Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

More than just humans - Capítulo 23

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. More than just humans
  4. Capítulo 23 - 23 No hay nada que podamos hacer 2
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

23: No hay nada que podamos hacer 2 23: No hay nada que podamos hacer 2 Después de que el hombre apareció, Yunhame, confundido, preguntó: —¿Quién eres?

El hombre se presentó: —Soy Kuseremo Sumaki.

Sin dudar, Kuseremo le dio un golpe que lo mandó a volar.

Luego, Kuseremo se dirigió a Adán: —¿Estás bien?

Apúrate y cúrate.

—Sí, estoy bien —contestó Adán.

Entonces, Yunhame regresó y atacó a Kuseremo, pero éste lo esquivó y contraatacó con un golpe que le destrozó la cara.

Molesto, Yunhame lanzó varios golpes que Kuseremo esquivó con facilidad.

Después, le dijo a Adán: —¿Qué esperas?

Dale un golpe.

Adán obedeció y le dio cinco golpes en el estómago y una patada que hicieron que Yunhame cayera al suelo.

—¡Hay que matarlo!

—exclamó Adán.

Kuseremo lo miró con seriedad y dijo: —No sirve.

El peligro no está en el recipiente: está en Yunhame dentro.

Si destrimos el cuerpo exterior, él saldrá con su forma verdadera y nos superará a ambos.

—¿Cómo?

—preguntó Adán.

—El recipiente es sólo una fachada.

Yunhame permanece activo y controla el cuerpo desde dentro.

Matar al recipiente no lo anula; solo libera su verdadero cuerpo, y entonces todo se descontrola.

—¿Qué propones entonces?

—preguntó Adán.

—Encerrarlo.

Mantenerlo aislado para que no pueda maniobrar —respondió Kuseremo.

Fueron hacia Yunhame para atraparlo, pero antes de que pudieran, Yunhame escapó a una velocidad superior a la luz.

—No importa, déjalo —dijo Kuseremo a Adán.

En ese momento, Misaki despertó, vio a Kuseremo y lo abrazó diciendo: —¡Papá!

Adán, sorprendido, preguntó: —¿Cómo que papá?

Kuseremo abrazó a Misaki y le explicó: —Misaki es mi hija, Coyuro es mi hijo y Sebastián mi nieto.

—¿Cuántos años tienes?

—inquirió Adán.

—Cuarenta y cinco —respondió Kuseremo.

Adán, sorprendido, comentó: —¿Por qué en la familia de Sebastián tienen hijos tan jóvenes?

Kuseremo desvió el tema y dijo: —Vamos a ver a Sebastián.

Adán fue hacia donde Sebastián, que se acercaba.

—¿Estás bien?

—le preguntó.

—Sí —respondió Sebastián.

Luego fue al lugar donde Adán había dejado a Vanessa, Hana, Sofía, Alexandra y Balero, y examinó a Hana.

Notó que estaba en coma por un corte con sangre especial.

De repente, Sebastián comenzó a llorar.

Adán, extrañado, le preguntó: —¿Qué pasa?

—Hana está en coma —dijo Sebastián—.

Probablemente no despertará en dos años.

Debería preocuparme más por Vanessa, pero ella está bien.

Aunque puedas despertar a una persona normal de un coma, con los ataques de Yunhame no vas a poder, Adán.

Adán asintió y consoló a Sebastián: —Bueno, muchacho, no hay nada que podamos hacer.

Luego regresó a su cuerpo, dejándolo junto a Misaki, Vanessa, Balero, Sofía, Hana, Alexandra y Kuseremo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo