Mindworld Complex! - Capítulo 72
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- Capítulo 72 - 72 Capítulo 12 Síndrome del Impostor 04
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72: Capítulo 12: Síndrome del Impostor 0.4 72: Capítulo 12: Síndrome del Impostor 0.4 El director continuó con la reunión, en la que solo quedaba una cosa principal que decir.
Usó un tono formal y serio, como el que ha estado usando la mayoría del tiempo.
“Siento tener que decir esto después de incitar este ambiente, pero como dije antes, no puedo ignorar lo que habéis hecho.
Por normal general, contando todas las cosas que han pasado, tendría que expulsaros por una semana, pero con lo que habéis mostrado aquí, solo se os expulsará por tres días.
A partir del siguiente jueves podréis incorporaros de nuevo a las clases de forma normal.” Dudo que vaya a ser de forma ‘normal’, pero bueno… “Si.” Otsuki asintió por inercia, con un ligero tono de culpa, el cual buscaba cubrir una leve frustración dentro suya.
Su disculpa fue genuina, pero uno no puede evitar molestarse al ser expulsado.
Más que el castigo, me preocupa que algo así esté en mi expediente, nunca me han puesto una sanción de este tipo.
El tema principal fue resuelto, y de forma general, no había más que discutir.
Nadie aportó algo necesario sobre lo que hablar, por lo que el director decidió hablar en dirección a Haruka, junto a Otsuki.
“Ustedes pueden irse ya a casa, a menos que tengan que decirme.” De una manera calmada y respetuosa, el director les ofreció cerrar la reunión, al menos, con ellas.
“Kenzo-san y Riku-san van a quedarse con usted, ¿verdad?” Con cierta formalidad en su voz, cosa poco característica de ella, Haruka le preguntó al director.
“Todavía tengo que hablar algunas cosas con :2!”;_¨`*-san.
¿Qué va a hacer usted, Riku-san?” De alguna manera, la atención volvió a estar encima mía, algo que no quería.
Para evitar más estrés, debería de irme.
A este punto, me da igual lo que piensen, ya es muy tarde como para pensar en eso.
“Si no importa, me gustaría irme.” “No hay problema por mi parte.
:2!”;_¨`*-san, ¿a usted tampoco le importa?” “No, puedes irte si quieres, Riku.” Todos de mi lado de nuevo.
Es raro que sea tan fácil, que sean todos tan permisivos.
Aún así, no pinto nada aquí ya, por lo que veo razonable que me dejen ir.
“Antes de eso, ¿podría decir una última cosa?” Haruka interrumpió brevemente el intercambio de palabras, apelando a lo que dijo antes el director; esa cosa que tenían que decir.
“Vamos.” Haruka le indicó a Otsuki que se levantara de su asiento, mientras ella hacía lo mismo.
Ambas se pusieron una al lado de la otra, mirando a mi padre y a mí.
Acto seguido, ambas se inclinaron noventa grados, de la forma más recta posible, mostrando nada más que culpa.
“Siento mucho los problemas que le ha causado mi hija a su hijo.
Juro que no volverá a repetirse.” Otsuki añadió su parte, aún con un toque de vergüenza tras aquella seriedad, “Siento mucho lo que he hecho.
Sé que es algo malo, y por eso, no volveré a hacer nada igual.” Estaba sorprendido, algo que era de esperarse por mi parte, pero no por la de mi padre, quien compartía la misma emoción.
“Otsuki-san, no hace falta que se disculpe de esa forma.
Ya hemos arreglado todo…” Por primera vez, vi a mi padre realmente nervioso.
No a mi nivel, pero no le entusiasmaba mucho ver a Haruka y Otsuki de esa forma.
“Creo que esto es lo mínimo que debo hacer como madre.
De igual forma, agradezco que se preocupe, :2!”;_¨`*-san.” Mientras decía esa última frase, fue levantándose poco a poco.
Otsuki, al ver a su madre volver a su postura normal, ella hizo lo mismo, para no quedar mal.
“Ya ha hecho lo mismo antes, al llamar a mi casa, por lo que ahora ambos nos hemos disculpado por todo.” Con su tono amable de siempre, Haruka dio por resuelto todo este embrollo, por el cual ella casi no ha mostrado enojo.
Es DEMASIADO amable.
Tras sonreír comentario de Haruka, mi padre me miró de vuelta, manteniendo un pedazo de aquel alivio.
Por alguna razón, pensé iba a decirme algo malo.
“Ten cuidado a la vuelta, Riku.” Me levanté de mi sitio cuando dijo eso, e iba a contestar con alguna respuesta genérica, pero habiendo escuchado su comentario, Haruka volvió a interrumpir.
“Puedo llevar a Riku a casa, nosotras hemos venido en coche.” “Eso sería de mucha ayuda.
¿Quieres ir con ellas, Riku?” Lo que menos quería escuchar no fue dicho, que era obligarme a quedarme aquí, pero la segunda cosa que más me preocupaba si la dijeron… “… Es que…” “No pasa nada, Atsumi no te va a hacer nada.” Dijo Haruka con un tono animado.
“¿¡P-por qué dices eso?!” Otsuki se olvidó donde estaba, y estalló ante la provocación de su madre.
Justo después de decir eso, se tapó la boca, y junto a un tono rojizo en su cara, ella pidió disculpas.
“… Agradezco la intención, pero quería pasarme por la floristería para comprar unas flores, y…” No pude acabar la frase, pero no hizo falta que lo hiciera.
“No nos importaría ir contigo.” Haruka insistió, aunque no de una manera exagerada ni irrespetuosa.
“No, no quiero que os desviéis tanto solo por esto, y además, me gustaría ir solo.” Haruka cerró los ojos por un momento, “Mhhh.” Luego suspiró, “Bueno, si es lo que tú quieres, lo aceptaré.” Habiéndome librado de posiblemente el viaje en coche más incómodo de mi vida, me giré a ver a mi padre.
“… Me acabo de acordar de que no llevo dinero encima.
Si no te importa…” “Para nada.
No hace falta que me lo devuelvas luego.
Y puedes comprarte algo más para tí con lo que sobre.” Mi padre metió su mano es el bolsillo de su chaqueta, para sacar su cartera.
Aunque, antes de que pudiera sacar algo de dinero, el director me llamó por mi nombre.
“Riku-san, cógelo.” El director dijo eso tras poner el la mesa, con un par de huevos bien grande, ofreciéndome un billete de 10.000 yenes en la mesa.
A ambos nos tomó por sorpresa este acto de caridad, a mi padre mucho menos que a mí, pero el fue el primero en rechazarlo educadamente.
“Director, no hace falta que le dé tanto dinero.
Puedo dárselo yo, sería mucha molestia para usted perder tanto dinero para esto.” “No es ninguna molestia.
No he podido ir a ofrecerle mis respetos a ^[Ç+?-san todavía, y no creo que pueda hacerlo hoy tampoco, por eso quiero que Riku-san vaya a ofrecerle flores a su tumba de mi parte.
Sería mucho pedir que lo hiciera esto con su dinero, por eso pido que acepte el dinero.” “… Si es así, agradezco mucho su ofrenda.” Mi padre entendió al instante que lo que el director hacía era algo más que simplemente dar dinero, y, a pesar de ser un movimiento informal, quería respetar esta muestra de amabilidad.
Rechazarlo sería algo egoísta.
Siguiendo las palabras de mi padre, decidí coger el dinero, y agradecer el acto inclinándome levemente.
“Muchísimas gracias, director.” Mi padre, aún así, sacó su cartera y me dio algo de dinero también.
“Entonces, también me gustaría que compraras flores de mi parte también.” Él sacó un billete de 5.000 yenes, y me los ofreció para darle más flores a quien se las merecía.
Lo acepté sin mucha pega, más teniendo en cuenta el tono decaído que mi padre intentaba esconder tras ese comentario.
Me giré, para encarar a Haruka y Otsuki, ya que íbamos a salir juntos, pero cuando lo hice, ella estaba mirando su bolso.
Justo después de eso, ella también saco so cartera, y de ella sacó otros 5.000 yenes.
“Nosotras iremos en otro momento a visitarla, pero aún así quiero que le des esto de nuestra parte.
Puedes gastarte lo que sobre para lo que quieras.” Junto a su comentario, ella juntó sus manos, dando un pequeño aplauso mientras me hablaba, de manera alegre y calmada.
“… Le devolveré lo que sobre cuando pueda.” Intentando mantener una compostura seria (inútilmente), quise por lo menos comprometerme a no ser tan avaricioso.
“Insisto, no hace falta que lo devuelvas.
Tómalo como un regalo.” “…” No quise decir nada más; me sentiría mal si lo hiciera.
Así, cogí los 5.000 yenes que me ofreció Haruka.
En menos de lo que canta un gallo, acabé teniendo 20.000 en mis bolsillos.
No sé que tipo de atraco acabo de cometer, pero a sido muy efectivo.
Ahora me sentiría demasiado mal si me fuera a casa con todo esto… Al final, más que excusa, va a ser verdad y todo… Tras ese intercambio, el director dijo unas últimas palabras antes de que nos fuéramos.
“Muchas gracias por haberme dejado parte de su tiempo para esto.” “Gracias a usted también.
Como siempre, sé que el instituto está en buenas manos con usted.” Haruka se inclinó levemente tras el agradecimiento, el cual también funcionó como despedida.
“Gracias por su trabajo, director.” Otsuki también se despidió.
Era el único que no lo había hecho todavía.
Incluso ahora, tras fijar un ambiente así, dudé sobre qué debería de hacer.
No porque no supiera qué hacer, pero porque no sabía si debería de hacerlo.
Quizá lo digo con mal tono, y se enfada mi padre.
Ah no, pero si no digo nada, también se va a enfadar… “Muchas gracias por su trabajo.” Di la respuesta más normal que pude.
El director me miró con una leve sonrisa, igual que a Otsuki.
“Os veré a ambos el próximo jueves.” Así, la reunión con el director acabó, quizá, de la mejor forma posible.
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