Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Mis Tres Tesoros Más Preciados - Capítulo 30

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Mis Tres Tesoros Más Preciados
  4. Capítulo 30 - 30 Chapter 30 ¡Papá eso no es justo!
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

30: Chapter 30 ¡Papá, eso no es justo!

30: Chapter 30 ¡Papá, eso no es justo!

El camerino estaba tan silencioso que incluso podía escuchar el sonido de la brisa.

“¡Rin!”, sonó el teléfono de Eliza indicando batería baja, preocupada, apagó la linterna y evitó usarlo para al menos poder llamar a Graciana, pero en cuanto marcó el número, la pantalla se oscureció.

¡Se quedó sin batería!

La oscuridad la abrumó y no podía respirar, sintió que su corazón palpitaba más rápido de lo normal y la ansiedad la invadió pareciendo ver una monstruo con colmillos, le aterraba estar sola.

Al ver la luz de la luna por la ventana, pidió ayuda desesperadamente: “¿Hay alguien ahí?

¡Por favor!¡Ayúdenme!”
Golpeó la puerta lo más fuerte que pudo, esperando que el ruido llamara la atención de los transeúntes, aunque le dolía la garganta de tanto gritar y la mano de tanto golpear, nadie la ayudó.

Eliza se apoyó en la puerta mientras la desesperación la invadía y la herida en su hombro volvió a latir de dolor, hace un momento cuando estaba en el set pudo sentir los dedos de Jay haciendo que el proceso de curación fuera en vano porque volvió a desgarrarse.

Sin embargo, el miedo era más grande que su dolor, cerró los ojos y los recuerdos de hace cinco años inundaron su mente con las imágenes del bebé y ese hombre muerto.

“Tus labios son tan suaves y dulces…”
“¡Cómo puedes ser tan descarada!

¡Literalmente le vendiste tu cuerpo a otro hombre!”
“Ni siquiera puedes proteger a tu propio bebé.

¡No mereces vivir!”
“¡Cómo te atreves a pedirme dinero cuando el bebé está muerto!”
Los recuerdos del pasado la invadieron de golpe, se quedó atónita sin poder respirar.

En su interior, sabía que no merecía estar viva, las lágrimas recorrieron por sus mejillas mientras jalaba su cabello para dejar de pensar en su terrible pasado.

Por mucho tiempo estuvo encerrada en ese cuarto oscuro.

“¡Pon!”, repentinamente, alguien pateó la puerta para abrirla y en ese momento, las luces del exterior se filtraron en la oscura habitación.

Eliza levantó la mirada y vio a Beau parado en la puerta con una casaca verde, desde su ángulo, se veía muy alto y las luces del pasillo iluminaban su figura mientras caminaba hacia ella, entonces, se dio cuenta que él era la luz de su vida que resplandecía en la oscuridad de su corazón y alumbraba sus pesadillas que la habían estado llenando de miseria.

“Eliza”, dijo Beau en voz baja mientras se acercaba y ella lloró de felicidad.

“Sr.

Valentín…”, expresó Eliza abrazándolo con fuerza y él notó por su cuerpo tembloroso que estaba asustada.

“Ahora estás a salvo”, dijo Beau abrazándola.

Eliza volvió a llorar al escuchar sus palabras de consuelo, las lágrimas mancharon su casaca y estando en su pecho exclamó: “¡Estoy tan feliz de que hayas venido…!

Pensé que me estaba muriendo”.

“No te preocupes, ahora estás a salvo”, mencionó Beau cargándola en sus brazos y luego dijo: “Vámonos a casa”.

“Está bien”, respondió ella aun temblando de pies a cabeza.

Beau la cargó y salieron del salón de descanso.

Afuera, el jefe de Parson Media, el gerente y los representantes del rodaje se pararon a ambos lados de la entrada mientras hacían una reverencia.

El jefe de Parson Media, Tom Ellis, se armó de valor para acercarse al auto de Beau cuando estaba a punto de subirse y dijo: “Sr.

Valentine, fue un accidente.

Raras veces pasan este tipo de cosas…”
Beau levantó la vista y con indiferencia dijo: “¿Esta es la forma de darle la bienvenida a tu nuevo jefe?”
Aunque sonaba indiferente, su amenaza era implícita, pero muy obvia.

Tom se estremeció de miedo al escuchar sus palabras, sacudió la cabeza y nerviosamente intentó hablar: “Investigaré esto y encontraré al culpable”.

“Te doy un día para que encuentres al culpable”, dijo Beau y Noah, que estaba parado a un lado, abrió la puerta del auto mientras ayudaba cuidadosamente a subirla a Eliza.

“Si no puedes encontrar al culpable, entonces tú asumirás la responsabilidad”, mencionó Beau subiendo al auto y el Maserati negro avanzó por la carretera.

Tom se quedó parado con la cabeza agachada, cuando el auto arrancó, respiró hondo y gritó: “¡Encuentren al culpable ahora mismo!

¡Trabajen horas extras si es necesario!”
“¿Tenemos que investigar la identidad de esa mujer?”, cuestionó uno de los miembros del personal.

“¡Tonto!

¡Cómo te atreves a entrometerte en los asuntos del Sr.

Valentine!”, exclamó Tom mirándolo indiferente y el personal salió, sin embargo, la identidad de esa mujer era muy interesante, ya que formaba parte de Parson Media, sonrió al pensar en que sería muy exitoso y por eso haría todo lo posible para investigar el accidente.

En medio de la noche, el Maserati iba a toda velocidad en las carreteras vacías.

Dentro del auto, Eliza se quedó dormida en los brazos de Beau, agarrando con fuerza la casaca, como si estuviera en un estado de alerta.

Beau colocó un mechón de su cabello detrás de su oreja, al mirar su rostro, notó que los rasgos faciales eran muy delicados y sus pestañas parpadeando sutilmente.

“¡No me toques!

No, por favor no…”, parecía estar teniendo una pesadilla porque apretó su agarre y mostró una expresión de miedo.

Beau frunció el ceño sosteniéndola en sus brazos con fuerza y pensó: “Creo que le tiene miedo a la oscuridad”.

Después de someter a un chequeo de salud mental a Eliza, Owen llegó a una conclusión: “Todos sus síntomas, que incluyen nerviosismo incontrolable y pesadillas, tienen que ver con la fobia a la oscuridad”, hizo una pausa para mirar a Beau y preguntar: “¿Ha sufrido algún tipo de trauma emocional en el pasado?”
“No sé”, respondió Beau negando con la cabeza.

Solo tenía poca información sobre ella y era que pertenecía a la familia Lawson, por eso no supo que decir cuando Matthew le preguntó acerca de su oscuro pasado y tampoco sabía que responder cuando Owen mencionó sobre su trauma emocional.

Antes de esto, pensaba que Eliza era una mujer sencilla con antecedentes normales, pero se dio cuenta que no conocía nada de su pasado y por alguna razón, Beau se sintió irritado al preguntar: “¿Qué pudo haberle pasado para que genere un impacto tan profundo en su estado mental?”
Owen permaneció en silencio por un momento antes de responder: “¿Estás seguro de que quieres que te lo diga?”
“Fuiste tú quien preguntó, así que no me culpes si no te gusta la respuesta”, dijo Owen aclarándose la garganta y luego continuó: “Los desencadenantes emocionales suelen ser impredecibles.

Por ejemplo, tu impotencia proviene de tu incapacidad para superar la muerte de esa mujer y en cuanto a Eliza, algo malo podría haberle sucedido en la oscuridad, lo que provocó que desarrollara nictofobia”.

El ambiente estaba tan silencioso que incluso podían escuchar la respiración del otro, el aire en la habitación se volvió sofocante hasta que Beau dijo con severidad: “Lo diré de nuevo, soy perfectamente capaz ahí abajo”.

“No te creo”, respondió Owen.

De pronto, alguien abrió la puerta del estudio.

Era Demarion colocando las manos en sus caderas mientras estaba parado y dijo: “Si estás perfectamente sano, ¿por qué no me das una hermanita?”
Owen se quedó sin palabras, realmente admiraba la valentía del niño.

Beau sacó su teléfono y marcó un número: “Hola papá, tu nieto, Demarion, jugará ajedrez contigo mañana todo el día”.

“¡Papá, eso no es justo!”, expresó Demarion desconcertado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo