Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mindworld Complex! - Capítulo 80

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mindworld Complex!
  4. Capítulo 80 - 80 Capítulo 13 Coincidencia 04
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

80: Capítulo 13: Coincidencia 0.4 80: Capítulo 13: Coincidencia 0.4 Esa otra persona se esfumó.

Alguien seguía agarrándome de la camiseta, solo que no era la misma persona.

“… A la gente le da igual como te sientas.

Pueden confiar en ti, o elogiarte, pero en el fondo no les importa como te sientes.

Lo único que les importa es que en ese momento pueden elogiarte, sea como sea que te sientas.” Esa humanidad que sentía detrás de esa otra persona fue reemplazada con su absurda existencia.

“No puedes importarle a nadie porque nadie va a saber como te sientes realmente.

Nadie te puede entender, no han vivido tu vida, y es por eso mismo que, aunque quieran darle importancia a tus sentimientos, no pueden hacerlo, ya que no pueden entender aquello a lo que le quieren dar importancia.” … No necesito que nadie me entienda.

“Si no te entiendes a ti mismo, ni al resto, ¿Cómo pretendes vivir esa vida que tanto quieres, cumpliendo las expectativas de otros?” Es lo único que puedo hacer, si no lo- “Solo vas a conseguir explotar cuando menos te lo esperes si sigues viviendo así.

No es algo que realmente quieras hacer todo el rato, no quieres vivir de esa forma, pero es la única forma que crees que tienes para vivir.” Hay veces que me veo obligado a hacer esas cosas, pero- “A ti también te da igual el resto, solo te importa como te ven.

Pero, ¿y si descartaras eso también?” Y si me dejas hablar y- “Tú opinión es más importante que la del resto.” …?

Eso es una- “Aunque te taches de imbécil, siempre quieres tener la razón.

Te morías de ganas de excusarte en la reunión, ¿no es así?” No pude defenderme, pero habría dado igual que lo hubiera hecho, la conclusión habría sido la misma.

Esta conclusión.

“Pecas de egoísmo.

Siempre quieres tener la razón, aunque sea solo un poco.

‘Lo hice por inercia, no quería pegarla en ese momento.’ Da igual lo que dijeras, todo tenía una misma respuesta.

‘De igual forma, lo has hecho.’” “Buscas librarte de la culpa, aunque sea un poco, siempre.” Él dejo de agarrarme, me soltó, y yo volví a apoyarme en aquel lugar invisible.

No sabía que responder, pero aún así, intenté hacerlo.

Aunque no haga, no es como si no acepte lo que he hecho mal.

“Si no puedes aceptar toda la culpa entonces no estas aceptando nada, ya que siempre hay cierta parte de ti que la evita.

Los profesores lo dicen en clase, ya tienes cierta edad como para tener que preocuparte de esas cosas.” “Tan lleno de ti mismo que no puedes ni sostener tu propio ser en pie.” Todo empezó a ganar color de nuevo, poco a poco, pero antes de que él se desvaneciera, aún sin poder distinguir su rostro, dijo una última cosa.

“Todo esto te convierte en una bomba, Riku.

Una bomba que eventualmente explotará.” “¿Estás bien?” Un señor se me acercó mientras me apoyaba en el árbol, viendo como me estaba estresando.

Llevaba traje y maleta, seguramente había salido del trabajo justo ahora.

Gracias a su voz pude bajar mi cabeza de las nubes, y levantar mi mirada.

Mi mano izquierda estaba apoyada en el árbol, mientras que, agachado, con mi mano derecha apoyada en mi rodilla, intentaba calmarme.

Para no llamar más la atención, me levanté y dejé de apoyarme en el árbol.

Intenté mirarle a la cara para hablarle, pero en cuanto miré a sus ojos, me eché para atrás, fijando mis ojos en su cuello.

“Si, estoy bien.

Solo me ha dado un pequeño mareo.” Respondí rápido, intentando ocultar mi tono agitado con uno más calmado y amable.

Lo que dije no era mentira.

Estaba mareado antes, y aún me costaba mantenerme de pie, aunque fuese solo un poco.

“¿De verdad está bien?

¿Quiere que le ayude a ir a un banco?” El señor insistió.

Dudo que tuviera segundas intenciones, pero estaba siendo demasiado amable.

Normalmente nadie se pararía a mediar palabra en una situación así.

“No, de verdad que no hace falta, ya se me ha pasado.

Muchas gracias por preocuparse, de todas formas.” Mientras le aseguraba que no necesitaba ayuda, fui acercándome al paso de cebra, ya que el semáforo se volvió verde cuando empecé a hablar.

Antes de que el hombre pudiera despedirse o seguir insistiendo, lo dejé atrás.

No me siguió ni me dijo nada mientras me iba, sería todavía más raro si lo hiciera.

Pude cruzar la carretera y andar un poco sin caerme, para así llegar un banco apartado de la calle, justo delante de una lavandería.

Alcé la mirada considerablemente, lo suficiente como para mirar por encima de las cabezas de la gente.

Aunque mirara tan alto, no podía ver el cielo, solo un par de edificios altos.

“Ahhh, menuda mierda.” Me susurré a mi mismo mientras me llevaba las manos a la cara, para frotarme los ojos.

Dejé que estas se deslizaran un poco, haciendo que las puntas de mis dedos toquen mis mejillas, frotándolas.

“Y qué vergüenza…” No debería de ponerme así por una tontería, menos aún tener que hacer un espectáculo así, enfrente de un paso de cebra.

¿Cuánta gente me habrá estado mirando?

¿Cuánto tiempo he estado ahí?

No quería saber ninguna de las dos respuestas.

“…” Bajé la mirada, habiendo aclarado un poco mi mente.

Ya no estaba mareado, pero todavía quería estar sentado ahí, aunque fuese por un momento.

… Una bomba.

Eso fue lo último que él me dijo antes de volver.

No soy lo suficientemente tonto como para no entender lo que dice, pero tampoco soy lo suficientemente listo como para entender por qué dice.

Explotar.

Lo que pasa cuando uno no puede aguantar más, cuando nunca has podido; o has querido, liberar un poco de lo que te carcome por dentro.

Se libera todo cuando se llega al máximo.

Sé lo que significa, ¿pero por qué lo dice?

Pensé en mi padre.

¿Él?

¿Alguien tan responsable como él pasando por algo así?

Tiene que tener alguna forma de calmarse, de dejar todo ese estrés fluir.

En casa nunca le he oído gritar a nada ni a nadie, quizás haga algo en la calle, o cuando estábamos dormidos.

¿Cuándo se supone que uno se da cuenta que está a punto de explotar?

Siempre me siento igual, y siempre siento que puedo aguantar más y más cosas.

Nunca me siento harto del todo, siempre hay una parte de mí que dice que puedo seguir aguantando.

¿Pero cuanto puedo seguir aguantando realmente?

Quizá tacho de normal alguno de esos momentos.

Cuando fui clase, ¿No sería eso exactamente a lo que él se refiere?

¿Cómo pretende que pase dos veces lo mismo en tan poco tiempo?

¿Acaso se cree que no tengo suficiente con lucirme una vez?

No creo necesitar relajarme tanto.

No he querido pensarlo, mucho menos prestarle atención, pero en el fondo lo sabía, sabía que, aún estando mentalmente estresado, mi cuerpo estaba relajado, como si me hubieran quitado una carga.

Y aunque piense en ello, ¿Puedo hacer algo?

Debería encerrarme, no hablar con nadie, para así nunca poder descargar todo lo que siento con alguien.

Suspiré, decepcionado.

“… E incluso si lo hiciera, no podría descansar.” Me levanté del banco, preparado para seguir adelante.

¿De qué me serviría quedarme quieto, pensando en qué hacer, si de igual forma no voy a hacer nada de lo que piense?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo