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Mis Tres Tesoros Más Preciados - Capítulo 33

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  4. Capítulo 33 - 33 Chapter 33 No quiero arriesgarme
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33: Chapter 33 No quiero arriesgarme 33: Chapter 33 No quiero arriesgarme “Entonces haz que Madeleine también me pida perdón”, mencionó Eliza levantando las cejas y continuó: “Y todos los directores, guiónistas y productores que me han despreciado antes”.

Beau se sorprendió un poco por sus palabras, luego entrecerró los ojos y con una sonrisa dijo: “De acuerdo”.

“¿Debería darte una lista de nombres, entonces?”, cuestionó Eliza mirándolo fijamente.

“Sería increíble si lo haces”, respondió él con una sonrisa y mirándola dijo: “Incluso sin una lista de nombres, podré encontrar a cada uno de ellos”.

Eliza no sabía que decir y pensó: “¿Lo dice en serio?”, luego dio un suspiro y dijo: “Solo estaba bromeando”.

Bajó la ventana para tomar un poco de aire fresco y aclarar su mente: “Fui muy tonta cuando rechacé la oferta de Tom, le dije que me ocuparía de mis propios problemas y que no aprovecharía nuestro matrimonio para resolverlos.

Además, me sentiría avergonzada si me hiciera famosa por ti”.

Beau la miró en silencio y después de unos segundos, volteó a mirar hacia delante para decir: “Estaré aquí cuando me necesites”.

“¿Significa que está de acuerdo?”, pensó Eliza y asintió rápidamente con una sonrisa: “Está bien.

Acudiré a ti si alguna vez necesito de tu ayuda”.

Cuando Beau volteó a verla, sus miradas se encontraron y sus ojos parecían contener una galaxia de estrellas.

Él instintivamente extendió la mano para acariciarla y dijo: “Estaré esperándote”.

Eliza se quedó quieta ante la acaricia mientras él no parecía sentir nada extraño, volvió acariciarla un par de veces más antes de retirar la mano y recostarse en el asiento para dormir.

En cambio, ella estaba tan nerviosa que sus mejillas empezaron a sonrojarse y de reojo miraba al hombre sentado a su lado, tenía los ojos cerrados y su perfil era tan elegante que simplemente cautivaba.

Entonces se preguntó, si un hombre como él, se casaría con ella si no le hubiera agradado a Braint y Demarion.

Una hora después llegaron a Villa.

Demarion no había regresado de jugar ajedrez con su abuelo y Braint no aparecía por ninguna parte.

Eliza subió al segundo piso para cambiarse de ropa, luego encendió la computadora y los insultos hacia ella habían aumentado, en su información y fotos aprecia la palabra p*rr* por todas las redes.

Eliza se vio afectada por los malos comentarios, agarró con fuerza el mouse mientras temblaba, siempre pensó que era una persona fuerte, pero antes los ataques, se dio cuenta que no podía mantener la calma e ignorarlos.

De pronto, su teléfono sonó y cuando vio el nombre del contacto de Madeleine en la pantalla, respiró hondo para responder la llamada, pero no sin antes de presionar el botón de grabación.

“El director me acaba de decir que Tom accedió a despedirte de Parson Media”, habló Madeleine en un tono alegre y continuó: “Eliza Lawson, ¿no te he dicho desde el principio que no vas a ser mejor que yo”, hizo una pausa y en un tono sarcástico agregó: “¿Recuerdas la primera vez que nos conocimos?

Tú eras la joven engreída de la familia Lawson y yo solo una niña pobre en las calles.

En ese tiempo, ahuyentaste a un rico magnate que tenía la intención de convertirme en su amante, me diste 500 dólares y dijiste que me comportara con dignidad para poder vivir una buena vida en el futuro.

Pero mírate ahora… no eres una dama respetada de la familia Lawson sino una hija ilegítima”, empezó a reírse y en tono burlón mencionó: “No solo te abandonó tu novio y eres rechazada por tu esposo, sino que también perdiste tu trabajo.

¡Cómo han cambiado las cosas!”
“¿Así que fuiste tú quién estaba detrás de todo esto?

Ayer me seguiste al camerino mientras me cambiaba solo para confirmar la ubicación exacta de mi herida, por eso que Jay repentinamente cambió su mano para tocar mi hombro derecho y no el izquierdo…”, dijo Eliza agarrando con fuerza el teléfono.

“¡Tienes razón!”, interrumpió Madeleine y continuó: “Yo también fui quien te encerró en el salón porque sabía el miedo que le tienes a la oscuridad desde hace cinco años por lo qque pasó en aquella noche.

¡Nunca podrás vencerme!”
Eliza respiró hondo y miró su teléfono para asegurarse de que estaba grabando, apretó los dientes y dijo: “Madeleine, te entrené en cada escena en la que habías actuado y analicé el desarrollo del personaje para cada uno de tus papeles.

No tenías que llevar las cosas tan lejos solo por no haber hecho esta vez tu análisis”.

“No necesito una razón para fastidiarte, así que no pienses que eres tan importante.

Además, ya encontré a una persona para que analice mis personajes, pero últimamente quería molestarte.

¿Tiene algún problema con eso?”, comentó Madeleine burlándose.

“Por supuesto que no, pero ya veremos en qué termina esto”, resopló Eliza y colgó el teléfono.

“¡¿Cómo se atreve a colgarme?!”, exclamó Madeleine molesta que hasta sus nudillos se volvieron blancos por agarrar con fuerza la esquina de la mesa y mirando al asistente que estaba a su lado le gritó: “Continúa contratando a más internautas para que la ataquen y asegúrate de que sus comentarios sean lo más desagradables posible”.

“Madeleine, no tienes que ir tan lejos, ¿verdad?”, cuestionó Jay acercándose para abrazarla y en un tono de lastima mencionó: “Si esto continúa, me temo que no podrá soportarlo y podría ponernos en problemas si decide quitarse la vida”.

“No te preocupes, que no morirá tan fácilmente.

Además, ya habría muerto hace años en aquel accidente si su destino fuera ese”, respondió Madeleine en un tono dulce mientras recostaba su cabeza en el pecho de Jay.

“Eso es cierto”, dijo Jay dando un suspiro al recordar el pasado y continuó: “Pero…

“, inclinándose para darle un beso en la frente agregó: Si quieres destruirla para siempre, ¿por qué no expones su pasado de madre sustituta?”
Eliza una vez había sido una madre sustituta y una noticia como esa sería perjudicial para ella que solo exponerla como una descarada quita novios.

“No podemos ir por ahí diciéndole a la gente que ella fue una madre sustituta”, mencionó Madeleine poniendo los ojos en blanco y continuó: “Solo los ricos pueden contratar a una madre sustituta.

Después de todo, Krine no es un lugar tan grande y si alguien se empeña en investigar que pasó, fácilmente descubrirán quién la contrató.

Además, su hijo no está muerto y si se sale de control, la familia del niño la protegerán.

¡No quiero arriesgarme!”
……

Después del almuerzo, Eliza recibió una llamada de Gilbert diciéndole: “Hay un paparazzi acosando a Roseane por tu culpa.

Quiere que vengas para que te tomen fotos, luego te llevaremos al hospital para examinen tus lesiones.

Además, Madeleine no es la única que puede manipular la opinión pública.

¡Dos pueden jugar el mismo juego!”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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