Mission Taimanin [ES] - Capítulo 28
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- Capítulo 28 - 28 Batalla en la academia Seishou
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28: Batalla en la academia Seishou 28: Batalla en la academia Seishou La academia Seishu había sido invadida por una horda de bestias demoníacas liderados por un pequeño niño de cabello azul, cuando llegó, hace cinco horas, los de las puertas de la academia pensaron que era otro estudiante que de alguna forma se había escapado de la academia.
Pobres ingenuos, habían caído en los encantos demoníacos del niño, ignorando completamente todos los procedimientos de ingreso.
Una vez en la academia el niño paseó por un rato, mirando y observando todo a su alrededor, hasta unas chicas lo encontraron y quedaron completamente cautivas por su adorable apariencia de niño.
“Hola pequeño, estás perdido” dijo una de las chicas “Si, estoy buscando a mi hermana mayor y no la encuentro” El niño puso ojitos de cachorrito, hipnotizándolas con su adorable apariencia.
“¡Qué lindo…!” dijeron todas.
“No te preocupes deja que tu hermana mayor te ayude” Las chicas llevaron al niño a la cafetería en donde le compraron el pedazo de pastel más caro y lujoso de la estantería, luego lo cargaron hacia la dirección en donde informaron a la subdirectora para que las ayudará a complacer al niño.
La subdirectora era humana, por lo que al igual que las chicas cayó ante los encantos del niño demonio.
“Necesito que me lleven a la oficina del director” “Si, de inmediato, sígame por favor” La subdirectora guió al niño hasta la oficina del director, la cual estaba vacía, por lo sin problemas se sentó en el asiento del escrito y ordenó a las chicas que le trajeran comida, luego le ordenó a la subdirectora que se arrodillara y actúan como perra para su diversión, y ella obedeció.
“Guau… guau… soy una perrita muy mala” dijo la subdirectora con un rostro singular de felicidad.
“Jejeje… las perras no tienen ropa” Por momentos la subdirectora recobró la razón, pero la influencia del niño era superior cayendo nuevamente en los encantos del niño, la subdirectora se quitó la ropa hasta quedar en ropa interior, revelando su cuerpo maduro y sensual, luego comenzó a ladrar y rogar como una perra en celo para satisfacer a su amo.
“¡Guau…!
¡guau…!
Soy una perrita muy mala” “Jejeje.
Este asiento no me satisface, rápido ponte en cuatro perra, te usare como silla” “Guau… Si…” El niño utilizó a la subdirectora como silla, apoyando sus pies sobre el escritorio del director, luego llegaron las chicas con dulces y golosinas robadas de la cafetería.
Al ver a la subdirectora en un estado de sumisión, su subconsciente recuperó un poco la razón, pero como le sucedió a la subdirectora no duró mucho.
“Ustedes… denme de comer” Las chicas obedecieron con gusto, cumpliendo sus fantacia de alimentar a un niño hermosos como sus hermanas mayores, ignorando completamente a la subdirectora perra y los cuernos que comenzaron a sobresalir en la frente del niño.
Después de un rato, el director Washizu regresó a su despacho y se encontró con una escena impactante, propia de una súcubo.
Las dos chicas yacían semi inconscientes en el suelo, con sus uniformes rotos y manchados de fluidos blancos, la subdirectora estaba sobre el escritorio, gimiendo y suplicando más mientras el niño, ahora con los ojos rojos y la piel morada, la penetraba con su enorme verga mientras la jalaba del pelo.
“¿Qué está pasando aquí?” preguntó el señor Washizu.
“Oh, por fin llegaste.
Ya me estaba empezando a aburrir de estas perras” el niño se vino dentro de la subdirectora, provocándole un orgasmo que la dejó inconsciente.
“Señor Washizu, es un gusto conocerlo por fin” “…
Imagino que eres el enviado del señor de los demonios” “Así es” el niño pateó a la subdirectora botándolo del escritorio.
