Mission Taimanin [ES] - Capítulo 23
- Inicio
- Todas las novelas
- Mission Taimanin [ES]
- Capítulo 23 - Capítulo 23: Primer día de clases
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 23: Primer día de clases
Nunca entenderé a los humanos, se preocupan por cosas sin sentido como el pasado, el futuro, el amor y el poder, bueno quizás lo último si lo entiendo, aunque no de la misma forma. Para los humanos comunes, el poder no necesariamente significa tener superfuerza o una magia abrumadora, sino dinero, conocimientos y estatus. Es por eso que la oportunidad de buena educación, en la mejor de las academias, puede brindar ese conocimiento y estatus que tanto ansían los humanos.
Una llamada por allá, unos contactos por ahí y unas cuantas extorsiones lograron crear dicha oportunidad para una joven especial, Sakura Igawa, ganadora de una beca completa en la Academia Seishu, el mejor centro educativo de todo Japón.
La Academia Seishu es un lugar histórico y de gran prestigio, donde se entrenan y educan a la élite del mundo político y empresarial, como también a los sirvientes de dichos linjes. Aunque aislado entre las montañas y densos bosques, la academia cuenta con todo tipo de estructuras para los diferentes cursos, con clases de élite, clases regulares, clases de sirvienta y ballet. Con suficientes dormitorios como para albergar a más de mil estudiantes por semestre, todo en un estilo británico y anticuado.
Los dormitorios para los estudiantes de élite tienen sus propios baños, pero también existen duchas generales, junto con saunas y baños termales.
Es por esto que cuando Sakura recibió la carta de admisión, no pudo aguantar su emoción y fue corriendo a contárselo a su hermana Asagi. Ambos leyeron la carta, vieron el sello del director y los boletos del bus; no había duda de que era auténtica. Sakura había enviado su solicitud hace mucho tiempo pensando que no sería separada, pero al final lo fue y no podría estar más emocionada. Pero algo no parecía estar bien, Asagi antes fue una Taimanin de Elite, la todopoderosa Asagi, y supo de inmediato que esto no era ninguna casualidad y que alguien tuvo que haber intervenido.
“No es una gran noticia, hermana” dijo Sakura. “La Academia Seishu, dicen que es un lugar mágico como si estuviera encantado”
“Sí, ya lo creo, Sakura, pero no un poco sospechoso”
“¿Qué?” Sakura puso ojos de cachorrito. “¿Acaso piensas que no soy lo suficientemente buena como para ir a la Academia Seishu?
“No, no pienso eso, es solo que… bueno… Ya está bien, puedes ir a la Academia Seishu no te lo impediré”
“¿De verdad?”
“Sí, pero júrame que te cuidarás y que si ves algo extraño, me llamarás”
“A la orden jefa”
Sakura corrió hacia su cuarto y comenzó a preparar sus maletas, mientras tanto Asagi continuó preocupada. Miró una foto de su sala, una de ella cuando era estudiante de la Academia gosha y pasaba sus días con sus mejores amigos, de los cuales dos ya están muertos.
Asagi suspiró. “Hace mucho tiempo que no me sentía tan angustiada, aunque el tiempo ya pasó, el vacío sigue presente” Asagi cogió la foto y frotó el rostro de su amigo Hito Tetsuteku, caído en la revuelta de los Fuma.
Al día siguiente, luego de preparar sus maletas, Sakura y su hermana partieron hacia la estación de tren. No había mucha gente ese día, por lo que todo recorrido estuvo tranquilo. Al bajar del tren, ambas fueron al paradero del bus y se sentaron a esperar.
“Jujuju… ya casi es el momento, y justo un día antes de que terminaran las vacaciones de verano”
“Sakura, más te vale que te comportes bien. No quiero travesuras o fugas, entendiste”
“Sí señora, me portaré bien”
“Ah, qué voy a hacer contigo”
“No te preocupes, hermana, alégrate. Tendrás la casa sola para ti y Kyousuke”
Asagi se sonroja. “¡Sakura!”
El bus de la academia Seishu llegó justo al tiempo de horario, las puertas se abrieron y un extraño de sombrero elegante bajó del bus. El extraño solicitó los papeles de Sakura, ella con una sonrisa amable se los entregó, y el extraño perforó los papeles y luego se movió a un lado para dejar que Sakura subiera la bús.
“Ya me voy, hermanita” Sakura abrazó a Asagi. “No me extrañes tanto, sí”
“No me pidas imposibles”
Ambas hermanas terminan de despedirse, pero antes de que Sakura subiera al bus, alguien aparece gritando.
“¡Esperen! ¡Ya llegó!”
Corriendo desde la estación del tren llegó un hombre alto de cabello blanco, vestido con un traje negro y lentes, sosteniendo entre sus manos unos documentos y una maleta altamente desgastada.
“Perdón… perdí el primer tren y tuve que… subir al siguiente”
Asagi vio al sujeto y al verlo frotarse la cabeza tuvo una entra sensación de nostalgica.
“Eh, disculpe” dijo Asagi mirando fijamente al sujeto. “¿Quién es usted?
“Oh, mucho gusto soy el docente Hamer, profesor interino de la academia Seishu”
“¿Profesor?” dijo Sakura
“Me resulta muy familiar, ¿nos hemos visto en otro lugar?” Pregunto Asagi.
“Mmmm, no que yo sepa”
“A mí también me resulta muy familiar” agresor Sakura. “Pero no sé de dónde”
Ambas hermanas miraron fijamente al profesor, aumentando la tensión en el ambiente hasta que fueron interrumpidas por el extraño del sombrero.
“Papeles” dijo algo irritado.
“Claro, aquí están”
El extraño del sombrero revisó los papeles y luego los perforó moviéndose a un lado para que el profesor Hamer subiera al bus. Sakura y Asagi siguen confundidas por aquel extraño hombre de traje, hasta que el conductor presiono el claxon para que Sakura subiera al bús de una buena vez.
“Hay, perdón, pero ya tengo que irme. Adios”
“Adios, cuídate, hermanita”
Sakura subió al bus y luego se fue rumbo hacia la Academia Seishu, Asagi se sentó en el paradero pensando en aquel extraño hombre de traje negro. A pesar de nunca haberlo visto, la sensación de familiaridad era latente, sintiendo mucha pena y también reconformidad cuando vio ese gesto que hizo. Su corazón latía al recordar, mirado por última vez al bus antes de desaparecer.
Mientras tanto, en el interior del bus.
Sakura seguía observando al profesor Hamer desde la última fila de asientos, luego se adelantó a la siguiente fila, luego a la siguiente y así sucesivamente hasta lograr sentarse dos asientos por detrás de su objetivo. En todo momento, el profesor Hamer se mantuvo tranquilo, pero las obvias acciones de Sakura eran muy evidentes, tanto que incluso el chofer se dio cuenta. Al rodear una montaña, el bus ingresó a un bosque denso. Oscureciendo parte del interior del bus. Sakura aprovechó este momento para adelantarse unos asientos más, pero en ese momento el bus frenó y por inercia Sakura fue empujada hacia delante. Rápidamente, el profesor Hamer la agarró con fuerza, deteniendo su caída. Ambos se miraron fijamente, pero la escena fue interrumpida cuando Sakura se percató de que el profesor Hamer la estaba sosteniendo de las tetas, las cuales eran más grandes que su mano.
“¡Kyahhh!” Grito Sakura para luego darle una fuerte bofetada al profesor.
El bus ya había llegado a la Academia Seishu, así que Sakura recogió sus cosas y rápidamente bajó del bus. El extraño de sombrero elegante le entregó sus papeles al profesor Hamer y también una advertencia.
“Está especificado en el manual de conducta que los docentes tienen prohibido cuál tipo de contrato romántico o carnal con las estudiantes”
“Sí, lo sé, lo siento”
“Pero eso era antes” el extraño sonrió. “Ahora, con el mandato del nuevo director de la academia, el señor Washizu, está permitido el contacto romántico o carnal con las estudiantes, siempre y cuando sea consensuado”
“Sí, también lo sé. El exjefe del Grupo Washizu ahora es el director de la Academia Seishu”
“Claro que sí, profesor, el grupo Washizu es el principal colaborador de la academia”
“Así, creí que Industrias Heart Hammer, había ocupado esa posición”
El extraño retrocedió y el chófer inmediatamente apagó el motor del bus
“¿Cómo sabes que Industrias Heart Hammer está invirtiendo en la academia?”
“jejeje, que cómo lo sé”
El profesor metió su mano a dentro de su traje, tomándose su tiempo como si escondiera algo pesado, hasta que finalmente sacó un periódico con el titular. “Industrias Heart Hammer invierte en la academia Seishu, se pronostica un nuevo conflicto corporativo contra el Grupo Washizu”. El extraño y el chofer miraron estupefactos el período.
“Ven, es la noticia del día” dijo el docente Hamer con suma tranquilidad. “Solo espero que no afecte a los trabajadores parciales de la academia” El docente agarró sus cosas y bajó del bus. “Gracias por traerme, pero ahora debo instalarme en la academia para comenzar con mi trabajo”
Mientras tanto, Sakura había ido a recepción a completar su matriculación. Cuando terminó con el proceso, le entregaron la llave de su habitación, el cual pese a ser una becada su habitación se encontraba en los dormitorios Élite de la academia, una zona privilegiada y muy clasista, pero aunque todos los estudiantes de élite la miraban por encima del hombro, a Sakura esto no le importa, ya que aún se sentía avergonzada por haber sido tocada por un profesor.
Creo que hasta le dolían los pechos, realmente le debió haber apretado con fuerza.
Sakura caminó hacia su habitación, abrió la puerta y la cerró, luego se sentó en el suelo y empezó a gritar de la vergüenza. Una reacción común para una chica de catorce años cuya única figura masculina, aparte de su padre, es el enamorado de su hermana mayor. Secretamente y por pura curiosidad, Sakura ha visto revistas eróticas, pero nada más. La mente de Sakura aún es joven e inexperta sexualmente con el género masculino. Si hubieran comenzado como amigos, quizás no estaría tan avergonzada, pero ya es demasiado tarde.
Mmm…
Según los recuerdos de Hito, Sakura y su hermana Asagi serían secuestradas y torturadas en la arena del caos, ocurriendo los eventos de Taimanin Asagi. Pero, según pude ver en los juegos, Sakura no es alguien con mucha decencia o vergüenza hacia estos temas. Recordemos que es un juego eroge donde situaciones picantes como tocarle los senos son algo común, a no ser, que la presencia de Hito y de esas diosas inútiles haya modificado algunos aspectos de esta línea temporal.
En la ruta original, Sakura creció solo con su hermana y sus compañeras, sin ningún interés amoroso de por medio, pero… ¿Qué pasaría si, Sakura tuviera un hermano/prometido de cariño en su crecimiento? y… ¿Qué pasaría si, Sakura asistiera a la academia Washizu?
De regreso a la realidad, Sakura superó su ansiedad y se cambió para asistir a su primera clase. Su ropa reglamentaria de la academia consiste en un elegante saco gris, una camisa blanca, una corbata azul y una minifalda que apenas le cubría los muslos. Su ropa era elegante como se esperaba, aunque un poco ajustada. El último botón de su camisa no cerraba debido a sus enormes tetas, dejando expuesto un claro escote en el frente.
En esencia, Sakura expresó su gratitud por haber adquirido su propia ropa interior, como unas mallas de gimnasio, una medias largas y su propio conjunto de ropa interior, ya que los adquiridos por la academia no se ajustaban a su copa D.
Ya vestida, Sakura salió de su dormitorio, cerró la puerta con llaves y fue corriendo hacia su primer día de clase, atrayendo las miradas de muchos chicos debido a su belleza juvenil y a su gran escote. Sakura no se sintió incómodo y respondió amablemente el saludo de todos los estudiantes que se le acercaban, pero sin detenerse. La academia Seishu es enorme, y no es raro perder en el primer día, pero gracias a los chicos con los que se cruzó pudo encontrar su salón.
No había pasado ni un día, y ya había logrado formar un pequeño grupo de fans, aunque no solo eran estudiantes normales si no las élites.
Faltando varios minutos de que comience la clase, Sakura logró llegar al salón, saludando alegremente a todos y presentándose como la alumna nueva, pero nadie le respondió el saludo y solo la ignoraron. Esto la deprimió un poco, pero no por completo, comenzando a buscar un asiento libre antes de que llegara el profesor.
Los salones de la academia, especialmente los de élite, son escalonados y los pupitres largos y de cuatro asientos. Con un aforo de treinta alumnos, aunque casi nunca se completa y siempre hay asientos vacíos.
Sakura intentó sentarse con un grupo de tres compañeras, pero fue rechazada. Luego fue invitada por los chicos a sentarse en el medio, pero sus miradas pervertidas eran tan obvias que se negó. Sakura subió escalón tras escalón, encontrando problemas similares hasta que llegó al pupitre con un solo estudiante, una chica de cabello largo y negro recostada sobre su mochila.
“Hola, ¿puedo sentarme a tu lado?”
“¿Eh?” la chica levantó la mirada. “Sí, claro, siéntate si quieres”
“Qué bueno” Sakura se sentó a su lado. “Es el primer día de clases, ¿no es emocionante?”
