Mindworld Complex! - Capítulo 6
- Inicio
- Todas las novelas
- Mindworld Complex!
- Capítulo 6 - 6 Capítulo 1 Lo Irregular en lo Regular 05
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
6: Capítulo 1: Lo Irregular en lo Regular 0.5 6: Capítulo 1: Lo Irregular en lo Regular 0.5 Al entrar a mi habitación, pensé en qué podría hacer.
No se me ocurría nada que tuviera pendiente, a pesar de tener 100 cosas para hacer.
Después de un tiempo, me decidí en la última cosa que pensaría que acabaría haciendo: Cocinar.
No sé hacer muchas cosas.
En realidad solo puedo hacer 4 platos, 2 de ellos precocinados.
Por esa razón, opté por la mejor opción, el plato que sé hacer de cero: Arroz con curry.
Lo que más me suele costar es la salsa, que en sí es lo único difícil.
Antes de empezar, me puse a buscar el libro de recetas de mi madre, se lo dejó aquí y nunca vino a por él.
Prefiero pensar en ello de esa forma en vez de un regalo de despedida.
No quiero tener ningún regalo suyo.
A pesar de que lo haga con cariño, probablemente me salga más como una broma, ya que la última vez no salió muy bueno.
Aunque con no quemar nada me basta.
No tardé mucho en hacerlo, porque tampoco es algo absurdo.
Igualmente, acabé sobre las 7 PM, que es un poco más de lo normal.
Me preocupaba mucho con todo, y estaba todo el rato repasando la receta para ver si había hecho algo mal.
El curry no me salió muy bien, pero agradezco que el arroz no se haya quemado.
No sé ni como me apaño para hacerlo.
Mi padre normalmente llega a las 8 PM, y, como teníamos que esperarlo para cenar, tuve tiempo de sobra para hacer otras cosas, como ducharme, o leer un poco.
Debería haber hecho la cena más tarde…
Seguro que cuando cenemos va a estar fría.
Intenté que eso no pasara dejando el arroz y el curry tapados, para conservar el calor todo lo que pueda.
Aunque quizá ni hace efecto.
Mi padre llegó media hora tarde.
Yo estaba con el móvil, esperándole en el salón.
“Hola” “Ah, hola, Riku” No tenemos una relación muy cercana, pero tampoco nos odiamos, o al menos yo no le odio a él.
Hace todo lo que puede, e incluso después de todo lo que ha tenido que aguantar, no ha explotado conmigo o con mi hermana.
Cuando yo era más pequeño, solía enfadarse de más, y le costaba un poco controlarse.
Ahora ha mejorado mucho.
O, puede que solo se esté conteniendo.
Sea lo que sea que hace, creo que es mucho más maduro que antes.
No tengo el derecho de decir qué es ser maduro, si no lo soy en primer lugar.
Solo creo que es un buen padre, aunque trabaja de más.
Espero que lo de mi madre no le haya afectado mucho.
“Qué tal en el trabajo?” “Bien, pero me he enrollado más de lo que debería, por mi culpa vais a cenar tarde, perdón” “No, no te preocupes, he hecho la cena” “De verdad?”.
Tampoco deberías sonar tan sorprendido… “Si, espero que no te moleste.
Y, espero haberlo hecho bien, hehe…”.
Solté una risita nerviosa mientras me llevé la mano a la nuca.
Mi padre se acerca a mí para apoyar su mano en mi hombro.
“Jeje.
No, me has hecho un gran favor, gracias” No sabría decir si se ríe porque me he hecho la idea equivocada o porque piensa que me preocupo de más.
Empezamos a preparar la mesa.
La cena, como me esperaba, estaba fría, así que tuvimos que usar el microondas.
Nuestra casa es prácticamente una casa de occidente.
La puerta hacia el salón y la del patio siguen siendo correderas, pero el suelo es una tarima de madera.
“Riku, dile a Ayama que baje a cenar” “Voy” Al terminar de poner la mesa, fui a la planta de arriba a por mi hermana.
Gritar su nombre para que bajara no iba a funcionar, ya que su habitación está muy lejos de las escaleras.
Añadiendo que ella está bastante sorda, siempre me toca lamarla.
Al subir, me paré en frente de su puerta.
