More than just humans - Capítulo 24
- Inicio
- Todas las novelas
- More than just humans
- Capítulo 24 - 24 Descanso antes del infierno
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
24: Descanso antes del infierno 24: Descanso antes del infierno Después de que Adán entrara en el cuerpo de Sebastián, Kuseremo se acercó donde estaba Sebastián y lo llamó: —Muchacho.
Sebastián, con la mirada aún cargada de preocupación, respondió: —¿Dime?
—¿Nos vamos ya?
—preguntó Kuseremo, tratando de acelerar el ritmo.
—Sí, solo ayúdame a llevar a los muchachos —respondió Sebastián mientras recogía fuerzas.
Con cuidado, Kuseremo colocó a Hana, Vanessa, Sofía, Balero y Alexandra en el auto, procurando que estuvieran lo más cómodos posible.
Luego se montó junto a Misaki, y llamó a Sebastián para que subiera.
Sebastián arrancó el auto, dejando atrás la incertidumbre de ese combate.
Tras varias horas de camino en silencio, llegaron a la casa de Sebastián.
Kuseremo ayudó a colocar a Hana sobre una cama blanda, asegurándose de que estuviera bien acomodada.
Luego, Sebastián se encargó de acomodar a los demás entre las camas y muebles disponibles, aliviados por al fin contar con un lugar seguro.
Una vez terminaron, Sebastián se dirigió a donde estaba Kuseremo y, con voz tranquila, pero firme, le dijo a Kuseremo: —Dile a Misaki que descanse.
—Ya le digo —respondió Kuseremo.
Le comunicó a Misaki la indicación, y ella aceptó recostarse, agotada pero segura.
Kuseremo se volvió hacia Sebastián, tomando un tono serio: —Muchacho, tengo que salir.
Cuídalos bien.
Y salió Sebastián sintió un desanimo que lo invadía, pero solo pudo responder: —Está bien.
Las horas se tornaron pesadas hasta que sonó el teléfono.
Era Michael, llamando con voz alterada: —¡¿Qué pasa, que no reclutaste a nadie?!
—gritó frustrado.
Sebastián pidió con paciencia: —Deja de gritar, por favor.
—¡Dale gracias a tu amigo, que al menos reclutó a 10 personas!
—insistió Michael con énfasis.
—¿No te dije que dejaras de gritar?
¿Qué quieres?
—respondió Sebastián.
—¿Puedes venir?
Los nuevos quieren conocerte.
—Ya voy, ya voy —dijo Sebastián, decidido.
Se levantó y salió caminando hacia la casa de Michael.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com