensé que decir.
Después de quitarme la vergüenza de encima, y de recordar lo que dije de camino a casa, decidí hablar.
“Bueno, si te digo la verdad, muchas veces pienso que no te merezco de lo buena que eres, eres amable, a veces sabes ponerte en el lugar del otro.
“Siempre haces las todo lo que que se te manda, o lo que te toca hacer, y ayudas a papá con varias cosas de la casa.
“También se te dan bien los estudios, nunca los descuidas.
Tienes una buena personalidad, y unos gustos y opiniones respetables.
Me gusta mucho que tengamos los mismos gustos, pero, incluso fuera de lo que a mí me gusta, siguen siendo algo muy respetable.
“Tienes una buena mentalidad, aunque a veces seas un poco pesimista.
En el fondo, siempre te preocupas de los demás.
Siempre quieres que las cosas salgan bien, incluso si no crees que vaya a ser así.
“En general, creo que eres una persona agradable y que merece la pena conocer.
En cambio yo-” Al final acabo cortándome a propósito, para no caer en el mismo hoyo de siempre.
Ante el silencio después de mi monólogo, Amaya me hizo una pregunta.
“Crees que soy… eh… agradable a la vista?” Dijo Amaya avergonzada, con un tono de voz un poco más fuerte de lo esperado.
“Acaso crees que no lo eres?
Y, tampoco hace falta que digas ‘agradable a la vista’.
Tú crees que eres guapa?” “T-te estoy preguntando a ti!
Dios… Entonces, soy guapa o no?!” En cuanto lo preguntó de esa forma, las orejas de Amaya se tornaron de un leve color rojo.
Aún habiendo tocado una fibra sensible, sigue siendo así de buena.
Es más mona que… esto… si, es muy mona!!
“Si.
No es algo exagerado, pero estás por encima de la media.
Aunque eso tampoco es lo más importante” “De verdad piensas eso?” “Si.” Habría preguntado “No lo crees tú?”, pero me detuve.
Me mandaría a la mierda si lo dijera.
“Es raro que me preguntes eso.
Ya me has dicho mil veces que te da igual lo que el resto piense de ti, no?” “…En verdad has venido solo a esto?
No vas a llorarme, y dejar que te consuele, para que al final solo puedas disculparte?” Puede que sea verdad, pero tampoco es como para decirlo en voz alta.
Ya lo sé de sobra.
“Quiero dejar de hacer eso…” dije con un tono de arrepentimiento.
“No lo digo por que me moleste, pero siempre que vienes aquí es para hacer el tonto, o para llorarme.
Aunque, no quiero que dejes de hacerlo…” “No te molesta?” “No.
La verdad no me sienta mal.
Puede que sea de mal gusto, pero la mayoría de las cosas que sueles decirme se me olvidan a los pocos días, así que no es como si gracias a ti tuviese un peso enorme.” “Pues lo de ayer tuvo que ser un milagro…” “El qué?” “Ves?
Un milagro!” “Ah, ya se que dices!” Amaya había dejado de hablar con ese tono con el que la he escuchado últimamente, y especialmente ahora.
“S-solo para estar segura, era algo sobre tu impresión, no?” “Pin pon!
Respuesta correcta!” Por mi parte, estaba usando un tono de voz mucho más suave y bajo de lo normal.
Es una pena que me tenga que forzar a hacer esta voz.
No puedo hablar así naturalmente?
“Qué tonto” Ella dejó escapar una risita junto con ese comentario.
“Sí, lo soy.” Después de unos segundos, ella continuó hablando.
“La verdad, sienta bien ser capaz de hacer algo así, y que luego encima funcione.
Siempre siento que no hago nada, pero, cuando sales de mi habitación, tan calmado y tan feliz, no puedo no sentirme aliviada y contenta.
“Veo como es que te duele llorar, pero el resto de veces solo veo que necesitas relajarte, y esa es tu manera de hacerlo” “Relajarme mientras lloro?
No tiene sentido alguno” “No, no en el momento, pero sí después.
Nos pasa a todos.
No notas siempre que después de llorar te sientes mejor, así como aliviado?” “Pues, la verdad es que no.
Si me siento mejor, es por ti, como mucho.” “Hoy estás muy meloso, no?!”.
Mi hermana se puso roja de nuevo.
“Te molesta?” “…Me da vergüenza.” “Si quieres, puedo parar.” “…Se te da bien dejarme en malas situaciones.” Dijo con un tono un poco molesto, aunque todavía estaba sonrojada.
“Me tomo eso como un ‘sí’?” “…Sí.” “…” “E-en fin, volviendo al tema” Amaya se tomó una breve pausa antes de continuar.
Supongo que sería para calmarse.
“Creo que lo que tú buscas al llorar es ese momento en especifico” “No excuses mi problema para controlar mis emociones como un plan maestro para relajarme” “No digo que sea el caso, es solo lo que creo.
Puede que simplemente seas un bebé y ya, lo cual no es malo si sabes controlarte cuando toca.
Creo que eso último es algo que tienes que mejorar, hermanito.” “No me llames eso!” “Por qué?
No te puedo llamar así?” “No me gusta…” “Jiji, ahora tú te estás poniendo rojo” “Y-y en que momento te has girado?!” Amaya me estaba mirando un una sonrisa tonta.
Parecía que tenía deficiencia neuronal.
Y aún así se veía hermosa!
Quién me llame siscon es solo un inculto!
“Bueno, de todas formas, puedo dejar de hacerlo si quieres.
Por lo menos, yo quiero dejar de hacerlo.” “No te siento bien hacerlo?” “…No sabría como explicarlo.” “Pues lo estás haciendo ahora.” “Eh?” “Me estás hablando sobre ti ahora mismo.
No sabes por qué no quieres desahogarte conmigo, verdad?” “No es que no lo sepa, es que…” Es que no quiero decirlo.
Ya sé lo que me va a responder.
‘ Solo te causo problemas’ ‘Me sabe mal recibir pero no dar’.
Siempre me va a contestar ‘No pasa nada.’ “Si no sabes como explicarlo, no tienes por qué forzarte.
Solo quiero que sepas que podemos hacerlo siempre que quieras, incluso ahora.” “Pero no tengo protección…” No parece enfadada, sobre todo por la broma tan mala que le he tirado a la cara.
Parece hasta satisfecha.
Solo que, no me convence del todo.
“Si estás con el humor de decir eso, y yo estoy lo suficientemente calmada como para decir que prefiero que me violen a hacerlo contigo, creo que ninguno de los dos está mal.” “No, te equivocas.
Los dos estamos muy mal de la cabeza.” Por un momento, nos miramos fijamente a los ojos, y al poco rato empezamos a reírnos.
Todavía me preocupaba que ella estuviera escondiéndome algo.
Probablemente lo estará haciendo, pero quiero dejarla con esta alegría, a ser posible.
No quiero arruinar el momento.
“Ha… de verdad, menudas ideas que tienes” “Lo mismo digo” Nos tomamos un momento más para respirar.
“Si no te importa, quiero ver una película que tenía pendiente, y quería unas palomitas-” “Ah, así que cuando he entrado a la habitación no te he pillado viendo porno?” “Ya has perdido el momento y la gracia.
No, eso directamente no es gracioso.
Y por qué tiene que ser siempre algo guarro?
Qué cerdo.” “Perdón” Ella levantó su pulgar, “Perdón aceptado!” “Y, no, no voy a traerte palomitas.
Hazlas tú.” “Pero no quiero bajaaar.
Ya estoy tumbada y a gustito en mi cama.” “Te vas a tener que levantar para poner la película.” “Pues pónmela tú.” “Ok, pero primero, tienes que dejarme acariciar tu cabeza.” “Muérete.
Ya lo hago yo” Amaya, ante mi completamente inocente y para nada impulsivo comentario, se levantó de la cama.
En el momento en el que lo hizo, me llevé la mano a mi cara.
Esta tapaba la mitad de la misma.
Después, empecé a reírme, como si fuera un villano.
También puse una voz exageradamente villanesca.
“Haha!
Has caído en mi carta trampa!” “Qué?!” Ella me siguió el juego, con una voz igual de forzada y exagerada.
“Al darte esa condición no buscaba que se me recompensara, si no lo contrario!
“Al contar tu absoluto rechazo, sabía que ibas a rendirte y levantarte por tu cuenta!
“ “No es eso literalmente parte del trato?!” “Veo que eres mucho más ingenua de lo que pensaba.
Aunque me hubieras rechazado, yo habría ido a hacerte palomitas, y te habría puesto la película.
Pero te has adelantado, y has decidido levantarte por tu cuenta!!
Ahora que estás de pie, no tienes la excusa de estar a gusto en tu cama!!” Amaya, al ver mi argumento, levantó el dedo índice, y empezó a moverlo de lado a lado, chasqueando su lengua al ritmo que movía el dedo.
Estaba diciendo que ‘no’, pero, a qué?
Ella levantó su brazo, y me señaló.
“Aquí el único iluso eres tú!” “Cómo?!” “Sí!
Es qué no te das cuenta de la irracionalidad de tu argumento, Riku?” “Es imposible que mi argumento tenga algún hueco!
Es una mentira, una finta!” “Por qué asumes que voy a ir a hacerme unas palomitas?” “Eh?” “Puede que vaya a encender el ordenador, pero en ningún momento he dicho que vaya a bajar!!” “No puede ser!!” “Sí!
Ahora, al ser tú el que va a salir de mi habitación, estás condenado a traerme una buena bolsa de palomitas!!” “No, no lo voy a hacer”.
Dejé de usar la voz villanesca en el momento que dije eso.
“…Al menos lo he intentado.
Ya bajaré yo.” Amaya estaba por bajar.
Antes de que se fuera, me abrí de manos enfrente suya.
“Estás bien?
Te pasa algo?
No te me vayas a confesar.” “No.
Esto es única y exclusivamente como hermanos.” Amaya sonrió.
Ella dio unos pasos hacia mí para abrazarme.
No estuvimos mucho tiempo abrazándonos, y, al dejar de hacerlo, ambos salimos de su habitación.Yo me fui a mi habitación, y ella bajó a la cocina.
Me alegro de haber ido, no sé si estaba cansada o deprimida, pero espero que pueda sentirse así de alegre por lo menos un rato más.
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