“Yo soy Shuten Douji, pero puedes llamarme Mikio, vengo a cumplir la voluntad de mi señora apoyando la facción íncubo en la eliminar de su problema de plagas” “Shuten Douji, como el Oni de la mitología Japonesa” “Exacto, aunque mi leyenda va mucho más que eso.
Ahora soy superior, mucho más fuerte y hábil como nunca antes de mi existencia” El señor washizu desconfiaba de Mikio, como desconfiaba de todos los demonios con los que trabajaba, pero al mismo sabía que no podía hacer nada más que servir y esperar una buena recompensa.
“Entiendo.
Comenzaré con los preparativos, me tomara dos o tres días, empacar la totalidad de los equipos y sujetos de prueba” “Está bien, no tengo prisa.
Aunque si me gustaria un lugar privado para disfrutar de mi estancia en esta academia” “Eso es facil, te asignare un cuarto donde podrás hacer lo que quieras” “Eso me gusta” el niño sonrió.
“Buero, ire explorar la academia” “Ah, pero antes tengo que advertirle algo” Mikio se detuvo.
“No le recomiendo realizar sus… juegos con las estudiantes de la academia” “Que, acaso un humano me está prohibiendo algo” “No, no no se confunda.
Es solo que, la plaga es muy agresiva cuando los humanos de la academia son lastimados” “¿Qué?
Eso tiene que ser una bronca, porque un demonio protegeria a los humanos… ni que fuera un taimanin” “Es poco probable, aunque tampoco es que estemos seguros, por lo que es mejor mantener un perfil bajo mientras se realizan el empaque” El niño sonrió, dándole la espalda al señor Washizu como si no lo hubiera escuchado.
“Que absurdo, un demonio no debería proteger a un humano, y mucho menos uno lo suficientemente poderoso como para llamar a mi” “Joven Mikio, le pido que porfavor espere y no agarra nada imprudente” “Callate humano, no voy a buscarlo.
Aunque, si me encuentra primero ya sería otro tema” El joven demonio sonrió.
“Te aconsejo acelerar el empaque antes de que todo esto se descontrole.
Nos vemos luego, humano” El niño se fue de la oficina del director, dejándole un destare entre manos al señor Washizu, claramente nada sucedió como lo había planeado y eso lo estaba enfadando.
“¡Malditasea!
Lo que me faltaba, ese niño mierda pondrá en peligro toda la operación por su simple capricho.
Debo apresurarme y empacar todo antes de que destruya la academia… maldición, esto retrasara años la investigación sobre la perfecta denominación humana” En la academia Seishou existe una pequeña plaza, muy similar a un parque, en donde los estudiantes pueden relajarse con la naturaleza y liberar tensión, un lugar perfecto para comenzar con sus maldades.
El niño demonio visitó este parque, jugó con los juegos y embeleso a una que otra chica para que le trajera dulces o lo mimara.
A los ojos de cualquier humano, Mikio era un simple niño dulce y tierno, al cual todos sentían una extraña necesidad de mimarlo y consentirlo, incluso pudo afectar a los demonios menores que se ocultaban como humanos, aunque con cierto cuidado.
Hasta que el niño demonio se cruzó con una chica en particular, era una estudiante simple y sombría que no resaltaba tanto en comparación con las demás estudiantes de la academia.
“Vaya…” dijo Mikio con una sonrisa.
“Creo que encontré un nuevo juguete…” Al niño demonio le gustan las mujeres maduras, de grandes pechos y anchas caderas, pero de vez en cuando le gustaba jugar con mujeres más simples e insípidas.
Mujeres fáciles de engañar y manipular, torturar y desechar, en palabras simples un juguete de un solo uso.
Mikio siguió a la chica, pero se chocó contra una joven mujer grande de cabello rojo.
“Ah, ten cuidado niño” “Lo siento hermana mayor” dijo Mikio con una sonrisa tierna.
“Mm… para la próxima fíjate por donde caminar” La chica siguió su camino, pero antes de irse Mikio le agarró de la mano, activando su encanto pasivo para cautivar a la joven mujer grande.
“Son muy grandes” dijo mirando los pechos de la joven.
“Me gustaría que me cargaras, si…” La joven mujer frunció el ceño y dijo.
“Puff, aunque me gusten los niños no tolero la arrogancia.
Mejor regresa con tu mamá y déjame tranquila” La chica miró su reloj.
“Mierda, llego tarde al tratamiento del jefe” La joven mujer grande se fue corriendo a toda prisa hacia la enfermería, dejando al niño demonio confundido, ya que no es normal que su poder de seducción no funcione.
En su mente comenzó formularse preguntas y también respuestas, llegando a la conclusión de que chica era un demonio con una alta resistencia, pero que de toda forma caria cuando se encontraran en otra ocasión.
Mikio continúa su búsqueda la chica sombría, encontrado a una muy refinada chica de cabello dorado en compañía de varios mayordomos y una meid de piel oscura.
El niño demonio quiso divertirse un poco, manipular a la aparente princesa y humillarla, pero la meid de piel oscura lo detuvo.
“Le pido por favor que se retire, joven” “Oh, yo sólo quería conocer a esa chica tan bonita” “Conocer o manipular, no me engañas con ese disfraz eres un íncubo” “Yo, no sé de qué estás hablando hermana mayor” “Puedo oler tu lujuria y deseos demonio.
Vete, no permitiré que te acerques a mi señora con tales intenciones” “Oye” el niño se pudo serie.
“No te metas, niña” “…
Los demonios tenemos prohibido pelear en pleno día y en presencia de muchos alumnos, no querrás romper esa regla o si” “Oh, nada me encantaría más… Pero, tengo un objetivo menos molesto en mente así que lo pasaré por hoy.
Nos vemos luego, elfa” El niño demonio se fue siguiendo el aroma de la chica sombría, sin peligro la meid regresó con su señora y ella le preguntó.
“Hinata ¿Dónde estabas?” “Tuve que despachar un alborotador mi señora, al parecer los demonios se están volviendo más agresivos últimamente” “Tendrá que ver con el ritual/tratamiento que nuestro señor realiza en la enfermería” “Probablemente, de cualquier forma, hay que estar alerta justo como lo ordenó el profesor” Mikio siguió el aroma de la chica sombría hasta las afueras del campo deportivo, hasta que el niño demonio se dio cuenta de que había sido descubierto y que la chica sombría estaba detrás de él.
“¿Quién eres?” Preguntó ella.
“¿Por qué me estás siguiendo?” “Oh, lo siento, es que te vi y quise hablar contigo.
Soy nuevo en la academia” La chica sombría no parecía estar afectada por los encantos de Mikio, aun si cumplió su papel de chica tímida y sobria justo como lo había entrenado.
“Eres muy joven, de seguro eres un genio” la chica se acercó lentamente con la mirada agachada.
“Sabes no deberías estar caminando por el campus sin supervisión, te llevaré a la oficina principal para que orientes mejor” “O no ya estuve hay.
Unas hermanas mayores muy amables me atendieron… y ahora quiero que tú me atiendas…” “Ah… ¿qué?” El niño saltó hacia la chica con tanta rapidez que al momento de reaccionar la chica ya estaba tirada en el suelo.
En ese momento Mikio utilizó su poder de íncubos para hechizar a la joven.
“Sleeeeppp…” La joven chica se sintió cansada y en cuestión de segundos se quedó profundamente dormida.
En el mundo de los sueños la chica despertó en un cuarto de telas rojas y blancas, ella estaba completamente desnuda y aparentemente con las manos encadenadas.
“Bienvenido a mi habitación” dijo Mikio apareciendo entre las sombras.
“Vamos a divertiros mucha hermana mayor, pero antes quiero que me digas tu nombre” “…
Miko, ahora mi pregunta ¿Eres un demonio?” “Si, y uno muy poderoso” “Entonces… eres enemigo de mi amo” De pronto la habitación comenzó a temblar, las cadenas se rompieron y la chica se liberó para la sorpresa del niño demonio.
Utilizando la fuerza y velocidad de sus alas, Miko apareció a la espada de niño demonio y de un rápido movimiento perforó su cabeza con su manos.
“Este ataque me lo enseñó mi amo” Miko agarro los nervios cerebrales del niño.
“Violación de cerebro” La magia demoníaca de Miko y sus partículas artificiales taima influyeron hacia el cerebro del niño demonio, revelándole varios de sus secretos y deseos más profundos.
Mikio sintió como su mente era profanada y eso lo enfureció, con un grito deshizo su hechizo, el mundo de los sueños se desvaneció y ambos despertaron.
“¡Maldita!” dijo Mikio.
“¡Me las pagaras!
¡Toda esta academia lo pagará!” Mikio se transformó en un demonio grande y musculoso, con una máscara roja y una extraña espada, en ese momento todos en la academia sintieron la presión que ejercía la fuerza del demonio, entrando todos en pánico como una especie de histeria colectiva.
El demonio de la máscara roja, Mikio, realizó varios cortes que rompieron el velo de la realidad, creando portales como brechas en el espacio, luego invocó hordas de bestias demoníacas con único fin de destruir la academia y a todos sus habitantes.
Al ver esto Miko desplegó sus alas y voló alto evitando a la horda “Esto es malo” dijo, para luego comunicarse con el profesor Hammer mediante magia.
“Mi Señor, tenemos un problema, un poderoso demonio ha llegado a la academia” “Enserio, tan pronto” “Si, y eso no es todo.
El demonio a invocado varias hordas de bestias demoníacas y estas se están expandiendo por toda la academia” “Mierda, lo que faltaba” “Si, y falta más, al parecer esto es solo una distracción para que el directo escape y se lleve consigo toda la investigación sobre la demonización estable” “…
Miko, por fin dijiste buena noticia” “¿Eh…?
de nada, señor.
Pero necesitamos órdenes, todas las chicas del club lo están escuchando” “Lo sé, Tomo, ya me informo de eso.
Escúchenme estas son sus órdenes, Imari y Hinata, encargarse de las bestias demoníacas y utilices a su séquito de mayordomos para contener este mal, Miko, sé que será difícil, pero quiero que contengan a este poderoso demonio mientras termino de despertar a Sakura.
Y finalmente Tomo… “Mmmm, si jefe…” “Cuando terminemos el tratamiento quiero que tú y tu pandilla evacuen a todos los humanos y demonios no combatientes de la academia, llévalos al gimnasio hay estarán salvos.
Y eso todo ¿me han entendido chicas?” “Si señor” dijeron todas.
Con sus órdenes clara cada miembro del club ninja entró en acción, al mismo tiempo la academia Seishou entró en alerta y varios vigilantes de pasillo fueron desplegados, aunque inicialmente trabajaban para el señor Washizu, la academia estaba en peligro y lo defendería ya que para eso fueron creados.
Mientras tanto el señor Washizu supo que no podía recuperar los equipos y mucho menos a los sujetos de prueba, por lo que decidió recuperar los importante y escapar lo más pronto posible … Varias horas después, en el techo de los condominios de la academia, Miko le contó a Sakura todo lo que había sucedido antes de que ella despertara.
Entendiendo lo importante que es para el profesor Hammer, que detuvieran el señor Washizu “Y eso es todo Sakura” “No sabía que podías leer mentes, Miko” “Yo tampoco, quizás… mi cuerpo reaccionó por instinto….
¿Eso es común para los Taimanins” “Lo dudo, ya lo averiguaremos después.
Ahora vamos por el señor Washizu” Las bestias demoníacas habían tomado la cafetería, varios parques y media zona residencial, pero gracias a los demonios de clases menores, a los vigilantes de pasillo y el personal de la academia el avance de las bestias se detuvo temporalmente.
Sakura sabía que ir de frente, cruzando el campo de batalla, solo los retrasaría, asique decidió moverse entre las sombras junto con Miko para evitar el mayor número enemigos.
Sakura extendió sus sombras absorbiendo a Miko y así misma, luego se movieron rápidamente entre sombras fluyendo como un río oscuro, pero, aún útil, esta técnica requiere mucha concentración en especial cuando es constante.
Cuando lograron cruzar el peligro Sakura se detuvo abandonado sus sombras junto con Miko, debido a el esfuerzo Sakura sintió náuseas y dolor de cabeza, pero se contuvo ya que tenía una misión que cumplir.
“¿Estás bien?” pregunto Miko “Si…, Vamos ya estamos cerca” Sakura y Miko ingresaron a las oficinas principales de la academia, estaba vacío y algo iluminado, recorrieron los pasillos hasta escuchar unas quejas provenientes de la oficina del director.
“¡Malditas sea!” Gritó el señor Washizu mientras empacaba varios documentos, algunas jeringas y una memoria USB en su maletín.
“¡Malditas sea!
¡Malditas sea!
¡Esto no debería haber pasado!
Años de mentiras y sobornos, contratos y traiciones, todo para llegar a lo más alto de la jerarquía política y social, para que en solo cuestión de meses todo se viniera abajo.
Esto no es normal, no debería estar pasado.” El señor Washizu cerró el maletín, sosteniendo en sus manos una jeringa con un extraño liquido negro que parecía moverse.
“Años de planeación, y apenas hemos tocado la punta del iceberg” Washizu presiono su puño.
“Maldito seas Industrias Heart Hammer, maldito seas profesor Hammer y ¡Malditos sean todos los demonios!
¡Colaborar con ustedes fue mi error más grande!” En ese momento Sakura derrumbó la puerta e irrumpió en la oficina, Washizu retrocedió y se tropezó con sus pies quedando a merced de las dos chicas.
Ambas lo apuntaron con sus armas con intenciones asesinas que asustaron al señor Washizu.
“Ustedes… ¡Qué estás haciendo en mi oficina!
¡Lárguense!
¡O lo pagarán caro!” “Silencio” dijo Sakura.
“Shigeru Washizu, quedas arrestado por conspiración y colaboración demoníaca, por experimentación con jóvenes humanos y traer demonios a nuestro mundo” “¿Arrestado?
no me hagas reír.
Tú no eres nadie para arrestarme” “Eso es verdad, por lo que no permitiremos que abandones la academia hasta que la justicia te sentencia” Sakura extendió la mano.
“Entrégame el maletín y levanta las manos, y no sufrirás hoy” “Nunca, mi trabajo de los últimos meses está ahí…” Washizu encadenó el maletín a su muñeca.
“Tendrás que matarme, zorra” Sakura frunció el sello, pero antes de que pudiera reaccionar, Miko cortó la mano del señor Washizu y tomó el maletín.
El señor Washizu agarró su muñeca y gritó de dolor, tratando de detener su hemorragia, aunque sin mucho éxito.
“¡Miko!” dijo Sakura.
“¿Qué estás haciendo?” “Cumpliendo con la misión” “Pero no de esta forma, además ¿qué tiene que ver el maletín con la misión?” “Aquí están las pruebas que necesitamos, además… tú me dijiste que un ninja debe cumplir con la misión a cualquier costo, que un Taimanin no debe dudas al rebatar o dañar una vida, incluso si es un humano” “Si, pero…” “Un momento…” dijo el señor Washizu, arrodillado sobre un charco de su propia sangre.
“Dijiste… Taimanin.
Ustedes dos con Taimanins de la aldea Gosha.
Je jeje….
eso lo soluciona todo…” El señor Washizu agarró con fuerza la jeringa y la levantó.
“Esto no ha terminado, aun no estoy derrotado, unas taimanins joven vale más que mil humanos de pruebas, si las capturo el señor de los demonios perdonará mi fracaso y me recompensará… jejeje… No me importa si me convierto en un monstruo, ambas vendrán conmigo” El señor Washizu se clavó la jeringa en el cuello y con una sonrisa marcada en el rostro se inyecto el sueño negro, de pronto su cuerpo comenzó a mutar de forma grotesca y su cuerpo a expandirse como un globo, chocando contra las paredes y el techo de la oficina.
Sakura sintió una enorme energía demoníaca surgiendo dentro del cuerpo del señor Washizu, pero, a diferencia de los demás demonios este era muy caótico e inestable como si fuera una bomba de esencia demoníaca.
“¡Miko!” grito Sakura “¡Rápido salgamos de aquí antes de que…!” Sin que Sakura pudiera hacer algo la oficina del director explotó en llamas purpúreas que se extendieron en todas direcciones hasta destruir por completo las oficinas de la Academia Seishou.
De las llamas, una bola de fuego surgió con una fuerza poderosa, impactando contra los árboles cercanos para finalmente estrellarse contra el suelo.
La bola de fuego se abrió, revelando a Miko y Sakura en su interior.
Al parecer, Miko usó sus alas para protegerlas del fuego y absorber todo el impacto de la explosión, sufriendo quemaduras graves al quemarse todas las plumas de sus alas y la totalidad de su espalda.
Miko tosió con fuerza, expulsando una gran cantidad de sangre, aunque su cuerpo convierte el dolor en placer y poder, su cuerpo ya había sido expuesto a demasiado daño como para regenerarse adecuadamente.
Sakura vio esto y por un momento recordó su pasado, sintiendo nuevamente el miedo de perder a un amigo.
“¡Miko!
¡Resiste te pondrás bien!” Miko levantó el maletín.
“¡Coff…!
La misión, hay que terminar la misión…” “Si, si, si no te preocupes” Sakura levantó a Miko.
“Ya tenemos las pruebas, la misión está completa, ahora hay que llevarte a la enfermería” En ese momento unas extrañas cuchillas carmesí atacaron a Miko y a Sakura al mismo tiempo, sufriendo ambas graves heridas, rápidamente Sakura agarró sus espadas dobles y se defendió soportado el dolor que su herida.
Las cuchillas retrocedieron, entrando a las llamas de las antiguas oficinas de la academia.
“Veo que aún tienes fuerza, niña taimain” dijo una voz grave, pero familiar.
De entre las llamas salió el señor Washizu completamente demonizado, tenía la misma forma humana, pero con rasgos exagerados, piel de color marrón claro, con venas visibles que se asemejan a raíces y una cabeza grande con una mandíbula prominente y dientes puntiagudos como colmillos.
“Al parecer el que no arriesga no gana, sinceramente no esperaba que funcionara, pero… jejeje… funciono” La criatura levantó la mano y de su cuerpo, específicamente de sus prominentes venas, surgieron cuchillas unidos a su cuerpo como tentáculos afilados.
Con este nuevo poder Washizu atacó, pero Sakura se defendió utilizando sus armas para atacar y sus sombras como defensa, todo mientras protegía a Miko del daño colateral.
Las cuchillas eran rápidas, pero frágiles, aun si no se detenían como si lo hacían las sombras de Sakura que debido al reciente esfuerzo comenzaron a flaquear.
“¡Jajaja!
¡Eso es todo lo que un taimanin tiene para ofrecerme!
¡Patético!
¡Creí que eran unos asesinos terroríficos, la más poderosa contra los demonios!” Washizu dio un fuerte grito y de su cuerpo surgieron más cuchillas, más grandes y fuertes que las anteriores, con esta nueva oleada de ataques Sakura no pudo reaccionar a tiempo y recibió múltiples puñaladas y cortes que la empujaron hacia atrás.
Cuando la oleada de ataques se detuvo, el cuerpo de Sakura estaba lleno de heridas y moretones, apenas se podía mantenerse de pie apoyándose con sus espadas, pero aún no se dejó vencer y siguió de pie.
“Ya es momento de que rindas niña, no puedes ganarme, años de investigación y experimentación, le otorgaron a mi viejo cuerpo el poder de un demonio mayor de los infiernos.
Ríndete y salvaré la vida de tu amiga” Sakura miró a Miko, sus quemaduras aún no sanaban y ya había perdido demasiada sangre, luego miró al señor Washizu demonizado y supo lo que tenía que hacer.
“Tienes razón no puedo ganar, pero lo que sí puedo es ganar tiempo” Sakura sonrió y levantó sus espadas.
“El profesor Hammer vendrá a rescatarnos lo sé, sólo tengo que ganar tiempo” “Niña tonta, si ese tipo no está aquí, es porque seguramente se está enfrentado a ese demonio con forma de niño.
Ese monstruo, está en una categoría mucho mayor de lo pude haber imaginado, no hay humano o taimanin que pueda derrotarlo solo.
Acéptalo, nadie vendrá a rescatarte” “Eso no es cierto, cuando todo parece perdido, él aparece y nos salva del mal.
Es un héroe, un verdadero héroe de la justicia.
Mi… querido prometido, vendrá, y te derrotará demonio” “Veo que le tienes mucha confianza a ese profesor, ja, no sabes cuánto disfrutaré romper esa confianza pieza por pieza comenzado por destripar a tu amiga” El Señor Washizu atacó a Miko con sus espadas, pero Sakura se defendió repeliendo todos los ataques del demonio.
Desafortunadamente, los constantes impactos agrietaron sus dos espadas hasta que finalmente se rompieron.
Al ver esto el demonio Washizu atacó y Sakura se cubrió con sus brazos, protegiendo sus puntos vitales, a costa de quedar completamente inmovilizada.
Las cuchillas de Washizu se clavaron en los brazos y piernas de Sakura, tendones y huesos dañados, no había forma de que se defendiera ahora.
“Es el fin, ya no tienes escapatoria” Washizu levanto a Sakura utilizando las cuchillas que aún estaban clavadas en su cuerpo, solo hacerla gritar de dolor y saciar su sadismo.
“Es verdaderamente sorprendente lo mucho que un taimanin puede soportar, aunque no es extraño, ya que a diferencia de los humanos que somos frágiles y débiles, ustedes son resistentes y fuertes” Wahizu caso un tentáculo sin cuchillas y con ella comenzó a estrangular a Sakura.
“No es justo.
Yo, que, con esfuerzo y sacrificio logré salir de la cloaca de donde nací para convertirse en uno de los hombres más poderosos de Japón y del mundo, tiene que sufrir de la debilidad humana y morir como un simple peón para los demonios.
En cambio, tú, que naciste con el poder de someter a los demonios, ríes, juegas y te quejas como un niño, como si nacer con poderes sobrenaturales o una fuerza descomunal es una maldición por la que debo compadecerme” En la mente de Washizu, existía un pasado profundo y sentimental, pero olvidado y reprimido por voluntad propia.
Aun así, esas emociones y frustraciones seguían latentes en su mente.
Odia ser un humano débil y viejo, y por ello anhela el poder y la fuerza de un demonio.
Es probable que, en su juventud o de niño, conociera a un taimanin que lo decepcionó o impresionó, lo que le generó una gran envidia al saber que los taimanin, a pesar de ser humanos, son tan fuertes y poderosos como un demonio.
“Nnnghh… grrk…” Sakura no podía respirar.
“Sabes, con un Taimanin joven puedo reanudar la investigación sobre la denominación estable” Washizu unió varios tentáculos hasta formar una sola cuchilla similar aun cierra.
“Sangre, órganos y médula espinal son suficientes, pero tus brazos y piernas… jejeje… no creo que las necesites” El demonio Washizu movió su afilada cuchilla con furia.
Sakura intentó usar sus sombras para liberarse, pero no respondieron.
Miko seguía inconsciente y sus quemaduras aún no sanaban.
Sakura se dio cuenta de que estaba sola y entró en pánico, sintiendo miedo y desesperación al ver como la espada se acercaba a su brazo derecho, sintiendo los afilados dientes de la sierra tocar su piel.
Sakura cerró los ojos y entonces la cuchilla se detuvo, cuando los abrió vio que el demonio Washizu con una expresión de dolor y agonía, de pronto, un rayo cayó del cielo e impactó con el demonio destruyendo todas sus cuchillas incluyendo las que la mantenían sometida.
El cuerpo demonizado del señor Washizu quedó completamente chamuscado, el impacto lo había noqueado por lo que no tardó en caer al suelo completamente derrotado.
Sakura no entendía lo que estaba pasando hasta que escucho los truenos en el cielo, entendiendo que esto era obra del profesor Hammer, que de alguna forma él sintió su miedo y que desde la distancia la había salvado del peligro.
Y sinceramente muy equivocada no estaba, pero esto aumentó su devoción y su amor hacia el profesor Hammer, hasta puntos que sería mejor que no siguiera observando Aunque el demonio Washisu estaba completamente derrotado, las heridas de Sakura seguían siendo graves.
Las cuchillas le dañaron varios tendones y huesos de los brazos y las piernas, y el sangrado ahora era mucho más abundante.
Sakura ni siquiera podía mantenerse de pie, así que se arrastró hasta donde estaba Miko y se acostó a su lado, comprobando que aún seguía viva para su gran alivio.
“Miko…” Sakura sonrió.
“No te preocupes, él vendrá y nos… salvará” Sakura cerró los ojos y se desmayó al lado de Miko.
Sin saber que en todo este tiempo estaban siendo observadas por esas dos hadas inútiles.
… “¿Está muerta?” pregunto Elsa.
“No” respondió Anna “Pero si no recibe atención médica muy pronto lo estará” “Ah… ah.
Mira, ha aparecido una mujer” “Oh, es la enfermera que regaño a nuestro amo cuando lo chacho realizando su tratamiento de intercambio de fluidos” “Si, ¿Cómo se llamaba?” “Ni me acuerdo.
Aunque, que ella esté aquí significa que Hito nos escuchó” “Si, pero… Cómo llegó ella tan rápido y como hizo Hito para disparar ese rayo desde la enfermería” “Ni idea, ya lo averiguaremos cuando regrese de su lucha contra ese demonio” “Te refieres al niño demonio con la espada bonita” “Si, aunque… no sé porque siento que esa espada ya la había visto antes.
En otro mundo también con demonios y científicos locos” “Eso lo sabrás tu hermana, no era tu trabajo también el almacenamiento y clasificación de armas multi existenciales.
No me digas que se te escapo una” “Imposible, las armas no tienen alma por lo que al cruzar a otra existencia pierden la totalidad de sus poderes y atributos.
Aunque…, no, no es imposible” “¿Que es imposible hermana?” “Una réplica de concepto.
Este universo y su existencia fue creado por alguien de otra existencia, por lo que la única forma de restaura los poderes y atributos de un arma ajena a esta existencia, es que dicho creador replique el competo de esa arma en este universo creando una paradoja anómala entre existencias” “…
La neta no te entendí nada” Yo tampoco.
“¡Agh…!
Sabes que, ignora lo que dije, es solo una teoría de los jefes mayores con el metaconcepto de existencias múltiples.
Recuerda que tú y yo somos las únicas con la autoridad suficiente como para alterar el destino de este mundo, y a no ser que haya un tercero moviendo los hilos nada fuera de lo común pasara” “Pero puede pasar, siempre cuando Hito no se desvíe de su misión en este universo”
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