Mis Tres Tesoros Más Preciados - Capítulo 77
- Inicio
- Todas las novelas
- Mis Tres Tesoros Más Preciados
- Capítulo 77 - 77 Chapter 77 Beau ¿estás seguro de que no estás celoso
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
77: Chapter 77 Beau, ¿estás seguro de que no estás celoso?
77: Chapter 77 Beau, ¿estás seguro de que no estás celoso?
Frente a tanta soberbia, Eliza sonrió y respondió: “Es bueno confiar en sí mismos, pero no es bueno cantar victoria antes de tiempo.
¿No crees que es demasiado pronto para predecir el futuro?”
“¿Demasiado pronto?
Jaja… El premio estará en nuestras manos en menos de una hora” dijo Jay.
“¿No has pensado en que el destino podría jugarte una mala pasada a último minuto?” preguntó Eliza.
“Eliza, tu diminuto cerebro todavía no te permite asimilar el hecho de que Jay y yo somos los ganadores, ¿verdad?” agregó Madeleine.
Al fin y al cabo, gracias a que hizo una alianza con Raúl y Esme hizo algunos arreglos, su victoria estaba asegurada.
De hecho, antes de venir aquí, ella misma abrió los sobres con los nombres de los ganadores y leyó claramente su nombre y el de su novio.
Enseguida, agregó: “En fin, me importa un bledo lo que pienses”
“Ya que estás tan segura de que serás acreedora del premio, ¿qué tal si vienes a pavonearte después de ganarlo?”
“Jaja… Si eso es lo que quieres, está bien.
Ojalá no te desaparezcas tan pronto como pronuncien mi nombre”.
“¡Para nada!
Aquí estaré” respondió Eliza.
Enseguida, dejó de mirar a este par de alucinados.
A decir verdad, en su mente no descartaba la posibilidad de que Jay sea anunciado como el mejor actor, pero con respecto a Madeleine, estaba completamente segura de que no sería anunciada como la mejor actriz a pesar de que Raúl era uno de los jueces calificadores con mayor potestad para decidir el nombre de la ganadora.
Pronto, comenzaron a llegar más invitados.
No obstante, dado que Eliza era una novata en la industria del entretenimiento, casi nadie se fijó en ella, ni ella en los demás.
En este momento, estaba relajada observando algunos detalles del evento.
Posteriormente, comenzó a grabar un video para Graciana, cuando de repente, apareció Julian en su cámara.
“¿Qué haces aquí?” preguntó ella atónita.
Después de todo, pese a que había ganado todos los premios en los últimos años, Julian había declarado públicamente que no participaría del evento este año para dar oportunidad a otros.
Por tal motivo, su presencia daba mucho qué pensar.
“Me retracté de mis palabras” respondió él mientras se sentaba junto a Eliza.
Luego, agregó con calma: “Eché un vistazo a los concursantes masculinos de este año, pero ninguno de ellos está calificado para actuar”.
Enseguida, miró a Eliza y añadió: “El único actor aceptable es Jay, pero tampoco merece llevarse el premio.
Aunque sus actuaciones hayan estado bien hechas antes, en el último mes no le ha ido muy bien.
En realidad, no se debe a su falta de profesionalismo, sino a la insuficiencia de su instructor.
Yo he ganado el premio durante algunos años y no estoy dispuesto a permitir que esta vez caiga en malas manos.
Por eso, hace una semana, decidí postular.
¿Qué opinas al respecto?”
“Realmente estoy sorprendida” contestó Eliza, con la plena certeza de que este hombre le quitaría el premio a Jay.
“Hubo un malentendido entre nosotros antes.
Pero cuando regresé, Liliana me explicó detalladamente las cosas.
Te ofrezco disculpas a ti y a tu esposo por mi actitud ese día.
Probablemente nos toque grabar juntos en el futuro, así que no quiero que me guardes rencor” dijo Julian.
Dado que nunca imaginó que una persona tan importante como Julian le pediría disculpas a alguien como ella, Eliza quedó estupefacta.
Posteriormente, sonrió y dijo: “En realidad, ya lo había olvidado hace tiempo”.
“Tú, pero yo no”, respondió Julian.
Luego, miró a los reporteros tomándoles foto desde lo lejos, sonrió y añadió: “El hecho de que esté sentado a tu costado es más que suficiente para que seas el centro de atención de la noche.
Tómalo como un obsequio de disculpa”.
De no ser porque Julian lo mencionó, Eliza no se habría dado cuenta de que había varios reporteros tomándoles foto.
En este momento, respiró profundo y siguió charlando y riendo como si nada.
En el balcón del segundo piso, un hombre de negro sostenía una copa con vino tinto en la mano mientras miraba con frialdad a la mujer de vestido azul marino.
“Beau, ¿qué haces?” preguntó Owen arrugando el entrecejo.
Enseguida, vio a Eliza charlando y riendo junto a Julian en el primer piso y agregó: “No tiene nada de malo que él esté aquí”.
Luego, le palmeó el hombro y dijo sonriendo: “Evidentemente, solo están hablando de trabajo.
Tal vez tienen una película pendiente que grabar juntos.
No tienes por qué estar celoso”.
“¿Quién dice que estoy celoso?” preguntó Beau con expresión disgustada.
“Entonces, ¿por qué no te mueves?
¡Recuerda que no vinimos aquí para divertirnos!” respondió Owen.
“¡Claro que estamos aquí para divertirnos!” dijo Beau.
Luego de recibir la noticia de que un espía comercial se enfrentaría a alguien en la ceremonia de premiación, los hombres decidieron asistir para investigarlo.
No obstante, tras ver a Eliza y a Julian juntos, Beau olvidó por completo el propósito de su presencia y no podía alejar sus ojos de ellos.
“Deja de mirarla” exclamó Owen levantando la mano para bloquear su vista.
“Ella es tu esposa, así que tienes todo el tiempo del mundo para mirarla en casa”.
Entrecerrando los ojos, Beau apartó la mano y continuó mirando a este par.
“No estás dispuesto a cumplir con el propósito por el cual asistimos, ¿verdad?”
“Hazlo tú.
Date prisa” respondió Beau.
En este momento, Owen suspiró profundo.
Al final de cuentas, la empresa de Valentine´s Group Beau era de Beau, así que debería ser este último quien debería tener más interés por investigar.
Enseguida, se convenció de que no valía la pena mencionarle acerca de la pérdida de los millones de dólares.
Inesperadamente, el Sr.
Valentine, quien normalmente estaba ocupado, tomó la iniciativa de investigar al espía.
Con la certeza de que Beau no cambiaría de parecer, Owen se preparó para irse.
Sin embargo, al instante, Beau lo interrumpió, diciendo: “¿Qué tal si entro en el círculo de entretenimiento?”
Tras escucharlo, Owen quedó pasmado.
Luego, lo miró débilmente y preguntó: “¿Estás loco?”
“Es incómodo verla charlando con él” respondió Beau con seriedad mirando en dirección a Eliza.
Frente a esto, Owen comprobó por completo de que este hombre se estaba muriendo de celos.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com