[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 103
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- Capítulo 103 - 103 Capítulo 103 Fiesta de té
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103: Capítulo 103: Fiesta de té 103: Capítulo 103: Fiesta de té Buenas, gente, si administro el tiempo y la escritura de lo que quiero hacer, solo quedarían 4 capítulos de este arco, sin contar este y contando con un epílogo corto.
Igual, capaz estoy enfermo o termino haciendo algo más largo y no termino en 8 días o en 4 capítulos; igual, si puedo, intentaré escribir dos capítulos seguidos, solo si puedo.
Con eso dicho, que siga el capítulo.
———————————————————- Pov Dante Habían pasado ya algunos días desde la derrota de Doflamingo; al final no tuve necesidad de intervenir, ya que con la fuerza de Luffy y los planes de Law, los planes casi todos resultaron; pudieron derrotar a Doflamingo.
Hasta el punto de que Law fue capaz de matar a Doflamingo, pero esto no fue por fuerza, sino por un complot hecho por los líderes del inframundo que estaban aburridos de Dofy.
Law hizo una alianza con dos de ellos, en donde cambiaron sirvientas sin que se dieran cuenta, esto para envenenar el agua y la comida de Dofy y sus aliados.
Con esto, cuando se enfrentaron a Doflamingo, se enfrentaron a una versión más débil y enferma.
Luffy ni siquiera usó el G4, así de fácil fue.
Todo gracias a mí, como siempre.
Ahora mismo estaba sentado en el sillón mirando una película, ¿cuál?, IT; ahora mismo estamos en la parte 2.
Calestia está al lado mío con la cabeza apoyada en mis piernas, mientras le hacía cariño en la cabeza.
Máximo, Nathan, Lulu y Balesca, teniendo a brazos a Morgana, estaban jugando Monopoly.
Ahora dirán: “¿Cómo es que Balesca está aquí?”.
Bueno, es lo mismo de cómo logró emborrachar a Cesletia.
Balesca tiene una increíble maestría en sus frutas del diablo, lo suficiente como para convertir su detener en un cancelar.
Y ese cancelar tiene el poder de literalmente cancelar una emoción en específico de una persona.
Cuando emborracho a Celestia, le cancelo su malicia contra ella, lo que permitió darle alcohol a mi esposa sin que esta sospechara, ya que en ese momento, confiaba en Balesca.
Así tal cual ahora mismo tiene cancelada o de cierta forma detenida su malicia hacia su persona, pero esto es temporal; la cancelación solo dura 3 horas; una vez pasa el tiempo, vuelve la malicia y las ganas de matar a Balesca a machetazo.
Por eso cada cierto tiempo Balesca usó su fruta en Celestia, y ella despierta antes que mi esposa para usarla; así no despierta con ganas de matar, algo que sucedió una vez y no fue muy agradable que digamos.
La pregunta es, ¿lo ha usado en alguien más, o directamente en mí?
No tengo idea, ni tengo forma de averiguarlo, pero a este punto de la vida me da un poco igual, ya que una emoción menos no me quita cómo soy, o eso creo, viendo los grandes cambios de personalidad de Celestia.
Otra cosa importante que decir es el surgimiento de los piratas Spade, siendo Ace su capitán.
Al principio le pidieron que se convirtiera en el capitán de los piratas Abarbablanca, pero se negó con la idea de que solo el viejo podía ser capitán de la mítica tripulación pirata.
De esa manera volvió a su antigua tripulación, pero con los aliados del viejo.
Aún no me considero un ypnkou, más que nada porque aún le falta un poco de poder, pero ya está casi listo.
Por si se preguntan, Marco se retiró y se fue a vivir con Isis, dando algo más oficial a una relación del tipo que tienen Rayleight y Shaky.
También con la vuelta de los piratas de Spade volvió Yamato; ni idea de qué pasó con ella, solo que cuando volvió a surgir el antiguo equipo de Ace y otro.
Ella reapareció ahí mismo.
Si tiene un conflicto con Kaido, bueno, creo que eso es algo tarde, y sabiendo que Luffy irá a Wano, y que Yamato tiene algo ahí, lo más seguro es que Ace y Luffy terminen peleando con el rey de las bestias.
Pero dentro de mí no estaba tranquilo.
Sabía que de aquí en adelante no necesitaba hacer nada; de hecho, eso estaba haciendo, aprovechando este tiempo de no hacer nada para pasar con mi familia, mis hijos, esposa, hermanos, amigos y una amante que apareció espontáneamente.
Pero eso no me tranquiliza, el estar sin hacer nada.
En ese momento el den den mushi empezó a sonar.
Generalmente, hubiera ignorado al caracol, ya que estaba cómodo en la posición en la que estaba, pero cuando vi el cambio de diseño del den den mushi, cambié de opinión.
Quien me estaba llamando era Pekoms, y si me llamaba era por algo.
Pekoms había sido el encargado como el mensajero entre los piratas de Big Mom y yo.
Siempre que hay una fiesta de té, en la mayoría de las ocasiones me invitan, y yo sé que es una trampa eso, y para evitar conflictos doy excusas o sigo que no llegaría a tiempo y esas tonterías.
Pero este debería ser diferente, si mal no estoy.
Dante: “Cielo, pon pausa a la película, te tengo que contestar”.
Ella se levantó de mis piernas e hizo lo que le pedí, para después acercarse a escuchar, ya que puede que ya no tenga malicia, pero sigue habiendo esa emoción de control hacia mí por su parte.
Pekoms: “Alo, Dante, ¿estás ahí?” Dante: “Fuerte y claro, Pekoms, ¿qué sucede esta vez?
¿Otra fiesta de té?
¿Cuándo me van a llamar para algo más emocionante?”.
Pekoms: “Perdón, pero sabes que no está simple, sobre todo que nadie se atrevería a hacer algo en Totto Land”.
Dante: ‘Nadie hasta ahora’, pensé.
Dante: “Y tiene algo de especial esta fiesta de té”.
Pekoms: “Hay un casamiento entre la familia Vismoke y nosotros”.
En ese momento me di cuenta de que las cosas estaban transcurriendo como en la historia original.
Dante: “¿Me puedes decir el nombre del marido y la mujer?”.
Pekoms: “Si no hay problema, son la señorita Pudding con el señorito Sanji”.
Es tal cual.
Di un suspiro; sabiendo todo lo que pasa, no debería hacerme el desentendido.
Dante: “Creo que iré a la fiesta de té”.
Pekoms: “¿Puede preguntar por el cambio de opinión con las otras veces?” Dante: “Resulta que conozco al hombre que se va a casar”, le dije simplemente.
“Y bien, ¿cuándo es la fecha?” …
Podía sentir algunas miradas de las personas alrededor, sobre todo de la familia Charlotte.
Mientras caminaba a donde iba a hacer la fiesta, me recibe nuevamente la vestimenta; llevaba una camisa blanca, unos pantalones negros con tirantes, una corbata negra y unas zapatillas formales negras.
Cuando ya estaba llegando, vi a un antiguo supernova y mafiosos, algo conocido.
Capone Bege, recuerdo la última vez que estuve en conflicto con las bandas mafiosas de este mundo; aún no era tan popular, temido y, sobre todo, un galán como ahora.
Bege: “Tú eres…”, dijo con un tono de asombro e incredulidad.
Dante: “Sí, ya sé, soy yo, muy increíble, las fotos y autógrafos para el final.
Oye, Katakuri, ¿cómo estás, hombre?”, dije a Bege y después a Katakuri, ignorando al primero.
Katakuri: “Dante Manmayer”, me dijo como si tuviera algo contra mí.
“Te atreves a embarazar a mi hermana menor y desaparecer, sin venir nunca para aparecer así como nada”.
Ahí está.
Dante: “Vamos, hombre, no seas así, sabes que si no fuera por tu madre, hubiera venido más seguido”.
Katakuri: “¿Y cuál es la diferencia ahora?” Dante: “Que conozco al hombre que se casa hoy, por eso mismo tengo una idea de lo que pasará hoy, y vine a ver el show”.
Katakuri: “No vas a interponerte, ¿verdad?”.
Me dijo con los ojos entrecerrados, lleno de desconfianza hacia mí.
Dante: “Si te digo que no me opongo al matrimonio y que no haré nada para estropearlo, ¿te quedarás tranquilo?”.
Él no me dijo nada, así que lo tomaré como un sí.
“Bueno, si me disculpan”, dije entrando al lugar.
Puse a ver el lugar, lleno de mesas; entre estas personas vi a varios conocidos, entre ellos gente mala, algunos nobles, personas que creo que son del inframundo, la familia Vismoke, y también vi a Morgans.
Hicimos contacto visual, así que fue a donde él.
Dante: “Mogans, tanto tiempo sin vernos”.
Morgans: “Ah, Dante, mi viejo amigo, estás más viejo.
Recuerdo la primera vez que te vi; apenas tenías unos 17 años, tan joven”.
Dante: “Agradece que no soy una mujer para que no me moleste que me digan viejo”.
Pude oír una risita al lado de Morgans; vi a una mujer vestida de blanco, rubia y muy atractiva, al nivel de Hancock.
Morgans se dio cuenta de eso.
Morgans: “Qué mala educación la mía, déjame presentarte a Stussy, la nueva jefa del distrito del placer, ya que la anterior la mataste; ella consiguió el puesto”.
No sé cuál es el sentido de decir sobre eso, pero siento que es que nada, para que sepa que él lo sabe.
Stussy: “No te preocupes, señor Dante, a mí al menos me gustan los hombres viejos”, dijo con una sonrisa.
Sentí que algo había mal con ella, no solo en su mentalidad, sino en sus palabras, sin mencionar que me dieron ganas de preguntar por su edad, al mencionar viejos, como si ella fuera muy joven.
Al final no hice nada, ya que me gusta vivir; hablé un poco sobre la economía del mundo y me fui rápidamente de ahí.
Al final encontré una mesa vacía, sin nadie a su alrededor.
Había visto a Big Mom hablando con alguien; no fui allá porque no me vio, y sinceramente no tenía ganas de socializar con ella.
La mesa está con dulces y bocadillos, así que no pensé dos veces y me puse a comer.
En medio de mi buffet, vi que tres personas se sentaban en la mesa donde estaba.
Ahí estaba Galette, con un vestido de una pieza, con un maquillaje que le resaltaba su belleza; a su lado, había dos niñas jovencitas.
Una se sentó al lado de mí, mientras que la otra al lado de Galette.
Galette: “Tanto tiempo sin vernos, cariño, ¿cuánto fue?
¿Ha sido como unos 14 años, 5 meses, 3 días, 14 horas con 13 segundos?”.
Al escucharla, me atraganté con la comida.
Mi mirada se puso en ella para después mirar a las niñas.
Ambas niñas tenían el pelo rojizo, al igual que Galette; tenían cuernos en sus cabezas que eran más flechas que cualquier cosa, tenían los ojos rojos, una marca registrada de la fábrica Dante Manmayer.
Puedo decir que las dos son iguales; no hay forma de diferenciarlas más que el corte de cabello: una lo tiene largo con una trenza, mientras que la otra está suelta y le llega hasta el cuello.
Hasta el momento, todos mis hijos, o los que conozco, tienen los ojos rojos; la única que se puede decir que sea una excepción es Nami, si es que llega a serlo; aún no sé nada sobre la prueba de paternidad.
???: “Te ves más viejo en persona”.
Me agarré el pecho ante el comentario; me dolió hasta el alma.
Voy a cumplir 38 años en algunos meses; no estoy tan viejo.
Me dan ganas de tomar esa fuente de la juventud ahora, pero no tendría forma de explicar mi rejuvenecimiento sin magia negra o parecido.
Dante: “Me imagino que ustedes dos son Jeanne y Olympe, ¿verdad?
¿Quién es quién?” ???: “Yo soy Olympe”, dijo la que estaba al lado mío con el pelo corto, para después apuntar a la que estaba al otro lado de Galette.
“Ella es Jeanne”.
Jeanne solo sintió la cabeza tímidamente, algo que le devolví.
Ahí saco tres cajas.
Uno tenía una G, otra O y la última una J.
La de G se la pasé a Gelette, la de O a Olympe y la J a Jeanne.
Dante: “Les compré algo a las tres”, dije mientras abrían la caja.
En la caja de Olympe y Jeanne había aretes, siendo uno el estandarte de Jeanne d’Arc, y el otro el símbolo de la Revolución Francesa.
La caja de Galette tenía un collar en el cual había un dulce de galette junto a una espada, siendo la Sword Buster.
Sabía sobre los sentimientos de Galette, pero no es algo correspondido, por lo que decidí darle eso para recordarme, si es que quisiera.
A ella se le iluminaron los ojos, tomó a Olympe, la colocó en el otro lado mío, se sentó donde estaba nuestra hija, se dio cuenta y me dijo.
Gallete: “Necesito ayuda, le lo pones”, dijo, mostrando su espada y con una de sus manos pasando el collar.
Hice lo que me pidió, olvidando el doble sentido.
Después de eso, se acomodó y me tomó del brazo con una gran sonrisa.
Ambas jovencitas miraron entre una sensación de rareza y felicidad por su madre.
Aprovechando el tiempo de espera, hice tiempo de padre e hijas; les conté cómo fueron algunas de mis aventuras de manera rápida y resumida y ellas me contaron, o Olympe me contó cómo había sido su vida durante estos 14 años.
Mientras le contaba cómo había convencido a un granjero de que si le daba chocolate a una vaca, esta daría leche de chocolate, empezó la ceremonia del matrimonio.
Vi la cara de bobo de Sanji al estar a punto de casarse con Pudding, vi cómo se estaba celebrando, el cómo casi se casan, el cómo Luffy y los demás hacen el caos, la traición de Bege, el cómo los Vismoke se derrumbaban, las locuras de Jimbe.
¿Y qué hice?
Nada.
Me quedé viendo cómo sucedía todo.
Le había prometido a Katakuri que no intervendría durante el casamiento; aún está en proceso, así que no haré nada.
Galette, Jeanne y Olympe quisieron hacer algo, pero al verme comiendo como si nada malo estuviera pasando, decidieron no moverse.
Vi cómo estaban a punto de pelear Luffy y Katakuri en plena fiesta.
También vi a Nami acompañada de un conejo furro.
También vi al gato Kamisakse saliendo del cuerpo de Bege.
Me cae bien Pedro; evitar que se muera, aunque no le quede esperanza de vida; no recuerdo cuánto le quedaba.
Vi a Nami haciéndome señas para que los fuera a ayudar.
Yo me hice el loco y les respondo con señas de saludo y seguí comiendo.
Sentí cómo Brook rompió la foto de la vieja que traficaba niños.
Rápidamente me puse detrás de Olympe y él habló a Galette.
Galette: “Tápate los oídos”, le dije mientras destrozaba un pedazo de la camisa para convertir dos pedazos de tela y le tapé los oídos a Olympe.
Rápidamente fue a donde Jeanne y le tapé los oídos con mis manos.
Apenas logré hacerlo a tiempo antes de que Luffy le mostrara la foto rota, y Big Mom gritara.
Sentí como un superpitido en mis oídos, como si un taladro intentara entrar y destruir todo.
Dentro de los que escucho el grito, fui el menos afectado.
Galette, Jeanne y Olympe se salvaron del derrame de sangre; algunos no tuvieron suerte.
Una vez terminó el grito, logré mantenerme en pie, consciente, pero sin poder oír.
Así que tome una decisión.
Tomé a Olympe y a Jeanne como si fueran sacos de papa, me paré y le hablé a Galette.
Dante: “Aquí no es seguro”, le dijo y salió corriendo con un salto de la torre; no esperó una respuesta, ya que no podría oírla.
Con eso me fui lo más rápido de ahí con mis hijas.
Dante: “No he oído nada, así que indíquenme a dónde debo ir, a un lugar seguro”.
Vi cómo Olympe me indicaba con el dedo un lugar, así que me transformé en mi forma híbrida y volé allá.
Cuando llegamos a donde me indicaban, ya podía escuchar algo, así que al entrar, busqué alguna medicina para el dolor de oído o el dolor en general y me la tomé.
En ese momento me dirigí a mis dos hijas.
Dante: “Tengo que irme a hacer algo importante, quédense aquí”.
Justo cuando estaba por irme, sentí cómo me agarraban del pantalón.
Me di vuelta y me di cuenta de que era Jeanne con los ojos llorosos.
Jeanne: “Volverás, ¿verdad?, ¿no nos abandonarás?” Sentí un dolor en mi corazón.
Tomé a Olympe y a Jeanne en un abrazo y les hablé.
Dante: “Prometo volver”.
Y así, volé a donde estaba todo el caos.
Cuando llegaron, los mugiwaras ya estaban llegando al barco, y detrás, Big Mom y sus hijos.
Vi cómo Big Mom lanzaba un ataque a los demás con sus espadas.
Antes de que llegara, invoqué Fusion Sword y bloqueé el ataque que iba directo a los mugiwara.
Big Mom: “¿Qué se supone que es esto?
Estás traicionando nuestra alianza”, dijo ultraenojada, pero volviendo a la conciencia al darse cuenta de mi presencia.
Dante: “Solo para que sepas, en ese barco está mi hija, y si es por protegerla a mis hijos, destruiré el mundo entero”.
Big Mom: “Veamos esa convicción”, dijo lanzándome con un ataque lleno de haki, algo que bloqueé.
El haki de desparramo por todos los lados.
Dante: “¡¡Váyase rápido!!”, le grité a Luffy y compañía, entre ellos a un Pedro intacto.
Vi cómo Luffy dudó, pero después me asintió con seguridad.
Vi cómo algunos hijos de Big Mom estaban por atacar el barco.
Ante esto, con fuerza lancé a Big Mom hacia atrás, me puse detrás del barco y lancé un corte al suelo.
Dante: “Kurimuzonmūn”.
El corte destruyó gran parte del suelo, creando un barranco del cual no se veía el fondo, así separando dos lados.
Uno donde estaban los piratas Big Mom y yo, y en el otro lado, los mugiwaras escapando.
Big Mom me lanzó otro ataque furiosa; yo fingí interceptar, pero cuando estaba por hacerle el choque, moví la espada para atrás, de paso esquivando la espada a la derecha.
Vi a una big mom incrédula solo para tener la frente a frente.
Con mi puño lleno de haki, ataqué.
Dante: “Heruzu fisuto”, dije mientras le daba un puñetazo que la mandó al suelo; al caer al suelo, este se trizó y creó una fuerza de repulsión.
Usé casi toda mi fuerza y haki en ese golpe.
“Mejor cálmese, señora”.
[Felicidades, has derrotado a Big Mom; su recompensa es de 1.500.000.000.000 PL].
[Felicidades, has derrotado a un Yonkou por primera vez; su recompensa es de 1.000.000.000.000 PL].
La puta madre, soy millonario.
No pensé que sería capaz de derrotarla, pero pensando que Law y Kid lo hicieron, y esos dos son redébil, tiene sentido.
Me di vuelta para mirar a los demás hijos y miembros de los piratas Big Mom; ellos me miraron con rabia y miedo; yo solo les sonreí.
…
Yo estaba sentado en el suelo jugando con un cubo Rubik hasta que vi cómo Big Mom despertaba del golpe.
Big Mom: “Hmm, ¿qué pasó?”, dijo agarrándose la cabeza, solo para ver con los ojos abiertos su alrededor.
Ella me vio a mí, arriba de un montón de cuerpos, todos inconscientes de sus hijos y subordinados.
Entre ellos estaban Katakuri, Smotie, Kraker, Perosperos, y otros dan igual a este punto.
Big Mom iba a hacer un arrebato solo para interrumpirla.
Dante: “Estás en pleno ataque psicótico; por suerte, logré detenerte, pero tus hijos se sintieron inútiles y me pidieron entrenamiento duro y riguroso, y aquí están, cansados y desgastados por entrenar conmigo”.
Lo que decía era mentira, pero como solo yo podía hablar con ella, solo le quedaba Big Mom: “¿Dónde están los demás?”, preguntó con las manos en la cabeza.
Las armas vivientes que estaban a su lado no dijeron nada por miedo a mí.
Dante: “Eso no importa, qué bueno que no se concretó la alianza con los Vismoke, ellos te hubieran traicionado y vendido por la marina u otro Yonkou; deben estar por ahí aún.
¿Qué tal si mejor vamos a comer lo que quedó del pastel?”, dije apuntando a uno específico.
Al oír sobre el pastel, se le olvidó lo de sus subordinados e hijos y me siguió.
…
Al final no quedaba mucho pastel, así que obligó al chef a hacer otro rápidamente.
Los demás invitados se habían ido; solo algunos valientes se habían quedado, como Morgans y Stussy.
Al final logré que me diera un perdón a cambio de capturar a los Vismoke, algo que no me demoré mucho en hacer.
Sus trajes de superhéroe no servían de nada ante mi velocidad y fuerza superior.
Dante: “Aunque hables como Shiro Emiya, no te hará sacarte un power up del culo y derrotarme, te falta el spell héroe de harem rango EX”, le dije al de rojo junto a una patada en la cara.
Lo tomé del suelo y lo mandé a esa cárcel de libro junto a los demás.
Lo más seguro es que sufran una tortura increíble, y desde lo que sé, o sea, nada, se lo merecen.
Y así me fui a donde estaban mis hijas a hacer tiempo padre e hija con su nueva sirvienta exclusiva, siendo esta la hermana de Sanji, Reiju, la única que valía salvar de esos imbéciles.
Tenía que aprovechar de usar este tiempo para estar con las dos, ya que no sabía si volvería otra vez a este lugar.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo La gallina, turuleca Es un caso singular La gallina, turuleca Está loca de verdad La gallina turuleca Ha puesto un huevo Ha puesto dos Ha puesto tres La gallina turuleca Ha puesto cuatro Ha puesto cinco Ha puesto seis
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