Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mindworld Complex! - Capítulo 55

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mindworld Complex!
  4. Capítulo 55 - 55 Capítulo 9 Cualidad Humana 05
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

55: Capítulo 9: Cualidad Humana 0.5 55: Capítulo 9: Cualidad Humana 0.5 Riku se encontraba de nuevo en aquel lugar.

Seguía sin entender por qué ocurría en primer lugar, o por qué existía.

Para él, no era más que una molestia.

Era similar a que le arrebatar la oportunidad de enseñar su valor.

Como la primera vez, él se encontraba allí.

En vez de usar el chandal naranja y negro de la última vez, estaba usando el uniforme del instituto.

… Riku se quedó parado enfrente suya.

Iba a huir.

Quería huir.

Él, por otra parte, estaba callado, con una expresión que no decía nada.

Solo estaba mirando a Riku directamente a los ojos.

¿Qué es lo que quieres ahora?

Él sonaba molesto.

Otra vez encarado por él, se sentía como un castigo.

“¿No crees que lo que ibas a hacer es algo estúpido?” Mientras una sonrisa aparecía en su cara, él se acercó a Riku.

Sin siquiera pararse a pensarlo, Riku dio un paso para atrás.

Lo veía únicamente como una amenaza.

Su comporta-miento tonto era molesto.

Parecía como la imitación de un niño.

Una imitación denigrante.

Le daba vergüenza ver a alguien de su misma edad comportarse así.

El simple hecho de tener esa sonrisa pegada a la cara, de una manera tan sarcástica, era suficiente para no confiar en él.

Es lo único que puedo hacer Después de dar un paso adelante, corrigiendo su ‘error’ anterior al retroceder, Riku le agarró del hombro, para apartarlo del medio, empujándolo a un lado.

“¡Qué agresivo!” Él seguía manteniendo la compostura, mientras Riku lo miraba de reojo.

Pero, un solo pestañeo fue lo que lo necesario para que Riku lo perdiera de vista.

Al seguir andando hacia delante, Riku se chocó con algo al momento de pestañear.

¡¿…?!

Se echó para atrás, para ver qué estaba pasando.

“También deberías de mirar por donde vas.

Si te distraes con algo tan pequeño en un mundo tan grande y vacío, no creo que el problema sea del mundo.” Riku miró hacia atrás, para comprobar que, efectivamente, él había cambiado de lugar en un instante.

Al hablar, élextendió su mano hacia el lugar en el que Riku se estaba fijando.

Estaba vacío, tal y como el resto del lugar.

“Puedes tomarte una pastilla si empiezas a ver alucinaciones~” Me vendría bien que desaparecieras si me tomo una, si.

“¡Qué malo!” Él no paraba de hacer movimientos exagerados, como si de un loco se tratara.

… ¿Qué vas a hacer entonces?

Riku había asumido que sería imposible quitarse a una sanguijuela así de encima.

Tenía prisa, de todas formas.

Aunque élse lo impidiera, necesitaba volver.

“Eres tú el que quiere hacer algo.” ¡Por eso mismo quiero que te quites de en medio!

“Que me quite del medio, que me vaya…” Él aparentaba divagar sobre las intenciones de Riku, pero se lo tomaba todo a broma.

Nadie podría tomarse nada de lo que decía en serio con aquel tono.

Algo puramente sarcástico no puede hacer nada.

Por eso la gente falsa no es capaz de nada.

“… ¿Acaso crees que si te dejo avanzar algo va a cambiar?” Por eso rompió esa compostura de bufón.

Aún mantenía ese aire que insinuaba que solo jugaba con Riku, pero su tono era mucho más serio, destacando su intacta sonrisa, la cual no encajaba con su humor en absoluto.

Si me dejas ir, puedo intentarlo otra vez.

“¿Crees que puedes cambiar en tan poco tiempo?” No voy a cambiar, solo voy a decirles lo que ha pasado.

Riku volvió a agarrar su hombro, buscando apartarle de nuevo.

