More than just humans - Capítulo 15
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- Capítulo 15 - 15 Vacaciones y Cambios
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15: Vacaciones y Cambios 15: Vacaciones y Cambios Al salir, Vanessa y Sebastián se retiraban juntos, acompañados de Yuzata, que también se iba.
—Vanessa, trae a tu madre y a tu hermana para que se queden en mi casa —dijo Sebastián.
—Está bien, pero debes acompañarme en el camino —respondió ella.
Mientras avanzaban, se cruzaron con un ladrón que intentó asaltarlos con una pistola.
Sebastián, con solo chasquear los dedos, hizo que el ladrón se desmayara de inmediato.
Luego llegaron a donde estaba Alexandra y le informaron que debía acompañar a Vanessa y Sebastián, pues algo había ocurrido en su casa y la mejor opción era quedarse en la casa de Sebastián.
—Acepto —dijo Alexandra.
Después fueron a buscar a Sofía y la encontraron en el hospital.
Ella les dijo que no se preocuparan, que se quedaría esperando con Balero.
Todos aceptaron y se fueron.
Al llegar a la casa de Sebastián, Alexandra se sorprendió por lo lujosa que era y preguntó: —¿Cómo te la compraste?
—Trabajando —respondió Sebastián.
Luego llevó a Alexandra a un dormitorio de invitados y le dijo: —Quédate aquí.
Si quieres, busca algo de comer en la sala.
Él se fue con Vanessa a su cuarto, donde descansaron hasta el siguiente día.
Al amanecer, Sebastián tuvo una idea: llevar de vacaciones a Vanessa, Alexandra, Balero y a Sofía.
Aprovechando que ya eran las cinco de la mañana, pidió ayuda a Adán para curar a Balero, pidiéndole colaborar todo lo posible.
—Acepto, pero solo si me llevas contigo —dijo Adán.
Sebastián aceptó.
—Yo pagaré todo —aseguró Sebastián.
—Vamos a darle —respondió Adán.
Al llegar al hospital, Sebastián saltó hacia la ventana donde estaba Balero y vio a Sofía dormida.
Luego curó rápidamente a Balero, lo suficiente para que pudiera hacer las cosas mejor.
Después regresó a su casa.
Al llegar, vio que solo habían pasado treinta minutos y le comentó a Adán: —Solo queda esperar.
Adán le recordó: —Debes cumplir tu promesa.
Pero Sebastián dijo: —Me olvidé —y salió.
Se encontró con un maniquí femenino en la basura y sonrió maliciosamente: —Este me sirve.
Lo recogió sin que Adán se diera cuenta de que el maniquí era mujer.
Cuando el maniquí cobró vida por la intervención de Adán, Sebastián se tapó los ojos al ver que estaba desnuda.
—buscame ropa femenina —dijo el maniquí.
—y si no quiero —se rió Sebastián pensando que era Adán El maniquí le llamó “mocoso” e insistió en que buscara ropa.
Entonces Sebastián le buscó ropa femenina y el maniquí se la puso.
En ese momento, Sebastián le puso un nombre: —Te llamarás Hana Katsumi.
El maniquí aceptó y pidió que lo llamaran así y que le agradece por el nombre que es bonito.
Sebastián preguntó: —¿Por qué el cuerpo es real si es un maniquí?
Adán en la mente de Sebastian le hablo respondió: —Es difícil de explicar.
En tono bromista, Hana dijo: —Me veo divina gracias por la ropa Sebastián se rió: —Todo esto es para que sepas cómo se siente estar de vacaciones.
Hana le golpeó y Sebastián se disculpó: —Sígueme a mi casa.
Al entrar a la casa de Sebastián, Hana comentó: —Tu casa es envidiable.
Sebastián agradeció el comentario.
Vanessa, que estaba en la sala con Sebastián y Hana, sintió la presencia en su mente.
Eva le dijo: —Ese es Adán.
Vanessa pensó: —¿Cómo es posible si es mujer?
Pero Eva, sabiendo que en realidad Adán seguía en el cuerpo de Sebastian , le sugirió no preguntarlo.
Sebastián abrazó a Vanessa y le dijo buenos días, presentándole a su amiga Hana Katsumi, quien saludó cortésmente.
Sebastián aseguró que su padre estaba bien y que vendría en unas horas.
También explicó que quería llevar de vacaciones a Vanessa, Alexandra, Sofía, Balero y a Hana, pero debían esperar a los padres de Vanessa, a lo que ella accedió.
Alexandra se despertó y fue a la sala, donde vio a Hana.
Preguntó: —¿De quién es esa mujer?
Sebastián explicó: —Es una amiga.
Alexandra saludó y luego le ofreció acompañarla al dormitorio.
Hana aceptó y se dirigió con Alexandra, quien quería que Hana fuera su amiga.
Vanessa, que también quería ir fue, pasó las horas y oscureció.
Las chicas vieron que Sebastián no cumplió su promesa de llevarlas de vacaciones y planearon encerrarlo.
Junto con Alexandra, Vanessa y Hana, lo atraparon, amarraron a una silla y lo encerraron en el cuarto de invitados, diciendo: —Por no llevarnos.
Y Sebastián protestó: —¡Teníamos que esperar a los padres de Vanessa!
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