Mugen Janru no Oto - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 CAPÍTULO 10 — ¿TAMBIÉN AQUÍ
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10: CAPÍTULO 10 — ¿TAMBIÉN AQUÍ?
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—Señora —dijo Celeste con la mayor seriedad que pudo fingir—, creo que me voy a llevar a su hijo un ratito.
Lian casi se atraganta con el aire.
—¿Qué?
La mamá de Lian levantó la mirada con total calma.
—¿A dónde?
—A un lugar —respondió Celeste—.
Importante.
Musical.
Prometo regresarlo vivo.
La mamá lo pensó medio segundo.
—Está bien.
—¿¡Está bien!?
—dijo Lian—.
Mamá, ¿ni siquiera preguntas más?
—Confío en ella —respondió—.
Además, ya eres famoso.
Los famosos salen.
Celeste levantó el pulgar.
—Gracias.
Lian fue arrastrado hacia la puerta.
—Espera —susurró—.
¿A dónde me llevas?
Celeste caminaba decidida.
—Tú solo ven acá.
—Eso no me tranquiliza en absoluto.
Ya afuera, Celeste sacó la nota doblada que Oda les había dado.
—Vamos con la banda.
Lian abrió los ojos.
—¿Hoy?
—¿Cuándo más?
—respondió—.
El hype no se guarda en el refri.
Celeste miró la dirección.
Parpadeó.
Volvió a mirar.
—…Espera.
—¿Qué pasa?
Celeste levantó la cabeza lentamente.
Miró la calle.
Miró la casa frente a ellos.
Miró el número.
Luego miró a Lian.
—No.
—¿Qué?
—No, no, no.
—Celeste, dime que no es— —SON MIS VECINOS.
Silencio.
—¿Cómo que tus vecinos?
—Viven a dos casas de la mía —dijo—.
Los escucho hacer ruido los sábados.
—¿La banda?
—Sí.
—¿La Nueva Sinfonía?
—Sí.
—¿Los que nos invitaron?
—SÍ.
Lian miró al cielo.
—El universo me odia.
—No —respondió Celeste—.
Te shippea.
—No uses esa palabra.
Empezaron a caminar.
—O sea —dijo Lian—, primero somos vecinos.
—Luego compañeros musicales.
—Luego famosos en Instagram.
—Y ahora la banda vive al lado de tu casa.
Celeste sonrió.
—Eficiencia narrativa.
—¿Qué?
—Nada.
Llegaron frente a una casa de donde salía música.
Mucha música.
—Bueno —dijo Celeste—.
¿Listo, Kamefuego?
Lian respiró hondo.
—Si algo sale mal, fue tu idea.
—Siempre lo es —respondió ella tocando el timbre.
La puerta se abrió.
Y la música subió.
Lian pensó: Definitivamente… esto ya no es coincidencia.
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