[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 119
- Inicio
- Todas las novelas
- [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
- Capítulo 119 - 119 Capítulo 7 ¿Campeón
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
119: Capítulo 7: ¿Campeón?
119: Capítulo 7: ¿Campeón?
Mientras estaba en una silla de la mesa del templo de Afrodita, que me dieron algo para el dolor de cabeza, Kiss-shot estaba detrás de mí haciéndome un masaje en la cabeza.
“Intentemos no acercarnos nunca más a Dionisio”, le dije a Kiss.
“Perdón, no sabía que sucedería eso”, me pidió perdón.
“Sabes que Apolo es un dios de la curación”, le repliqué.
“Le hablé, pero me dijo que verte así era más entretenido y más encantador”, volvió a darme un escalofrío.
Recuerde que a los dioses no les interesa la sensualidad; de hecho, les va a ambos bandos, en especial los dioses masculinos.
“Como no pude quitarte la borrachera y estar a tu lado, hasta que”, empezó a decir hasta que se escuchó la voz.
“Hasta que llegó mi propuesta y ambos aceptaron”.
Dijo Afrodita totalmente desnuda, con una toga que estaba entre sus hombros, que la hacía ver más sensual de lo que era.
Esa toga no le cubría nada, absolutamente nada.
“Si estaba en ese estado, no es como si no hubiera aceptado, ya que no estaba en conciencia”, le dije sin evitar mirarla de arriba abajo.
Ella notó mi mirada, pero no dijo nada, solo sonrió en suficiencia.
“Hablas como si no lo hubieras disfrutado; en la cama actúas como una maquita, literalmente, dejaste agotadas a mis doncellas personales, incluyéndome; ahora ningún hombre podrá satisfacerme por tu culpa; tendrás que hacerte responsable”, dijo en un tono de llanto falso.
Kiss-Shot me abrazó como si estuviera a punto de desaparecer.
“¿Qué dijimos sobre lo de la posesividad, Dite?”, dijo en un puchero mirando a su nueva amiga.
Al estar contra las cuerdas, Afrodita levantó los brazos en son de paz.
“Ya lo admito, es mi culpa, no te enojes conmigo, Kiss”, dijo con un tono amigable y con sonrisa que no pude ver si era falsa o verdadera.
“Pero volviendo al tema, Dante, Kiss-Shot me contó su triste situación, del no poder tener hijos”, dijo limpiando una lágrima inexistente.
“Así que, como gran amiga de Kiss, me propongo a mí misma para poder tener sus hijos”.
Habló abriendo sus brazos.
Yo me quedé mirando, ya sospechando por qué hacía todo esto, solo para mirar a Kiss-shot, la cual estaba pensando lo que decía Afrodita.
En el momento en que iba a decir algo, se escuchó la puerta del lugar abriéndose fuertemente.
“Dante, mi niño, vengo a salvarte y que vengas a mi templo”, dijo Hestia siendo sostenida por múltiples sirvientas, las cuales no pudieron evitar que ella entrara.
“Oh, ¿qué tenemos acá?”, dijo mirando toda la situación.
…
“No, y no sabes cómo se pone Hera cuando se descubre la verdad; sálvese quien pueda para no estar en la mira de su furia”.
Dijo Hestia.
“Sí, recuerdo cuando supo de Zeus; la había engañado con esa ninfa que estaba cerca de él; la ultraeliminó en segundos”, agregó Afrodita.
“Pero no que Zeus la había violado, ¿por qué no castiga a Zeus?”, replicó Kiss.
“Ah, así no funcionan las cosas”, dijo Afrodita negando con la cabeza.
“Las relaciones entre los dioses son más complicadas de lo que piensas; la fidelidad no existe por mucho que duela, por eso decidí ser una diosa virgen, para apartarme de todo ese drama mal hecho”.
Hablo Hestia.
“Pero por qué, si el amor es lo más importante en esta vida”, pronunció Afrodita.
