Mission Taimanin [ES] - Capítulo 33
- Inicio
- Todas las novelas
- Mission Taimanin [ES]
- Capítulo 33 - 33 Extra Las hermanas Oni - Parte 1
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
33: Extra: Las hermanas Oni – Parte 1 33: Extra: Las hermanas Oni – Parte 1 Oficina del director Hammer, primera hora de la mañana En su despacho, el ahora director Hammer tiene muchas responsabilidades.
Debe liderar la planificación institucional, gestionar los procesos pedagógicos, supervisar la formación docente, administrar los recursos de la institución, representar a la institución y mucho más.
Claro que también podría delegar labores como lo hacía el anterior director, pero Hammer es orgulloso y no permitiría que simples humanos pusieran sus manos en su perfecta planificación institucional.
Obviamente esto lo está estresando, aunque no lo admita.
Está muy frustrado y, de no liberar dicha frustración, podría explotar.
Alguien toca a la puerta.
Hammer no tiene secretaria, por lo que invita a pasar.
—Buenos días, director Hammer —dijo Tomo, entrando al despacho y cerrando la puerta con educación por alguna razón.
—Hola, Tomo.
Si vienes a preguntar sobre los movimientos y actividades del club ninja, pregúntaselo a Sakura, que ella ahora es la encargada.
—No, no es por eso que vengo, jefe.
—Sí, pues habla ya que estoy ocupado.
Tomo está muy nerviosa, evita el contacto visual con Hammer y mantiene sus manos juntas, jugueteando con sus dedos.
—Jefe, tengo una hermana… talentosa y me gustaría que pudiera asistir a la academia, para… que pueda enderezar su vida.
—No —dijo Hammer tajantemente—.
Estamos a mitad de año, sería mucho papeleo traer una nueva estudiante.
—Por favor, se lo suplico.
Ella es muy talentosa, pero también muy rebelde.
Temo que se vaya por el mal camino si sigue comportándose como una pandillera.
—Tú eras, y sigues siendo, la líder de las pandillas de la academia.
—Es diferente, jefe.
Mi pandilla es como una familia: yo los protejo y los castigo cuando hacen algo malo.
Siempre unidos, protegiendo nuestras espaldas.
Pero… Kira, ella es… una loba solitaria, una muy violenta y rebelde.
—No me lo estás pintando muy bien, Tomo.
¿Por qué debería aceptar a esa pandillera en mi academia?
—Por favor, señor, haré lo que sea.
—¿Lo que sea?
—Lo que sea.
Tomo levantó la mirada, aún sonrojada, y miró al director Hammer con lujuria, recordando aquella vez en que le entregó su cuerpo, antes de ser completamente corrompida.
… Antes de la batalla en la Academia Seishou – Enfermería de la academia Seishou Luego de ser salvada del culto de degenerados de la academia, Sakura cayó en coma víctima de la maldición de un hábil súcubo.
Esta maldición solo podía ser contrarrestada con el semen demoníaco de Hammer; debido a su herencia híbrida, reemplazaría la energía de la maldición.
Desafortunadamente, Hammer no podía tocar a Sakura, ya que estaba contra las reglas abusar de ella directamente sin su consentimiento, por lo que tuvo que pedirle ayuda a Tomo.
Sakura yacía inmóvil en la cama de la enfermería, su pecho subiendo y bajando con respiraciones superficiales.
El coma inducido por la maldición de un íncubo infiltrado la mantenía en un limbo etéreo.
—Tranquila, Sakura, te salvaré.
Hammer miró a Tomo, la oni roja de la academia.
Una oni de dos cuernos, vestida solo con bandajes sueltos y un tanga negro, mostrando su tonificado cuerpo semidesnudo al guerrero que logró vencerla y humillarla en las primeras semanas de la academia.
—Yo… puedo hacerlo, jefe —dijo con una sonrisa ligeramente forzada—.
Puedo soportar esa verga demoníaca.
Soy fuerte, no me romperé.
Hammer desabrochó sus pantalones, liberando su miembro cargado con su sangre demoníaca.
Tomo se sonrojó; pese a tener la piel roja, era evidente que estaba muy nerviosa, quizás porque esta era la primera verga que veía en su vida.
Tomó aire y abrió la boca, metiendo la punta de la verga de Hammer entre sus labios, comenzando a chuparla como una total inexperta.
El interior de la boca de Tomo era cálido, su lengua áspera y sus mejillas suaves.
No tardó en acostumbrarse, comenzando a succionar la verga de Hammer con más fuerza, logrando meter la mitad en su boca.
—Ah, sí… Realmente eres una oni de las Tierras Ardientes —murmuró Hammer, agarrando sus cuernos como manijas.
Tomo chupó la verga de Hammer como una glotona, realizando una garganta profunda sin siquiera dudarlo, hasta que finalmente Hammer eyaculó, liberando chorros de esencia directamente en su boca.
En ese momento, los ojos verdes de Tomo se dilataron, comenzando a tragar involuntariamente el semen adictivo de Hammer.
—Mierda, Tomo… Espera… Es para Sakura.
Tomo sostuvo con fuerza las caderas de Hammer, evitando que este pudiera liberarse, bebiendo y tragando todo el semen que su jefe liberaba en su boca hasta que finalmente dejó de fluir.
Cuando volvió en sí, Tomo se limpió la boca, riendo torpemente con una expresión depravada pero ingenua.
—Ups… Se me escapó.
Estaba tan rico, jefe.
Caliente, espeso, como lava dulce.
Hammer, realmente enojado, agarró los cuernos de Tomo y empujó su verga dentro de su boca nuevamente, follando su garganta con embestidas salvajes.
—Bien, pero esta vez reténlo.
Tomo gemía, sus pechos masivos rebotaban con el movimiento, tragando nuevamente la esencia de Hammer, pero esta vez forzada por él mismo.
—Mmmph… mmmph… gggghhh…!
—¡Otra vez!
¿Eres imbécil o qué?
—dijo Hammer, pero su polla aún pulsaba, disfrutando del calor de la oni—.
Vamos, otra vez.
Tomo, luego de tragar, levantó la mirada y sonrió como una verdadera pervertida.
Pasaron horas.
Tomo seguía succionando como una aspiradora la esencia infernal de Hammer, litros de semen tragados que poco a poco inflaron ligeramente su vientre como si estuviera preñada.
Al final, Hammer llevó a Tomo a la cama donde Sakura reposaba, comenzando a violar su boca con ferocidad mientras fluidos de placer caían sobre el rostro de Sakura.
Con una última embestida, Hammer liberó una gran carga que la boca de Tomo no pudo contener, por lo que el semen comenzó a escurrir y a caer sobre el rostro de Sakura.
—Nos dejamos llevar, ¿eh?
—jadeó Tomo, entre bocados, saliva y semen goteando de su barbilla—.
Tu polla es adictiva, jefe… —Soy un puto idiota… —rió Hammer, aún frustrado pero más aliviado.
Finalmente, Tomo retuvo un bocado espeso, se acercó a Sakura y de boca a boca le hizo beber del semen demoníaco mediante un beso forzado y húmedo.
Cuando terminó, Tomo comenzó a lamerse los labios, mostrando signos de adicción a los fluidos de Hammer.
—Misión cumplida… —dijo Tomo con una sonrisa burlona—.
Me darás una recompensa, jefe.
Hammer, viendo lo arrogante que se estaba volviendo Tomo, comenzó a castigarla sacándole unos dulces gritos de agonía.
… Oficina del director Hammer, un mes después Hammer se recostó en su sillón de cuero, los papeles esparcidos sobre el escritorio ignorados mientras su polla demoníaca palpitaba en la boca caliente de Tomo.
La oni roja arrodillada bajo el escritorio, vestida solo con un micro bikini negro de una sola pieza que apenas contenía sus tetas masivas y culazo musculoso, succionaba con devoción la verga de su jefe.
La tanga delgada se hundía en su coño húmedo, manchando el suelo con jugos de oni pervertida.
Sus cuernos brillaban bajo la luz, y sus ojos verdes ahora teñidos de rojo lujurioso miraban hacia arriba, suplicantes.
—Maldita sea, Tomo… Tu hermana, Kira, es una maldita plaga —gruñó Hammer, agarrando uno de sus cuernos como mango para follarle la garganta más profundo.
El glug-glug de su boca ahogada llenaba la oficina—.
Rompió tres escritorios en su primera semana, apaleó a dos estudiantes y desmanteló por segunda vez el culto de los pervertidos Nueva Generación.
¿Qué carajos le pasa?
Tomo intentó responder, pero solo salió un gemido gutural, hasta que finalmente Hammer sacó su polla de la boca de Tomo, dejando un hilo de baba.
—Jefe… Kira es… ahh… más salvaje que yo.
Pero prometí enderezarla.
Por favor, no la expulses.
Castígame a mí en su lugar.
Hammer rió cruel, su polla endureciéndose más con la sumisión.
Recordó cómo Tomo se rindió tras su “educación”: después de tragar litros de su semen adictivo en la enfermería, ella cambió para mejor.
Su cuerpo creció en tamaño al igual que sus tetas, su coño se volvió hipersensible al tacto, y despertó en ella un deseo masoquista que rivaliza con el de Miko.
—Bien.
Muéstrame cuánto lo sientes.
Hammer empujó a Tomo contra el escritorio, arqueando su espalda para exponer su culo rojo y musculoso.
Luego tiró de su bikini, revelando su ano apretado y su coño húmedo.
—Veo que estás deseando que perfore tus entrañas, maldita cerda.
Mantén tu culo levantado y no lo bajes.
Tomo obedeció, levantando sus nalgas para que su jefe viera todo de ella, pero Hammer no estaba interesado en penetrar ese día, sino en saciar su frustración y estrés acumulado castigando a la puta oni que trajo el problema a su academia.
Hammer sacó un flogger de su escritorio, comenzando a azotar el culo de la oni, dejando marcas rojas en su piel.
—¡Ahh!
Jefe… más duro… por Kira… lo soportaré —gimió Tomo, sus uñas arañaron el escritorio, azote tras azote rompiéndole aún más el culo.
Hammer sonrió con cada azote y… sí… le dije que mucho estrés no era bueno para su salud mental y que en cualquier momento explotaría.
Aunque no esperaba que de esta forma.
Al final, Tomo colapsó sobre la mesa, jadeante, con el culo ardiendo y con una sonrisa depravada en su rostro.
—Gracias, jefe… —No, gracias a ti.
Necesitaba desahogarme.
Hammer acomodó su corbata y ropa, mientras el culo de Tomo se restauraba casi al instante debido a su naturaleza de oni roja.
Tomo pertenecía a un clan de onis que habitaba las Tierras Ardientes del mundo de los demonios, en la zona más inestable y peligrosa, llena de monstruos de fuego y erupciones volcánicas.
Su resistencia era formidable y su regeneración también.
Era la única que podía aguantar la furia de Hammer sin romperse por completo, y aunque Tomo lo hacía gustosamente, la naturaleza de Hammer lo hacía sentirse culpable… algunas veces.
—Tomo, tengo un plan para hacer que tu hermana ya no se comporte mal.
—¿En serio?
¿Cuál es tu plan, jefe?
—Ya lo verás.
Mañana por la mañana lo verán todos.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com