Mugen Tabi - Capítulo 8
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: **CAPÍTULO 8 El Camino que No Fue Ofrecido** 8: **CAPÍTULO 8 El Camino que No Fue Ofrecido** El silencio duró unos segundos.
Luego, contra todo pronóstico, Kairo se movió.
Sus brazos temblaban.Sus piernas aún se negaban a responder del todo.Pero aun así… se levantó.
Shanks lo observó con atención, sin interrumpirlo.
Kairo respiró hondo.
—No… —dijo con la voz ronca—.
No me entrenes.
El murmullo alrededor se apagó de golpe.
Incluso algunos miembros de la tripulación de Shanks se miraron entre sí, sorprendidos.
Kairo dio un paso al frente.
Luego otro.
Cada movimiento le costaba, pero su mirada era firme.
—En esta pelea… —continuó— sentí algo claro.
Mi poder aumentó.
No mucho… no lo suficiente para alcanzarte.
Bajó la vista por un instante y apretó el puño.
—Pero sí lo suficiente para saber que este no es el final.
Levantó la mirada otra vez y miró directamente a Shanks.
—Algún día volveré.
Lo juro.
El viento pasó entre ambos.
—Pero esa vez será diferente.
Shanks no habló.
Kairo tragó saliva.
—No voy a volver para ganarte —dijo—.Voy a volver para humillarte.
Algunos se tensaron al oír eso.
Pero Kairo levantó la mano de inmediato, negando.
—No lo digo por ego.
Ni por rencor.
Y mucho menos te deseo el mal.
Sus palabras eran lentas, medidas, honestas.
—Todo lo contrario… —añadió—.
Mejora.
Por favor.
Shanks entrecerró los ojos, intrigado.
—Hazte el más fuerte del mundo.
El joven sonrió apenas.
—Porque yo entrenaré por mi cuenta… y cuando vuelva, necesitaré que sigas siendo un monstruo.
Silencio.
No había provocación en sus palabras.No había odio.Solo una convicción tan pesada que no podía tomarse como una broma.
Shanks soltó una breve risa.
—Qué chico tan problemático… —murmuró.
Se acercó a Kairo y le puso una mano sobre el hombro.
—Elegir tu propio camino es lo más peligroso que existe —dijo—.
Pero también… lo único que vale la pena.
Retiró la mano.
—Vuelve cuando quieras —añadió—.
Si sigues con vida.
Kairo asintió.
—Lo haré.
En ese instante, volvió a sentirlo.
El Rettō no Kado reaccionando en silencio.
No explotó.No forzó nada.
Solo… se ajustó un poco más.
Kairo lo entendió.
El poder no había venido del portal.Había venido de la decisión.
Mientras se alejaba de la costa, una idea quedó grabada en su mente: No tenía maestro.No tenía destino escrito.No tenía protagonismo.
Pero tenía algo mucho más peligroso.
Libertad.
Y el multiverso entero… como campo de entrenamiento.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com