Knock Knock Hubo un breve silencio antes de que alguien contestara.
“Qué?” “Está la cena” “Ahora voy, solo dame un momento” “No quiero esperar, porque quiero que pruebes la comida que he hecho con mi sudor y lágrimas!
” Al acabar esa frase, abrí la puerta, para encontrarme a una Amaya sentada en la cama, mirando a su ordenador desde ella.
En su pantalla, se podía ver un anime.
Estaban dos hombres abrazándose, y sin camiseta.
Muy varonil, si me preguntas a mí.
Aunque mi opinión no hizo que mi hermana se apiadara de mí.
“Te he dicho que esperaras!!” Ella gritó, enfadada y sonrojada.
A partir de ese momento, mi vida empezó a correr peligro.
Por instinto, cerré la puerta, justo en el momento en el que la bestia empezó a levantarse de la cama.
“Si si, tomate todo el tiempo que necesites!” Eso fue lo último que dije antes de que ella abriera la puerta, y cogiéndome del cuello de mi camiseta, me metiera en su habitación para hacerme cosas innombrables.
“Alguien me ha pegado una paliza”.
Fue lo primero que dije, de una manera dolorida y agotada, antes de sentarme en la mesa.
Solo me ha dado golpes flojos, aunque lo único que me molestó es que me clavó las uñas hasta que me salió un poco de sangre.
Fue a partir de ese punto que dejé de tomármelo a broma, y notar que ella estaba enfadada de verdad.
No se porqué, pero eso me puso de mal humor.
La agresora se quedó mirando a su plato, aún avergonzada, aunque la verdad ya no se si es de una cosa o de otra.
“Qué la has hecho?” Mi padre, por su parte, no estaba enfadado con nadie.
Tenía un tono calmado, que, en consecuencia, nos calmó a ambos un poco.
Eso, papá.
Defiende a tu hijito menor, al cual han abusado brutalmente.
Y en cuanto dejé mis delirios, me dí cuenta de que mi padre me lo estaba preguntando a mi.
“Yo?” “Si, tú” “No he hecho na-” “Ha entrado a mi habitación sin permiso” dijo mi hermana, interrumpiéndome, e incriminándome.
“No es eso lo que hago siempre?” “Si, pero está vez he dicho que no entraras” Mi padre suspira al entender lo que ha pasado.
“Y porque le tienes que pegar tú a el?” “Porque… Quería.
Se lo merecía, al menos un poco.
Y tampoco le he pegado muy fuerte ” “Con lo de las uñas te has pasado.
No me importa si me pegas fuerte, pero no quiero que me claves las uñas como haces siempre.” “…” Amaya no contestó.
Fue papá el que respondío por ella.
“Uno no ha hecho caso, y la otra se ha dejado llevar.
No os voy a hacer nada, porque es algo que ambos tenéis que resolver.” Con eso, mi padre no da una mirada a ambos.
Ya sabíamos lo que teníamos que hacer, pero no queríamos decirlo por pura vergüenza.
Aunque tampoco tenemos otra opción.
“…Perdón por haberte pegado” “Perdón por haber entrado sin permiso” “… Oh, pensé que ibas a decir algo raro.” “Y que más te voy a decir?
No te voy a estar lamiendo el culo por algo así.” “No, olvidalo, mejor si lo ignoras…” Al decir eso, me quedé mirándola fijamente.
“Qué me miras ahora?” “Era yaoi, a que si?” “Si es que me apetece pegarte otra hostia!” “Calmaros los dos.
Ya sé que os lleváis bien, pero empezad a comer.
Se va a enfriar si seguís así” “…Si.” dijimos los dos a la vez.
El resto de la cena fue más normal.
Nadie dijo mucho durante la cena, y no dijeron nada sobre la comida.
No sé si eso es algo malo o bueno.
Puede que se callen por no herirme.
Debería de preguntar.
“Está bueno?” “Si” Respondió mi padre.
“Bueno, si, está bien.
Porque preguntas?” “Riku ha hecho la cena hoy” “En serio ?!” Agradecería que no te sorprendieras tanto.
“S-si…” No me quedó otra más que admitirlo.
No sabía que el hacer la cena era algo por lo que me podría avergonzar.
Cada día es una experiencia nueva.
“… Eso no quita que la cena no esté mala” dijo Amaya, de una manera más tímida.
Sé que no lo hace con mala intención, pero que lo diga de esa manera, sobre todo después de decir que está buena, hace que parezca que todo lo que cocino sabe mal.
Tampoco es que haya tenido la oportunidad de probar lo contrario…
Una cena en la que nadie hable sería algo anormal, pero tampoco es bueno hablar mucho.
Eso no quita que siga prefiriendo comer solo.
Después de cenar, me puse a hacer los deberes.
Gracias a mi impoluta memoria, decidí ver la tele y leer, olvidando así que existían.
Siempre me imagino olvidando la existencia misma.
Como se sentiría tener la mente en blanco?
Creo que ese día sería el más aburrido, y el más feliz que tendría nunca.
No tener que escucharme a mi mismo tiene que ser la experiencia más gratificante que podría vivir.
Por algo me gusta tanto dormir.
Aunque tampoco es como que me odie.
Siempre que la he cagado, lo he remediado como he podido.
Eso tampoco significa que me considere buena persona.
Al final del día, da igual lo que yo piense de mí, ya que el resto me verá de una forma completamente distinta.
Nadie va a ser capaz de conocerme.
Nunca.
Estaba leyendo en mi cama.
Había logrado engancharme a una novela ligera, y cuando me apetece hacer algo, normalmente la acabo leyendo.
No me viene mal distraerme.
Así la espera hasta el sábado se hace más amena.
Si siguiera así, ir a eso me acabaría decepcionando.
Tener expectativas muy altas es malo, ya que normalmente son irracionales, o exageradas.
Por eso prefiero calmarme.
De fondo, se escuchó una voz detrás de mi puerta.
“P-puedo entrar?” Es mi hermana.
Estará aquí para que duerma con ella de nuevo.
Me gusta hacerlo, no por que sea una mujer, o por que sea mi hermana, sino que así no me deprimo por la noche.
No tengo oportunidad de hacerlo si tengo a mi cabeza ocupada.
“Si, adelante.
No estoy viendo nada en mi ordenador” le respondí con un tono burlón.
Ella abrió la puerta y entró antes de contestarme.
“Haces que me arrepienta de haber pedido perdón…” dijo mientras miraba a un lado, con un leve rubor en sus mejillas.
Incluso con tal vergüenza encima, ella se sentó al lado mía, mientras yo estaba arropado y tumbado.
Dejé el libro a un lado, como si fuera a continuar leyéndolo Seguramente me vaya a dormir después de esto.
“Entonces, quieres hablar de algo más?” “Bueno… esto… quería preguntarte, sobre qué podría verme…
“… Y no me voy a ver Re:Zero otra vez” Creo que mi sonrisa exagerada y mi entusiasmo han delatado que iba a decir esto.
“Ugh…” “Quería algo para verme ahora antes de dormir” “Te importa si es una película?” Ya sabía que le iba a decir.
“Nah, adelante” “Se llama “I Want To Eat Your Pancreas”, es mi película favorita” “Es de anime?
Nunca había oído hablar de ella” “Si, lo es” Se ve satisfecha después de haberla contestado.
“Bien, pues voy a verla ahora mismo” Antes de irse, Amaya se acercó a mí para darme un abrazo.
Me da vergüenza tanto pedirlo como darlo, pero el simple hecho de recibirlo me da la vida.
Y no en un sentido guarro.
A veces, por alguna razón, siento que me hago distante de ella, por lo que esto es una manera de recordarme que no es así.
Solo por una vez, voy a quitarme la vergüenza “Amaya” “Si?” “Te quiero” Ella sonrío levemente, pero no se sonrojó en lo absoluto.
“Yo también te quiero” Al final, ambos acabamos sonriéndonos mutuamente.
Sinceramente no sé para que quiero tener una novia si aprecio una relación así 100 veces más.
Seguramente sea porque soy un esclavo de la lujuria.
Ojalá no pensar tantas veces en cosas así.
No hice nada más cosas esa noche, me fui a dormir como siempre, aunque me costó bastante hacerlo.
Si tuviera que adivinar, estuve dos horas para dormirme, lo pasé mal.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com