Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mindworld Complex! - Capítulo 94

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mindworld Complex!
  4. Capítulo 94 - Capítulo 94: Capítulo 15: Consecuencias de la Negligencia 0.4
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 94: Capítulo 15: Consecuencias de la Negligencia 0.4

Después de levantarme a quitar la alarma, me tiré a la cama del tirón, intentando dormirme de nuevo. Una vuelta, otra vuelta, por mucho que lo intentara, no podía.

Tampoco tenía nada mejor que hacer que intentar dormir, por lo que fue la excusa perfecta para estar tirando en la cama casi toda la mañana. No es como si hubiera alguien para qué narices estaba haciendo.

Cuando verdaderamente me rendí en dormirme, bajé a la cocina para echarme un baso de agua. A la que me despertaba, como ya era costumbre, empecé a pensar de nuevo.

Qué hacer con ellos, qué hacer con ella, qué hacer con él. Problemas, todo parecían ser problemas, y no tenía nada que me apoyara.

¿Siquiera tenía algo donde apoyarme? Puede que conmigo mismo fuera suficiente por un tiempo, pero no iba a aguantar mucho.

El agua fluía dentro del vaso de forma irregular, hasta tal punto que casi sobresale. Viendo mi despiste, me agaché sin mover el vaso, para sorber un poco el agua, regulando su nivel.

“…”

Mi cara se reflejaba en el vaso. Destacaba más que nada el parche que llevaba en mi nariz, irritándome con solo verlo.

Ver mi cara molesta hacía que recordara la suya. Por mucho que expresaran la misma emoción, la suya era mucho más aterradora.

¿Debería de haber…? Aquel pensamiento cruza mi mente como si de un rayo se tratase, y más rápido todavía lo negaba.

Como si eso hubiera cambiado algo… Me habrían arrastrado a un pozo, menos mal que le rechacé. Se creen que por ir dados de la mano van a lograr algo, panda de imbéciles.

Subnormales que no saben cómo es la vida, que se creen lo más de lo más solo por ser un poco más normales, un poco más fue-… solo por destacar en un par de cosas.

El deporte no te va a llevar a ningún lado, no tienes talento, te falta esa “cosa” que los deportistas tienen y tú no. Solo es un juego, una forma de pasar el tiempo.

No sabes ni lo que quieres hacer, te crees un protagonista, el centro de atención, cuando todo lo que haces es evitar a la gente, y luego ponerte a llorar porque nadie te habla. Y me vienes con eso de que estás cansado de ser así, de que quieres cambiar… ¡No te lo crees ni tú!

Te has emocionado por el momento y ya. En el fondo no es más que palabrería. Si de verdad quisieras cambiar, lo hubieras dicho en un momento más calmado, no aprovechándote de la situación así.

Y tú… Tu simplemente eres un arrogante de mierda. La mayor bazofia posible. No me puedo creer que te haya considerado mi mejor amigo. ¿Tú? ¿Alguien como tú? Me da vergüenza hasta admitirlo.

Ojalá y te mueras, si todo lo que vas a aportar a la gente es eso o peor, mejor ve y te suicidas tu tamb-

Me corté inconscientemente en mitad de mi monólogo, volviendo a fijarme en el vaso de agua. Seguía reflejando mi cara, ahora con una expresión despreciable, ahogada en ansiedad.

Bebí el agua, chasqueando mi lengua, subiendo rápidamente a la habitación, dejando la puerta abierta detrás mía.

Esta vez, me senté en la silla, tan fuerte que esta chirrió un poquito. Nunca tenía nada que hacer, por lo menos, mientras estuviera en esa habitación. Me sentía raro, estando aquí.

No tenía privacidad, o se sentía como si no la tuviera. Nadie me estaba mirando, y no me sentía observado, pero no tenía privacidad ninguna.

Tras mirar a la pared cerca de la ventana, decidí irme de allí. Cogí mi móvil y mi cargador, y al salir, cerré la puerta de la habitación. Antes de cerrarla por completo, pude ver algo parecido a un ramo de flores, pero, tachándolo por una ilusión, lo ignoré y cerré la puerta por completo.

“¡Enhorabuena, ahora puedes mirar al techo de tú habitación!”, escuché una voz con entusiasmo describir mi situación exacta. Ahora me había tirado en mi cama, la cual se sentía más cómoda de lo usual, y me quedé boca arriba, mirando el techo.

Luego me tumbé de lado, mirando toda mi habitación en el proceso. Mi estantería, que tenía muy poco polvo, pero de la que no había cogido un manga en un tiempo.

Mi mochila, desparramada por el suelo, con mi estuche y algunos libros fuera de esta, no muy lejos. Y por último, mi encimera, con mi ordenador y monitor siendo la única cosa encima.

La encimera también tenía un par de cajones en un lateral, mayormente vacíos, en los que escondía un par de cosas; cosas que definitivamente no quiero hacer ahora…

“…Ugh” O que por lo menos quiero intentar no hacer.

No pienses en ello. No pienses en ello. No pienses en ello… ¡Aghhh estoy pensando en ello!

Salté de la cama lo más rápido que pude y me senté en mi silla, encendiendo el ordenador. Tras poner la contraseña, en mi buscador, me metí en YouTube, viendo qué video podría ponerme para distraerme.

No lo había pensado en aquel momento, pero esa era la primera vez que había encendido mi ordenador desde hace ya 2 semanas.

“Aburrido…” “Irrelevante…” “Clickbait…” “… Voy a reportar este video…” Dije, tras fijarme que de verdad ponía eso en el título de aquel video.

No recordaba que solo me saliera pura mierda en mi cuenta. Era todo un sin fin de bajar abajo, bajar abajo…

“… Hehe… Cuenta en decadencia…” Por mucho que lograr hacerme reír un poco con mis propios comentarios, era algo demasiado corto. Necesitaba ser más duradero.

“Oh, este no tiene mala pin… no si que tiene mala pinta.”

Era el típico video con miniatura genérica pero ‘épica’ e impactante, como si te dijera a la cara que es la mejor mierda que vas a ver en tu vida. Ni siquiera le dí una oportunidad.

Me rendí a la media hora. Me rendí y cerré el navegador, abriendo justo después una app llena de animes que ver. Tenía una lista enorme de cosas, que al parecer nunca me apetecía empezar.

Haciéndome un favor a mi mismo y a esa lista, hice la sabia decisión de hacer exactamente lo mismo que antes, bajar hasta encontrar un anime que me gustara. O mejor dicho, que quisiera ver en el momento. No pasa nada si meto otros 4 animes a mi lista, si para eso está.

“…” Mientras bajaba por la página como si mi vida dependiera de ello, entre todas las portadas genéricas o poco interesantes, vi una que por fin parecía más única.

Es un romance… No se yo si darle una oportunidad, solo 2 de los romance que he visto son buenos… Que conste que solo me había visto 5 en total.

Evitando caer en la negligencia de sumar otro anime más a mi lista, pinché en el anime, y me puse a leer la sinopsis.

‘¡[Protagonista con nombre completamente genérico] empezará a vivir sus años de preparatoria de la forma más rara posible! ¡[Interés amoroso por el que voy a velar de todo menos su supervivencia], una chica excéntrica que se cree maga, se acercará a él con la excusa de ‘estar maldecida’, en busca de alguien que quite su maldición! Disfruta de ‘¡El día en el que iba caminando por clase hasta que súbitamente una chica maga me pegó una patada en los huevos para quitarse una maldición de encima, pero que luego de que no funcionara, se decepcionaría mucho y me obligaría a quitar su maldición de encima, pero que luego resulta que su maldición era en realidad una confesión de amor!’

“¡No hombre ya si quieres cuéntame cuantos pelos en los huevos tenía el tío!” Me fui de la pestaña del anime después de leer toda la sinopsis a regañadientes.

Era un ciclo constante. Bajo, bajo, bajo, meto una anime a mi lista, bajo, bajo, miro la sinopsis de un anime, me salgo porque no tiene buena pinta…

Otra vez, abandoné la idea de buscar animes, y opté por elegir uno aleatorio de mi lista. Era otro romance más, y solo por eso quería no darle una oportunidad, pero esto era lo que la ruleta había elegido. Con lo que me había costado montarla, no podía ignorarla ahora.

Empecé el primer episodio, sin expectativa alguna, y poco a poco, sin darme cuenta, me mentía en la historia. No estaba pensando en nada, solo veía lo que ocurría, lo guardaba en mi memoria, y lo seguía viendo, todo hasta que acabó el episodio.

No me lo pensé dos veces y puse el siguiente. Empecé a reaccionar a parte de las cosas o chistes que decían, me lo estaba pasando bien viendo el anime.

Lo estaba viendo. No lo estaba viviendo. ¿Cómo sería vivir algo así? Ya me he preguntado eso muchas veces, y ya sé la respuesta… pero…

Pausé el episodio casi al final, y me puse a mirar a mi ventana, a la calle…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo