Mugen Janru no Oto - Capítulo 1
- Inicio
- Todas las novelas
- Mugen Janru no Oto
- Capítulo 1 - 1 CAPÍTULO 1 — EL GÉNERO QUE NO SE ACABA
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
1: CAPÍTULO 1 — EL GÉNERO QUE NO SE ACABA 1: CAPÍTULO 1 — EL GÉNERO QUE NO SE ACABA —¿Ya vas a dejar de escuchar eso, Lian?
La voz de su hermano llegó antes que el desayuno.
Lian no levantó la mirada.
Sus audífonos seguían puestos, el volumen justo en el punto donde el mundo dejaba de existir… pero aún se podía fingir que escuchaba.
—¿Lian?
Suspiró, se quitó un audífono y respondió sin emoción: —¿Eso qué?
—Eso —dijo su hermano señalando al aire, como si pudiera ver la música—.
Nerdcore.
Otra vez.
Ya me hartaron esos raps de gente hablando de videojuegos, hackers y cosas raras.
Lian frunció el ceño.
—Pero… ¿por qué tendría que dejarlo?
A mí me gusta este género musical.
—Sí, ya sé, ya sé —dijo su hermano sentándose frente a él—.
Pero dime algo, hermano.
En serio.
¿Por qué te gusta tanto?
No me digas que solo porque suenan “diferentes”.
Lian se quedó en silencio unos segundos.
No por duda.
Por costumbre.
No solía explicar lo que sentía.
—Siento que… —empezó, buscando las palabras— que es el único género musical que es realmente infinito.
Su hermano alzó una ceja.
—¿Infinito?
—Ajá.
Imagínate —Lian ya estaba metido en el tema—.
Es un solo género, pero puedes combinarlo con todo.
Rap, trap, freestyle, electrónica, k-pop, pop… lo que quieras.
No tiene límites reales.
—O sea que te gusta porque es un Frankenstein musical.
—Exacto —respondió Lian sin darse cuenta de que eso no ayudaba a sonar normal.
El hermano se rió.
—¿Y solo por eso te obsesiona tanto?
Lian negó con la cabeza lentamente.
—No.
En realidad… no me gusta ningún género más que otro.
—¿Cómo que ninguno?
—Porque ninguno tiene la instrumental perfecta.
Silencio.
Su hermano parpadeó dos veces.
—…Ah.
—Sí.
—Eso explica muchas cosas —dijo mientras se levantaba—.
Mira, no te puedo ayudar mucho, lo siento.
—¿Por qué?
—preguntó Lian sin molestia, como si ya esperara la respuesta.
—No porque no pueda —aclaró—, sino porque no tengo amigos productores.
Mis contactos musicales se limitan a un primo que toca la flauta en la iglesia y desafina.
—Entiendo —respondió Lian con total seriedad.
—Eso fue sarcasmo, por cierto.
—También lo entendí.
Se quedaron unos segundos en silencio.
Lian volvió a ponerse los audífonos… pero se detuvo.
—Por eso lo haré yo —dijo de pronto.
—¿Qué cosa?
—Encontraré a un productor.
Uno que tenga mi mismo sueño.
Que quiera brillar conmigo.
Su hermano lo miró con media sonrisa.
—¿Y qué sueño es ese, exactamente?
Lian apretó el audífono en su mano.
—Crear la instrumental perfecta.
Timelapse — 2 días después —No creí que fuera tan difícil… Lian estaba sentado en el salón de clases, recargado sobre su pupitre, mirando al vacío como si el vacío le debiera respuestas.
Dos días.
Dos días preguntando discretamente: “Oye, ¿conoces a alguien que haga beats?”“¿Sabes producir música?”“¿Te gusta Nerdcore?” Resultados: Uno pensó que Nerdcore era un tipo de cereal.
Otro le dijo que hacía beats… en una app del celular… versión gratis… con anuncios.
Uno más le preguntó si eso daba dinero.
Lian suspiró.
—Tal vez… —murmuró— estoy buscando mal.
—¿Buscando qué?
—preguntó una voz desde atrás.
Lian volteó lentamente.
—Nada importante.
—Eso dijiste ayer cuando estabas mirando la pared durante veinte minutos.
—La pared me estaba provocando.
—Ajá.
La campana sonó.
El ruido llenó el salón.
Lian se puso los audífonos otra vez.
La música empezó.
Y aunque nadie más lo notó, en ese instante, mientras el beat avanzaba sin repetirse… Lian sonrió.
Porque todavía no había encontrado la instrumental perfecta.
Pero estaba seguro de algo: algún día, alguien la escucharía por primera vez…y el mundo ya no sonaría igual.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com