“Ya amamos a todos, ya que son todos mis familias; lo que no me interesa mucho son las relaciones sensuales, y es una decisión diferente a esas dos”, respondió Hestia.
“¿Esas dos?”, preguntó Kiss.
“Se refiera a Atenea y Artemisa”, dijo Afrodita.
“Exacto, una no confía mucho en los hombres, mientras que a la otra no le interesa el amor, de ahí jurar por el río Estigia por su virginidad; yo soy diferente, a mí no me gusta ese tipo de problemas”, dijo Hestia estirándose en la silla.
Yo estaba en una esquina escuchando la conversación de las tres mujeres con un poco de miedo de interferir, ya que en cualquier momento pueden empezar a hablar de mí y no sé si me gustaría escuchar lo que digan.
…
Después de tres horas de conversación de mujeres o, como lo diría yo, tortura, pudimos escapar de las garras de Afrodita, pero presentimos que intentará volver a poner sus manos en mí.
“Ya veo, es como una maldición de rango primordial, tiene sentido que Afrodita y Hera hayan caído por su encanto, ya que esas dos representan la categoría de mujer loca”, dijo Hestia mientras caminábamos a su templo.
“Hera”, dijo Kiss-Shot algo preocupada, ya que hasta ahora no ha escuchado nada bueno de esa diosa.
“No te preocupes, hija mía, Hera no hará nada que termine en su descubrimiento; si ella hace algo, será lento y definitivo, así que hay tiempo para estar preparados para sus jugadas”, la intentó tranquilizar Hestia, pero no fue muy efectivo.
“Cariño, sabes que yo no tocaría ni una mujer sin tu permiso”; ahora me tocó a mí.
“Lo sé, pero ya no estamos enfrentando a seres espirituales o humanos con habilidades raras, sino dioses reales”, me dijo.
“Por ahora les recomiendo seguir los juegos de algunos dioses mientras no sean nada grave, como esa propuesta que escuché de Afrodita.
Antes de interrumpir, Afrodita solo quiere tener sexo contigo, Dante, nada más; si le das lo que quieres, te dejará tranquilo.
Además, si queda embarazada, ya que puede hacerlo, no creo que se haga muy responsable de esa criatura; terminará criándolo yo, tu Kiss-shot o la misma Perséfone o Deméter”.
Dijo Hestia.
“Entonces dices que aceptemos”, preguntó Kiss-Shot.
“Sí y no, es lo mejor aceptar, pero poner límites y reglas, así ella no abusará de los dos, llegar a un acuerdo mutuo, ya que si lo que dice Dante es verdad, ella podrá hacer todo lo que está en sus manos para que Dante sea su esclavo sexual, y déjame decirte que esta familia es bastante vengativa”, agregó Hestia.
“¿Eso te incluye?”, le pregunté.
“Quieres averiguarlo”, dijo en tono burlón.
“No”, respondí secamente.
En ese momento entré al templo de Hetsia.
“Hogar dulce hogar, mi casa es su casa, pueden quedarse aquí mientras se hace ese lugar donde se quedarán”, habló Hestia.
“Cuando dices ese lugar, ¿a qué te refieres?”, preguntó Kiss-Shot.
“Verdad que no estabas; en la conversación con Zeus, se determinó que sería como un guardián de la entrada al Olimpo”, le dije.
“Guadian y sriviendo de los dioses olímpicos, ya hace una idea de qué te puede pedir cada dios”.
“Dime que pudo negarme algunas cosas”.
Le rogué a Hestia.
“Claro, si hay algún conflicto entre tú o algún dios, yo tengo que intervenir, ya que eres mi campeón.
Básicamente, yo te voy a proteger de estos bárbaros, pero no de todo”, dijo mientras se sentaba en una silla.
“Hay solo una cosa que puedo decir que no a cada dios, solo uno, así que es mejor pensar bien a qué cosa me voy a negar.
Por eso te digo que no le niegues a Afrodita, ya que te puede salir con algo, pero que no voy a poder intervenir de forma normal; eso generaría un conflicto y tal vez una guerra dentro de los dioses olímpicos, y yo no voy a permitir que mi familia pelee entre sí; esa es mi labor como la hermana mayor”.
