Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

More than just humans - Capítulo 22

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. More than just humans
  4. Capítulo 22 - 22 No hay nada que podamos hacer 1
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

22: No hay nada que podamos hacer 1 22: No hay nada que podamos hacer 1 Después de abrazar a su tía y perdonarla, Sebastián llamó rápidamente a Adán, quien apareció casi de inmediato donde él estaba.

Sebastián, aún conmovido, le preguntó: —¿Cómo lo hiciste?

Adán sonrió con misterio.

—¿Cómo que hice qué?

—Lo de mi tía—dijo Sebastián —Ah… pronto te contaré.

Por ahora, solo aprovecha—le respondió Adán —Ok —aceptó Sebastián—.

Luego invitó a su tía a la casa que había comprado, donde estaban Balero, Sofía, Vanessa, Alexandra y Hana.

Ella aceptó y fueron.

Antes de entrar a la casa, Sebastián miró a Adán y le preguntó: —¿Te gustaría quedarte un tiempo más en tu cuerpo físico?

Porque cuando regreses al mío no podrás salir hasta dentro de un año.

Adán asintió.

—Un tiempo más no me vendría mal —dijo.

Al llegar, Vanessa estaba sentada en el sofá y los observó.

—¿Quién es ese hombre y quién es la mujer?

—preguntó.

De pronto, sintió la voz de Eva en su mente.

—El hombre es Adán —dijo Eva.

—¿Cómo que Adán?

Ese tipo parece un mastodonte —dijo Vanessa.

Eva se rió.

—Sí, es Adán.

Y la mujer… que tu pareja te lo explique.

Sebastián intervino.

—Vane, ese hombre es…

—Ya sé que es Adán, solo dime, ¿quién es la mujer?

—interrumpió Vanessa.

—Es mi tía, ¿no la reconociste?

—respondió Sebastián.

—¿Tu tía?

Ella no es la que… —Es complicado de explicar, pero cuando Adán me lo diga, te lo contaré.

Por ahora, solo conócela —interrumpió Sebastián.

Sebastián preguntó: —¿Dónde están tu mamá, Hana y Alexandra?

—Están en un cuarto —respondió Vanessa.

Dejaron a Misaki con Vanessa.

Luego Sebastián y Adán llegaron al cuarto.

Al abrir la puerta, la escena era tétrica: Hana estaba amarrada, semidesnuda y con sangre en la frente; Alexandra y Sofía inconscientes tiradas en el suelo.

Una voz oscura resonó.

—Vaya, vaya, vaya…

Así que frente a mí está Adán, el padre de la humanidad.

Sebastián y Adán exclamaron juntos: —¡Yunhame!

Yunhame se acercó con un cuchillo hacia Hana.

—¡Suelta a Hana!

—gritó Sebastián.

—No, mocoso, ella es importante —respondió Yunhame.

Balero apareció repentinamente cayendo del cielo, impactando contra Yunhame.

El polvo disperso reveló a Yunhame agarrando a Balero del cuello, mientras Hana yacía inconsciente con un corte en la frente.

—No intenten lo mismo que este tipo —advirtió Yunhame.

Vanessa y Misaki acudieron por el ruido.

Vanessa vio que Yunhame tenía a su padre agarrado por el cuello y fue a atacarlo.

Sebastián gritó: —¡No vayas!

Pero Vanessa no obedeció y fue derribada inconsciente con un golpe de Yunhame.

Sebastián, preocupado, preguntó: —¿Será que no hay nada que podamos hacer?

Adán le aseguró: —No te preocupes, mocoso, sí hay algo.

Misaki activó su técnica de alta gravedad alrededor de Yunhame, evitando que Balero resultara afectado.

Yunhame se burló.

—Niña, eso no te servirá.

Pero cayó al suelo sorprendido y dijo: —Esta no es la alta gravedad que esperaba, es más fuerte.

Adán rápidamente protegió a Hana, Sofía, Alexandra, Vanessa y Balero, llevándolos a un lugar seguro.

Curó la herida de Hana y regresó con Sebastián.

—No creo aguantar más —dijo Misaki.

Adán, consciente del peligro, le dijo a Sebastián: —Prepárate, mocoso.

Misaki desactivó su técnica por el cansancio y se desmayó.

Sebastián, sin escuchar el aviso de Adán, recibió un golpe de Yunhame que lo mandó a volar.

Yunhame fue contra Adán, quien reaccionó a tiempo y lo lanzó lejos con una patada.

Adán activó su domo, impidiendo que nadie lo viera excepto los que estaban dentro.

La pelea fue feroz.

Yunhame amputó un brazo de Adán, que lo regeneró enseguida.

Adán le lanzó golpes consecutivos que hicieron que Yunhame sangrara, pero este solo sonreía y lo desafió a pelear con toda su fuerza.

Adán lo lanzó con un cabezazo, y aunque Yunhame regresó, Adán usó su visión divina que paralizó a Yunhame por cinco minutos, y ataques cargados con energía divina que dañaron gravemente a Yunhame durante ese tiempo.

Cuando el tiempo acabó, Yunhame devolvió un golpe más fuerte que todos y atravesó el estómago de Adán, quien escupió sangre.

Esa sangre cayó sobre Yunhame y lo quemó.

En ese momento, apareció un hombre vestido de negro y preguntó con voz relajada: —¿Qué pasa aquí?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo