Mindworld Complex! - Capítulo 8
- Inicio
- Todas las novelas
- Mindworld Complex!
- Capítulo 8 - 8 Capítulo 2 Temporalidad 02
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: Capítulo 2: Temporalidad 0.2 8: Capítulo 2: Temporalidad 0.2 Mi alarma lo hizo.
Era raro, porque tenía la típica posición de estar abrazando a mi almohada, pero esta estaba en el suelo.
La habré tirado mientras dormía.
Desayuné, me vestí, y salí de casa junto con Amaya.
Siempre tengo la costumbre de ponerme música por la mañana, por lo que no hablé mucho con Amaya.
De todas formas, si habláramos, todo el mundo dentro del tren nos miraría de forma rara.
Ambos somos un peligro para la sociedad…
Cuando llegué a la entrada, solo reconocí a dos personas, ya que la tercera estaba de vacaciones en su casa.
“Hola.
Veo que te lo has pasado muy bien en tu casa saltándote las clases.” Dijo &$%”!
nada más verme.
No mentía, ayer falté a clases.
Hoy era el segundo día después de que =@º’ se hubiera metido en aquel lío.
Al día siguiente, nada más levantarme, me puse malo y no fui a clases.
Mi hermana se quedó conmigo en casa para cuidarme.
Mira que le dije que me dejara tranquilo…
“Estaba malo…
Ya te lo dije ayer por teléfono.” “Ah, pero si estabas tan malo, ¿Qué hacías con el teléfono?” Suspiré, no queriendo seguir con aquella coña.
Todo lo que siguió fueron cosas irrelevantes.
No quisimos tocar nada sobre lo que pasó hace 2 días hasta el cambio de clase de segunda a tercera hora.
“¿Qué tal con el lio?” “El lio?… Ah, ya…” “Te han dicho algo tus padres?
Espero que te dejen ir a la convención…” “Les he explicado exactamente como a pasado.
Mi padre si me a regañado, aunque tampoco se lo ha tomado muy mal, y mi madre hasta me ha apoyado.
Me ha dicho que debería de haber sido yo quien hubiera empezado la pelea…”, al hablar sobre su madre, él se rascó la nuca.
Si puede contármelo tranquilo, y con un tono positivo, supongo que no habrá tenido muchos problemas… “Lo que sí me molesta es el castigo… Es un coñazo, aunque bueno, mejor que quedarme sin ir.” “Puedo quedarme contigo, si quieres.” “Tampoco es como si tuviera algo mejor que hacer”, estaba por decir eso, pero mejor me callé.
Parecía una frase muy de emo.
“Tampoco es como si te fueran a dejar…” “Puede que tengas razón…
“Y, también, has hablado con =@º’ ?” “Si, aunque solo me ha dicho que sus padres estaban más enfadados con él que preocupados por sus heridas.
Aunque tampoco eran para tanto.
Pero si es raro que específicamente sus padres se hayan enfadado tanto.” “No suelen hacerlo mucho?” “No es porque no lo hagan, pero normalmente se preocupan más por él que por lo que ha hecho.
Tampoco estoy diciendo que sean malos padres, por lo menos no son como dices que es tu madre.
El único problema que tienen los míos es que son demasiado buenos” Eso fue todo lo que nos dio tiempo a comentar antes de que el profesor entrara.
En la biblioteca, lo único que me pareció fuera de lugar era que la chica que siempre esta aquí, Tsukiyomi, me estaba mirando más de lo normal.
Me he peinado mal, o ya vas a empezar a reírte de lo que leo?
Obviamente solo le devolví la mirada una vez, pero estoy seguro de que me miró más de una vez mientras leía.
Que yo sepa, ella tiene 2 amigas en clase, pero por alguna razón, siempre viene aquí.
Y ellas tampoco vienen a buscarla.
Supongo que querrá un poco de tiempo sola.
Nunca está mal.
Y mira quién habla…
¿…Quieres dejar de mirarme de una vez?
Se nota de sobra que no dejas de hacerlo…
Antes de irnos a nuestras casas, acordamos quedar por la tarde.
Hablamos sobre quedar pronto, ya que mañana es el día de la convención, y queríamos madrugar.
_¨*^?¿· dijo que quería hacer deberes, así que no salió.
Sinceramente, siempre he pensado si en verdad él me considera un amigo.
Casi no hablo con él, porque mayormente habla con =@º’ , así que supongo que no se habrá animado hoy.
Aunque tampoco es como si saliera mucho de por si… Como de costumbre, comí junto con Amaya.
Su comida me sienta bien siempre.
Tiene un don para esto, lo juro.
Solo queda que haga algo con el.
Y ojalá tener una novia que cocinara así…
Al acabar de comer, abrí mi armario, para probarme la cosas que tanto ansiaba llevar.
Tras ponérmelo, fui corriendo al baño.
Me vi vestido con aquella ropa en el reflejo del espejo, y como si fuera la primera vez que me lo puse, “Hihihi!
Me queda fabuloso!”.
Dije con un tono femenino, mientras soltaba una risilla y juntaba mis manos, moviéndolas frenéticamente.
“Solo me falta peinarme como él.
A ver si la práctica y espera me han merecido la pena.” Justo antes de hacerlo, lo pensé dos veces.
Si usaba gomina, me costaría un poco quitarla, y me tendría que duchar.
Y como haga el más mínimo ruido, conozco a alguien que con la situación actual, va a venir a reírse de mí por lo que llevo puesto, otra vez.
Ah, hablando de no hacer ruido.
Creo que la he cagado.
“Jiji, pareces tonto.
No, eres tonto.” Podía ver como alguien estaba asomando su cabeza por la puerta.
Cómo se puede pasar de ser un ángel a ser una pulga!?
“N-no!
Vete!” Solo con que me viera vestido así, se me enrojeció toda la cara.
“¿Pero por qué?
¡Quiero ver lo fabulosa que estás!” “¡M-me tienes harto!” Fui corriendo hacia ella, intentando pensar en un castigo que hacerle en el momento que la atrapase.
Mi hermana me paró a mitad de la carrera, y me agarró de ambos brazos.
Me dejó completamente inutilizado.
“¡Suéltame!” “Y qué ibas a hacerme tú?
Si sabes que no puedes hacerme nada, jijiji!” “Tú y tu risita de ratón…” “No me río como un ra-” “Te tengo!” En cuanto bajó la guardia, me liberé de su agarre.
Con la libertad que conseguí, decidí imponer el peor castigo posible.
“Jijijiji!
No!
P-para!
Jijijiji, hahAHG!” Empecé a hacerle cosquillas en sus axilas sin parar.
La última vez, intenté hacerle cosquillas en la tripa y en el costado, pero lo único gracioso de eso es que mi nariz se quedó como la de un payaso.
“Vale!
Perdón!
No me, jijiji, reiré más de ti.
Déjame!
Hahaha!” “Pues te estás riendo ahora mismo!” “E-eso no vale!” Mientras ella se reía a carcajadas, yo no bajaba la guardia ni un momento.
Cada intento que hacía de liberarse de mí era inútil.
La tenía prácticamente a mi merced.
Y en cuando me di cuenta de eso, dejé de hacerle cosquillas.
“Todo esto te lo has buscado tú.” “…Como es posible que trates a tu preciosa hermana así, después de todo lo que te he cuidado!”, exclamó con un tono sarcástico e irónico.
“No engañas a nadie con esa frase!” Esto fue lo único destacable del día.
Lo habré dicho ya cientos de veces, pero si mi vida fuera un libro, sería muy aburrida.
La mayoría de cosas que hago son de puro ocio, y no suelo hacer cosas fuera de lo normal.
Aún así, sigo siendo feliz.
Aunque no entiendo como.
No sé como puedo pensar que estaría bien vivir una vida así para siempre.
Qué pondría en cada capítulo?
“Fui a clases, volví a casa, jugué videojuegos, leí, y me fui a dormir”?
Mejor dejo de pensar en tonterías y me ducho ya de una vez…
A este paso va a ser hora de salir y no habré salido de la ducha…
2.
“¡Amaya, voy a salir!” “¡Que te vaya bien!” Después de esa breve despedida, fui a casa de &$%”!
, y después de que saliera, nos pusimos a andar, sin rumbo alguno.
“Al final ibas a hacer cosplay, ¿no?” “Si, seguro que no adivinas de que-” “Vas a ir de Subaru, ¿verdad?” “¿… Tan fácil soy de leer?” “A ver, si basas tu personalidad en él, digo yo que si.
Lo que sueles decir de que eres él te lo has tomado un poco a pecho, ¿no?.” Razón no le falta.
No es una obsesión, es admiración extrema.
Que le voy a hacer.
SI me gusta, me gusta.
“Bueno, ¿y tú?
¿Vas a ir de algo?” “No, para nada.
Lo único que tengo en mi cabeza es fichar” “¿De verdad vas a intentar ligarte a alguien?” “Por lo menos quiero conocer a alguien.
Aunque sea un amigo.” “Que maricón~” “Ambos sabemos que no lo soy, y en todo caso, tú eres el que más se parece a un gay.” “¿¿Y entonces por qué dices que quieres conocer a alguien nuevo, eh??” Seguí burlándome de él.
“Porque puedo hacer un amigo o amiga, pero definitivamente solo admito a novias!
¡Tu seguro que intentarías ligarte a otro Subaru!” “¡En todo caso iría a por una Rem!” “¡¡¡Pero si es mejor Emilia!!!
¡Encima el ship de Subaru y Emilia es canon!” “¡El de Rem también podría serlo si el autor no le tuviera miedo al éxito!” Toda la quedada se basó en conversaciones o tontas, o normales, habiendo mil y una cosas de las que hablar.
Da gusto poder hablar de esta manera, aunque tampoco es que me sea imprescindible.
Podría estar sin decir ni una palabra por todo el día y no habría ningún problema.
En una de las bromas que estábamos haciendo, salió un tema delicado, al menos para mi.
“… Pues para buena, esta tu hermana.” “Si quieres estar cuatro metros bajo tierra, adelante.” “¿Qué pasa?
¿Acaso crees que me voy a suicidar con ella de manera súper romántica??” Suspiré ante su comentario.
“Si solo te suicidas tú, no tengo problema alguno.” “¿Eh?” Ignorando completamente su sorpresa, continué hablando.
“Bueno, ya te he dicho varias veces que me preocupa como ha estado mi hermana.
Supongo que el cambio de clase le debe de haber afectado un poco.” “¿Ha estado más deprimida últimamente?” “No, pero no ha estado normal.
Y ya de por si, ha cambiado lo suyo…” Cuando terminé de decir eso, &$%”!
puso su brazo alrededor de mi cuello, mientras me daba unas palmadas en el pecho con el otro.
“Creo que te estás preocupando de más.
Seguro que está bien, siempre lo está.
Parece surrealista, pero ella es así.
Además, si no te cuenta nada, es porque no quiere preocuparte, aunque te está preocupando igual…” “Quizá tengas razón, pero igualmente quiero pensar que no es así.
Aunque sea una etapa nueva para ella, quiero saber como se encuentra.” “¿Por qué?” “Es algo surrealista, como tú has dicho.
Por eso quiero pensar que si vuelvo ahora a casa sin aviso alguno, la voy a encontrar llorando, o escuchando música depresiva, o cosas así.
Quiero encontrarla en un estado similar, porque sino ella no me lo va a revelar, por mucho que yo quiera.
“Y, también quiero que me cuente que tal le va en su nueva clase.
Si me enterara de que ha podido hacer algún amigo, yo…” “Entonces, ¿por qué no vamos?” “¿Mh?” “Si tan preocupado estás, vamos ahora” Al final acabé accediendo a su idea, y fuimos a mi casa.
Podíamos andar desde aquí hasta mi casa, pero tardamos un rato.
De igual forma, no notamos en ningún momento lo larga que fue la caminata, ya que llegó un punto en el que nos estábamos distrayendo tanto, que nos habíamos olvidado de que íbamos a mi casa.
Al momento que llegamos, cuando estaba por abrir la puerta, &$%”!
empezó a reírse, en el momento, no tenía ni idea de si era de mi o de alguna cosa suya, aunque tampoco tardé mucho en darme cuenta de eso, ya que en cuanto abrí la puerta, el gritó.
“¡¡¡Amor mío!!!
¡¡¡Ya estoy en casa!!!” Sinceramente, me hizo gracia hasta a mí, aún sabiendo la poca gracia que le hace a mi hermana ese tipo de bromas, sobre todo si es de parte de &$%”!
.
A pesar de todo, mi plan de darle una sorpresa a Amaya se había ido a tomar viento, ya que se habrá enterado.
Aunque, nos lo hizo saber de una manera extraña.
Primero se escuchó un golpe ligero, pero luego… BAM!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com