“Ah, eso creo”
El cabello de la chica cubría gran parte de su cara, de lo poco que se podía ver eran unos ojos cansados, unas cuantas pecas marrones y un poco de baba de su boca.
“Oye, tiene un poco de baba en la boca”
“Ah” la chica se limpió la boca. “Mejor”
“Eh… sí, eso creo”
Durante unos segundos hubo silencio, y la chica del cabello negro comenzó a abajar la cabeza lentamente hasta recostarse nuevamente sobre su mochila. Sakura no quería molestarla, pero estaba aburrida y quería conversar.
“Mi nombre es Sakura Igawa, vengo de Tokio y soy la estudiante nueva”
“Miko Shimizu…”
La chica bajó la mirada y volvió a recostarse sobre su mochila. No parecía interesada en querer conversar o socializar, lo que volvió a deprimir a Sakura. Ser la nueva de la academia no es fácil, eso ya lo sabía muy bien, pero tampoco esperaba toda esta indiferencia. En ese momento, comenzó a extrañar su antigua escuela, sus antiguos amigos y compañeros, hasta que el recuerdo de su hermana le devolvió la determinación de continuar con su nueva situación y cumplir sus ambiciones.
Luego de unos minutos llegó la hora de clase, pero el profesor aún no llegaba, hasta que después de diez minutos la puerta se abrió, y un hombre de cabello blanco, vestido con un traje negro y lentes cuadrados, ingresó al salón. El sujeto agarró una tiza y escribió su nombre en la pizarra, presentándose a los estudiantes.
“Muy buenos y perdón por la tardanza, soy el docente sustituto encargado de la asignatura de ciencias y tecnologías. Pueden llamarse profesor Hamer. ¿Alguna pregunta?”
Una estudiante levantó la mano. “¿Qué le pasó al anterior profesor?”
“Muy buena pregunta, el profesor Narun sufrió un accidente automovilístico esta mañana, por lo que me encargaré de su asignatura hasta que se recupere”
Otro estudiante levantó la mano. “¿Estás soltero?” Esta pregunta emocionó a todas las estudiantes.
“Ee sí, alumna, pero de momento no estoy interesado en conseguir pareja. Bueno, si no hay más preguntas, comencemos con la clase”
Sakura miró atentamente al profesor Hamer, era el mismo que vio en el bus. La extraña familiaridad aún estaba presente, al igual que las dolencias de su pecho. Aún sentía el apretón ardiendo en sus tetas y eso la avergonzó.
“Señorita Igawa” dijo el profesor, atrayendo la atención de todos.
“¡Sí!”
“Podría por favor, despertar a la señorita Shimizu. No quiero que se pierda de la clase”
“Sí, profesor” Sakura despertó a Miko. “La clase ya comenzó, vamos, despierta que todos nos están mirando”
“Oh, sí perdona” Miko que limpió la cara y comenzó a prestar atención.
La clase continuó de forma normal, los temas eran avanzados y los problemas complicados, Sakura tuvo muchos problemas para seguir el ritmo, logrando apenas comprender el tema y resolver los problemas de la clase.
La clase terminó y todos fueron al receso.
Ya en la cafetería y mediante unos boletos que recogió de unas máquinas, a Sakura recogió su almuerzo y buscó una mesa donde comer. Lamentablemente, no logró encontrar ninguna mesa disponible, por lo que tuvo que comer afuera sola entre los árboles. Sakura volvió a deprimirse, hasta que apareció Miko y se sentó a su lado.
“Hola”
“Hola”
“¿Puede sentarme a tu lado?”
“Sí, claro”
Sakura estaba feliz de comer con una compañera de clase, sonriendo en todo momento y tratando de hacer una que otra broma. Por su parte, Miko no parecía estar muy feliz, mantenía la mirada abajo y evitaba hacer contacto visual.
“Disculpa, ¿te estoy incomodando?” pregunto Sakura.
“Eh, no. No me incomodas, es solo que me cuesta iniciar o continuar una conversación”
“Ehhh, no me digas”
“…”
“Oh, bueno. No te preocupes, si no me quieres hablarme, no insistiré”
Miko asintió con la cabeza y continuó comiendo. Hasta que dijo algo que impactó a Sakura.
“Oye, ¿No crees que el nuevo profesor es lindo?”
Sakura dejó caer sus palillos. “Ah, sí es un poco lindo… ¿Por qué la pregunta?”
“Es que se parece mucho a los idols masculinos de Tokio. Arreglado, bien vestido, maquillado y con el pelo pintado. Es como si se hubiera preparado para ser el centro de atención”
“En serio, y ¿cómo lo sabes?”
“Mi padre es CEO de una corporación de entretenimiento audiovisual y mi madre es una actriz muy influyente. Crecí en medio del espectáculo y glamour, por lo que sé muy bien cómo identificar a alguien que solo quiere llamar la atención”
“¿Crees que sea alguien malo?”
“No, pero sé que vino con un objetivo. Y eso me eriza la piel”
“No puede ser. Tan mala impresión te dio”
“Sí” Miko levantó la mirada, dejando ver una sonrisa depravada. “Se parece mucho a mi actor favorito de cine, el mismo corte, la misma ropa. Ah… Sabes, mi padre nunca me dejó conocerlo, aunque trabaja con él. Me decía que era muy joven para estas cosas y que contuviera mis expresiones”
“Ehhh, sí creo verlo visto en una película, pero…”
“¡Además! Mi mamá tampoco me permitió conocerlo, pese a que siempre realizaba salidas con él. ¡Qué zorra egoísta!”
“Ah, creo que ya te estás expresando mejor”
“He, he, he… ¡Oh!” Miko volvía a bajar la mirada. “Lo siento, me emocioné demasiado”
“Si lo hiciste un poco, pero está bien, todos tenemos aficiones. Ves que sí puedes iniciar una conversación”
“Sí, pero solo cuando hablo de mi actor favorito. Y siempre termina de la misma forma. Por eso nadie quiere hablar conmigo”
“No, yo sí quiero hablar contigo. Ahora somos amigas”
Sakura le sonrió a Miko y ella le respondió con la misma sonrisa, continuando con el almuerzo que ya está próximo a terminar.
“Sabes, tú también eres muy linda, Sakura”
“En serio, gracias”
“Y eso es un problema. Eres muy linda y muestra mucho pecho para ser tu primer día”
“Es que no había ropa de mi talla”
“A las chicas de la clase de élite no les gusta que extrañas las opaquen, en especial si son de clase menor o becadas. Si sigues llamando mucho la atención, puede que comience a acosarte”
“Eso suena muy cruel, pero no te preocupes, sé defenderme”
“Eso espero, no quisiera que desaparecieran como las otras chicas”
El sonido de la campana dio fin al receso, comenzando la clase de educación física. Sakura, y su ahora nueva amiga Miko, fueron a los vestuarios a cambiarse junto con las demás estudiantes. Una chica de cabello rubio y porte elegante comenzó a llamar la atención debido a su hermosa ropa interior de bordado blanco y alta costura.
“¿Quién es ella?” pregunto Sakura.
“Imari Smirt, es media europea e hija de un magnate. Una de las chicas más populares del campus, que siempre presume su ropa traída del extranjero y su séquito de mayordomos”
“¿Mayordomos?”
“Obviamente no están aquí. Pero si su asistente personal” Sakura observó que al lado de Imari la acompañaba una chica de cabello azul oscuro, de cuerpo esbelto y de gran elegancia. “Su nombre es Hinata, pero desconozco su apellido”
“Uh, no me gustan los presumidos” Sakura comenzó a quitarse la ropa. “Aunque admito que su conjunto me parece muy lindo”
Sakura se percató de que todas la estaban mirando, alguna con asombro y otras con vergüenza, incluso Miko tenía la cara roja y trataba de cubrirse la cara.
“¿Qué pasa, miko?”
“Ah… por lo general no nos quitamos la ropa interior a no ser que sea para natación”
En su antigua escuela, Sakura normalmente era normal cambiarse toda la ropa para la clase de educación física, pero aparecer en esta academia no, sin embargo, eso no era lo que sorprendió a todas las chicas.
“Son enormes” dijo una chica mirando sus tetas.
“Y están bien firmes”
“Sí, pensé que usabas formador” agregó otra.
“Espera, porque uno de sus pechos está rojo”
Rápidamente se cubrió las tetas y sonrió ligeramente para ocultar su vergüenza.
“Chicas, perdón, pero me están incomodando”
“Ah, quizás por esos melones es que mostrabas ese escote en la clase”
“Eh”
“¿Debe ser difícil?”
“Si, la ropa que me otorga la academia no era de mi talla. Así que improvisé con lo que tenía a la mano”
“Es cierto, la escoria que reparte los uniformes siempre entrega tallas más pequeñas de lo normal. Es un cerdo”
“Y yo que pensaba que eras perra, perdón”
Las chicas que antes la ignoraban ahora la estaban halagando, un giro que alivió sus ánimos.
“Tiene un cuerpo muy bonito, Sakura” dijo Miko, sonriendo un poco de forma perversa. “No como el mío que esta da lástima”
“Gracias, pero no seas tan dura, tú también tienes un cuerpo bonito…”
El cuerpo de Miko es esbelto, muy esbelto, tanto que incluso se nota como el hueso de sus hombros, codos, costillas y caderas sobresalen de su piel. No es tan flaca como un esqueleto andante, pero sí muy delgada como si estuviera sufriendo de desnutrición.
“No finjas, parezco un esqueleto”
“No, más bien una momia recién despertada”
“Ah, qué mala eres”
“Lo siento”
La clase de educación física comenzó con un estiramiento entre parejas, luego continuaron unas pruebas de fuerza, velocidad y resistencia. En todas las pruebas, Sakura destacó obteniendo una puntuación perfecta, ganándo la admiración de varias de sus compañeras, a excepción de Imari, quien junto con su asistente obtuvo el segundo y tercer lugar. El entrenador felicitó a los estudiantes, terminando el último curso del día.
De regreso a su dormitorio, Sakura se recostó sobre su cama, dio lo mejor de sí para dar una buena impresión y al final lo logró. Aunque aún había compañeros que la miraban con desprecio, fue un buen primer día de clases. Hasta que un mensaje llegó a su celular. “Nos vemos en el campo deportivo. Ven sola” Seguido de una fotografía en donde Miko estaba amordazada y atada de pies y manos.
Sakura no lo pensó dos veces, recogió su mochila y fue corriendo hacia el campo deportivo. Ya era de noche y las reglas prohíben las salidas nocturnas no autorizadas, pero era una emergencia y tenía que actuar rápido. Usando su agilidad, evitó a los vigilantes y se adentró al campo deportivo, donde encontró a un chico que le señaló a uno de los gimnasios. Al ingresar, las luces se encendieron deslumbrando a Sakura que rápidamente entró en guardia.
A su alrededor había varios chicos de entre dieciséis y dieciocho años, unos quince en total, y en frente de todos ellos se encontraba Imari y su asistente Hinata. Justo como le había dicho Miko ella tiene un séquito de mayordomos, estudiantes de las clases superiores para ser preciosos, leales a su señora.
“¿Dónde está Miko?”
La puerta del gimnasio se abrió e ingresó una docena de chicas pandilleras, altas y robustas. Una de ellas, la líder, sostenía a Miku con claros signos de tortura. Al ver esto, Sakura se enojó y gritó.
“¡Sueltenme!”
La líder de las pandillas lanzaron a Miko como si fuera un trapo, cayendo justo en los pies de Sakura.
“Miko estás bien” dijo mientras desataba sus cuerdas. “Resiste”
“Oye” dijo la líder. “Fuiste tú quien nos arruinó el almuerzo, no es así”
“¡Maldita gorila, yo ni siquiera te conozco!”
La pandillera sonrió. “Si eres tú, por tu culpa, esta enana no nos dio su almuerzo. Tuve que almorzar media ración por tu culpa”
“¿Qué?. Miko, ella te estaba robando tu almuerzo”
Miko no respondió, tenía la boca hinchada, pero aunque no la tuviera, tampoco podría responder con más que un simple “lo siento”
“Esto es tu culpa becada, si no hubieras aceptado comer con esta degenerada nada malo le hubiera pasado” Las pandilleras sacaron unos palos y tubos. “Ahora pagarás por arruinar mi comida”
“Esperen” dijo Imari. “La becada es mía, eso fue lo que acordamos”
“Qué… la becada sufrirá por mi mano, solo así nadie se atreverá a meterse con mi comida”
“Estúpida gorila” Sus séquito de mayordomos se armaron. “No piense que me iré sin mi venganza”
“Ja, estúpida niña consentida, solo estás enojada porque no fuiste en centro de atención. Vete o te are sufrir lo mismo que a estas chicas”
“Quieres apostar”
Las pandilleras y el séquito de mayordomos se prepararon para luchar, pero justo antes de hacerlo, uno de ellos se percató de que Sakura y Miko habían desaparecido.
“¿Qué acaba de pasar?”
Escucharon la puerta trasera abrirse y, cuando lo observaron, ya no había nadie, solo la puerta se tambaleaba de dentro hacia fuera.
“Eso fue rápido. ¡Atrápenla!”
Gracias a su fuerza y velocidad, Sakura había logrado escapar del gimnasio junto con Miko, corriendo hacia la enfermería lo más rápido posible. A su espalda le seguía una turba de pandilleros y mayordomos, todos armados con palos y tubos. A pesar de todo, Sakura era mucho más rápida, logrando llegar a uno de los edificios principales en donde encontró la enfermería. Lamentablemente, no había nadie dentro así que recostó a Miko en una de las camas y salió al encuentro de la turba.
“¡Maldita! ¡Ahora si ya no tienes a dónde correr!” Gritó la jefa de las pandilleras.
“Admito que eres muy rápido, pero ya se terminó” dijo Imari. “Ríndete y humíllate, o ambas sufrirán”
Sakura miró a su alrededor y analizó su situación. Son más de treinta enemigos, en un espacio cerrado, sin salida y con una compañera herida. A pesar de que Sakura es muy fuerte, luchar contra tantos enemigos será muy difícil y mucho más en un espacio cerrado. La decisión más lógica sería dejar a Miku, pero Sakura nunca abandonaría a una amiga, ya que su juramento de proteger a los débiles no se lo permitiría.
Sakura sonrió. “Ya estuvo bueno” de su mochila sacó dos porras que sostuvo como si fueran cuchillos. “Ven a mí si se atreven perras, a mí no me importa morir esta noche”
“¡A por ella!”
La turba taco, Sakura se defendió como pudo aplastando cráneos y rompiendo costillas con sus pollas. Con su alta velocidad, manejó muy bien las constantes arremetidas hasta que finalmente el número de enemigos la superó. Las pandilleras le agarraron los brazos y los mayordomos las piernas, Sakura estaba inmóvil, pero aún tenía sus armas en las manos. La situación se complicó, por lo que Sakura tuvo que emplear sus tácticas ninjas para continuar. Encendiendo sus partículas Taima y obtuvo la fuerza necesaria para liberarse y contraatacar, logrando derribar a todos sus enemigos y resistiendo un daño considerable.
Solo quedaban Imari, Hinata y la líder de las pandilleras, pero ellas no parecían sorprendidas.
“Maldita perra” dijo la jefa levantando un gran garrote con púas. “Debí suponer que eras una de ellas”
“No sé qué hace una humana como tú en esta academia” Agregó Imari “Pero esto se terminó”
“Señorita, su bastón” Hinata le entregó un báculo a Imari. “Gracias, Hinata”
De forma repentina, la apariencia de las tres chicas cambió. La jefa de las pandilleras se volvió más grande y le crecieron dos cuernos en la frente. A Imari sus orejas se alargan hasta volverse puntiagudas y su piel se volvió más blanca. A Hinata también se le largaron las orejas, aunque su piel se volvió azul y su cabello en gris.
Sakura reconoció al instante que aquellas chicas no eran humanas, sino demonios, una oni, una elfa y una elfa oscura. Debido a que no había activado sus partículas taima no pudo detectarlas con su detención demoníaca, pero ahora ya no era necesario.
“No sabía que había demonios en la academia Seishu”
“Nosotras tampoco sabíamos que había un taimanin en esta academia”
“Ella no es una taimanin. Una taimanin no revelaría su identidad con tanta facilidad”
“Efectivamente, señorita, por lo que veo puede que sea una exiliada o desertora. Aun así, sabe cómo utilizar técnicas para asesinar demonios, por lo que no hay que subestimar”
Sakura las miró y volvió a analizar su situación.
“Saben, no quiero pelear con ustedes, pero sí insisten” Sakura presionó sus porras, desajustando el seguro y dejando caer las fundas de sus espadas cortas. “Lucharé y acabaré con sus vidas”
Sakura siguió analizando su situación, sabía que estaba en desventaja y que no podría ganar esta batalla, desconoce las habilidades destructivas de los onis y de la magia misteriosa de los elfos, por lo que tendría que improvisar y de alguna forma sobrevivir.
De cierta forma, este tipo de situación revivió recuerdos en la mente de Sakura, recuerdos de cuando era una niña y apenas comenzaba su entrenamiento ninja, hasta que de pronto unos ninjas renegados atacaron su finca. Sakura vio con impotencia cómo su hogar era destruido, cómo sus maestros eran asesinados y cómo se quedaba congelada mientras sostenía un kunai para protegerse. Hasta que él apareció, destrozando enemigos con sus manos y atravesando los muros como su cuerpo, en un principio un conocido que luego se convirtió en su prometido, pero finalmente se convirtió en su héroe. Una figura que la inspira a proteger a los débiles y a nunca rendirse sin importar que tan complicado sea el reto.
Al igual que su héroe, que luchó contra la injusticia, ella lucharía del mismo modo hasta el final.
Sakura y las tres demonias estaban próximas a enfrentarse, hasta que unos fuertes pasos atrajeron su tensión. Todas voltearon a ver y vieron cómo de las sombras emergió una figura siniestra que luego se transformó en el profesor Hamer.
“Señoritas, ¿por qué están fuera de sus dormitorios?” El profesor Hamer miró los cuerpos en el suelo y la forma demoníaca de sus alumnas. “Ya estuvo bueno, regresen a sus dormitorios o tendré que reportarlas a todas”
Al instante, la jefa oni arremetió contra el profesor Hamer, no porque estuviera enojada o furiosa, sino porque estaba aterrada, queriendo eliminar aquel miedo antes que la consumara.
“Niña mala” el profesor detuvo el ataque de la Oni con una sola mano. “Acaso quieres ser castigada”
La jefa oni retrocedió y al instante el profesor Hamer apareció detrás de ella, la sometió con una llave al cuello y luego la recostó sobre una mesa. La jefa oni miró con miedo al profesor Hamer mientras este le levantaba la falda y le bajaba sus calzones de osito.
“Llegó la hora de tu educación”
El profesor Hamer le dio una fuerte nalgada a la jefa oni, provocando que ella chillara de dolor. Luego la nalgueo otra vez y otra vez y otra vez ahora con más fuerza, y así sucesivamente mientras decías.
“Educación. Educación. Niña mala, necesita educación”
“¡Buwaaaah! ¡Lo lamento, no lo volveré a hacer! ¡Waaah!”
“Jura que te portas bien”
“¡Paf! ¡Ay! ¡Lo juro! ¡Ya basta! ¡Mis pobres pompis ya pueden soportar más!”
El profesor le dio una última nalgada en el trasero rojo de la jefa oni, dejando sus dedos marcados en su piel, luego la dejó ir y ella se fue llorando mientras sus rasgos de oni se desvanecen.
“Y bueno, ¿Quién será la siguiente?”
Las elfas temblaron de miedo y se abrazaron, e inmediatamente dieron una reverencia en señal de disculpas.
“¡Lo siento mucho, profesor, no lo volveremos a hacer!”
“Lo lamento mucho, profesor. No debí permitir que mi señora actuara de esa manera, desde el momento seré más estricta con ella”
“Vayan a sus dormitorios, ahora”
“sí” dijeron las dos y se fueron.
Solo quedaba Sakura, ella también sintió su poderosa aura, pero no sabía si lo que sentía era miedo o nostalgia. Mantuvo sus armas en mano y se preparó para lo que sea que pase, miró fijamente a su maestro y, aunque no lo quisiera, sus manos comenzaron a temblar.
“Señorita Sakura, ya pasó. Ya estoy aquí, baja las armas”
“¿Quién eres?”
“Soy el profesor suplente Hamer”
“¡No! ¿Dime quién eres? ¿Cuál es tu nombre?”
“Oh, esas son formas de hablarle a tu profesor” El profesor Hamer comenzó a crujir los huesos de sus manos. “Creo que necesita un poco de disciplina, señorita Igawa”
Sakura experimentó temor y se cubrió el trasero, comenzando a sentir dolor en sus senos.
“Bien, creo que la niña necesita educación”
“Awawawa… Lo siento, profesor” Sakura inclinó la cabeza.
“Bien, ahora retírate. Creo que hay una chica en la enfermería que necesita mi ayuda”
“Sí, es mi Miko, fue golpeada por estas pandilleras y…”
“Yo me encargaré de ella y de estos inútiles. Regresa a tu dormitorio, no lo volveré a repetir”
“… Sí, profesor”
Sakura se fue, aun con dolores, pero con el trasero sano. Pasaron muchas cosas en su primer día que parecía un sueño, una especie de mafia entre los estudiantes, demonios en la academia y un profesor con superfuerza. La hermana Asagi le comunicó que, en caso de que alguna circunstancia ocurriera, debía contactarla, no obstante, Sakura no deseaba hacerlo. Si existía una conspiración en la academia, ella, como aspirante a Taimanin y heroína de la justicia, tenía que solucionarlo sola, justo como su héroe.
De este modo, la determinación de Sakura aumentó, pero sin comprender que esto no era nada en comparación con la verdadera conspiración que ocurría en la academia Seishu.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com