More than just humans - Capítulo 25
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
25: ¿Por qué?
25: ¿Por qué?
Al llegar a la casa de Michael, Sebastián abrió la puerta con cautela y se adentró en el interior.
Allí, frente a él, estaban los supuestos “nuevos”.
—¿Dónde estás, Michael?
—preguntó con voz firme Sebastián.
El silencio fue su única respuesta.
De repente, los “nuevos” se lanzaron sobre él como una tormenta oscura.
Sebastián esquivó con agilidad, observando que casi todos tenían cuernos que los diferenciaban claramente de cualquier humano.
Eran demonios, bestias disfrazadas con rasgos humanos.
—Aprovechando que no son humanos y que Vanessa no está, ¿por qué no divertirme un rato?
—murmuró con una sonrisa desafiante.
Uno a uno, Sebastián fue acabando con cada demonio, moviéndose con precisión y ferocidad.
Cuando el último cayó, su mirada se posó en una puerta cercana, de la que salió Michael acompañado de Yuzata y Coyuro.
Antes de que Sebastián pudiera reaccionar, lo derribaron al suelo y lo esposaron.
Michael se acercó y le habló con voz fría, pero autoritaria: —Sebastián Vigaraciel, a partir de hoy y temporalmente, no verás a Vanessa, ni a tu madre, ni a ningún ser querido.
Esto es por tu bien; no buscamos hacerte daño.
—¡No!
—gritó Sebastián con furia—.
¿Por qué no puedo verlas?
¿Qué les hice?
Que yo sepa, nada…
¿Estás loco?
Michael se quitó la máscara, revelando un rostro serio, y añadió con voz grave: —Toma esto como unas vacaciones… pero en el infierno.
Antes de que Sebastián pudiera replicar, Yuzata lo noqueó por orden de Michael.
Horas después, Sebastián despertó atado a una silla en un cuarto frío, oscuro, con barrotes que recordaban a una cárcel.
Se levantó y abrió la puerta para escapar, pero al tocarla, una descarga eléctrica lo repelió de inmediato.
—¿Qué hago aquí?
—preguntó, desconcertado.
Desde una cámara, Michael habló: —Te quedarás aquí hasta que aprendas a dominar tus técnicas y habilidades y no podrás escapar.
Si logras escapar, perderás toda posibilidad de ver a tus seres queridos igual, Vanessa incluida.
Están en la misma ciudad, pero aquí estamos demasiado lejos.
Poco después, Michael cortó comunicación y dejó solo a Sebastián, quien no podía entender lo que ocurría.
Recordó su pasado en la cárcel y no podía creer que, después de seis años fuera, estuviera detenido nuevamente sin motivo.
Incapaz de contener la frustración, Sebastián golpeó su cabeza contra la pared hasta que comenzó a sangrar.
—Tranquilo, muchacho —dijo Adán —, tranquilo.
Sebastián respiró profundo, intentando calmarse y asimilar por qué
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com