“Pero no eres capaz de hacerlo si no cambias.” Él se quitó la mano de Riku de encima, apartándola con el brazo del hombro que Riku agarraba.

“¿Te ves capaz de hacer algo en el estado deplorable en el que estás?” Al apartar el brazo de Riku, este se empezó a desquebrajar con el leve contacto que Él hizo.

Una grieta se formó tanto en su uniforme, como en el brazo en sí.

¿Qué?

“¿Tanto te puedo hacer con tan solo tocarte?

No me esperaba que estuvieras así.

Ni que te estuvieras muriendo.

Que exagerado…” Éldejó la seriedad a un lado, y volvió a usar ese tono juguetón e infantil característico de él.

Riku no apartó su mirada del brazo.

Por mucho que lo tocara, no le pasaría absolutamente nada.

No se rompía más, y tampoco le dolía.

Solo cuandoél le tocó fue cuando se rompió.

Con solo ver eso, dejó de intentar avanzar.

Entonces… Riku intentó una vez más huir con otra apertura.

Si el frente era lo único cubierto, puede huir por el lado, o en este caso, hacia atrás.

Intentó darse la vuelta lo más rápido posible, pero… “Si no te ha funcionado antes, ¿por qué lo intentas otra vez?” Joder…

“¿Acaso quieres que te rodeé por todas las direcciones posibles?

¿Solo así podrás ver tu impotencia?

¿O acaso tienen que romperte más?” Él se encontraba delante de Riku otra vez, ambas manos enlazadas una con la otra en su espalda.

No las necesitaba en ese momento.

…Vale, me rindo.

Decepcionado de tal resultado, Riku alzó las manos al cielo de una manera vaga, sin levantar más allá del codo.

“Tampoco tienes que levantar las manos, ni que te fuera a atracar.” No te preocupes, estás haciendo algo mucho peor.

La conversación había llegado a un punto muerto.

Ya no iba a ocurrir nada más.

Riku había aceptado por el momento que no podía llevarle la contraria, pero quería salir de ese lugar más que nada.

¿Qué es lo que quieres?

“Me pregunto que querré…” No quiero perder más tiempo en esta mierda de lugar.

“Bueno, que remedio.” Él suspiró.

Como si fuera a divagar, este empezó a andar en círculos alrededor de Riku mientras hablaba.

“Si tuviera que decirte algo, te diría que yo no quiero nada de ti.

En primer lugar, no me vas a aportar nada.

En segundo lugar, nada, eso lo que me vas a aportar.

No voy a ganar nada de esto.

¿Te ha quedado claro ahora?” ¿Por qué no me dejas ir entonces?

“Porque entonces no irías a ningún lado.

Esto no es un lugar plano.

Da igual hacia adonde corras, no llegarás a nada.” … Si no me vas a decir nada, encontraré la salida yo solo.

“Encontrarás la salida cuando hayas cumplido tu propósito aquí.” ¡¿Y qué pinto yo aquí?!

“Tú estás a cargo de todo este lugar, así que tu sabrás…” Riku estaba enfadado de no entender nada y de no obtener ninguna respuesta.

Estaba demasiado impaciente como para tener que escuchar su palabrería.

Estaba frustrado de no poder salir.

Por otra parte, él dejó de andar en círculos, y pasó a tener una expresión y una voz más neutra y fría.

Para él, esto ya no era una broma “Si quieres irte, entonces dime.

¿Cuál es tu razón para salir de aquí?” Ya te lo he dicho, tengo que volver… “¿Volver para qué?” Le tengo que explicar a todos lo que ha pasado.

“¿Qué a pasado?” Tengo que decirles que se equivocan.

“¿Sobre qué?” Sobre el video que me han enseñado.

“¿Qué video?” El que me han enseñado antes de volver aquí.

“… Entonces, pretendes defenderte, ¿es eso cierto?” Si… No, tan solo quiero aclararles la verdad.

“Sabes que si les dices la verdad, te estás defendiendo, ¿no?” ¿A qué viene eso?

“Si no entiendes el propósito de algo tan claro, mejor vayamos por algo más sencillo primero…” Riku no entendía nada de lo que él decía, solo tenía claro lo que iba a hacer al irse de ese lugar.

Después de explicárselo, sabía que eso era lo único que podía hacer.

“¿Cómo vas a explicarles todo?” ¿Por qué preguntas eso?

¿No está claro?

¿Acaso crees que no me van a creer?

“No.

Aunque sea algo que pueda pasar, si tu padre hablara con ellos, por lo menos uno de ellos, podría arreglarlo todo.” ¡Por eso mismo tengo que irme de aquí!

No puedo dejar que duden de mí por más tiempo… “¿Cómo vas a explicarles todo?” ¡Te acabo de responder!

¡Les voy a decir lo que ha pasado!

“¿Qué vas a usar para decirles lo que ha pasado?” ¿Qué?

¿Cómo crees que lo voy a hacer?

Solo tengo que hablar con ellos y aclararlo todo.

“No vas a poder hablar con ellos.” ¡Si vas a soltar esas tonterías, mejor déjame irme de una vez!

“¿Siquiera has dejado de temblar?” ¿Eh?

Riku no notaba nada raro en su cuerpo.

Estaba normal.

No estaba temblando, no se encontraba estresado, nada le fallaba.

Lo único a destacar era la grieta en su brazo, pero incluso con eso, sería capaz de hablar.

“¿Cómo vas a ser capaz de hablar si no puedes ni controlar lo que dices?” Pero, yo no… Su afirmación fue suficiente para alterar poco a poco a Riku.

Era como si le estuviera recordando la situación en la que se encontraba.

“No puedes decirles nada si no eres capaz de mirarla a los ojos y decirlo todo sin titubear.

“En el momento que pestañees, empezarás a llorar, lo sabes mejor que nadie.

“Si no puedes mirarles a la cara mientras lo dices, ¿cómo esperas que te crean?

“Si no se lo puedes decir de buena manera, ¿cómo puedes pensar que van a confiar en ti?

“Dentro de ellos hay una mezcla de miedo y morbo.

Se mueren por saber una respuesta, porque saben que sería una locura que lo que ellos creen sea verdad.

“Por eso prefieren creer lo que quieran si no dices nada.

Él empezó a acercarse a Riku poco a poco, y este, en cuanto notaba que se acercaba, empezó a dar pasos hacia atrás.

No buscaba huir, pero no quería tenerlo cerca.

Cuanto más se acercaba, más se estresaba, y más le dolía el pecho.

Por eso se alejaba.

Élestaba enfadándose cada vez más “¡Si no has sido capaz de cambiar en 15 años, es imposible que cambies ahora!” N-no, todavía puedo hacerlo.

Puedo demostrarles que puedo cambiar.

“¡De todas formas, cambiar ahora no serviría para nada!

“¿¡Piensas que con solo seguir adelante es suficiente!?

“¿¡Acaso piensas que dejar todo el peso de lado es suficiente!?” “¡No va a haber nadie que vaya a llevar ese peso por ti!

¡Es algo que solo tú puedes soportar!

¡Intentar ignorarlo te acabará agotando más!” Puedo cambiar incluso llevando ese peso.

Se lo puedo contar.

Puedo calmar- “Te estás sobrestimando.

Sabes mejor que nadie que decir cosas es muy fácil, pero cuando intentes hacerlo solo vas a fracasar.

No puedes aguantar tantas miradas de tantas personas encima tuya.

¡No podrías ni con una!” E-eso no es verdad, puedo hacerlo… yo… “¡Deberías de haber tenido esa actitud mucho antes!

¡¿De qué te vale ser positivo ahora?!

¡¿Es una caridad hacia ti mismo?!” N-no… Y-yo… “¡Gente como tú debería saborear el fracaso al que nunca están expuestos por no arriesgarse nunca!” Puedo intentarlo ahora… “¡Podrías si estuvieras preparado!

¡Si te pones a vivir la vida a ciegas , solo vas a ir a peor!

¡Deberías de decir lo que piensas que vas a ser capaz de hacer, y no hacer esas falsas promesas!

“¡De nada vale una actitud tan positiva que no va a llevarte a ningún lado!” … Su ira había cesado.

Riku solo podía revolcarse en su realidad.

Estaba temblando.

Sus piernas no le respondían.

Tampoco le podía mirar a la cara, estaba demasiado concentrado en no llorar como para hacerlo.

Mucho menos podría hablar.

Todo estaba en su contra, otra vez.

“… De todas formas, esa palabrería no vale nada si en el momento de la verdad lo único que vas a hacer es huir.

“Actúas como si pudieras evitarlo todo.

Lo único que consigues es aplazar las cosas.

No puedes huir.

Nada de lo hagas hoy será recordado para siempre, pero todos tendrán en cuenta lo que ha pasado hoy tiempo suficiente como para que te afecte.” … “No se puede borrar lo que se ha hecho, lo que está por ocurrir no lo decide nadie, y la situación de ahora siempre será un caos.

¿Sería sensato decir que nada de eso tiene sentido, si la realidad siempre a sido así?” …Yo no… “No es su culpa que ellos piensen de esa manera.

No es tu culpa querer enfrentarlos.

Pero ellos no tienen la delicadeza necesaria para preguntar las cosas, más si tenemos en cuenta la idea tan drástica que tienen metida en la cabeza, y para colmo, tú no eres capaz de enfrentarlos, no es algo propio de ti.

¿Donde está toda esa motivación y esperanza que tenías en la convención?” …Entonces, ¿qué hago?

“Es tu elección.

Si no puedes aguantar esa presión, puedes liberarla.

“El precio a pagar para poder hablar sería la humillación de tal explosión “La gente olvidaría todo el drama de ese video, para recordar la historia de aquel crio que lloró como un bebé por una tontería.” …

“¿Qué vas a hacer hacer, Riku?” … Ellos no están equivocados… soy yo quien no entiende lo que está pasando.

Al escuchar esa frase, su sonrisa volvió ligeramente a su cara.

“Veo que por fin has abierto los ojos” … Es… ¿Es realmente lo que quiero?

“¡Sabes de sobra que odiarías que te pasara eso, es normal que no quieras que pase!” Élalzó sus brazos al cielo, mientras sonaba con un tono de excitación y satisfacción en su voz.

La ira de hace poco ahora era puro éxtasis.

“¡Pero es un sueño que siempre a parecido tan lejos!

“Esta la situación bizarra que necesitabas.” Castigo… “Pagar por tus acciones.

Pagar con tu pereza.

¿No decías que merecías ser juzgado, pero que todos lo verían como tragedia?” Si… si dejo que… “¡Ahora puedes encontrar el perdón de una manera distinta!

¡Ahora es cuando puedes redimirte!” No… No puedo… “¡Esto es lo que ella querría!” ¿…?

Dentro de ese espacio, Riku estaba inmóvil, centrado solo en el conflicto que ocurría en su mente.

Él estaba revoloteando alrededor suya, encendiendo su llama interior.

Por cada vuelta que hacía, más confundía a Riku.

Por cada paso que daba, más dividía a Riku.

Por cada recuerdo que traía, más desesperaba a Riku.

Las voces poco a poco volvían, todas repitiendo esa frase manchada de rojo.

Ese blanco que rodeaba a ambos se volvía cada vez más intenso, mientras que un ruido del mismo color invadía su oído.

Solo una frase resonó dentro de Riku, pero este tardó en reaccionar.

“Siendo tú el responsable, deberías sentir lo que ella sintió en su momento.

¡Eso es pagar!” “Regocijarte ante semejante trato de mierda, del que nunca la pudiste sacar!” El ahora brillante blanco empezó a cegar a Riku, siendo este lo único visible su mente, además de él.

“¡Deja que el resto se te eche encima!

¡Deja que ellos mismos decidan tu destino!” “¡¡Es lo que te mereces!!” Todo parecía dar vueltas.

Riku colapsó, intentando mantenerse de pie apoyando sus manos en el suelo, el cual parecía que le iba a quemar las manos de tanto brillo.

Las voces cada vez se hacían más presentes, y se pisaban las unas a las otras.

Pero la suya siempre sería la dominante.

“Nadie es capaz de compensar sus errores.

Están destinados a vivir junto a ellos, y, si son lo suficiente inteligentes, su presencia les recordara que no hacer para no volver a cometerlos.” Nunca paró de temblar.

Sus dientes seguían chocándose, al estar su mandíbula temblando.

No podía mantenerse sentado de lo mucho que temblaba, sus brazos no podían soportarlo.

Iban a colapsar.

“¡Y tú no eres la excepción!

¡Acepta tu fracaso y vive con él!

¡Acepta tu castigo y vive con él!

¿Qué va a poder arreglar alguien quien lo ha roto todo?” La grieta de su brazo izquierdo empezó a agrietarse más, esparciendo dolor a través de su cuerpo.

A partir de ese momento, aquella grieta empezó a doler, como si alguien le estuviera apretando.

“¡No es culpa del resto que seas tan débil!

¡Todo es una elección tuya!” “No vas a arreglar nada, por eso, deja que el resto disfrute de tu sufrimiento!” Ella no… Riku empezó a pensar de nuevo.

Todavía estaba temblando.

A duras penas podía mantener sus brazos en esa postura.

“¿¿Nada tiene sentido de todas formas, así que por qué no darle uno ahora??” Ellos no… Intentó plantar su pie en el suelo.

Quemaba.

Sentía que se le rompería si ejercía más fuerza, pensaba que no podía levantarse.

Todos querían verle tirado en el suelo.

“¡Nadie confiaba en ti igualmente, sería mejor que por lo menos les aportes algo bueno!” Yo no… Las voces le estaban mareando, su brazo le estaba matando, y el peso le estaba aplastando, pero aún así, lo intentó.

Dejó de apoyarse en el suelo con los brazos, para levantarse con las piernas.

Poco a poco, pudo alzarse, sintiendo una sensación horrible por cada centímetro que subía.

“¡No ibas a conseguir nada de todas formas, así que ahora puedes hacer algo!” No te atrevas a decirlo otra vez… Riku estaba de pie, con los ojos cerrados.

La luz no le dejaba abrirlos.

Pero eso no le iba a detener.

Poco a poco, pudo abrir los ojos.

Aunque estos lloraran, iba a poder ver lo que tenía en frente.

“¡¡Ambos ibais a compartir el mismo destino, por algo erais hermanos!!” Tú… Esa luz que lo deslumbraba, poco a poco se apagaba.

Se volvía negra.

“Siempre has sido un fraude, un don nadie!” “¡Tan solo se te acercó alguien para habar poder hablar con ella!

¡Solo eras un medio, un utensilio!” “¡Ella sí debería de haber tenido amigos!

¡Ella sí tenía algo de identidad!

¡Tú solo eres alguien que le sigue el juego al resto!

¡No eres nada!” Estoy harto de escuchar esto.

Algo empezó a tirar del brazo agrietado de Riku.

Le estaba tirando desde atrás.

“¡Ríndete por su bien!

¡Es lo mejor que puedes hacer!

¡Si solo sufres, acabarás muriendo antes de lo que te mereces!” No puedo más con esta tontería.

No dejaba de tirar de Riku.

No tenía intención de parar.

Su voz era la única que se podía escuchar.

Le estaba dejando sordo.

“Tú eres el que quería esto.” …

Riku se giró rápidamente, estaba listo para deshacerse de él.

Estaba harto de escucharle.

Quería salir de ese lugar, para encontrar una solución más cómoda.

Solo que, la fuerza que tiraba de su brazo no le dejaba irse.

Él no le dejaba irse.

Riku apretó el puño, decidido en que hacer.

Iba a pegarle.

Este puso toda la fuerza posible en su brazo.

No iba a dejar que se metiera en su camino otra vez más.

“DEJAME EN PAZ!” Grité.

Con toda la fuerza posible, hundí mi puño en la cara de Otsuki.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo