Mindworld Complex! - Capítulo 73
- Inicio
- Todas las novelas
- Mindworld Complex!
- Capítulo 73 - 73 Capítulo 12 Síndrome del Impostor 05
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
73: Capítulo 12: Síndrome del Impostor 0.5 73: Capítulo 12: Síndrome del Impostor 0.5 La puerta del despacho se abrió de nuevo, esta vez desde dentro.
De ella salieron dos chicas, una madre y una hija, y detrás iba yo.
Según la excusa que me había inventado, ahora iba a ir a la floristería, y ellas iban a irse a casa sin más rodeos.
Otsuki fue la primera en hablar cuando cerré la puerta al salir.
“… Mamá.” “¿Si?” “… Esto, sobre lo que dijiste antes en casa.” “¿Cual de las cosas?” “Ya sabes, lo que me dijiste que me ibas a comprar…” “Ah, eso.
Hehe, no te preocupes, te lo compraré cuando pueda.
“ La audacia de preguntar eso justo después de una reunión seria sobre algo relativamente malo es impresionante.
Más impresionante todavía es que su madre haya accedido.
Y yo que tenía suficiente con no haber muerto… “¿…?
¿Pasa algo, Riku?” Haruka vio como me quedé cerca de la puerta del despacho, sin apenas haberme movido.
También estaba intentando ver a una dirección en la que no estuvieran ellas.
“Ah, no, solo tenía pensado ir al baño.” “¿Te encuentras mal?” “No, es para, ya sabes…” Haruka, tras mi respuesta ambigua, sonrió levemente, e intentó cubrirse la boca con la mano.
“Mhh, entiendo.
Ya estás en esa edad, después de todo.” Al principió no entendí lo que dijo, pero al ver su reacción y pensar en lo que dijo, me sonrojé al instante.
“¡N-no es eso!
¡Yo no hago esas cosas!” Otsuki se quedó perpleja con lo que dijo su madre, pero al ver mi reacción, le entró la risa.
Al inició intentó aguantarse, pero no pudo hacerlo por mucho tiempo.
“Pfff….
¡Hahahaha!” “¿¡Y-y a ti qué te pasa, de que te ríes!?” Estaba molesto con la reacción que ella había dado, riéndose de mí como si fuéramos amigos.
Sienta mal que se rían de ti, sabes.
“No, no, perdón.
Solo… me hace gracia pensar en ello.” Haruka se giró a ver a Otsuki, “Ara, ¿pensar en ello?
Supongo que tú también estás en tu edad.” Aunque prácticamente se estuviera metiendo con nosotros, Haruka nunca usó un mal tono, seguía teniendo un timbre amable, aunque ahora un poco más travieso.
“¡No pienso en eso directamente!” “¿Ahora quién se ríe de quién?” Aprovechando la oportunidad, le restregué en su cara su desgracia, mientras ponía una pequeña sonrisa burlona en mi cara, actuando de una forma mucho más abierta y cercana.
Fue por costumbre.
Otsuki no fue capaz de decir nada, por lo que bajó su cabeza y mirada, con su cara roja como un tomate.
Ahhh, supongo que será tsundere.
Aunque su cara no es mona, da miedo cuando se enfada, y con cualquier otra emoción es… mira por lo menos no da miedo siempre.
Haruka dejó de meterse con su hija, algo que no sabría decir si es bueno o no, para mirar hacia mi dirección.
Yo ya me había movido al frente del pasillo, donde también estaban ellas, solo que a su espalda estaba la salida, y a mis espaldas yacía un largo pasillo.
“Riku, ya lo he dicho antes, pero si necesitas alguna cosa, puedes llamarnos.” “… No tengo su número.” “Ah, es verdad.
Toma, puedes agregarme en Line.” ¿No es raro tener en contacto de una madre antes que el de su hija?
Tampoco es que me vaya a ligar a ninguna de las dos.
Creo que los desarrolladores todavía no sacan ninguna de las dos rutas.
Saqué mi móvil, y en poco tiempo, agregué a Haruka a mis contactos.
No creo que nunca le diga nada, pero bueno, prefiero no quedar mal rechazando algo tan simple.
“Luego te pasaré el contacto de Otsuki.
Así podéis hablar cuando queráis.” Como antes, Haruka dijo eso con ‘otras intenciones’.
Otsuki estaba demasiado avergonzada como para quejarse de eso, estaba mirando a la ventana a su izquierda.
Nadie dijo más cosas, y Haruka dejó de pinchar a su hija, por lo que decidí cerrar este encuentro de una vez.
“Bueno, muchas gracias por ser tan amable conmigo.” “No es nada, tú también eres un buen chico.
Nosotras vamos yendo a casa.
Háblale a ella sobre nosotras, y dile que iremos a verla dentro de poco.” Quise ignorar lo que decía cada vez que hablaba sobre esa persona.
Pude aguantar, y, casi sin estar nervioso, pude despedirme.
“Entonces, hasta la próxima.” “Cuídate.” Otsuki aún estaba un poco roja y molesta por haberse metido con ella un poco.
Supongo que estará acostumbrada a ello, por lo que no se lo tomará a mal.
Me di la vuelta.
Al principio, tenía pensado fingir ir al baño, pero me ha entrado sed ahora, por lo que dejaré de fingir.
“¿No te olvidas de algo?” Una voz en mi cabeza me hizo recordar.
Tenía mucha prisa por acabar este encuentro, y tener por fin un poco de tiempo a solas.
Por eso, acabé ignorando lo que él me dijo.
“Esta es una segunda oportunidad, no va a haber otra situación tan oportuna como esta, ¿en serio vas a dejarla ir?” Mierda… Podría irme sin decir nada, probablemente Otsuki no me dirá nada si no lo hago, no creo que se acuerde, y dudo que se enfade.
Aún así… “Esto, ¿podría decir una última cosa?” Me di la vuelta de nuevo, para encarar específicamente a Otsuki.
Ellas estaban por irse, pero se dieron la vuelta cuando hablé.
No dijeron nada, dejaron que les hablara directamente.
“… Otsuki, perdón, por lo que hice en clase…” No podía mirar a sus ojos directamente, me limité a bajar mi mirada, y mirar a sus piernas.
Todo sea por evitar verla a la cara, me daba miedo la forma en la que me podría estar mirando.
“¿Qué hiciste en clase?” “Siento mucho haberte pegado.
Estaba demasiado nervioso, y no sé por …” “Sé que lo sientes.
Ya nos hemos perdonado los dos antes.
No hacía falta que te disculparas otra vez…” Me habló con un tono calmado, y algo comprensivo, pero nada más del otro mundo, era como si me hablara con el mínimo compromiso posible como para quitarse de encima una carga como la que soy.
Sabía que era algo innecesario decir algo así ahora.
Solo me he puesto en evidencia, que vergüenza.
¿Por qué actúo de manera tan compulsiva?
“… pero, aún así, gracias por disculparte.” Alcé mi mirada en el momento que usó un tono más amable, y pude ver su rostro.
Este era iluminado por la luz anaranjada que entraba por las ventanas a la derecha del pasillo.
Era una expresión indescifrable para mí, no sabía que asumir sobre ella.
Estaba sonriendo, como si estuviera satisfecha con lo que dije, pero a la vez, se sentía forzada.
Más que calmarme, me sentía preocupado de que me ocultara algo.
Me habían mostrado tanta amabilidad y respeto, y aún así, todavía dudaba de ellas.
Esto está mal, pensé.
¿No debería de aceptarlo como una cara de felicidad genuina?
¿Por qué pienso cosas tan rebuscadas?
¿Acaso todo tiene que ser un problema a resolver?
“… Háblale de mi parte también.” Otsuki, así, decidió dar por acabada la disculpa, dando la vuelta para irse junto a su madre, quien esperaba cerca, detrás suya.
Me quedé mirando sus espaldas por un momento, y el como se alegaban poco a poco, volviéndose más pequeñas cuanto más avanzaban.
De nuevo, me di la vuelta, y dejé de prestarles atención, por lo menos, con mis ojos.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com