More than just humans - Capítulo 64
- Inicio
- Todas las novelas
- More than just humans
- Capítulo 64 - Capítulo 64: Pelea divergente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 64: Pelea divergente
Después de ponerse en posición de combate, Yunhame se lanza con un puñetazo directo a la cara de Sebastián, pensando:
—¿Este mocoso en realidad será más fuerte de lo que creo?
Sebastián lo nota a tiempo y lo esquiva con rapidez. Agarra el brazo de Yunhame y lo tira al suelo. En su mente, piensa:
—¿Hay alguna posibilidad de que muera?
Sin darle tiempo a recuperarse, Sebastián lo toma de nuevo del brazo y lo arroja contra un edificio cercano. Al impactar, la estructura colapsa por completo. Yunhame se estabiliza y regenera, murmurando para sí mientras mira a Sebastián con una sonrisa:
—Mierda, lo subestimé. ¿Cómo puedo salir tan herido en un primer ataque?
De repente, Sebastián aparece detrás de él y le propina una patada brutal. La patada impacta en Yunhame, quien sujeta la pierna al instante y tira a Sebastián al suelo. Al caer, Sebastián recuerda de pronto:
—Sí, es verdad, ¡yo tengo un domo que puedo usar! Lo usaré.
Mientras Yunhame corre hacia él a toda velocidad, Sebastián junta las manos y susurra:
—Domo que todo lo expulsa… Domo temido por los más fuertes…
Yunhame se detiene al oír esas palabras, preocupado, y acelera de nuevo para interrumpirlo. Justo cuando está a punto de conectar un golpe, Sebastián termina el encantamiento mientras sus ojos brillan como zafiros:
—¡Domo Divergente!
Una masa de colores deslumbrantes con tonalidades azules forma un domo en un radio de 200 kilómetros cuadrados. El puñetazo de Yunhame rebota y regresa hacia él como un contraataque devastador.
—Oh, qué fascinante lo que acabo de ver —dice Sebastián con una sonrisa—. Estoy usando este domo por primera vez, pero ya entiendo su función: dispersa un ataque a un lugar aleatorio en un radio de doscientos kilómetros cuadrados. Es casi imposible que le dé directamente al enemigo.
Yunhame se regenera y le grita:
—¡Mocoso, no has pensado que tu familia también está dentro del domo y podría recibir ese daño!
Sebastián, dándole lógica, gira la cabeza hacia la dirección de su casa. Yunhame aprovecha y carga una patada cubierta de energía divina, preguntándose:
—¿Será que cayó?
El golpe está a punto de impactar en la cara de Sebastián, pero de repente, el puño de Yunhame se detiene en seco. Con una sonrisa calmada, Sebastián le dice:
—Mi querido colega, ese golpe ya fue dispersado, así que no me hará daño. Te explico: nada sobrenatural ni físico puede tocarme. El poder se dispersa, y si llega a impactar con mi familia, es como si una hormiga les picara: prácticamente nada. Pero para ti… se duplica.
Al oír eso, Yunhame junta las manos con fuerza y euforia. Antes de decir algo importante, le advierte:
—Recuerda, mocoso: no expliques nada a tu oponente, ¡o te vencerá!
Sebastián aprieta los puños con una sonrisa psicópata grita:
—¡Yunhame Kitsuchi, demuéstrame lo que tienes!
Yunhame susurra:
—Exterminio de Domo.
Sebastián mira arriba notando algo y nota con una sonrisa que la belleza de su domo comienza a desvanecerse. Observa a Yunhame luego junta las manos de nuevo con tanta fuerza que sus uñas se clavan en la piel, haciendo brotar sangre. Luego, susurra calmado:
—Extinción de Domo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com