Mindworld Complex! - Capítulo 93
- Inicio
- Todas las novelas
- Mindworld Complex!
- Capítulo 93 - Capítulo 93: Capítulo 15: Consecuencias de la Negligencia 0.3
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 93: Capítulo 15: Consecuencias de la Negligencia 0.3
No habría sido tan mala idea ir a clase el jueves. No podría haber ido antes por las “vacaciones” que me habían dado, pero debería de poder haber ido el jueves.
Llevaba ya mucho tiempo despierto. Si tuviera que adivinar, serían ahora las 4 de la mañana.
“…”
Estaba hambriento. No por mentir de que había comido afuera iba a aparecer una hamburguesa mágicamente en mi estómago.
Y aún así, me daba demasiada pereza bajar por comida. Ya para eso desayuno mañana, me decía a mi mismo.
Estaba tumbado es su cama, como ya era costumbre, y me había negado rotundamente a cambiar las sábanas.
No sé que era lo que buscaba con eso, ya que solo tenían mi olor. Lo único que aún no había perdido aquel olor era un par de cojines que ella usaba mucho.
Estaba esperando. Quedaban unos 5 minutos. ¿Para qué?
“Ahhhh…” Bostecé por vigésima vez mientras miraba la pantalla de su móvil, esperando por mi siguiente oportunidad para probar con otra contraseña.
No podía pensar en más contraseñas que ella pueda haber puesto; ya sea su cumpleaños, mi cumpleaños, alguna otra fecha importante para ella…
Y si la hay, me faltan neuronas para pensar en esa contraseña…
Aparte de esperar, de vez en cuando me ponía a dar vueltas en la cama, o a moverme en general, para no dormirme.
Mi cuerpo me pedía a gritos que me fuera a dormir, y siempre me convencía con la misma frase:
“Solo una vez más…”
Y la repetí como 5 veces y aquí estoy. Seguramente esta de verdad sea la última, porque físicamente no podía aguantar más.
Me sentía como un desgraciado que espera por horas que le manden un mensaje, para que luego se duerma decepcionado de que nadie le habla.
30 segundos…
Por favor…
10 segundos…
Me quiero ir a dormir…
5 segundos…
Date prisa!!!
1 segundo…
Ya casi…!!
0.5 segundos
Venga ya !!!!
En el instante que me dejó escribir, puse la primera combinación de números que se me ocurriera, saltándome por completo el orden que yo mismo me había fijado.
[La contraseña que ha introducido es incorrecta. No podrá introducir una nueva contraseña por las siguientes 12 horas.]
Tiré el móvil a la pared enfadado, solo para luego arrepentirme, y comprobar si estaba bien. Menos mal que no me lo cargué…
Después de dejarlo en el escritorio, me tiré a la cama completamente derrotado, buscando dormirme de una maldita vez.
“…”
Las sábanas cada vez se sentían menos suaves. Ni el hambre, ni esa molestia insignificante, me impidieron dormirme casi al instante.
Todo lo que querría haber pensado aquella noche lo acabé pensando en otro lugar… En un…
Un lugar blanco.
Riku aceptó aquel lugar sin rechistar, como si fuese su nueva habitación. De rodillas, era como estaba, pero le habría dado igual estar de pie, tumbado, colgado. No quería reconocer su existencia en ese mundo.
Todos me dicen que me relaje, que me tome tiempo para descansar. ¿Están siendo considerados, o es que creen que no soy lo suficientemente fuerte como para ir a clase tan pronto?
Pensarán que soy “fuerte” por reconocer lo débil que soy, ¿pero no es eso irónico?
Alguien débil es alguien que padece debilidad, por eso es que la debilidad es aquello que padece el débil. La falta de fuerza es cuando toma presencia la debilidad.
Ambas cosas son opuestos, no son cosas que se puedan juntar así como así. O eres fuerte, o no eres nadie.
“¿Ohhh? ¿Entonces dices que todo el que es débil no es nada?”
¡Gh…!
En aquella laguna donde todos sus pensamientos flotaban, era cuestión de tiempo que él llegara a meter las narices donde no le llaman.
Riku quiso ocultar la sorpresa que le había causado su aparición, no solo por haber aparecido enfrente suya al instante, pero también por la pregunta que le lanzó.
“¿Acaso piensas que la gente no puede cambiar siendo débil? ¿No nacemos todos siendo débiles? ¡Deja de hacerte pasar por un genio!”
¡N-no me estoy haciendo pasar por ningún…!
“¿No estarás excusándote de tu propia debilidad? ‘¡No es mi culpa, es culpa de mi debilidad!’ Huir de tus problemas culpándolos a ellos es lo verdaderamente irónico de todo esto…”
Un tono resentido, similar al que pocas veces había dejado salir él. Puede ser que esta vez no sea tan cruel y desalmado.
Riku obviamente buscaba demostrar como él se equivocaba, ¿pero cómo hacerlo…?
Yo… ¡tengo razón! Alguien débil no puede cambiar por si mismo, siempre va a necesitar el apoyo de alguien fuerte, alguien sólido. Un apoyo débil se romperá bajo la más mínima presión…
“Si solo pudiéramos cambiar con la ayuda de gente fuerte, ¿cómo es que la primera persona fuerte a podido llegar a ser así por su cuenta?”
Pues… esa primera persona habrá nacido fuerte…
“¿Pero no es eso imposible? Es verdad que todos nacemos siendo débiles, pero debería de ser imposible… ¿no?”
Emm… puede ser por… ¿Selección natural?
“…”
…
“Pfff-”
“¡Hahahahaha!”
¡¿Q-Qué pasa ahora?!
“Ay… Es que… Que pongas excusas tan malas… ¡Me vas a matar!”
…
“¿No puedes admitir que te has equivocado y ya?… Si es que… Para hablar sin pensar, mejor no hables.”
…
Riku no quería estar más tiempo en aquel sitio, todo a lo que esperaba ahora era despertarse, ya que sabía mejor que nadie que no era él quien elegía cuando se iba.
Su tono se suavizó mucho tras escuchar algo que ni él se esperaría. Tras respirar profundamente, dejando el aire fluir a través de su cuerpo, continuó con su diálogo con Riku. Se podría decir que sonaba hasta compasivo.
“…Sabes, es muuucho mejor que te eches para atrás en vez de seguir corriendo hacia adelante como un pollo sin cabeza.”
…¿Por qué iría a echarme a atrás ahora?
“¡Exactamente por el momento en el que estás ahora deberías echarte para atrás! No tienes por qué pasar por tonterías así…”
¿Te crees que todo esto es una tontería?
“¡Más grande que cualquier berrinche que tuvieras con ella! Sois solo críos que no sabéis que hacer con vuestra frustración. No os es suficiente reprocharos a vosotros mismos, por ello buscáis a otros para culpar.Así es como se comporta un niño.”
No… no no no… lo entiendes todo mal…
“De verdad… No te molestes en decir más excus-”
Todos me tratáis de la misma forma.
Un cierto resentimiento se hacía notar en la voz de Riku por primera vez después de entrar en este lugar.
Con intención de imponerse, Riku se levantó del suelo, para estar al mismo nivel que él, después de todo, ambos medían lo mismo.
Mi padre, Suzune, el director, todos… y ahora tú…
“Mhh, no sabía que me tenías en tan baja estima.”
¿Acaso me decís que no lo intente porque no esperáis nada de mí? ¿O es por que os preocupáis tanto de que me vaya a hacer daño intentándolo que preferís que me quede quieto?
“¿Quién decide realmente lo que vas a hacer al final? Da igual si sus intenciones son unas u otras, TODO va a depender de tus acciones, quieras o no.”
¿Y si no quieren que actúe? Ya no es el hecho de elegir a o b, es el hecho de no elegir en primer lugar. ¿Si no elijo nada, podrán ellos elegir por mí?
“No. Da igual cuanto quieras que ellos elijan, o cuanto quieran elegir en tú vida. En sí, nadie te fuerza a elegir, eres tú el que se fuerza a hacer algo, sea o no lo que quieras.”
Con un tono de melancolía y de decepción en su voz, Riku siguió hablando. Con la cabeza mirando abajo, la luz del suelo le dejaba ciego, por eso decidió cerrar los ojos.
Pero nadie me a forzado a hacer esto. No soy una víctima, nadie me a hecho daño, me a forzado a elegir algo. Y aún así… me tratan como una inútil que se tropieza cuando más importa.
“Sí eres una víctima.”
Su voz se tornó un poco deprimida, sintiendo algo estancado en su garganta que no podía sacar, por mucho que hablara.
¿Qué me hace ser una víctima? Quiera o no, yo he elegido esto. Ellos no me han hecho elegir esto, he sido yo, yo… ¿Por qué me dicen tanto que descanse, que me dé tiempo a mi mismo, cuando NECESITO elegir ahora mismo?
“No tienes que elegir. Ya todo está fijado. Sabes que-”
¡No! ¡No sé nada! ¡No sé por qué me tratan así! ¡No sé por qué &$%”! se puso así en el cementerio! ¡No sé por qué Suzune estaba interesada en ella! ¡Y…!
“…”
Riku apretó sus puños todo lo que pudo, pero no le iba a pegar. No quería, no podía. Más que nada, quería pegarse a si mismo; algo irónico, teniendo en cuenta que él estaba enfrente suya.