“No te vi muy pasiguadroa en la fiesta de ayer”, le comenté.
“Estaba aburrida, y si no fuera por eso, no serías mi campeón y tampoco tendrías una isla donde vivir aquí”.
Habló con suficiencia.
“Espera, ¿no fue idea de Atenea?”, le pregunté.
“¿Crees que se le ocurrió de la nada?
Yo se lo había comentado anteriormente, ya que había muchos dioses que no tenían dónde vivir cómodamente, y yo, como la diosa del hogar, tengo que hacer algo”.
Pronuncia su gran plan.
“Gracias, me estás salvando”.
Entre muchas comillas, ya que estos dioses son conocidos por ser mentirosos y traicioneros.
Lo mejor es estar en buenas con todos los más posibles.
“Igual, siguiendo con lo de Afrodita, yo creo que lo mejor es que tenga hijos tuyos, ya que así nuestra familia se ampliaría y podré tener nietos ciertamente sin tener que dejar de ser virgen”.
Habló la diosa del hogar.
Ahí estaba el porqué estaba de acuerdo con la idea de Afrodita.
“¿Tiene que ser ella?”, preguntó Kiss-Shot, no sé si por curiosidad, preocupación o algo más, ya que no estaba muy en contra de la idea de la diosa del amor.
“¿Y con quién más podría?
Atenea, Artemisa y Hestia están descartadas; Hera es esposa de Zeus, puedes intentarlo para morir por un rayo poco después, y por último está Deméter, madre de tu madre; ya existe ese tipo de cosa, pero te recomiendo evitarlo, ya que la genealogía se complica muchísimo, más de lo que está”, comentó Hestia.
También estaban las otras diosas, pero me imagino que Hestia no las mencionaba por algo; me imagino que es para tener la familia más unida, y no tan dispersa.
“¿Tú qué dices, Kiss-Shot?”, le pregunté a ella.
“A mí sinceramente me da igual; ya está intentando embarazar a una mujer, ¿qué más da alguien más?”, me dijo.
Se me olvida que esos 500 años de vampiro le distorsionan bastante la percepción de algunas cosas.
“Verdad, esa mujer embarazada de la isla Crisa, ¿verdad?”, preguntó Hestia.
“¿Embarazada?”, preguntamos Kiss-shot y yo.
…
“Sí, ya está embarazada, de 4 días, ¿cómo supieron esto tan rápido?”, preguntó frente a una Aria llorando de felicidad.
“Hestia lo dijo”, le respondí.
“Ah, sí, ella tiene esa habilidad”, me dijo Artemisa.
“¿Es una habilidad de diosa de la familia?”, preguntó Kiss-Shot.
“Si son habilidades relacionadas con su divinidad, como yo sé qué animales cazan los humanos, o cuándo una mujer va a dar a luz, son cosas que algunas veces sirven, de repente, algunas”.
Empezó a divagar la diosa de la luna.
Kiss-shot y yo la dejamos sola en sus divagaciones y fuimos a donde estaba Aria.
…
“¿Qué es esto?”, preguntó Daria.
“Matemáticas, y sirven para muchas cosas”, dijo Kiss-shot frente a una pizarra y tiza.
“Se ve bastante complicado”, habló mirando algunas fracciones, “pero sigo insistiendo, ¿para qué es todo esto?”.
“¿Sabes nuestra situación, verdad?”, le pregunté de vuelta a Daria.
“Sí, que se tiene que ir a vivir al limpio por órdenes de los dioses”.
“Exacto, y si me voy, necesito a alguien que me reemplace”.
Le contesté.
“Y ese alguien serás tú, Daria, no tengo a nadie más; tu padre no sabe ni contar con sus dedos, y ya está viejo para enseñarle; tú eres un lienzo en blanco, eres perfecto para convertir en un líder competente”.
“¿Y por qué no uno perfecto o insuperable?”, volvió a preguntar.
“Para eso necesitarías experiencia, algo que no te puedo proporcionar”, le volví a contestar.
“Ya, pero eso no quita el porqué tengo que estudiar matemáticas”, dijo quejándose.
Yo solo di un suspiro.
“Las matemáticas, lo que hacen es modelar la vida real, convertir objetos en expresiones numéricas para poder manipularse en lápiz y en papel, en dinero; ya sea en monedas u objetos, se puede representar en un número, lo cual puede ser útil al momento de estudiar el mercado o contar las cuentas de un negocio, aldea o tu propio hogar, esto usando la aritmética básica”.
Sí, un respiro rápido para seguir.
“Para poder crear y hacer diferentes construcciones se necesita la geometría, la cual es la parte de las figuras geométricas, que son los objetos representados en dos dimensiones, mientras que los cuerpos geométricos son en tres dimensiones; de ahí los planos o maquetas de construcción”.
Di otro respiro.
“También tenemos otras áreas, ya sea la alquimia, que se pasa a la biología, física y química, que se puede usar la matemática para sus usos, ya sea en las partes del ADN, la presentación de compuestos químicos y balances de estos mismos, o la misma física, que usa todo lo que tiene la matemática, pero con situaciones reales más allá de lo que se puede ver”.
Y terminé mi relato, para ver a Daria con humo saliendo de sus orejas y los ojos casi idos.
“Aritmética, geometría, física, ¿qué es eso, se come?”, habló ella.
Yo solo suspiré, yo que había intentado dejarlo lo más simple y resumido posible.
Esto será largo.
…
“Entonces, ¿cómo funciona esto?”, preguntó Ares mientras sostenía una espada de madera.
“Cada vez que toca, cada uno es punto; uno pierde cuando su contrincante tiene 3 puntos; además, si uno tiene puntos y su contrincante le logra pegar, este pierde un punto”, le comenté al dios.
“Ya veo, creo que ya tengo idea de cómo funciona esto, pero ¿por qué ella está aquí?”, dijo mientras apuntaba a Atena, quien estaba un poco más lejos de nosotros dos.
“Ella es la jueza”, le contesté.
“Sí, pero ¿por qué ella?”, volvió a preguntar.
“¿Qué, algún problema que esté yo aquí?”, le preguntó Atenea a Ares, con un tono gélido.
“Ella estaba aquí para preguntarme algo, y como estábamos haciendo esto, me dijo que ella podía hacer de juez”, hablé lo que había pasado.
“Tch, ella no será parcial, está descontrolándome, punto, cada vez que pueda”.
Me alegro de todo esto.
“Que, ¿acaso no puedes ganar una batalla incluso con una desventaja?
Patético, tranquilo, no haré eso, ya que sería muy fácil para Dnate ganarte si lo hago, jeje”.
Dijo burlándose de Ares.
Ares era alguien de sangre caliente, así que cayó directo en las burlas de Atenea.
“Prepárate, Dante, que voy con todo”, dijo con los ojos rojos.
Yo miré a Atenea con un rostro de cansación, mientras que ella me devolvió una sonrisa amable.
“Empiecen”, dijo ella, a lo que Ahdes se lanzó como un toro furioso, lo que me permitió moverme a un costado y rápidamente obtener mi primer punto.
“Punto para Dante”, comento alegremente, lo que volvió más loco a Ares.
Ares se volvió a lanzar, pero más rápido y violento, lo que me obligó a bloquearlo con haki, lo que llevó un tenso ir y venir de golpes y bloqueos.
Así fueron los segundos hasta que vi una abertura, así que, colocando mi pie al lado del suyo, lo obligué a abrir más sus piernas, lo que lo confundió e hizo perder el equilibrio, lo que me permitió hacer otro punto.
“Otro punto para Dante, dos a cero, siendo cero para Ares”; intento prender más fuego al poco temperamento de Ares.
“Ares, pon atención y concéntrate, cálmate un poco o terminarás perdiendo”, le dije a mi contrincante, a lo que él se detuvo un poco para respirar profundo.
Después de unos 20 segundos de descanso, vi cómo Ares se había calmado.
“Tienes-“, no pudo terminar, ya que yo ya le había tocado con mi espada en su pecho.
“Tres puntos para Dante, con esto Dante gana y Ares se queda como un gran perdedor”, dijo Atenea casi gritando y celebrando.
Ante esto, Ares se queda quieto mirando mi espada de manera, como si estuviera a punto de explotar, solo para calmarse, agachar la cabeza e irse a la montaña, ya que Zeus ya había puesto la entrada del Olimpo allí.
“Bueno, se cumplió lo que quieras”, dije a la diosa de la sabiduría.
“Lo que quería, ¿no sé de qué hablas?”, me dijo con un tono de ignorancia que no le caía muy bien a su personalidad real.
“El de querer hacer perder a Ares y de paso hacer que este enfrentamiento sea lo más corto posible para tratar con tu lo que quieras conmigo”, le comenté.
A lo que ella sonrió con suficiencia.
“No esperaba menos de alguien que sabe usar la cabeza.
Sígueme a mi templo, quiero hacerte algunas preguntas sobre algunas cosas”, dijo mientras caminaba a donde se fue Ares.
Yo me quedé dudando si ir.
“Es una petición de una diosa a su campeón”, dijo un poco más seria.
Con esto solo pude seguirle y ver qué quería.
…
“Esta es mi biblioteca especial; aquí tengo todo el conocimiento del Olimpio; si quieres saber algo, puedes venir aquí”, me dijo mientras me mostraba el lugar.
“Pero no me sale mejor preguntarte a ti mejor”, le rebatí.
Ella me quería contradecir, pero después de pensarlo un rato, se dio cuenta de que no podía sin sonar una maleducada.
“Creo que tiene razón, pero igual si no estoy, puede venir acá”.
Contesto.
“¿Puedo?”, le pregunté.
“No realmente”, dijo al desanimada ya en este punto.
“Igual no venimos a eso, sino a lo que dijiste sobre la fiesta cuando estabas borracho”, dijo mientras se sentaba y me miraba directamente a los ojos.
Yo me puse un poco nervioso, ya que no recordaba nada de eso.
“Bueno, cuando estoy borracho no recuerdo nada de lo que pasaba”.
Le dije.
“Lo sé, Kiss-Shot se dedicó a remarcar a cada persona que te acercabas de tu condición especial”.
Hablo de las diosas.
“Y entre todas las cosas que dijiste, hablas sobre la física cuántica, algo que me llamó la atención”.
“¿Puedo preguntarte cómo surgió esa conversación?”, pregunté algo nervioso.
“Fue cuando yo te pregunté por curiosidad cómo funcionabas; aproveché tu condición para sacarte información, pero de lo que dijiste no entendí nada, haki, frutas del diablo, para mí pura fantasía, pero lo de agujeros de gusano, la ley de gravedad y la materia oscura es algo que siento, es algo real y no inventado por tu condición de borracho”, contó la diosa.
Me cayó una gota entre esto, a lo que solo suspiré.
“Bueno, busca algo para escribir porque esto será largo”, le comenté.
“No hay problemas, no me molesta hablar con alguien inteligente; estoy acostumbrado a que los hombres sean estúpidos, así que encuentro a alguien como tú tratable.
Espero que nuestra amistad sea larga”, me dijo mientras me daba la mano.
POV escritor Así Atenea le dio la mano a Dante en señal de amistad y buenos sentimientos, a lo que Dante le devolvió el gesto.
Obviamente, sin saber qué está haciendo, le haría traer la perdición y el infierno en su vida.
Dante pensaba que si algo malo sucedía, sería por culpa de Artemisa, Afrodita o Hera, pero la verdadera causante de su caída sería la mujer que tenía de frente.
Este sería el inicio de la perdición de Dante en la mitología griega.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES PancnHuebo No hay nada acá, tengo sueño y me da paja pensar algo que agregar, dulces sueños.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com