Mindworld Complex! - Capítulo 67
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- Capítulo 67 - 67 Capítulo 11 Perdón 05
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67: Capítulo 11: Perdón 0.5 67: Capítulo 11: Perdón 0.5 Mi padre salió a la entrada, y se extrañó al no ver a nadie en la entrada.
“Riku, ¿sabes donde están Haruka y Otsuki?” “… Creo que están arriba.” “Mh.
Si es así, podemos ir adelantándonos.” Tenía una expresión y tono muy seguro cuando dijo eso.
¿Acaso sabe perfectamente lo que está pasando?
No es como si no me hiciera una idea, pero prefiero pensar que nada de lo que creo está ocurriendo.
“Puedo subir a avisar, si eso.” “Si.
Diles que nos vamos a la reunión.” Asentí de nuevo.
Mi padre fue a la puerta de la calle, para cambiarse los zapatos, y yo me dirigí arriba.
Preferiría no haberle dado la idea a mi padre de avisar, pero, a veces, digo las cosas sin pensar.
Me gustaría estar frente a ella lo menos posible, y me daba pereza subir las escaleras, pero era menos esfuerzo subirlas que reprochar y quejarme.
El pasillo del segundo piso era distinto al de mi casa, aunque solo por la colocación de las habitaciones, y por la ausencia de un segundo baño.
Ellas estaban en la primera habitación, ya que las voces venían de ahí.
“¡M….ig…t.s…us..!” Aún no podía entenderlas.
Me acerqué a la puerta, por curiosidad.
Sé que cotillear está mal, pero no quiero llamar a la puerta en un mal momento.
“¡No p..ed..
cul… a ..ros .e al..
q..
tú h.s emp.z..d.!” “Pero, ya .e ..
dis…p.d.
c.n él.” Todavía no podía escucharlas, por lo que me acerqué más a la puerta, pegando mi oreja a la misma.
A partir de ahí, pude escuchar todo claramente.
“Lo que te estoy diciendo no tiene nada que ver con eso.” Contraria a como sonaba antes, la voz de la madre de Otsuki ahora estaba enfadada.
Intentaba ser amenazante, imponer autoridad, pero sé cuando alguien busca entenderte, y enseñarte algo, le duele usar un tono así.
“Entonces, ¿Da igual que me haya disculpado?” Otsuki sonaba, aparte de nerviosa, agresiva también.
Estaba en la defensiva, o por lo menos, intentaba quitarse algo de culpa de encima Ella suspiró, y continuó hablando, con un tono menos agresivo y alto, aunque serio, “Atsumi, no digo que disculparte sea algo malo, pero lo que estás haciendo es echarle la culpa a otros.
Yo soy la primera persona de todas que quiere perdonarte, y quiero apoyarte, por eso no puedes echarle la culpa al resto.” Otsuki se quedó callada un momento, pensando y buscando las palabras que decir, para luego responder, “Sé que yo tengo parte de la culpa, pero Tsukiyomi fue quien grabó el video, y Hina fue quien me lo pasó.” “Ellas te dijeron que no se lo iban a pasar a nadie más, o al menos eso me dijiste.” Con su excusa totalmente rota, ella, en vez de darla por perdida, intentó seguir usándola.
“S-si, pero, de igual forma… Ellas grabaron el video.
Y-y además, en clase todo el mundo se puso a compartirlo.” “Eso también paso porque tú compartiste el video en primer lugar.” “…” Otsuki no contestó de vuelta.
“… Mira, entiendo que digas todo esto, pero-” “¡YA LO ENTIENDO, MAMÁ!
SOLO… para…” Ella alzó su voz, y mientras lo hizo, y tras hacerlo, lloró.
Sonaba harta y rota, quizá, arrepentida.
Lo único que se podía escuchar era un llanto, uno muy leve y débil, como si quisiera esconderse a si mismo, pero después, junto a este, se escucharon pasos.
Por suerte, no se acercaban a la puerta.
Tras una breve pausa, la conversación continuó.
“¿Eh?” No sé la situación en la que Otsuki exclamó algo así, pero, en cuanto lo hizo, el ambiente se volvió más suave y menos tenso.
Con ese tono amable con el que me habló, con una intensidad mucho más fuerte, Haruka le habló a Otsuki.
“No es eso lo que iba a decirte.
Tú no tienes toda la culpa, pero, tienes que aceptar lo que has hecho.
Nunca nadie va a reprocharte el entender lo que has hecho mal, y querer pedir perdón por ello.
Si solo buscas echarle la culpa a otros, acabas haciéndoles daño a ellos, y a ti mismo.” Ella buscaba contarle algo importante, no era la típica bronca que no llega a nada.
Se sentía como una verdadera madre.
“… E-entonces, si es mi culpa, ¿qué hago?” Por un lado, dolida, por lo que había hecho, y por otro, confundida, por lo que su madre le había dicho, Otsuki le preguntó, aún entre lágrimas.
“Puedes hacer algo.
Eres una chica muy buena, ¿no?
Pues entonces sigue siéndolo.
Si has hecho algo mal, solo tienes que enseñarle a esas personas que has herido, a esas cosas que has roto, que no eres ese tipo de persona.
Si quieres hacer eso, siempre tienes que empezar pidiendo perdón.” “… ¿No puedo arreglar nada?” “No puedes si la cosa no se puede arreglar en primer lugar.
Pero, si puedes hacer algo para hacer que todo vaya a mejor, o por lo menos, volver a como era antes, hazlo.
Aún así, es más importante que sigas siendo tu misma.
Si siempre buscas arreglar las cosas, a veces vas a tener que romper trozos de ti misma para hacerlo, y acabarás siendo quien no eres.
Ayuda a quienes has hecho daño, pero no te obsesiones con ello, y no hagas más de lo que tienes que hacer, no dejes que otros se aprovechen de ti.” “¿Y si él no me quiere perdonarme?
¿Y si solo está siendo amable?” “No tienen por qué hacerlo para que tú quieras ayudar.
No tienes que tener una excusa para ser tú misma tampoco.
Todos pueden ser perdonados, solo tienes que aceptar lo malo que pueda venir por lo que se ha hecho, sea o no un error.
Quien no perdona, es porque no puede expresarlo en palabras, o porque todavía no ha madurado.” “… ¿Y si no aprendo?
¿Y si… vuelvo a hacer algo igual?” “Eso es que te ha costado entender lo que has hecho mal a la primera, pero, si vas creciendo como persona, poco a poco verás lo que has hecho mal.
Tampoco debes de dejar de hacer algo por un error.
Por ejemplo, no quiero que dejes de hablar con tus amigas solo por esto.” “…” Todo parecía que iba a acabar.
Otsuki casi no estaba llorando, y su madre estaba callada.
De repente, Haruka siguió hablando.
“Yo… ¿Por qué crees que sigo conduciendo?
A veces tengo reuniones en persona en mi trabajo, y es más cómodo conducir que ir en el metro, o en el bus.
No quiero que algo así te afecte tanto.” Ahora sí, Haruka se quedó callada, y Otsuki con respondió.
¿Debería de decir algo?
Si… mi padre tiene que estar preguntándose qué hago.
Espero no molestar.
Toqué la puerta con suficiente fuerza como para que se escuchara.
Dejé de tener mi oreja pegada a la pared, y hablé detrás de la puerta en vez de pasar adentro.
“Esto, mi padre y yo vamos a ir yendo al instituto.
Era por si ibais a tardar mucho, para saber si esperaros o no.” No sé por qué, pero mi padre quería adelantarse.
Normalmente esperaría a Haruka y a Otsuki, pero quiere ir directo con el director.
¿Tendrá que decirle algo en privado?, pensé.
“Riku, no hace falta que nos esperéis, puede que tardemos un poco.”, me respondió con el mismo tono calmado y agradable de siempre.
Ojalá todas las madres fueran así… No, imposible, lo que debería de decir ahora es ‘Ah, ojalá Haruka fuera mi madre…’.
Si, queda mucho mejor.
Tienes mucha suerte, Otsuki.
“Vale.
Entonces, nos vemos en el instituto.” “Si.” Espero que no se hagan ideas raras.
Seguramente ella querría matarme si se entera de que he estado espiando todo esto.
Cuando terminé de hablar, me fui de allí.
Bajé las escaleras, y llegué a la entrada.
La puerta que daba a la calle estaba abierta, y mi padre no estaba en el pasillo.
En frente de la puerta, me puse mis zapatos.
Estaba preparado para irme, no me dejaba nada, y mi padre había fregado los vasos que usamos, tanto del té como del agua, y rellenó y guardó la jarra en la nevera.
Recién me doy cuenta de que ya teníamos vasos para el agua.
Antes de irme, quise darme la vuelta, ya que noté como alguien estaba detrás mía.
No había escuchado a nadie bajas las escaleras, pero me dí la vuelta de igual manera.
Un lugar blanco.
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