Incluso sintiéndose tan débil, esta vez, Riku no cayó al suelo, no se derrumbó por completo, pero aún seguía siendo exageradamente frágil. ¿Era acaso algo para celebrar, cuando eso no cambiaba nada?
Y… No sé por qué lo hizo…
Por un breve momento, su cara mostró un ápice de compasión, y de frustración; cosa opacada por su actitud tan extravagante.
“¡Todo eso debería de estar claro para ti! ¿De verdad eres-?”
¡No hace falta que te escuche tirar mierda para saber lo que vas a decir!
Riku alzó su mirada, enfadado de nuevo, sin permitir que él dijera más palabras.
¡Te crees que eres el puto amo del mundo, diciendo ‘Ay que si eres esto, ay que si me río de lo otro’, pero el fondo estás más lleno de mierda que yo!
“¡No me sorprende!”
¡A mi sí que me sorprende! Que seas tan jodidamente hipócrita. Por un momento intentas ayudarme, en otro me engañas, y luego me tiras mierda. ¡¿Pero que cojones te pasa?! …Estas completamente demente.
Él se quedó mirando a Riku, quien estaba mirando hacia un lado, no a sus ojos, y si recuperar su actitud burlona,
“Te lo he dicho… No me sorprende.”
Riku se rió ligeramente, como si ya se esperara que fuese a decir algo como eso.
…Si, no me extraña…
“…”
…
“…”
¿Esto… era a lo que te referías?
“¿Ya me quieres cambiar de tema otra vez? A este paso no acabamos…”
Solo respóndeme…
“… Si, esto es exactamente a lo que me refería.”
Tanto él como Riku se quedaron callados, esperando a que el otro dijera algo, sea una tontería o no.
…
“…” El suspiró, “… Anda que dejarme con mal sabor de boca. Pero mira, al final tanto dices que ‘no sabes’, pero luego no te cuesta nada enterarte de las cosas.”
…Sigo sin saber nada.
“Entonces solo aprende.”
Cómo si fuera tan fácil…
“Lo es.”
… De verdad que nada te importa una mierda.
“Bueno, piensa lo que tu quieras.”
…
“… ¿Qué? ¿Te molesta que te diga hasta eso?”
No, solo que… sigues tratándome igual que antes.
“No si al final el que no te entiende soy yo… Ugh, de verdad me estás molestando. ¿No te puedes despertar ya de una vez?”
Ya he elegido antes… muchas veces. ¿Por qué me dices que no puedo elegir?
“… Te centras en buscarle una solución a lo que no puede resolverse, eso es todo.”
No… tienes… tienes razón. Que haya elegido lo que se me ha impuesto es mera casualidad.
“…”
Por mucho que me traten como una víctima, simplemente… no puedo aceptarlo…
No puedo dejar de pensar en el pasado. Todos esos momentos, cada momento…
¿Ha sido todo en vano? ¿Para qué he tenido que vivir todo eso? ¿Para pensar que ha sido en vano? ¿Por qué molestarse en crecer tanto, si luego vas a acabar así?
Quiero dejar de pensar en ello, pero no puedo, me carcome por dentro. Pensar que todo a sido una mentira.
‘No le importabas’ , ‘Nunca se preocupó por ti’ , ‘ Siempre te ha odiado’ , son varias de las cosas que él me a repetido una y otra vez estos días.
A veces me lo tomo a pecho, otras, lo ignoro completamente. Pero sé que solo estoy huyendo de la respuesta con ambas cosas.
Es obvio cuando ves toda la situación por lo que realmente es. Da igual lo mucho que lo diga, el como lo ponga, no puede evitar que sea así.
Ella era verdaderamente egoísta. Irse de esa manera, no es nada más que puro egoísmo.
Si de verdad le importara, habría confiado en mí. Me habría dicho todo lo que tuviera que decirme.
Si le importara, lo habría hecho en un lugar en el que nunca pudiera haberla visto.
No puedo dejar de verla. No puedo. ES todo el rato lo mismo. Suelo. Rojo. Cuerpo. Cuchillo. Ojos. Ruido. Llanto. Un lugar blanco. Es siempre lo mismo.
Cuando me despierto, tengo miedo de no poder desayunar tranquilo. Cuando voy por la calle, tengo miedo de escuchar aquel ruido. Cuando estoy en clase, tengo miedo de que me miren. Cuando miro dentro de mi estuche, recuerdo que tengo que comprar un boli verde. Cuando vuelvo a casa, solo puedo pensar en llorar. Y cuando me tumbo en la cama, pienso en estar con ella.
Me da miedo dormirme, por todo en lo que podría soñar.
Y al parecer, todo siempre acaba siendo esto…
¡Beep! ¡Beep! ¡Beep
Me despertó una alarma que me olvidé quitar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com