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[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 100

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100: Capítulo 100: ¿Relación padre e hija?

100: Capítulo 100: ¿Relación padre e hija?

Dante: “Esta comida está muy buena”, dijo comiendo lasaña.

Usopp: “Tiene razón, jefe”, dijo comiendo marisco.

Luffy: “La mejor”, dijo comiendo un pedazo grande de carne.

???: “¿Qué está haciendo aquí comiendo?

Deberías estar trabajando”, dijo el cocinero rubio enojado.

Y así tomó a Luffy del cuello de su vestimento y se fue a la cocina para que limpiara, sin soltar la carne.

Ahora mismo estamos en el barco/restaurante Baratie.

Zoro: “Si esto sigue así, estaremos toda la vida en este lugar”, dijo resignado.

Nami estaba muy interesado en lo que pasaba, ya que estaba comiendo su postre que consiguió completamente gratis del cocinero.

Ya llevamos un tiempo aquí y, como se pueden imaginar, pasó tal cual como en la historia original: Luffy destruye el restaurante, hirió a Zeff, el chef principal, y ahora tiene que trabajar para pagar lo que debe.

Podría yo pagar por lo que hizo, pero la pregunta es: ¿por qué haría eso?

De la nada entra un hombre moribundo; este tenía un traje deportivo, el cual, básicamente, era mi señal para decir que esta parte de la historia ya iba a empezar.

Esa era mi señal de desaparecer; mientras sucedía todo el caos, me fui a esconder al Going Merry y esperé.

Después de un rato sentí cómo Nami entraba en el barco y partí a lo que me imaginaba, a Villa Cocoyasi.

Después de que el barco se alejara lo suficiente, salí de mi escondite; en ese momento miré a Nami, quien estaba mirando a un lugar específico del mar, sin darse cuenta de mi presencia.

Dante: “Veo que te escapaste y de paso robaste el barco”, dije.

Eso la hizo saltar del susto, para girar y mirarme con los ojos abiertos.

Nami: “¿Qué haces aquí?”, preguntó algo en pánico.

Dante: “Estaba descansando en el barco cuando te lo robaste, y ya que estamos aquí, puedes decirme eso que tiene guardado sobre mí”, le dije con una sonrisa.

Nami: “Tuuu”, dijo con los ojos entrecerrados, para después suspirar.

Se sentó con los brazos cruzados y me fulminó con los ojos.

“El alcalde de Orange Town dijo que habías ido allá con una mujer muy parecida a mí, ¿eso es verdad?” Dante: “Muy verdad, ¿qué pasa con eso?”.

Ella solo chasqueó la lengua por mi indiferencia.

Nami: “¿Quién era esa mujer?”.

Dante: “Una mujer que conocí hace tiempo, se llamaba Nix y se parece mucho a ti; podrían ser hermanas gemelas si tan solo no hubiera muerto”.

Cuando le dijo eso, abrió los ojos, pero también se tranquilizó un poco, como si una sombra que estuvo en su corazón se hubiera ido.

Nami: “¿Tú crees que ella era mi madre biológica?” Dante: “Lo más seguro, yo no estaba en East Blue en ese tiempo; de hecho, estaba en conflicto con algunas mafias y miembros del bajo mundo, por esa razón me alejé de ella, pero tal vez fue un error”, dije, haciendo que ella reflexionara ante mis palabras.

Nami: “Entonces tú eres…”.

Dante: “No tengo idea de quién pudo haber sido tu padre”, le dije, cortando sus palabras.

“Admito que estuve con ella, pero fue solo unos días, nada sustancial y que pueda decir que soy tu padre; lo más seguro es que tu padre hubiera muerto con ella”.

Nami: “Pero”.

Dante: “Nami, entiende que las cosas no son tan fáciles como crees; de hecho, yo no supe de tu existencia hasta mucho tiempo después, fue cuando visité a Arlong”.

Mentí, pero eso no es lo importante; al escuchar eso se tensó.

Nami: “¿Tú conoces a Arlong?”, dijo ya mostrando al de desconfianza ante mí.

Yo solo suspiré.

Dante: “Conocí a Arlong hace tiempo, cuando formaba parte de los piratas del sol”.

Nami: “¿Los piratas sol?”, preguntó.

Dante: “Sí, has visto ese símbolo en los hombres de Arlong que se parece a un sol”.

Ella solo asintió.

“Esa era una marca que ellos hicieron para cubrir la marca de esclavitud de los nobles mundiales”, le dijo, algo que hizo que abriera la boca sin decir nada.

“Su capitán, un antiguo esclavo, escapó y volvió para liberar a muchos de sus hermanos y a otro más; a mí me pidió ayuda, la cual acepté en su rescate.

Así me hice amigo de él y conocí a varios gyojin, entre ellos Arlong”.

Nami: “¿Entonces Arlong era un esclavo?” Dante: “No exactamente, algunos gyojin se unieron a Fisher solo por admiración y respeto, entre ellos, los hombres de Arlong, incluyéndolo.

Nunca fue un esclavo, por lo que nunca entendí bien su odio ante los humanos”.

Ella solo asentió ante lo dicho, para no decir nada.

“Mira, está bien que odies a Arlong por lo que te hizo, pero no odies a los gyojin en conjunto, ya que su raza ha sufrido mucho, pero tampoco les tengas tanta lástima, porque hay razas o clanes que han sufrido mucho más que ellos”.

Nami: “Está bien”.

Y asi quedamos en un silencio un poco incómodo.

“Oye, tengo otra pregunta”.

Dante: “Dime”, dije, sentándome.

Nami: “Si fuiste a la villa, ¿por qué no nos ayudaste, si eres un héroe?” Dante: “Es un poco complicado explicar, solo puedo decir que ya las cosas estaban hechas y no pensé que mereciera intervenir; además, antes de irme, le di una pequeña advertencia, así que no es como que no hubiera hecho nada”.

Y así terminó la conversación.

No sabía cuánto faltaría para llegar al destino, ni cuánto se demorarían el resto cuando lleguemos, pero ante estas situaciones solo queda esperar.

Después de un buen rato, Nami volvió a hablar.

Nami: “Ya casi estamos por llegar”.

Dante: “Bueno, entonces me muevo”, le dije.

Nami: “Te vas a ir, ¿no vas a ayudarme con Arlong?” Dante: “No, tengo otras cosas que hacer aquí”.

Nami: “Vas a hacer lo mismo en este lugar como lo hiciste en el pueblo de Usopp”.

Me dijo molesta y decepcionada.

Dante: “No exactamente, aquí debería haber una sucursal, y que no hagan nada contra Arlong significa que están coludidos y llenos de corrupción; iré a encargarme de eso; de Arlong se encargará más tarde”, le dije, y sin que pudiera responder, me transformé en mi forma híbrida y me fui.

…

Ya me imagino lo enojada que debe estar Nami; le dije que iba a ver el tema de los marines y al final no hice nada.

Ya me imagino su cara.

La verdad es que estaba esperando que Nezumi y su escolta corrupta se fueran de su sucursal, ya que de ahí llegarían Luffy y los demás.

Una vez pasó todo eso, empecé a actuar recién.

Para mí, todos los marines que están bajo las órdenes de Nezumi son tremendos corruptos.

Si me mandaran para trabajar para esa rata, hubiera renunciado, ido o desertado, pero estos se quedaron para apoyar sus horribles crímenes, por lo que no tienen redención.

Así que vine, destruido todo el lugar, maté a todos los marines sin distinción y, antes de dejar el lugar en meros escombros y polvo, busqué todos los documentos importantes que decían de las barbaridades de este tipo y los guardé; más tarde se los enviaría a Mrogans para que hiciera algo con ellos.

Apenas volvió la rata, hizo todo un escándalo; para mí su actitud y forma de ser fue peor que un noble mundial al creer casi intocable.

Al final, no aguanté y mi lado más sanguinario salió.

Lo ató de tal manera que no pudiera zafarse nunca, lo ató a un pedazo de hierro gigante de más de 60 kg y lo lanzó al mar para que muriera ahogado.

Pude haber hecho algo mejor, pero sentí que matarlo rápidamente era algo que no se merecía.

Llamé a Morgans diciéndole lo que tenía, por lo que mandó una de sus aves para mi dirección, ya que aún tiene mi vrive card.

…

Me di la vuelta para ver a Nami, quien tenía la venda en el brazo que le tapaba el antiguo tatuaje que le representaba su lealtad a Arlong.

Dante: “¿A qué pasa?” Nami: “Bueno, quería darte las gracias”.

No entendí lo que decía y, por lo que creo, se me veía en el rostro, ya que siguió con su discurso.

“Es que cuando se hizo mención de que estabas aquí en la villa, Arlong se alteró bastante y al final uno de los hombres terminó soltando el cómo los amenazaste para que no tocaran a mí ni a mi hermana, por eso te agradezco”.

Dante: “No pasa nada”.

Dije, quitándole importancia a eso, ya que sin mi intervención no hubiera pasado nada tan grave tampoco, al menos de lo que recuerdo.

Nami sentía que quería decir algo más, pero no se atrevía.

Dante: “¿Tienes algo más que comentar?” Nami: “Bueno, es sobre lo de mi padre; según lo que entiendo, dices que tú no eres mi padre, pero existe esa pequeña posibilidad de que lo seas”, dijo un poco tímida.

Yo solo suspiré; todo en mi mente apuntó que no lo soy, pero ella no quedará tranquila hasta que esté segura.

Me saqué un pelo del cabello, tomé su mano y se lo puse en la palma.

Dante: “Con esto y un pelo tuyo se puede ver la coincidencia genética que tenemos; así sabrás si tenemos lazos de sangre.

Guarda este pelo y, si tienes la oportunidad, verifícalo”.

Ella tomó mi mechón de cabello y asintió.

“Bueno, estoy un poco cansado, así que me voy”.

Al siguiente día estábamos todos listos para irnos: Luffy, Zoro, Sanji y Usopp, yo entremedio.

Sanji: “¿Así que eres un miembro de la tripulación?”, me preguntó mientras tomaba su encendedor para que pudiera prender el cigarro que tenía.

Dante: “No, solo estoy cobrando un favor a Luffy para que me lleve a Loguetown”.

Usopp: “¿Pero no que podías volar?”, preguntó, ya que estaba cerca escuchando nuestra conversación.

Dante: “¿Y eso qué tiene que ver?”, le contrapregunté.

Abrió la boca para decir algo, pero al final volvía a cerrarla, demostrando ser más intuitivo de lo que parece.

Luffy: “Oye, es verdad que eres el padre de Nami”, dijo abriendo una caja de Pandora.

Sanji: “Eres el padre de señorita Nami”, dijo emocionándose un poco.

Se me pasó por la mente el hecho de ganarse mi favor para que aceptara estar con ella, o algo parecido.

Dante: “Que no lo soy”, dije un poco molesto.

Luffy: “De verdad, pensé que podrías convencerla de que se uniera a la tripulación”, dijo con los cachetes inflados y las manos apoyadas en la cabeza.

Sanji: “La señorita Nami no se unirá a nosotros; esa era el 99% de la razón por la que estoy acá”.

Dante: “Si tan solo tuvieras las mismas experiencias que tengo yo con mujeres, no serías así”.

Sanji: “Verdad, se dicen muchas cosas de ti referente a mujeres, sobre todo ser un mujeriego, ¿crees que podrías contarme algunas de esas experiencias?”.

Dante: “¿Quieres que te cuente mis traumas?”, le dije en total shock al ver la gran iniciativa de Sanji.

“Y sobre todo no soy un mujeriego”.

Zoro: “He escuchado historias de ti sobre eso, y algunas son bastante bárbaras”, dijo por fin, uniéndose a la conversación.

Usopp: “O cómo no me di cuenta”, dijo golpeándose la palma como si le hubiera llegado una revelación.

“Dante es como una fusión de Zoro y Sanji, pero que sí cumplió sus sueños”.

Los tres lo miramos e intentamos pensar cómo llegó a esa conclusión.

Mientras ya estábamos por irnos, vimos cómo una Nami venía y hacía lo suyo.

Mientras subía al barco, robó las billeteras de todos los ciudadanos.

Menos mal les dejé el dinero de Nami a los ciudadanos, o sino se hubieran quedado sin ingreso.

Muchos de los demás hablan con Nami sobre su incorporación a la tripulación; ella se me acercó para hablarme otra vez.

Nami: “Muchas gracias por devolver el dinero que reuní y dárselo a los ciudadanos; además, supe lo que hiciste en la base de los marinos, eres mi salvador, padre”.

Yo solo suspiré.

Luffy: “Sabía que eras su padre”, dijo apuntándome sonrientemente.

Dante: “Yo no recuerdo haber adoptado a una niña tan grande como tú”, le dije a Nami, la cual solo me respondió con una expresión traviesa y sacándome la lengua en forma de burla.

…

Al final de muchas idas y vueltas, llegamos a Loguetown.

Dante: “Bueno, aquí nos separamos, fue un gusto haberlos conocido”, le dije con una sonrisa.

Luffy: “Espero que nos volvamos a encontrar y para la próxima te unas a mi tripulación”, dijo con su sonrisa registrada.

Zoro: “Espero que la próxima vez nos podamos enfrentar”, dijo mientras sostenía fuertemente sus katanas.

Si no hubiera quedado tan herido por la batalla de Mihawk y Arlong, me hubiera propuesto un combate.

Al final lo convencí de que fuera para la próxima vez, ya que es muy posible que nos volvamos a ver, y así se quedó más tranquilo.

Usopp: “Siempre serás bienvenido a unirme a mi banda pirata”.

Sanji: “Espero que la próxima vez podamos tener una conversación más amena entre caballeros”.

Y cuando puse la mirada en Nami, esta se abalanzó y me abrazó.

Yo me quedé sorprendido, pero decidí devolverle el abrazo.

Dante: “Si tienes algún problema, puedes intentar comunicarte conmigo; de paso, avisarme cuando tengan un den den mushi”.

Ella se limpió las lágrimas y me miró un poco molesta.

Nami: “Obviamente, esa es la responsabilidad de un padre, y sobre todo de uno ausente como tú”, dijo para después sonreírme.

Yo sabía que lo más seguro es que usara ese hecho para sacar beneficio de algún lado, pero en este punto, si no me molesta que piense que Ace es mi hijo, entonces no me molesta que piensen que Nami es mi hija.

Dante: “Ahí que voy a hacer con esta niña autoadoptada”, dije en un suspiro para devolverle la sonrisa.

Y así me fui caminando, separando nuestro camino temporalmente, y esto es porque necesito a los Sombreros de Paja para que hagan algo en la historia original, algo que querían y dejan atrás.

Así que no los perderé de vista hasta que pase eso.

…

King: “Como que no sabes dónde está la señorita Yamato”.

Dante: “Recuerda que el trato era que la entrenara y le dieran un tiempo para que hiciera sus propios méritos y logros; eso no significaba que estuviera presente en el último punto”.

Kaido ya estaba buscando a Yamato, y al saber que no estaba por ningún lado, me llamaron.

A mi lado estaba Dragon, mirando todo lo que pasaba en la ciudad.

King: “¿Y cómo se supone que la encontremos?” Dante: “¿Qué tal si piensan por ustedes mismos e intentan entrar en su mente?

Dime qué haría Yamato si estuviera sola y libre; si quieren les doy una pista: ella estaba obsesionada con un samurái en específico; pueden empezar con eso”.

King: “…”, se quedo callado; yo solo miraba cómo el clima empezaba a empeorar de manera muy rápida, como si alguien lo controlara; solo puse mi mirada en las personas que tenía al frente.

“Estab bien , veremos que hacemos”.

Dante: “Yo solo digo que sale más efectivo que la busquen directamente ustedes que esperar que yo la encuentre; con eso me despido”, y colgué.

Dragón: “No sabía que tenías una alianza con Kaido”.

Dante: “Solo me falta una alianza con Shanks para tener alianza con todos los yonkuos”, le respondí.

“¿Y para qué es esta reunión?”.

Dragón: “Vamos a empezar con tu estrategia de capturar lugares estratégicamente y sin llamar la atención del gobierno mundial”.

Dante: “Por fin están haciendo algo que nunca lo había visto hacer, pensar estratégicamente”, me burlé de Dragon; él solo me miró con aburrimiento para volver a mirar al frente.

Ahora mismo, arriba de unos edificios al frente de donde ejecutaron al rey de los piratas.

Dante: “Sabes, podrías intentar hablarle”.

Dante: “No quiero intervenir en su viaje, no que me vinculen con él, no como tú, que haces destrozos en bases de la marina”.

Dante: “Me declaro culpable”.

Respondi.

En ese momento vi cómo llegaba Luffy al lugar donde fue ejecutado Gold Roger, o mejor dicho, Gol D.

Roger.

No es por ser mal fan, pero siento que se lee y escucha mejor Gold como apellido que Gol; es solo una opinión y punto de vista, nada más.

Así vi que mi pequeña intervención no cambió nada de lo que pasaba en la historia original, lo cual me sorprendió, ya que Buggy ni debió tener tanto rencor con Luffy, pero después de ver cómo actuaba, siento que solo se estaba desahogando de lo que le hice a través de Luffy, alguien con quien sí se puede meter.

Justo cuando Luffy iba a ser ejecutado con una sonrisa en el rostro, vi cómo Dragon hacía un pequeño gesto con la mano, para que cayera un rayo sobre Luffy y Buggy, destruyendo el lugar, dejando intacto a su hijo.

Dante: “Menos mal que es de goma”, le dije, lo cual no me contestó; vi cómo eran perseguidos por Smoker, alguien con quien no podía tratar en este punto de la historia.

“Voy yo o tú”.

Dragón: “Esta vez voy yo; al fin y al cabo es mi hijo, no el tuyo”, dijo saltando del edificio a donde estaban.

Dante: “A este punto de la historia, eso es debatible”, le grité mientras iba corriendo a donde los dos estaban peleando.

Y así la historia de East Blue de los mugiwara termina.

Eso me llega a pensar mi próximo objetivo, la isla Jaya.

De paso, me puse a pensar cuánto se demorarían en llegar a ese lugar Luffy y los demás.

Dante: “¿Qué voy a hacer mientras tanto que espero que lleguen?”, dije con un suspiro mirando el cielo.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo Se me están acabando las canciones y las ideas de qué escribir aquí.

Saludos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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