Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mindworld Complex! - Capítulo 57

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mindworld Complex!
  4. Capítulo 57 - 57 Capítulo 10 Decepción 01
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

57: Capítulo 10: Decepción 0.1 57: Capítulo 10: Decepción 0.1 Desde que llegué a casa, no me he levantado de mi cama.

No he comido nada.

No he hecho nada.

Dentro de poco será la hora de cenar.

Mi mano duele.

Mi cabeza duele.

Aún estando aquí, no puedo quitarme esas miradas de en medio.

No puedo.

No lo soporto más.

¿Por qué?

P¿or qué he hecho algo así?

N-no he sido yo.

No he sido yo.

Yo no haría algo así.

Menos a una chica.

Ese no era yo.

No era yo, pero lo recuerdo desde mi perspectiva.

Yo lo he hecho.

Poco tiempo después de haber llegado a casa, empezaron a llamar al teléfono de casa.

Puede que haya sido el colegio.

Pensar en ello me pone enfermo.

Tengo miedo.

No sé que decirle a papá cuando llegue del trabajo, ¿qué debería decirle?

Seguramente ya sepa todo.

Tengo miedo.

No le voy a poder encarar.

No quiero escucharle gritar.

De pequeño ya me daba miedo que lo hiciera, no se pasaba de la raya porque mi abuela le calmaba un poco, pero con lo que ha pasado… No quiero verle.

Entiendo que esté enfadado, pero si me grita ahora, probablemente llore.

No quiero llorar, mucho menos enfrente de él, y siendo ya tan mayor.

No me refiero a que ya sea un adulto, todavía soy un chiquillo, pero tengo suficiente consciencia como para no querer que eso pase.

Supongo que por eso he huido en clase.

Digo mucho eso de que no debería de haber hecho algo así, ¿pero acaso podía hacer algo más?

Incluso ahora sigo alterado, sigo encontrándome mal.

No podría haber hecho nada.

No podía.

Pero entonces, ¿comó he podido empeorarlo todo?

¿Acaso solo puedo hacer algo si eso mismo me perjudica?

¿Acaso solo puedo hacer el mal?

¿Soy demasiado impotente como para hacer el bien?

Incluso si hubiese dicho algo, ¿habría cambiado algo?

Sé de sobra quien no tiene la razón.

Si hubiera hablado, tan solo estaría demostrando que ninguno de los dos tenía razón.

Hiciera lo que hiciera, por ser yo, esa razón se convertiría en la realidad.

Les he dado la razón que no tenían con actos, y no palabras.

Una prueba es todo lo que uno necesita para cambiarlo todo.

Un error es lo que uno necesita para arruinarlo todo.

Muchos dicen que se aprenden de ellos, pero, ¿y si son demasiado grandes como para compensarlos?

¿Cómo voy a aprender de un error el cual no puedo soportar?

Es demasiado peso para mi.

Si no puedo aceptar el hecho de que ha ocurrido, ¿cómo puedo siquiera aprender de él?

¿Qué es lo que tengo que aprender?

¿Tengo que dejar de juntarme con la gente?

De todas formas, no podría juntarme con ellos en primer lugar.

La gente se alejaría de mi con tan solo verme.

Sería el raro del lugar, la persona que todos señalan, pero que nadie ve.

¿Tengo que pedir perdón?

¿Y cómo voy a hacer algo así?

Siendo yo el que lo ha hecho voluntariamente y conscientemente, ¿voy a ir a ella de nuevo a decirle “lo siento”?

¡Y una mierda!

¡¿Como podría?!

En primer lugar, ni lo aceptaría.

¿Quién en su sano juicio lo haría?

Solo alguien que se preocupe más por el resto que por uno mismo lo haría.

Cualquier otra persona no perdonaría algo así.

Si tan solo fuese un accidente, si de verdad fuese un error, di pudiera calmarme, pensar, y luego respirar, podría haber sido un accidente.

Podría solo haber huido sin haber hecho nada más.

La gente seguiría viéndome mal, pero quizás pensaran que han ido demasiado lejos.

“Sigue siendo su hermana, después de todo” pensarán.

Y con le tiempo, se enterarían por el boca a boca de lo que ha pasado realmente.

Tampoco tienen pruebas de por qué yo haría algo así.

Tampoco tenían.

Ahora pueden pensar lo que quieran.

Pueden verme de mil y una formas, y la mitad de ellas serán verdad.

Pueden contar cien cosas, y la mayoría de ellas habrán pasado.

En el fondo, soy así.

Siempre exploto en los peores momentos.

Y si no lo hago, entonces no hago nada.

¡Siempre es todo o nada, ¿no?!

¡Siempre tienes que darlo todo!

Soy inútil hasta para eso.

Lo doy todo para quitarle algo al resto.

Lo doy todo para romper algo.

Siempre que lo doy todo, arruino todo.

Eso es lo único que mi mejor esfuerzo puede hacer.

Sería mejor no hacer nada, pero tampoco puedo permitirme eso.

En algún momento tendré que hacer algo.

No puedo guardar esas ganas para siempre, en algún momento, pasará, y cuando pasé, no podré hacer nada para detenerlo.

Eso es lo único que me arrepiento de no poder hacer.

No poder pararme.

No poder controlarme, desquitarme con otra cosa.

Todo lo que hago son errores, no aprendo de ellos, no los corrijo.

Por eso es que, si lo doy todo, solo estoy sacando todos mis errores y defectos a relucir.

Si todo lo que tengo es eso, entonces yo soy el error.

Debería aprender de mi mismo.

Pero si aprendo, lo arreglo, y no puedes arreglar un error.

Nada puede volver a ser lo que era antes… Estuve toda la tarde tirado en la cama.

No tenía ganas de hacer nada.

Ya me había sentido así varias veces, pero por lo menos estaría distrayéndome con el móvil, o escuchando algo, pero solo estaba tumbado de lado, pensando.

Ni siquiera podía entender lo que pensaba.

Era como si estuviese hablando otro idioma, oía el ruido de una voz, pero no la escuchaba en absoluto.

Todo era estática, ruido, estática, voces.

Mi habitación se sentía más grande de lo normal.

Mi casa es como cualquier otra, ni grande ni pequeña y era de estilo occidental.

Ya es raro ver casas orientales por ahí.

Para ser un cuarto cualquiera, era lo suficientemente grande como para tumbarme en el suelo y tener espacio de sobra para dormir, y ahora me parecía dos veces más grande que eso.

Sentía que si me levantaba de la cama, ya sea para ir al baño o a beber agua, me caería por no medir bien la distancia de mis pies al suelo.

Me siento pequeño.

Irónicamente, con tan solo mencionar “baño” y “agua” me entraron ganas tanto de ir al baño como de beber agua.

No sabía si me merecía la pena ignorar ambas cosas y seguir tumbado, o obligarme a ir.

Supuse que sería mejor no centrarme en aguantar, el tiempo que pierda haciendo eso será más molesto que el que estoy perdiendo ahora.

Me levanté de la cama en cuanto me decidí.

Por impaciente, me acabé mareando casi al momento de levantarme, y para no empeorar, me tumbé en la cama de nuevo… “…” Me quedé mirando boca arriba al techo.

Todavía estaba un poco mareado, y prefería esperar a que se me pasara a intentar andar así.

Lo mejor que podría hacer sería caerme.

“…” ¿Cómo es que he podido estar tanto tiempo así?

Me pregunté mientras me fijaba en la pintura blanca de arriba.

Yo, que soy el primero que siempre quiere estar haciendo algo y que intenta no aburrirse en ningún momento, he estado así tanto tiempo.

¿Y eso lo he hecho sin aburrirme?

No, desde luego estoy aburrido, ¿pero entonces por qué me quedo así?

Ah, es verdad.

No tengo ganas de hacer nada.

Qué se le va a hacer.

Era de noche.

No tenía la luz dada, así que lo único que iluminaba mi cuarto era la luz de la luna.

Más que ayudar, era molesta.

Ya me había acostumbrado a la oscuridad, por lo que veía perfectamente, o al menos, lo suficiente.

Solo tenía dudas sobre mi mismo.

Sentía como si todas esas horas no hubiesen pasado, ya que no me acordaba de nada.

Solo sabía lo que había pasado antes de llegar a casa.

Obviamente, eso era la razón por la que estaba así, supongo.

¿o estaba desmotivado porque le tenía miedo a mi padre?

¿Pensaba en ello como un castigo?

Estaba grabado en mi cabeza.

Cada segundo.

Cada mirada.

Cada voz.

Todo.

Lo que menos me afectó fue el video.

Eso era irrelevante para mi en aquel momento.

Ya veo cada hora cien veces esa imagen en mi cabeza.

Y así, me olvidé de mis necesidades, y cerré los ojos, esperando dormirme.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo